© Libro No. 406. Experiencias Alternativas frente a la
Globalización y al mercado. González
Arencibia, Mario. Colección Emancipación Obrera. Abril 13 de 2013.
Título
original: © Mario
González Arencibia. González Arencibia, M. (2005) Estrategias alternativas
frente a la globalización y al mercado. www.eumed.net/libros/2005/mga/. ISBN:
84-689-4486-6
Nº Registro: 05/75588
Versión Original: © González Arencibia, M. (2005) Estrategias
alternativas frente a la globalizacion y al mercado. Edición a texto completo
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www.eumed.net/libros/2005/mga/
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edición digital de Versión original de textos: www.eumed.net/libros/2005/mga/.
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© Edición, reedición y Colección Biblioteca
Emancipación: Guillermo Molina Miranda
Experiencias Alternativas frente a la Globalización y al mercado
Mario González Arencibia
|
INDICE |
Pág. |
|
Sinopsis |
1 |
|
Prefacio del autor |
2 |
|
Introducción |
3 |
|
PARTE I: ESTRATEGIAS ALTERNATIVAS DE DESARROLLO Y GLOBALIZACIÓN |
8 |
|
Estrategia y alternativa
de desarrollo como conceptos |
8 |
|
Algunos
supuestos claves del proceso de globalización |
11 |
|
Lo
alternativo frente a la globalización desde el contexto nacional |
13 |
|
¿Empresas
Transnacionales: móviles de las alternativas de desarrollo? |
26 |
|
Alternativas
en el plano regional y mundial |
29 |
|
PARTE II:
EXPERIENCIAS DE EUROPA CHINA Y VIETNAM EN EL ENTORNO GLOBALIZACIÓN-MERCADO |
34 |
|
Nociones
prácticas de desarrollo socialista con mercado: el legado teórico de Vladimir
Ilich Lenin |
35 |
|
Socialismo
desconectado y conectado a la globalización: Europa del Este y la ex-URSS |
38 |
|
Socialismo de
mercado de China y Viet Nam en el
ámbito de la globalización |
42 |
|
PARTE III: CUBA FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN |
51 |
|
Socialismo
Planificado con Apertura Parcial al Mercado Interno |
51 |
|
Cuba: De la
desconexión a la “conexión” con la globalización |
53 |
|
Desafíos del proyecto socialista caribeño |
56 |
|
Impacto del
globalismo neoliberal en Cuba |
62 |
|
Retos de la
transición socialista cubana en el contexto de la globalización |
74 |
|
PARTE IV: SOCIALISMO SOSTENIBLE COMO ALTERNATIVA
A LA GLOBALIZACION NEOLIBERAL |
79 |
|
Vicisitudes
del término socialismo |
|
|
Bases teóricas del concepto de
transición socialista sostenible |
80 |
|
¿Sociedad socialista es una
cosa hecha de una vez y para siempre? |
83 |
|
¿Qué
abandonar de las experiencias de socialismo truncado? |
87 |
|
Transformación
socialista sostenible en la era de la globalización |
90 |
|
Transición
socialista versus globalismo neoliberal |
95 |
|
Epílogo |
103 |
|
Bibliografía y webgrafía |
111 |
"Los problemas que
engendran cambios, sobre todo, no se resuelven sino en momentos críticos y
extremos, en que accidentes, acaso inesperados y fútiles, ponen en brusco
relieve los daños que hacen necesaria la transformación; exacerban y
precipitan, a grado de resolución, las cóleras y raciocinios paciente y
dolorosamente acumulados, y despiertan de súbito al héroe, dormido siempre en
el fondo del hombre."
(José Martí, Obras
Completas, T.V, p. 105)
SINOPSIS
"ESTRATEGIAS ALTERNATIVAS
FRENTE A LA GLOBALIZACION Y AL MERCADO: LA EXPERIENCIA SOCIALISTA", desde
el enfoque de la Economía Política
Marxista proporciona herramientas teóricas, para reflexionar en torno a las
alternativas de desarrollo y de la visión socialista frente al proceso de
globalización, de manera que ello contribuya a la toma de decisiones, tanto en
países subdesarrollados que elijan un camino diferente a aquel que genera
desigualdades sociales, como para aquellos que opten por la opción socialista
de desarrollo.
El
análisis se enfrasca en delimitar las debilidades, amenazas, fortalezas y
oportunidades de lo alternativo frente al proceso de globalización. A partir de
esto el autor de esta investigación considera que la opción de un socialismo
sostenible forma parte de las alternativas para hacerle frente a las
profundas desigualdades que genera el globalismo neoliberal. El aspecto
central de la investigación presupone que el conocimiento de las interacciones
entre globalización y las alternativas de desarrollo, contribuyen a la
comprensión de las formas más novedosas a través de las cuales un proyecto
social podría navegar con éxito en el entorno mundial. En este ámbito los casos
de China, Viet Nam y Cuba, están
brindando muestras sobre como una opción socialista en los marcos de la
globalización está sujeta a una constante
renovación.
Como colofón el estudio muestra la importancia de
tomar en consideración en la construcción
del socialismo el planteamiento marxista que expresa que: "La
llamada sociedad socialista no es una cosa hecha de una vez y para siempre,
sino que cabe considerarla como todos los demás regímenes históricos, una
sociedad en constante cambio y transformación". A partir de esta
consideración -concluye el autor- la opción socialista sostenible constituye
una alternativa viable frente al globalismo neoliberal, a la cual podrían
acceder los países subdesarrollados asumiéndola como una condición para el
desarrollo.
PREFACIO DEL AUTOR
La
investigación que ponemos a disposición del lector interesado forma parte de
los resultados presentados -por el autor- en el Programa Nacional
Científico-Técnico "Tendencias Actuales de la Economía Mundial y el
Sistema de Relaciones Internacionales", cuyas tareas coordina el Centro de
Investigaciones de Economía Internacional de la Universidad de la Habana. Parte
de estos resultados, también fueron presentados en el Programa Científico Nacional Sociedad Cubana. Retos y Perspectivas, a
través del Proyecto de Investigación-Desarrollo e Innovación Tecnológica “SOCIEDAD Y DESARROLLO SOSTENIBLE”, auspiciado
por el Departamento de Marxismo de la
Universidad de Oriente, en colaboración con el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente de Cuba. La misma ha sido enriquecida a través de su
exposición en diferentes eventos científicos de carácter nacional e
internacional, así como en la impartición de docencia de pregrado y postgrado.
Un
lugar relevante en el desarrollo de la investigación lo desempeñó una larga
estancia de trabajo en el Centro de Investigaciones de la Economía
Internacional (La Habana), donde tuve la oportunidad de cursar la Maestría en
Economía Internacional y luego preparar y defender mi tesis doctoral, todo
gracias a la ayuda de numerosos colegas a quienes le estamos eternamente
agradecidos.
En
lo particular quiero dejar constancia de mis más sinceros agradecimientos a los
Doctores Pedro Manuel Monreal González, Antonio Romero Gómez, Oneida Alvarez
Figueroa, Armando López Coll, Pablo González Arlegui, Victor Tellez Rivera,
Julia Matilde Campos Salas, Fabio Grobart Sunshine, Silvio Baró Herrera, Arturo
Rodríguez Pérez, Hugo Pons, Ernesto Molina Molina, Hiram Marqueti, Faustino
Cobarrubias Gómez, Ramón Sanchez Noda, y Omar Everlenys Pérez, quienes con su
crítica y oferta de bibliografía contribuyeron al desarrollo de la
investigación.
También agradezco inmensamente a mis colegas -en Santiago
de Cuba- del Departamento de Marxismo de la Universidad de
Oriente, y de Centros como el Ateneo
Cultural, Facultad de Economía, la Casa de la ANEC, la Escuela del Partido, el
Centro de Superación Cultural, y otras instancias en la provincia, donde me han
permitido debatir muchas de estas ideas, lo cual indudablemente conduce a un
mejor desempeño de cualquier investigación.
El autor
INTRODUCCIÓN
“Solo de las grandes
crisis han surgido las grandes soluciones”
Fidel Castro Ruz[1]
Si al iniciarse el siglo XX los objetivos de la
investigación científica estuvieron centrados en el Estado-nación, y los
aspectos de su internacionalización, debido a la convulsa situación existente en la vida económica y social que
involucró el tránsito de la libre competencia al capitalismo monopolista,
resulta explicable, que a fines del siglo XX y principios del XXI, los
investigadores en las Ciencias Sociales tiendan a concentrar su atención
principalmente sobre los dilemas que plantea la relación globalización-desarrollo.
Este desplazamiento del interés científico esta
motivado por la mayor conciencia que tiene el mundo en la actualidad de hacerle
frente a los cambios globales y a sus implicaciones políticas, económicas,
ecológicas, éticas e incluso militares, es decir en su más amplio sentido
social. La trascendencia e importancia del debate no deviene de su mayor o
menor consideración en el plano académico, se trata sin duda, de un fenómeno
todavía más inquietante y que ha sido subrayado por muchos autores, especialmente
por Fidel
Castro Ruz, cuando plantea “el orden económico prevaleciente ni es
sostenible ni es soportable. No tiene solución sin grandes y profundos cambios.
Los ejemplos de crisis locales, regionales y hemisféricas que se repiten con
frecuencia así lo demuestran”.[2]
Ello se expresa en el desnivel económico y social que separa a países y clases
sociales, el cual se ha ido haciendo cada vez mayor en el curso del tiempo, lo
que ha llevado al Sistema de Economía Mundial a la crisis, hacia su punto más
culminante.
Según
el Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD, (2000) “una cuarta parte de la
población mundial sigue sumida en la pobreza severa. El 41% de la población
mundial en edad laboral está desempleada o subempleada (ello representa unas
1140 millones de personas). En los países en desarrollo, 1/3 de la población
vive en la pobreza (1300 millones de personas). En América Latina el 46% de la
población es pobre según la CEPAL. En los países capitalistas desarrollados son
100 millones de personas las que viven en la pobreza. En los países
ex-socialistas europeos 1/3 parte de la población es pobre: 120 millones de
personas. El número de pobres ha aumentado significativamente en los últimos 10
años incluso en países como Estados Unidos e Inglaterra. Unos 160 millones de
niños en el mundo sufren de malnutrición, 110 millones no asisten a la escuela.
Casi 1000 millones de personas son analfabetos, más de 1000 millones carecen de
agua potable. La tercera parte de la
población en 35 países más atrasados mueren a los 40 años de edad. En una
economía mundial de 25 billones de dólares esto es contradictorio y pone en
dudas a la política nacional e internacional de esas regiones en su conjunto.
Otro de los grandes fenómenos que
afecta a la humanidad poniendo en dudas su existencia misma, es el desastre ecológico global. Por
ejemplo, en los últimos 20 años, período en que ha predominado el
neoliberalismo[3], se concentran los
13 años más calurosos del planeta desde 1866. Hace 30 años los bosques cubrían
el 40% de la superficie terrestre, hoy sólo cubren el 27%. Los cambios
climáticos están asociados a estos dos fenómenos de calentamiento y
deforestación. El crecimiento económico neoliberal está superando la capacidad
del ecosistema planetario para soportarlo. Solamente los Estados Unidos aportan
el 23% de las emisiones de CO2, factor fundamental en el calentamiento
atmosférico.
La necesidad de comprender los cambios,
deviene no sólo porque afectan la dinámica global, y porque a la postre sus
resultados harán que el mundo sea diferente a como ha sido hasta ahora, sino
porque ello requiere de la elaboración de propuestas para enfrentarla. Tanto
desde el punto de vista de la teoría como desde la praxis, la política económica a seguir frente a este
proceso, deberá construir modelos operativos destinados a explicar y cambiar la
realidad.
Tomando
en consideración estas inquietudes, este ensayo ofrece al lector interesado un
conjunto de reflexiones en torno a la relación dinámica entre la globalización
y las alternativas de desarrollo, exponiendo en lo particular el caso de la
experiencia y perspectiva socialista
como una condición para hacerle frente a los desafíos que se derivan del
proceso de globalización y de las prácticas del mercado neoliberal. Según
lo expuesto el punto de debate podría estar en la posibilidad de encontrar
espacios para opciones distintas que permitan enfrentar los desafíos de la
globalización.
Son múltiples las preguntas cuestionadoras de la
realidad las que hacen pensar en la necesidad de replantear el tema de las
alternativas de desarrollo frente a la globalización entre ellas: ¿Por qué aceptar que las modificaciones del
mundo actual sólo pueden dirigirse en una sola dirección: el neoliberalismo?,
¿Cómo reconstruir una opción socialista frente a la globalización?, ¿Representa
la época actual un corte histórico respecto a tiempos pasados?, ¿Cuáles son los
hilos conductores de la globalización?, ¿Qué ejes de pensamiento y acción
política permiten abrir alternativas, incluyendo la del socialismo?.[4]
La idea central que trasmite este ensayo en cada una
de sus partes es que un proyecto alternativo a los desafíos de la globalización
tiene que asumir su carácter de opción nacional, regional y global, en lo que
no debería quedar al margen una valoración en torno a la opción socialista
frente al proceso de globalización. En este ámbito lo alternativo solo podrá
establecerse a partir de una composición de fuerzas sociales y políticas que
apoyen tal opción, esta inquietud está en correspondencia con la idea de que: “La
existencia de ideas revolucionarias en una determinada época presupone ya la
existencia de una clase revolucionaria”.[5]
El problema consiste en transitar desde un punto en que la economía mundial aparece como un
conjunto de restricciones, a otro en la que las relaciones externas se
supediten a las necesidades reales de la acumulación y al desarrollo en su
sentido integral. La comprensión del tema de las alternativas por cada uno de
los miembros de la sociedad es de particular significado para un país como
Cuba, sujeto a un brutal bloqueo por la potencia imperialista más fuerte del
planeta, en condiciones en que ha desaparecido el Sistema de Economía
Socialista Mundial. En este entorno es cada vez más urgente la búsqueda de
mecanismos que permitan insertarse con eficiencia en la dinámica de las
transformaciones que se producen en la Economía Mundial. Por lo que el manejo
de estas cuestiones deberán enfocarse hacia el logro de mayores niveles de
eficiencia de la gestión empresarial cubana, la cual está sometida a la
interacción de las leyes del mercado capitalista mundial y a los riesgos que de
este se derivan.
Han
sido múltiples los motivos que han
conducido a esta investigación, entre ellas la interrogante sobre si la opción
socialista podría convertirse en una alternativa frente al proceso de
globalización. Con ello se reafirma, que la reflexión sobre el tema no es sólo
un ejercicio de importancia académica, sino que se convierte en una cuestión
vital para la práctica política, pues no hay práctica revolucionaria sin teoría
revolucionaria. Tal cuestión ha sido reafirmada en más de una ocasión por el Comandante
en Jefe Fidel Castro Ruz, quien de manera acentuada ha llamado a la
elaboración de los supuestos de una teoría sobre las perspectivas de la
práctica del socialismo en el siglo XXI, a partir de la idea de que el
socialismo es la única alternativa posible frente a las desigualdades que
genera la globalización neoliberal.
Partiendo del principio de lo general a lo particular
la investigación está estructurada en 4 partes, primero se sitúan los aspectos
teóricos en una sesión denominada estrategias alternativas de desarrollo y
globalización: lecciones para América Latina y el Caribe, en una segunda parte,
se expone el debate que plantean las prácticas de socialismo conectado y
desconectado de la globalización, en los casos de Europa, China, y Viet Nam,
para luego avanzar hacia el estudio de los retos del proyecto socialista cubano
frente a la globalización, y en una dimensión perspectiva se ofrece el análisis
de lo que podría ser una opción de socialismo sostenible frente al globalismo
neoliberal.
Este
estudio podría ser objeto de diversas
aplicaciones, entre ellas las de carácter docente; en ese sentido este
ensayo pudiera representar una modesta contribución, en cuanto a la
introducción del tema en la práctica social. La búsqueda de espacios en la
economía mundial por la que está atravesando América Latina y el Caribe, y en lo particular Cuba, exige el seguimiento
y entendimiento constante de los cambios globales, y del pensamiento que lo
explica, no sólo en su dimensión técnica, sino sobre la naturaleza social del
fenómeno, a través de su cabal comprensión por cada uno de los miembros de la
sociedad que participan en la toma de decisiones. Se parte del hecho de que la
solución de cualquier problema depende de la comprensión de los factores involucrados
en el mismo, y si la comprensión es el
primer paso para la acción racional, lo que nos corresponde es lograr dicha
comprensión.
La investigación representa un avance en términos de
análisis de propuestas contrarias al modelo neoliberal, así como en lo que respecta al desarrollo de aspectos
que aportan al estudio de la teoría de la transición al socialismo, desde una
proyección tercermundista y latinoamericana, al presentar un estudio perspectivo de lo que podría ofrecer la
opción de un socialismo sostenible entendido como una condición para el
desarrollo.
Finalmente se podría plantear que el proceso de
escribir es un acto de aprendizaje, lo que he constatado en la constante
transformación de mis engorrosas notas originales, espero que esta versión sea
inteligible. No se pretende haber cubierto, ni siquiera en forma aproximada, “todo el terreno”. El terreno en torno al dilema de la globalización, las alternativas de desarrollo y la
construcción de la práctica socialista, es amplio y las complicaciones e
implicaciones que se encuentran a cada paso son muchas, y muy desconcertantes.
En rigor las ideas que aquí se plantean, solo
pretenden ser una modesta contribución a la divulgación y al debate de un tema,
que por su importancia en el proceso de formación de valores humanos y para la
toma de decisiones en la práctica política de cualquier país, necesita un estudio constante. A lo más
que se aspira es a haber esbozado los contornos generales del contrapunto
globalización-desarrollo-socialismo, y por tanto, a presentar un mapa tentativo
cuya función, sea la de alentar análisis posteriores y estimular su exploración
más a fondo.
PARTE I: ESTRATEGIAS
ALTERNATIVAS FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN
“Los peligros no se han de ver cuando se les
tiene encima, sino cuando se les puede evitar. Lo primero en política, es
aclarar y prever”[6]
José
Martí
En esta parte
de la investigación el lector interesado podrá encontrar un análisis sobre los
aspectos conceptuales básicos que fundamentan lo alternativo como concepto; así
como, algunos supuestos que se pudieran considerar como posibles estrategias
alternativas frente al proceso de globalización, en el plano nacional, regional y mundial, de lo cual se parte del
supuesto, que tales estrategias alternativas de desarrollo podrían ser válidas
para la instrumentación de políticas económicas en América Latina y el Caribe,
por ser una región que enfrenta los mismos problemas que el resto de los países
subdesarrollados. En este ámbito la tarea consiste en identificar los sujetos
que se mueven en torno a la globalización y mediante la crítica observar que se pudiera aprehender o rechazar de este
contexto.
La tarea que se presenta es compleja, por ello se
considera de antemano, que los planteamientos que se realizan son de hecho
polémicos, y no pretenden dejar acabado el debate sobre las estrategias
alternativas, sino abrir un pequeño espacio que contribuya al menos, a llamar
la atención en cuanto a la necesidad de cambiar el énfasis sobre la discusiones
de la globalización, donde lo alternativo pase a ocupar un lugar central frente
a las prácticas de la globalización neoliberal. La idea es entonces, pensar las
alternativas de forma que permita romper con las fuerzas hegemónicas que
imperan por encima de los actores sociales y donde la alternativa socialista
desempeñe un papel fundamental.
Estrategia y
alternativa de desarrollo como conceptos
El concepto de
estrategia de desarrollo que asume el ensayo, se define como el
establecimiento de políticas gubernamentales y supranacionales que modifican
las relaciones socio-económicas y científico-técnicas del país respecto a sus
componentes internos y aquellos que conforman la economía mundial,
distribuyendo los recursos entre las principales industrias, territorios y la
población. Esta noción establece vínculos entre lo local, lo nacional, lo
regional y lo global, en lo concerniente a estructuras de producción y
políticas que conectan un país a la sociedad global, y a decisiones que toman
en consideración aspectos ecológicos, culturales, étnicos, políticos, éticos y
en general de dimensión social.
Esto implica la determinación de un programa de acción
y vías de solución a los problemas del desarrollo, lo cual incluye
transformaciones en la base técnico-material en correspondencia con las
demandas del progreso social. El resultado de una estrategia así definida daría
lugar a un concepto de desarrollo
entendido como un proceso continuo, dinámico e integral, cuantitativa y
cualitativamente balanceado con parámetros autosostenidos en los componentes
económicos, políticos, culturales, étnicos, ecológicos, basados en una ética
que permita garantizar las necesidades de la biosfera y en lo humano satisfacer
de manera creciente las demandas materiales y espirituales de la sociedad.
Es necesario también advertir que en términos
conceptuales existe una notable diferencia entre estrategia de desarrollo y patrón de desarrollo, debido a que la estrategia
básicamente se refiere a una muestra ideal existente en el ámbito de los
diseñadores de la política económica y social, mientras que el patrón
de desarrollo consiste en una secuencia dada de eventos y de resultados
en las diferentes esferas del desarrollo en su concepción integral. La
distinción es relevante en la medida en que una gran parte de la polémica
acerca de las estrategias gira alrededor de lo que pueden hacer los gobiernos,
de modo que en el estudio del pasado los patrones de desarrollo revelan
lo que fueron capaces o no de hacer los gobiernos y por tanto ofrece la
posibilidad de que esas experiencias puedan ser asumidas como una condición de
partida para el diseño de nuevas estrategias en correspondencia con la época
económica.[7]
Los conceptos planteados están relacionados con las
alternativas, lo cual sugiere que estas no son meras utopías imaginadas, deben
observarse como la crítica y transformación continua del presente para obtener
un futuro con una calidad de vida mejor. Estas nacen y se desarrollan tomando
como puntos de partida las experiencias y oportunidades presentes y pasadas que
emergen de la práctica real confirmadas en errores y certezas.
Lo alternativo
tiene como significado la elección entre las posibilidades existentes y la
lucha por realizar esa elección para caminar hacia la transformación. Si un
problema puede tener una solución es porque en las potencialidades del mismo
existen realidades que lo permiten. La idea es que ningún fenómeno social
existe fuera de la participación de actores humanos por lo tanto la solución
del problema mediante la construcción de alternativas también tiene su
viabilidad a través de la actividad humana. Solo se puede interactuar y
modificar la realidad mediante las alternativas aprovechando las posibilidades
que abre en cada momento.
Ello esta condicionado por premisas objetivas y
subjetivas, por lo que es evidente que la base objetiva de las alternativas,
consiste que en la realidad existan posibilidades, tendencias, y potencias
sustancialmente diferentes para el desarrollo sucesivo. Una misma base puede
mostrar en su modo de manifestarse infinitas variaciones y gradaciones debidas
a distintas e innumerables circunstancias empíricas, estas modificaciones
pueden tener sustancial diferencia, es decir ser variantes de alternativas de desarrollo.
Lo
alternativo como proceso incluye el fin planteado, es decir, el punto
hacia donde queremos dirigirnos, ello define los objetivos, suministrando las
bases teóricas y reglamentarias del diseño alternativo (¿hacia dónde vamos?
¿Que queremos?); supone establecer el punto de partida, lo que es equivalente a
la realidad con que se cuenta. Para lograr esto la construcción de lo
alternativo tiene que partir de un examen que incluya el contexto
socioeconómico interno y externo en que se desenvuelve el objeto de análisis (¿dónde
nos encontramos? ¿con que contamos?). También es importante identificar
los instrumentos y mecanismos que hay que impulsar para arribar al destino
planteado (¿cómo hacemos? ¿Con que lo hacemos?).
Resulta
conveniente tomar en cuenta en el tema de las alternativas un principio
metodológico que es fundamental: que el problema contiene a la solución
misma. No la contiene en forma elaborada, pero lleva en sí las
herramientas y los sujetos capaces de construir las alternativas. En ello
cabría considerar entonces varias preguntas, ¿cuáles son las
herramientas que hay que transformar?, ¿cuáles son las que
existen y podrían emplearse como tales?, y ¿cuáles las que hay que
crear para transformar?. Ello es el resultado del propio
proceso de transformación de la realidad circundante.
Todo
ello requiere ser alternativo en los medios y en los fines, para lograr el
objetivo planteado, reconociendo las potencialidades de su transformación, lo
cual se concreta en la capacidad de construir y reconstruir esquemas de acción
conforme a cualquier nueva coincidencia de circunstancias. En suma, se podría plantear que lo alternativo alude al patrón y a la
estrategia de desarrollo.
La idea central que trasmite esta sección es que un
proyecto alternativo a los desafíos de la globalización tiene que asumir su
carácter de opción nacional, regional y global en sus dimensiones económicas
sociales y políticas, en lo que no debería quedar al margen una valoración en
torno a la opción socialista frente al proceso de globalización. El problema de
una alternativa económica es de naturaleza ecológica, política, cultural, técnica es
decir, social. En este ámbito lo alternativo solo podrá establecerse a
partir de una composición de fuerzas sociales y políticas que apoyen tal
opción, esta inquietud está en correspondencia con la idea de que: “La
existencia de ideas revolucionarias en una determinada época presupone ya la
existencia de una clase revolucionaria”.[8]
El tema consiste entonces en como modelar esta
creciente percepción y dinámica en fuerzas económicas y sociales capaces de
organizar social y políticamente una alternativa. En lo que es indispensable
comprender que la viabilidad no es un elemento fijado de una vez y para
siempre, ello depende de la composición de fuerzas existente en la sociedad.[9]
El problema actual en la definición de lo alternativo frente a los desafíos que
involucra la globalización, es definir los mecanismos operativos que permitan
avanzar de una inserción pasiva y dependiente a una inserción activa, en la que
predominen las relaciones de interdependencia simétricas. Se trata de transitar desde un punto en que la
economía mundial aparece como un conjunto de restricciones, a otra en la que
las relaciones externas se supediten a las necesidades reales de la acumulación
y al desarrollo en su sentido integral.
Supuestos claves del
proceso de globalización
Asumir las reglas del debate en cuanto a la idea de
implementar estrategias alternativas de desarrollo frente al proceso
de globalización implica el reconocimiento objetivo del fenómeno. Por
un lado, este proceso involucra la creación de una economía mundial que no
representa meramente la suma de economías nacionales. De otra parte, el proceso
de globalización es una poderosa realidad creada por la división internacional
del trabajo, y la economía de mercado, el mismo en el presente predomina por
encima de las economías nacionales. Por lo tanto, no puede ser ignorado, de lo
que se deriva entonces interiorizar e identificar cuales son las oportunidades
que ofrece este proceso para el desarrollo, por lo que el problema a debatir
pudiera consistir en la visión que se tenga del mismo.
Es fundamental destacar que la globalización como proceso
constituye una reestructuración, que tiene su contenido más profundo en
la evolución del conocimiento científico. Este razonamiento expresa una
realidad operativa, y esta consiste en esencia en un amplio, complejo y
dinámico proceso de modificaciones, que afecta a todos los componentes de la sociedad global contemporánea y cuyos
factores determinantes son tanto económicos,
tecnológicos, ecológicos, éticos
como políticos[10]
y en su más amplia dimensión social.
Identificada como reestructuración que comprende las
fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción y la
superestructura que la representa dinamizando estos nexos, la globalización
no debe ser ignorada ni evitada. Hace ya algún tiempo que fue superada
la época en que los países podían tratar de desarrollarse con relativa
independencia de lo que sucediera en el resto del mundo. Debe quedar claro que
lo que ha estado transformándose de manera vertiginosa en los últimos años, no
es solamente el país, sino la sociedad mundial en su conjunto, y que en este
entorno, los parámetros de inserción en la economía mundial globalizada son
volubles y están sujetos a certidumbre e incertidumbres debido al carácter
dominante de las leyes del capital, y este se extiende y modifica con particular
celeridad y en trayectorias sorprendentes, obsérvese como ejemplo de ello el
trascendental paso que ha abierto el desarrollo de las comunicaciones por la
vía de INTERNET.
Esta fluctuación consustancial a la globalización
dictada por la ley del valor, debe ser tenida muy en cuenta por las
alternativas de desarrollo, prestando especial atención al establecimiento de
dispositivos para reducir los dilemas de los procesos que la acompañan, y de
hecho, para tratar de sacar ventajas de los desafíos que se generan, tanto de
las certidumbres como de las incertidumbres ocasionadas por las
transformaciones que ocurren en la economía mundial contemporánea.
Por consiguiente, la relación que hay entre
globalización y desarrollo es mucho más dinámica, también podría admitir la
existencia de oportunidades para el desarrollo. El reto para los países
subdesarrollados en el contexto de la globalización, no es que las
oportunidades de desarrollo no estén presentes, la nota discordante está en
lograr aprovechar las oportunidades existentes, las cuales exigen determinados
requerimientos que muy pocos países subdesarrollados pueden o han sido “capaces de alcanzar”.
Esta
meditación conduce a la idea, de que la globalización pudiera ser inevitable en
tanto se considere como un proceso de reestructuración económica global
resultado de la evolución del conocimiento científico.[11] Esto no implica que
no se reconozcan sus efectos dañinos en cuanto a posibilidades de desarrollo,
los mismos si deben ser desconectados. Una visión de ese tipo se podría apoyar
en hechos reales y en tendencias evidentes del proceso, fundadas en las
consecuencias negativas que ha tenido para los países subdesarrollados y
también para vastos sectores sociales en las propias naciones más
industrializadas.
El carácter contradictorio y heterogéneo de la
reestructuración de la economía mundial se expresa, de diversas maneras, entre
ellas, en el hecho de que este proceso que ha favorecido la extensión a escala
planetaria de prácticas inhumanas de obtención de plusvalía y de diferenciación
social, también ha conducido a una
dispersión de la base industrial del mundo en “favor” de un grupo de países
subdesarrollados, cuyos efectos no pueden ser ignorados ni menoscabados. Estos
efectos diferenciados dejan ver variados desafíos y lecciones en el plano del
diseño de políticas de desarrollo. Este tipo de análisis es posible
constatarlo cuando se avanza en el examen de las alternativas en el plano
nacional, regional y global, a lo cual se destinan los epígrafes siguientes.
Lo alternativo frente
a la globalización desde el contexto nacional
Desde el punto de vista de lo nacional, una de las
lecciones que deja la globalización en términos de desarrollo, es que el
crecimiento se traduce en incremento del ingreso, en mayor acumulación de
excedentes; pero para que exista acumulación tales ingresos deben invertirse en
capacidades productivas y no consumirse en actividades que no se relacionen o
que formen dichas capacidades. Ello deja como enseñanza la necesidad de
protegerse de la tendencia actual de que cada vez más los flujos
internacionales se separan de la actividad productiva, aquí habría que
considerar los efectos destructivos de esta tendencia para el crecimiento de
las economías asiáticas debido a la acción de los flujos especulativos y a la
inestabilidad de su proceso de acumulación.
También se podría considerar la experiencia
latinoamericana en la década del 70, y la de Europa Oriental y la Ex-URSS,
favorecidas por altos niveles de inversión. Pero por diversas razones tales
ingresos no dinamizaron el proceso de acumulación, ni contribuyeron a la
ampliación de su capacidad productiva acorde con los requerimientos del nuevo
paradigma tecnológico, la lección está en que una estrategia de desarrollo
alternativa no debe limitarse con presentar un cuadro macroeconómico estable
con altas tasas de crecimiento. Pues esto resulta peyorativo, siendo
equivalente a la principal "suficiencia"
de la estrategia neoliberal.
De lo anterior se deduce que el crecimiento debe
traducirse en acumulación, creando las condiciones y mecanismos que permitan
aprovechar los recursos que libera el crecimiento y dirigirlos a la inversión
productiva, hacia la ampliación de las capacidades de producción de bienes y de
servicios productivos. Ello debe viabilizar la articulación de las actividades
agropecuarias, agro-industriales e industriales y los servicios que las apoyen
(financieros, comerciales, tecnológicos y educativos).[12] Aunque la inversión
puede ser necesaria para el desarrollo tampoco es suficiente.[13]
Por ello, una estrategia de desarrollo no debe limitarse tampoco en generar
crecimiento y acumulación. Existen múltiples experiencias que indican que puede
coexistir crecimiento y acumulación sin desarrollo, produciendo un
subdesarrollo o desarrollo deformado.
La práctica de la globalización en la década del 90’
indica la existencia de crecimiento y acumulación
acompañados de mayores niveles de concentración de la riqueza y marginación de
amplios sectores de la sociedad, persistiendo además la destrucción de los
sistemas ecológicos, incrementando las desigualdades regionales, anulando las
identidades culturales y deteriorando la salud de millones de personas. Se
podría situar como ejemplo a las grandes corporaciones transnacionales, 200 de
las cuales en 1995, tenían ventas globales equivalentes al 28 porciento de la
producción mundial y sólo empleaban 188 mil personas menos del 1% de la
población mundial.[14]
Según se ha indicado el objetivo del desarrollo no
debe parcializarse en el crecimiento económico, tampoco puede hacerse
limitándolo al crecimiento con los resultados de la "equidad"
alcanzada hasta el presente por las mayorías de los proyectos de desarrollo del
tercer mundo. Estos no han garantizado que se contenga el deterioro del
ecosistema, se frene la concentración en los procesos de toma de decisiones, no
se continúe degradando la calidad de bienes y personas, ni la marginación de
vastos territorios.
A lo largo de varias décadas las propuestas básicas
para enfrentar los desajustes sociales y la necesidad del desarrollo, se
apoyaron en mayores niveles de intervención del Estado. Sin embargo, este
fenómeno fue obstaculizado por la insuficiencia de un cuerpo empresarial
adecuado, como consecuencia de ello se fue sobredimensionando el papel del
Estado, proponiéndose como el gerente de todos los ámbitos de la actividad
económica.[15]
Indudablemente, este fenómeno estuvo influido por las
propias características del subdesarrollo, donde las fuerzas empresariales y
calificadas fueron casi inexistentes o bien desarticuladas, lo que impide
configurar un escenario que asegure el desarrollo sostenible. La consecuencia
fundamental fue que las estructuras estatales fueron asumiendo las tareas
empresariales bajo un contexto de ineficiencia. Esto en el largo plazo provocó
debilidad institucional, conduciendo a un deterioro del papel rector del Estado,
reduciendo su legitimidad con agudas crisis de gobernabilidad en varias
regiones subdesarrolladas.
La respuesta fue una redefinición del Estado
introduciendo políticas neoliberales[16] que han exacerbado la
privatización, con el sesgo de que han sido insuficientes para dar respuesta a
los problemas de grandes mayorías de la población. A lo que se ha unido que el
peso transnacional ha bloqueado la capacidad para el desarrollo económico de
las economías nacionales. Por lo que en la redefinición del
desarrollo debe quedar claro que las fuerzas empresariales se desarrollaron de
forma inducida por el peso del capital extranjero, y no sobre la base de leyes
objetivas. En esta dirección se acentuaron las características del
subdesarrollo: dependencia externa, pobreza,
deterioro ambiental, desarticulación intra e intersectorial.
Otro de los desafíos en las propuestas sobre el
desarrollo ha sido la concepción de promover esquemas de protección con el
objetivo de crear mercados internos, sustitutivos de importaciones, intentando
resolver el creciente estrangulamiento externo vía deterioro de los términos de
intercambio. En la aplicación de esta concepción se destacó la región
latinoamericana, con el objetivo de obtener ventajas comparativas frente al
resto de la economía internacional, y con la experiencia de que tal concepción
ha significado menores niveles de integración al mercado mundial.
Con una visión más integral, fue significativa la
experiencia de los países asiáticos (NIC´s) quienes comprendieron que los
niveles de protección debían ir ligados al Estado y acompañados de modelos de
especialización coherentes con transformaciones productivas orientadas a la
competitividad internacional. Esto permitió la definición de esquemas
industriales a través de la diseminación de corporaciones empresariales que
fueron funcionales con la integración dinámica a la economía internacional.
Con el objetivo de enfrentar los fracasos del modelo
de desarrollo proteccionista desde la década del 80´ proliferó un nuevo paradigma: el de la liberalización
comercial, financiera y de la inversión. Tales supuestos parten de que por medio de ellos se resolverán
los estrangulamientos externos. Para el conjunto de los países subdesarrollados
esta visión del desarrollo se ha convertido en una utopía irrealizable, pues
mientras ellos liberan sus mercados, los países capitalistas desarrollados han
recentrado su desarrollo en procesos de formación de bloques, que tienden a
excluir a los países subdesarrollados de los principales flujos que dinamizan
la globalización.
La lección que indica esto para la
concepción del desarrollo de los países atrasados, es que la liberalización
debe ser entendida con cautela, pues no puede mantenerse sin una visión
definida de incorporación a la economía mundial. Las fórmulas de protección o
liberalización por sí solas no son suficientes para lograr el
desarrollo, es necesario buscar un patrón de especialización que sea coherente
a la participación en el mercado mundial.[17] Ello podría suponer
un desarrollo ligado a bloques, bajo la concepción de levantarle barreras a la
hegemonía del poder, de otra forma se vería disminuida la participación, y
acrecentada la dependencia de los países subdesarrollados en la economía internacional,
como consecuencia de la liberalización misma. En efecto, la búsqueda de nuevas
formas de desarrollo debería ir acompañada con la especialización productiva,
no adaptativa, conjuntamente con la definición e integración de bloques económicos
que permitan el desarrollo sostenido.
Se deberían tener en cuenta además, en la concepción
del desarrollo, las vulnerabilidades que genera la globalización financiera,[18]
debido a la fuerza que ha ganado el capital especulativo: en 1989 éste ascendía
a 800 000 millones de dólares, de los cuales 680 000 millones de dólares estaba
depositado en bancos, en 1992 tres años después, este pasaba de 950 000
millones, de los cuales 800 000 estaban en los bancos y en 1994 pasaron a 2.3
billones de dólares, de los cuales 850 000 se encontraban en los bancos. Esto
significa que hay un billón y medio de dólares que dan vuelta al mundo, que no
paran en ningún lugar de depósito o de control, basta señalar que actualmente
las transacciones bursátiles son de un billón de dólares diarios.[19]
Si se analiza esto, con detenimiento se podría
observar la existencia de una institucionalización de los inversionistas, que
aumenta la fragilidad de los mercados financieros. Según valoraciones los
bancos centrales juntos pueden colocar 14.000 millones de dólares diarios para
luchar contra la especulación de cambios, una especulación que ha llegado a los
800 000 millones de dólares diarios. Por lo tanto, el poder de los bancos
centrales con 14 000 millones de dólares contra 800 000 millones de dólares prácticamente
ha dejado de existir.[20]
Debería considerarse entonces, que ante la
inestabilidad y fragilidad de los mercados financieros, cada vez será más
difícil basar el desarrollo económico por la vía del financiamiento externo.
Según esto, se podría concebir la búsqueda de permanencia para los capitales a
corto plazo que ingresan a los países subdesarrollados, con el fin de reducir
la volatilidad de los flujos de capital.
También es importante en la reconceptualización del
desarrollo y el subdesarrollo la necesidad de buscar patrones tecnológicos que
no deterioren el medio ambiente, a diferencia de los modelos de
desarrollo tradicionales, donde no se consideraban las despiadadas formas de
explotación de los recursos, pues se consideraba que los recursos eran
inagotables. Ello exige que la concepción del desarrollo actual deba tener en
cuenta los efectos del deterioro ecológico sobre los procesos de desarrollo,
como forma específica de determinar las bases de la supervivencia humana. Por
lo que el desarrollo no sólo debe ser social, sino también ecológico, garantizando una cultura que permita la
preservación de los recursos naturales.
Toda discusión de las perspectivas globales, debe
partir de que el proceso de profundización de la socialización global
sintetizada en la globalización, supera la simple internacionalización del
capital, el cual ha asumido los rasgos de una socialización global cada vez más
intensiva. De lo que se deriva como lección concebir la globalización
como el lugar donde se crean las externalidades dinámicas del desarrollo
tecnológico y social, ello implica la necesidad de articular el nivel micro y
macro en la práctica de los procesos acumulativos.
La eficiencia del uso de las tecnologías es un
elemento básico en el desenvolvimiento de la globalización, su elección y
aplicación correcta influye decisivamente en la generación de ventajas
competitivas, de aquí la importancia de promover y asimilar las innovaciones y
cambios tecnológicos de manera adecuada y oportuna. De ello se deriva para la
elaboración de estrategias nacionales de desarrollo, identificar las áreas
donde las ventajas sean más favorables, lo cual podría ser un camino acertado
que permita la localización de producciones globales en alianzas estratégicas
con países o empresas más desarrollados.
Todo esto supone adquirir y adaptar tecnologías social
y económicamente ventajosas, asegurar su uso eficiente, su difusión y
generalización. En ello es significativa la alianza tecnológica con otros
países y empresas en mutuo beneficio. Para lo cual, es importante el
seguimiento de los conocimientos sobre la globalización de tecnología,
particularmente en lo referente al vínculo entre la globalización de los
mercados, la producción y las innovaciones tecnológicas, sintetizado en la
llamada “tecnoglobalización” o “tecnoglobalismo”.[21] En el ámbito
nacional la respuesta debe ser fortalecer la capacidad de investigación y
desarrollo científico-tecnológico.
Las nuevas tecnologías con su carácter globalizador
están planteando un nuevo modelo de desarrollo que coloca el énfasis en una
nueva estructura de costos a escala internacional, lo cual es importante darle
un seguimiento con la finalidad de valorar los niveles de eficiencia
alcanzados. Para ello la política económica encargada de orientar los
componentes del desarrollo, debe ser capaz de movilizar los factores sociales
en función de asimilar con rapidez las exigencias del mercado mundial,
estimular el uso de tecnologías propias y extranjeras, viabilizando su
difusión, y renovando constantemente los niveles de calificación de la fuerza
de trabajo.[22]
El cambio referido a la globalización tecnológica abre
nuevas oportunidades para los países subdesarrollados, tales como la mayor
flexibilidad de las actividades productivas acompañadas de un nuevo enfoque del
mercado interno, que supera los problemas tradicionales de estrechez de
mercados, generando una nueva configuración productiva más específica y por
tanto más adecuada a las necesidades de estos países. Asimismo, al hacer más
difusa las fronteras entre los principales sectores productivos, permiten redefinir
favorablemente la dinámica de los procesos de industrialización, a través de la
constitución de complejos productivos a partir de los recursos naturales. En el
terreno de la biotecnología potencia a la agricultura al permitir una adecuada
explotación de tierras áridas, fabricación masiva de semillas y la solución de
la salinidad y alcalinidad de vastas extensiones de tierras.[23].
Sin embargo, esto no debe llevar a reducir las
realidades nacionales y locales a la lógica mundial, sin tener en cuenta las
particularidades de cada espacio, lo cual es imposible comprender también,
fuera del contexto de una inserción en la economía mundial. En ello resulta
necesario tomar en cuenta las estructuras regionales y políticas que viabilice
la unidad de lo diverso según las particularidades regionales y territoriales,
ya que lo nacional de un país puede ser lo específico de un territorio de otro país
y viceversa. Globalmente el desarrollo no
puede significar la mera extensión al mundo de los conocimientos, modos de
pensamiento, de: vida o experiencia de una región, es necesario tomar en cuenta
que el desarrollo local está en relación con sus valores y con su cultura
propia.
En este contexto sólo se podrá mantener y crear una
verdadera diversidad del desarrollo asignando un lugar a la racionalidad
nacional, garantizándole un poder de iniciativa equivalente por lo menos al
poder de integración del sistema mundial. El espacio nacional es el lugar de
transformación de los impulsos externos con arreglo a procedimientos
específicos, y está ligado en gran medida al exterior y por ende a la economía
internacional.
En el espacio nacional el desafío estaría en
combinar la acción del mercado con la intervención activa del Estado y de los
múltiples actores no estatales. Resulta necesario rescatar la
legitimidad de la esfera pública, dirigida a lograr la articulación de las
actividades desarrolladas por el conjunto económico y político, en lo que se
debería reconocer el espacio de acción que les corresponden a los actores no
gubernamentales y al mercado.[24]
Para poder romper con las desigualdades creadas a
partir de la división internacional del trabajo, es necesario que las políticas
públicas se orienten a la preservación de la identidad cultural[25] y
los valores nacionales, en lo que deviene la estrategia martiana de "ser
cultos para ser libres",
por lo que es necesario otorgar apoyo a la formación de profesionales que
tendrán que enfrentar con mayor crudeza, las exigencias del próximo milenio.
Si un país quiere transitar por las sendas del
desarrollo en el contexto de la globalización, debe crear su ventaja
comparativa en términos de capacidades productivas y sociales. Debe dar
prioridad a la ciencia y la tecnología, para construir un sitio a sus
exportaciones y conectarse así con los mercados mundiales. Los recursos
humanos, la educación y la formación son básicos en este vínculo.[26]
De lo que se deriva la necesidad de implementar políticas de largo plazo, la
resistencia al proceso de globalización con políticas de corto plazo están
condenadas al fracaso.[27]
El problema del desarrollo en el contexto de la
globalización, no es solo insertarse en la economía mundial buscando espacios
sino establecer una estructura económica, política, tecnológica, ecológica que
responda a un proyecto donde el hombre -y no los mecanismos generadores de
poder y desigualdades- sea el centro, hasta el momento la globalización ha
dejado opciones restringidas para ello.
Habría que valorar que los aspectos del desarrollo
positivo de la globalización se constituyen en un presupuesto objetivo y
fundamental de las transformaciones actuales y del futuro, hacia una economía
mundial solidaria, en la medida en que se logre superar la actual forma
antagónica del proceso impuesto por el sistema capitalista.[28] Se impone la
necesidad de crear una verdadera integración social que debe comenzar por la
organización social de los consumidores de los habitantes a escala regional,
donde el hombre y sus organizaciones se transforman en protagonistas.[29]
Ello permite una forma superior de participación democrática, donde el trabajo
comunitario debe desempeñar un papel importante, la idea está en pensar
globalmente y actuar localmente.
El crecimiento económico es inseparable del progreso
científico técnico, político y social y deben perseguirse simultáneamente, es
necesario construir un paradigma alternativo de desarrollo, en donde dicho
crecimiento económico se constituye en un medio, y no en un fin mismo, y que
coloque en el centro la integración social. Esto explica la necesidad de
construir proyectos nacionales de desarrollo con carácter realista, asimilando
creadoramente los cambios que se registran en el entorno de la globalización,
por lo que la complejidad del desarrollo socio-económico, debe partir de las
grandes contradicciones a resolver.
En los momentos actuales el desafío está en la
creciente interdependencia que generan los procesos tecnológicos y la presencia
cada vez más dominante del capital transnacional. Uno de los grandes retos
sería crear proyectos nacionales de desarrollo que se afiancen en las
potencialidades con que cuentan las distintas economías, en sus recursos
materiales y humanos. El camino hacia una sociedad más justa comienza por
levantar alternativas a las desigualdades que genera la transnacionalización de
la vida de los pueblos, y ello debe tomar en cuenta el rescate de la soberanía,
de manera que permita construir un camino propio en beneficio de la sociedad en
su conjunto.
En el escenario planteado los países subdesarrollados
podrían además actuar como bloque regional, pues la soberanía nacional se
protege y fortalece actuando conjuntamente con otros pueblos, lo que no debe
implicar una separación de las naciones desarrolladas, sino que la cooperación
se realice sobre la base del respeto a la soberanía y la seguridad nacional. En
esta concepción del desarrollo gana espacio lo que se puede considerar un
legado universal, -"Injértese en nuestras repúblicas el mundo, pero el tronco ha de
ser el de nuestras repúblicas".[30]
En la definición de alternativas de desarrollo los
países subdesarrollados, deberían tener en cuenta la base de recursos naturales
que tienen y su acervo de capital, tanto productivo como en infraestructura,
que si bien presenta para la mayoría de estos países perceptibles niveles de
ineficiencia, no deben ser subestimados. También podrían concebir las
experiencias acumuladas durante años en cuanto a construcciones económicas y
formulación de políticas, tanto en el plano nacional como a escala regional y
mundial. El problema está en movilizar los recursos con que se cuenta para
elevar los niveles de producción y de ingreso de acuerdo con los requerimientos
de las amplias masas, de manera que ello revierta las fragilidades sociales
ocasionadas por los impactos de la globalización.
La idea anterior sugiere varios aspectos:
Transformaciones significativas en la distribución del
ingreso, que implicarían adecuaciones en el flujo productivo y por tanto la
configuración de una estructura productiva que priorice la satisfacción de las
necesidades de la mayoría, por lo que en la equidad social hasta ahora ausente
en la mayoría de los países subdesarrollados se podría consolidar un patrón de
consumo más compatible con estos sectores sociales. Al mismo tiempo, tal cambio
en la finalidad de la dirección económica podría favorecer el crecimiento del
empleo, ya que la ampliación del mercado interno por la vía de la expansión del
consumo de bienes influye sobre la producción de rubros que presuponen elevados
insumos de fuerza de trabajo.
Los niveles mayores de acumulación favorecerían el
crecimiento tanto al inducir un modelo compatible con tasas más altas y
eficientes de inversión y empleo como creando un clima social más estable. Esta
perspectiva podría determinar coeficientes menores de importación de bienes y
servicios, contribuyendo a paliar los desbalances externos que propician los
impactos de la globalización con lo cual se le podrían hacer frente a los
niveles de la deuda externa de los países subdesarrollados. Tales adecuaciones
requerirían de cambios en las políticas de asignación de recursos, de precios,
salarios, empleos, incluyendo cambios en las relaciones de propiedad para
efectuarse. Ello implica un papel directriz del Estado como programador de
alternativas de desarrollo, de manera que este construya un sistema donde la
dependencia externa se reduzca a niveles socialmente programados.
La
realidad planteada amerita un profundo ejercicio de reflexión crítica, que
observe que la implantación de nuevas tecnologías ligadas a la globalización
constituye un fenómeno cultural, en lo que hay que pensar también que la
globalización misma ofrece opciones de falsa universalidad, por lo que en este
ámbito debe concebirse de donde provienen esos adelantos, como poderlos
utilizar en función de las mejoras y el progreso social, sin que su uso acentúe
la relación de dependencia y sumisión que ha caracterizado al mundo
subdesarrollado.
Al
igual que todos los fenómenos sociales, este proceso debe ser analizado de
forma histórico concreta, si bien no es posible, ni deseable, escapar de los
avances científicos y tecnológicos, es importante, para poder participar,
identificar las condiciones de esa participación, que haya equidad en el acceso
a la información y en la producción de materiales, que no desvirtúen la función
que compete a los formadores de los educandos.
Resulta
evidente que en aquellos países donde no se ha logrado un desarrollo
tecnológico e industrial propio la transferencia de tecnología puede resultar
fuente de contradicciones sociales tales como: divorcio entre las necesidades
reales y las tecnologías importadas; creación de tecnologías contrarias o en
todo caso sin una relación raigal con el contexto social en que se promueve.
Por
consiguiente, es indispensable tener en cuenta que las transformaciones se
adapten a las necesidades y condiciones específicas de cada sociedad, en
proporción a su desarrollo social y promoviendo soluciones originales y
autóctonas. En esta tarea es fundamental la formación de una intelectualidad
científico-técnica capaz de lograr la conjugación orgánica entre un alto nivel
científico técnico y la realidad social en que tiene que desplegar su
actividad. Por lo que, siempre y cuando no se afecte la identidad cultural y
ello favorezca la cooperación internacional y el logro de la integración
cultural del mundo subdesarrollado, bienvenido sea el desarrollo tecnológico.
Este
conjunto de transformaciones debe enfrentar el cambio de los valores relativos
a lo público y lo privado; la estabilidad de las instituciones; la
participación de ramas que tradicionalmente fueron líderes en el proceso de
crecimiento económico y que son reemplazadas por nuevos sectores; el reemplazo
de un paradigma tecnológico por otro; de la modificación de las preferencias
sociales en la forma de organización colectiva o de la legitimidad y el peso
asignado al Estado frente a las diversas organizaciones que integran la
sociedad civil. Sin embargo, el problema no está en las transformaciones que se
operan, sino en sus direcciones y en sus resultados sociales. La sostenibilidad
del desarrollo, no sólo se garantiza por medio de la preservación y/o
formación de las condiciones del medio
ambiente; el bienestar de las presentes y futuras generaciones sólo se podrá
lograr y sostener si tomamos en consideración los siguientes elementos:
Una
cultura que se despliegue sin violentar la naturaleza, promover un crecimiento
sin violentar el costo de la vida, sin desmejorar las condiciones de vida de
las personas, es no enriquecer a un grupo y empobrecer a otros; es pensar en
políticas gubernamentales que no afecten o atenten contra la naturaleza, es no
vender la soberanía nacional en aras del turismo; es proponer proyectos que
logren la igualdad de géneros y la educación ambiental; es contribuir a
erradicar la pobreza y la violencia en todos los ámbitos, es pensar que las
políticas económicas no estén desfasadas de lo social; es en síntesis el
respeto a la conservación de los valores, costumbres y modo de vida autónomos
de los pueblos.[31]
El
cumplimiento de este complejo sistema de intervinculaciones del desarrollo
sostenible requiere de:[32]
Un sistema político y cultural que asegure una participación efectiva en
el proceso de adopción de decisiones; un sistema económico capaz de generar
excedentes y conocimientos técnicos sobre una base autónoma sostenida; un
sistema social que facilite soluciones para las tensiones resultantes de la
falta de armonía en el desarrollo; un sistema de producción que respetase la
obligación de preservar la base ecológica del desarrollo; un sistema
tecnológico que pueda buscar continuamente nuevas soluciones; un sistema
internacional que promoviese estructuras sustentables del comercio y las
finanzas; un sistema administrativo flexible con capacidad de autocorrección.
En
las circunstancias explicadas es conveniente tomar en consideración los
aspectos de la globalización cultural en el diseño de políticas de desarrollo
sostenible. El desarrollo de la cultura se manifiesta cuando el hombre por un
lado crea un mundo variado, crea las bases materiales y espirituales de su
existencia. Ello en primer lugar requiere de
promover variaciones en el contenido y enfoque de las políticas culturales,
lo que no debe significar la mera adopción directa del mundo de los
conocimientos, modos de vida o experiencia de una región; es necesario tomar en
cuenta que el desarrollo local, nacional
y regional este en relación con sus valores y con su cultura propia.
En
este ámbito es importante destacar que la educación no debe ser vista solo como
un elemento transmisor de conocimientos, sino también de tradiciones
culturales, esta representa también una vía para el cultivo de tradiciones que contribuyan al
desarrollo de raíces sociales con las que se identifica cada proyecto, cada
sociedad. Estos atributos son importantes en la determinación de la concepción
del mundo de los individuos de la sociedad de que se trate, quienes imprimirán
una manera específica al despliegue polifuncional de la cultura en cada
ingrediente de las fuerzas productivas, las relaciones sociales de producción y
la superestructura que la representa.
La
concepción planteada supone rescatar y desarrollar los elementos de la historia
local, regional y nacional poniéndose en función del proceso de creación de
valores; supone la interpretación dialéctica del mundo de manera que se asuman
los aspectos inéditos de la cultura universal y su incorporación a lo que
identifica la realidad nacional de cada país. En la medida en que las
poblaciones estén dotadas de mayores grados de conocimientos de sus raíces, así
crecerá el desarrollo autóctono y formativo cultural, el resultado podría ser,
una paulatina disminución de la capacidad de manipulación de los "grandes
centros culturales" del mundo desarrollado sobre las culturas del Tercer
Mundo.
Las
experiencias empíricas muestran que mientras la capacidad del Estado para
intervenir por la vía de políticas culturales disminuye, la identidad de las
nuevas generaciones se construyen más por la lógica del mercado que por los
símbolos patrios de naturaleza histórica y regional. Si un país quiere circular
por las sendas del desarrollo sostenible debe crear su ventaja comparativa en
términos de capacidades científicas y culturales. Debe dar prioridad a la
historia nacional, a la ciencia, la
tecnología, y a su cultura, desarrollando estrategias vinculadas a los nuevos
escenarios de información y comunicación para construir un sitio a sus
relaciones externas y conectarse así con el mercado mundial. Los recursos
humanos, la educación y la formación son básicos en este vínculo. Claro que el
factor externo es esencial en este ámbito, lo cual sugiere desmitificar el
papel que hasta ahora ha tenido este sobre las naciones subdesarrolladas.
¿Empresas
transnacionales: móviles de las alternativas de desarrollo?
La experiencia teórica y práctica de la mayoría de los
países subdesarrollados indica que el capital extranjero, como tendencia ha
contribuido a un acelerado proceso de transnacionalización de estas economías,
el resultado ha sido potenciar la idea de su carácter desestabilizador. Por
ello aquí planteamos, la pregunta
siguiente: ¿Empresas Transnacionales: móviles de las alternativas de desarrollo?.
Tentativamente se podrían plantear variados supuestos
para responder a esta pregunta, el primero es, que es un error pensar que el
Estado-nación se ha quedado desprovisto de poder negociador en el proceso de
globalización y que solo son las transnacionales las que logran imponer sus
intereses. Es cierto que el poder negociador de las transnacionales frente a
los países más atrasados es muy desproporcionado; sin embargo, existen
Estados-nación del mundo subdesarrollado que han sido capaces de articular con
bastante éxito mecanismos de negociación frente a las transnacionales. La
integración global en general está estimulada por fuerzas de mercado, pero el
movimiento real del capital y la reconfiguración de la base productiva del
mundo también dependen de manera crucial del resultado de transacciones
políticas entre el capital transnacional y los gobiernos, negociaciones que la
mayoría de las veces están divorciadas de las reglas del “libre comercio” y que
tampoco pueden ser explicadas satisfactoriamente por la teoría de las ventajas
comparativas. [33]
Un aspecto importante de la transformación global ha
sido el establecimiento del llamado “régimen de acceso a mercados” (market access regime), el cual determina
la existencia de patrones negociados de comercio y de inversión. Este sistema
no ha surgido como consecuencia de una “planificación global” sino como
resultado de las tendencias del mercado y de las estrategias de empresas
transnacionales y gobiernos. En el actual sistema de producción global,
caracterizado por un excedente crónico de capacidad productiva, existen
disparidades que ejercen presiones sobre el capital transnacional en el sentido
de tener que hacer concesiones a los países que pudieran ser eventuales
compradores con tal de poder garantizar determinadas cuotas de mercado (market share).
En este ámbito los compradores tienen cierta ventaja
negociadora que pueden ejercer para apropiarse de una parte de la base
industrial y tecnológica de la producción global. Ello implica que determinados
gobiernos hayan logrado ejercer lo que se ha denominado un “apalancamiento
inverso de mercado” (market leverage in
reverse), consistente en que le proporcionan a las transnacionales un
acceso controlado a sus mercados a cambio de que estas trasladen capital y
tecnología hacia ese país. Ese proceso no puede ser explicado por la teoría de
las ventajas comparativas --que postula que el capital debería desplazarse
hacia donde se produce mas eficientemente-- sino a partir de los intereses
prácticos de las empresas transnacionales y de los gobiernos de las naciones
que constituyen mercados importantes, aunque debe quedar claro que no todos los
países están en condiciones de entrar en el proceso antes descrito.[34]
La experiencia indica en términos comparativos, que
son los llamados “mercados calientes” (hot
markets) –economías con altas tasas de crecimiento en las que el producto
interno bruto puede duplicarse en menos de diez años[35]- los que normalmente
llevan ventaja en ese proceso negociador, no solo porque representan mercados
muy dinámicos sino también porque en esas economías tiende a existir un
persistente desbalance a favor de la demanda que ejerce presión sobre los
precios y que por tanto le garantiza al capital tasas de ganancia
extraordinarias. Por consiguiente, son mercados en los que existen condiciones
para atraer capital transnacional sin tener que acudir necesariamente a los
“incentivos” tradicionales que otros países deben ofrecer.[36]
Existen otros factores que también actúan a favor de
los países que tratan de apropiarse de segmentos de la base productiva y de la
tecnología contemporánea. De una parte, la necesidad de las transnacionales de
establecer mecanismos de contingencia para hacer frente a las condiciones de
mercado y a sus competidores dispersando de manera flexible la base de la
producción entre diversas regiones del mundo. Por otro lado, la necesidad de
acelerar la recuperación de costos en industrias tecnológicamente avanzadas
donde concurre una rápida obsolescencia de los productos, y un elevado costo
del capital. El resultado es que ambos factores presionan considerablemente en
el sentido de una dispersión de la producción y de la tecnología hacia áreas
subdesarrolladas.
Desde
la perspectiva de los gobiernos de algunos países subdesarrollados de lo que se
trata no es simplemente de incrementar sus exportaciones y de tener acceso a
capital y tecnologías. Esos Estados parten del criterio de que están asistiendo
a una redefinición no solo de las estructuras productivas de sus países sino
sobre todo a una modificación de la estructura de las industrias globales, de
la cual, ellos no son meros espectadores sino agentes activos. Conciben estas
transformaciones como una oportunidad para hacer transitar la economía de sus
países a través de trayectorias de aprendizaje tecnológico, que les permitan
participar en mejores condiciones en la distribución del valor creado en la
economía mundial. Perciben además que esa es una oportunidad que no pueden
materializar por sí solos sino utilizando las empresas transnacionales.[37]
Son estos aprendizajes del proceso de reestructuración
global, los que impulsan a muchos gobiernos a hacer todo lo que esté a su
alcance para participar en la dinámica de la globalización y acometer el
cambio. Los retos que se derivan de tales experiencias consisten en que los
gobiernos deberían comenzar desde posiciones negociadoras flexibles asimilando
la base productiva correspondiente a actividades con alto uso de fuerza de
trabajo poco calificada y barata, de manera que ello permita convertirse en fuente
generadora de empleo.
Los requerimientos para una adecuada adaptación a la
reestructuración global exigen que los gobiernos identifiquen y fomenten
industrias claves, que les permita apropiarse de cuotas de la producción
mundial en esas industrias, que sean capaces de avanzar progresivamente en el
manejo de la tecnología de las mismas y que sean eficaces al establecer
términos “duros” para el acceso controlado de las transnacionales a sus
mercados nacionales.
Alternativas en el
plano regional y mundial
También es importante en el planteamiento de
estrategias alternativas frente a la globalización la dimensión que supone el entralazamiento de las estrategias
nacionales, regionales y mundiales de desarrollo,[38] a partir del hecho de
que la globalización involucra la expansión mundial de las relaciones sociales
de producción a lo largo y ancho de todo el mundo, las cuales a distinguen de
las del siglo XIX, por su forma de operar, ahora cuentan con bases jurídicas,
normas e instituciones que han obtenido su aprobación a través de acuerdos
intergubernamentales. Lo específico es que estas medidas superan el marco del
Estado-nación, en un contexto en que interactúan actores con capacidad de acción global, como las agrupaciones
regionales de Estados y actores transnacionales.
Una de las especificidades de estos actores, especialmente, las fuerzas con
que cuenta el regionalismo, es que están estimuladas por reformas nacionales
que son partidarias del libre aperturismo,
con la particularidad, de que la relación entre las disciplinas que se
establecieron mediante acuerdos, a niveles regionales menos extensos se han
globalizado y ampliado a los miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde los requisitos de nivel
mundial de los grupos de “cooperación” de carácter restringido acabaron por
dominarlos.
De otra parte, las normas de ámbito mundial de la OMC
tienden cada vez más a resultar un cimiento que se modifica y se intensifica en
los planos subregional, regional e interregional. Al punto que los acuerdos
comerciales de inversión y financieros resultantes de las combinaciones de
grupos de países se denominan “OMC más
regionalismo”.[39]
Con ello se corre el riesgo de que los asociados en los acuerdos regionales,
negocien disciplinas y asuman una visión en el contexto regional, que puedan
ser contrarias a las prácticas que siguen otras regiones o contrarias con un
posible acuerdo mundial sobre dichas cuestiones.
Estos desafíos desde la óptica de los países
subdesarrollados requieren ser enfrentados mediante un profundo y continuo
proceso de integración y cooperación en que se aprovechen los beneficios, de
manera que ello contribuya a un adecuado funcionamiento del sistema
internacional del comercio y las finanzas. Las interacciones entre el
regionalismo y las disciplinas internacionales es un fenómeno reciente que
supone revisar las nociones pasadas del desarrollo en el ámbito de lo
económico, lo político y lo ecológico. Las nuevas formas de relacionamiento
económico externo son interactivas y compatibles con la globalización, lo que
no excluye la existencia de heterogeneidades, las mismas superan las fronteras
nacionales, abarcando múltiples sectores.
En este ámbito la tendencia es hacia la preferencia
por los sistemas de producción subregionales/regionales, los intercambios
mutuos de resultados entre países subdesarrollados, e incluye asistencia
técnica con el concurso de países desarrollados. Las nuevas tendencias indican
mayores niveles de complementación hacia el interior de las fronteras de los
países implicados, por ejemplo, la “armonización de normas”, en el caso de la Unión Europea y MERCOSUR, donde se
tiende a ampliar la coordinación de políticas nacionales entre sus miembros.
Estas medidas en el ángulo de alternativas deberán
convertirse en medio y fin que permita desarrollar la capacidad de producción
necesaria para el comercio, ampliar el espacio necesario para las inversiones,
y movilizar funcionalmente los recursos financieros regionales. Ello podría
modificar la configuración existente entre el sistema regional y mundial, a
medida que los países subdesarrollados profundicen sus vínculos ampliándolos a
múltiples sectores; por lo que la sumatoria podría ser, un mejoramiento de su
capacidad para participar en los mercados mundiales. Esto podría ir acompañado
de la creación de empresas productivas y comerciales transfronterizas, lo que
requiere su combinación con la localización de producciones globales.
Ello implicaría además, la concesión de derechos a la
formación de empresas de carácter transnacional al interior del país
promulgando leyes que incentiven la práctica, en el plano de inversiones en
recursos humanos, así como, la libre circulación de estos, favoreciendo el
manejo de normas comunes y beneficiosas para las distintas partes, viabilizando
que las normas asuman niveles internacionales. También crearía oportunidades
para establecer alianzas en el plano comercial, tecnológico y productivo, que
pueden ser sometidas a pruebas en el nivel regional y global. Para los países
subdesarrollados esto podría constituir una alternativa competitiva frente al
sistema multilateral, creando mayores niveles fortalezas y oportunidades que
permitirían enfrentar los efectos negativos de la globalización.
Los acuerdos para integrar políticas económicas y de
acercamiento científico y tecnológico permitirían fortalecer las empresas,
renovando la tradicional planta productiva para emprender con fuerza la
conquista del mercado mundial. Con ello se podría reformular una regionalización defensiva dinámica que posibilite proteger las
economías nacionales del contexto mundial, como respuesta a la apertura
indiscriminada que la ideología neoliberal ofrece para lograr un acceso rápido
a la globalización.
En este contexto las alternativas de desarrollo frente
a la globalización requerirán de una gestión no solo económica sino política,
cultural y social, cuyos mecanismos claves podrían basarse en acciones
de integración regionales que permitan una inserción activa y dinámica en la
economía mundial. La nueva gestión económica y política global deberá tomar
como restricción que ello no signifique un debilitamiento de lo nacional, sino
una nueva
soberanía colectiva que
promueva la fijación de criterios, programas, y acciones conjuntas, que se
reviertan en beneficios hacia el interior de las naciones y que tengan
repercusiones económicas y sociales de naturaleza global, permitiendo
contrarrestar los efectos negativos de la globalización, de manera que esta sea
compatible con los acuerdos en formación.
La sinergia de las alternativas de cooperación
económica y técnica con la globalización radica en que permiten moderar los
obstáculos que se oponen al comercio, las inversiones y las finanzas. Esto
podría quedar reforzado con reformas que de manera selectiva y cuidadosa
apliquen políticas de apertura, en las que se combine la acción del Estado y el
mercado. Una participación dinámica, flexible y justa entre las partes
permitiría la conjugación de intereses ayudando a contrarrestar las bases
negativas sobre las que se asienta el proceso actual de globalización y
posibilitando a los países subdesarrollados participar en dicho proceso a un
costo mínimo.
La integración del mundo subdesarrollado tendría
diversas implicaciones para el desarrollo dado que su dinámica en el marco
multisectorial aportaría resultados que generarían mayores niveles de
crecimiento y complementariedad que pueden ser colocados en beneficios de la
población. Esto significaría además una mayor eficiencia que reduzca el costo
del sistema empresarial, y por consiguiente, una reducción de los niveles de
precios con lo que se pondría en duda la
teoría de que el sistema mundial es superior a una cooperación submundial.[40]
Otro de los posibles efectos de la integración
regional del mundo subdesarrollado radica en que podría disminuir las
asimetrías de poder en los acuerdos internacionales, debido a que las
diferencias entre los miembros del proceso de regionalización serían menores y
su capacidad de acción en términos de una política coherente tiende a ser
homogénea, debido a que cuando participen en la negociación de acuerdos de
carácter global, contarían con una base común. Ello permitiría consolidar
alianzas en el plano político entre los miembros, y por consiguiente, una
reducción del poder económico y político en las negociaciones que se
desarrollan en el contexto de la globalización.
Desde el punto de vista jurídico la nueva gestión
internacional y las nuevas instituciones o las reformas a las ya existentes,
deberían privilegiar los mecanismos que conduzcan a tratar los asuntos globales
en un marco de negociaciones multilaterales, estas permitirían tomar en cuenta
un nuevo aspecto de la democracia que es, hasta cierto punto, la
institucionalización de los derechos que los individuos, pueblos y Estados
tienen para lograr las mejores alternativas para una vida mejor.
Lo planteado podría traducirse en la propuesta de una política
de globalización sostenible, la cual consiste en dos cosas, la primera
es la existencia de una visión del mundo de manera tal, que el pueblo pueda
entender donde se encuentra ubicado, y la segunda, el establecimiento de una
red política de seguridad de integración social (Integrationist
Social-Safety-Netter) que permita interactuar con el entorno; este
último aspecto está referido la democratización de la globalización,
en el marco educacional, financiero, y en lo político en que se vean
favorecidos todos los países. La globalización sólo será sostenible,
si es democratizada en lo económico y en lo político, en lo económico esto
significa la designación de una red de seguridad social que no sólo amortigüe
los desbalances, sino que brinde al sistema los instrumentos y recursos,
políticamente significa incitar la democratización en los países
subdesarrollados.[41]
En suma una gestión social, tecno-económica, política
y democrática, para asegurar un desarrollo adecuado frente al globalismo
neoliberal, donde todos sean participantes activos, implica necesariamente
disminuir, modificar o cambiar las normas internacionales que reproducen
desigualdades, para asegurar que los Estados participantes tengan el derecho y,
las posibilidades reales de incidir en todos los procesos de toma de decisiones
que los afecten de modo positivo o negativo. Esto significa articular una nueva
visión política que se apoye en una globalización sostenible para
una renovación del sistema de economía mundial globalizado en lo que la noción
de desarrollo socialista a partir de sus avances y retrocesos podría hacer una importante contribución.
Como
colofón se puede plantear que resulta además, conveniente para el desarrollo de
una globalización sostenible poner en práctica, políticas de acercamiento y
colaboración con otros contextos culturales. Esto tiene su base en el argumento
de que "la cultura del desarrollo
parte del desarrollo de la cultura y para que perdure el modelo de desarrollo
tiene que afirmarse en la identidad y en los valores autóctonos".[42]
Cuando se plantean nuevas formas de organización, la cultura se dibuja como
mapa para orientar la tarea de reconstruir los acontecimientos del mundo, lo
que indica ir hacia los significados que guían la acción racional que coloca
como centro al hombre.
Un
proyecto alternativo a los problemas que confronta el mundo de hoy no puede ser
viable si no se apoya en nuevas maneras de hacer política cultural. Para
construir una nueva sociedad es necesario sustentarlas en nuevas formas de
participación democrática, donde el trabajo comunitario debe ocupar un lugar
privilegiado, creando los mecanismos que puedan hacer reales y efectivos los
derechos individuales y sociales. Esto exige crear una integración social que
comienza por la organización social de los consumidores de los habitantes de
una región, donde el hombre y sus organizaciones se transformen en
protagonistas; asegurando la existencia y reproducción de una diversidad de
circuitos culturales con sus variadas formas de operación es decir, con
participación de diversos agentes sociales organizados según sus instancias
institucionales.
PARTE II: ALTERNATIVA
SOCIALISTA EN EL ENTORNO GLOBALIZACIÓN-MERCADO
"Los
problemas que engendran cambios, sobre todo, no se resuelven sino en momentos
críticos y extremos, en que accidentes, acaso inesperados y fútiles, ponen en
brusco relieve los daños que hacen necesaria la transformación; exacerban y
precipitan, a grado de resolución, las cóleras y raciocinios paciente y
dolorosamente acumulados, y despiertan de súbito al héroe, dormido siempre en
el fondo del hombre."
(José Martí, Obras
Completas, T.V, p. 105)
En las discusiones sobre el planteamiento de
estrategias alternativas de desarrollo, frente al proceso de globalización, un
punto poco tratado es el de la alternativa socialista frente a este fenómeno.[43]
Esto podría ser de particular interés para todo proyecto que se identifique con
la construcción de una sociedad alternativa al capitalismo, en lo que cabría la
pregunta, sobre si el acceso a la globalización pudiese ser una opción para un
proyecto socialista. Este tema no constituye un producto acabado sino una
aproximación inicial que podría ser uno de los mayores retos para los
estudiosos de la metodología marxista, de izquierda y radical, por lo que
adelantamos al lector interesado que aquí podría encontrar más interrogantes
que respuestas.
A partir de los aspectos antes planteados cabe
entonces, reflexionar sobre otras preguntas entre ellas: ¿Qué conceptos de socialismo se
deben abandonar en una nueva transformación socialista, partiendo de las
experiencias de su construcción en Europa del Este, China, Vietnam y Cuba?;
¿Transformación de qué y hacia dónde?. ¿Qué lecciones tomar del globalismo
neoliberal?, ¿Con qué y hacia qué fin?. Este es el tipo de preguntas
que se debaten en este ensayo, a partir de lo cual el eje de la discusión en lo
adelante gira en torno al papel y los limites de la globalización y el mercado
en la construcción del socialismo, en lo cual de antemano se reconoce de su
naturaleza inacabada en la polémica de las Ciencias Sociales, emergiendo como
interrogantes en la determinación cualitativa del socialismo.
En la discusión es central el tema de la ética
socialista del mercado y de la globalización en la que se siguen diversas
variantes, en algunas visiones estos se observan como un mal necesario heredado
del capitalismo que deben ser sustituidos por otro tipo de relaciones sociales
en su modo de actuación. Otros se inclinan por la variante de la posibilidad de
que el socialismo se inserte en la globalización y utilice elementos del
mercado sin que este supere las cuotas de la planificación. El aspecto común en
ambas visiones es el empleo de las relaciones de mercado, reconociendo -incluso
por los que ponen el énfasis en la planificación- que se trata de asumir esta
(planificación) en condiciones de globalización y mercado y por tanto como
intermediadora y no sustituta del mercado.
Otro elemento ubicado en el centro del debate es la
dualidad Estado-mercado lo cual gira en torno al rol que uno u otro deben
desempeñar, en este marco el propio énfasis puesto en “cuanto Estado” y “cuanto
mercado” deben existir en una sociedad dejar ver el hecho que la intervención
del Estado no es irrelevante para el desarrollo, y que las áreas y modalidades
de intervención resultan más relevantes para el crecimiento y el bienestar que
el simple tamaño del Estado. La idea que trasmite este mensaje es que el
“cuánto Estado” y “cuánto mercado” es menos relevante que el cómo y el para qué
de ambos. En este contexto de relaciones de poder entre actores sociales y la
estructura misma de la sociedad se ubica la discusión sobre que debe hacer el
Estado y el mercado; esta visión permite ir más allá de la sencilla ecuación
“menos Estado” y “más mercado” “que tipo de estado” y “otro tipo de mercado”.[44]
El desplazamiento de la centralidad del Estado al
mercado identifica a este último con la racionalidad y la democracia y al
Estado con la irracionalidad, autoritarismo, corrupción e ineficiencia.
Vinculándose la crisis del Estado a las injerencias del poder político en el
comportamiento de actores que dejados a su libre iniciativa, consiguen
soluciones “óptimas”. No obstante, en la realidad es común que en situaciones
de crisis los actores del mercado demanden la intervención del Estado. La
polémica planteada indica que la práctica contemporánea en los marcos del
capitalismo y en las experiencias prácticas de los modelos socialistas actuales
está pasando por un reacomodo de poder entre Estado y mercado.
Claro que en cualquier análisis habría que considerar varias ideas sobre el
mercado definidas en el pensamiento de Marx, las cuales son sumamente
importantes a los efectos de una reflexión en relación a su conceptualización
en la práctica socialista. Primero que la lógica del mercado
está delineada por la ley del valor cuyas funciones consisten en: estimular el
desarrollo de las fuerzas productivas; regular la distribución y redistribución
de los recursos materiales y humanos entre las diferentes ramas de la
producción social y diferenciar los productores. Segundo, la lógica general del mercado se apoya en la
doble naturaleza del trabajo productor de mercancías cuyo resultado es la
mercancía misma en su doble condición de valor de uso y valor. Aquí vale
recordar que en las condiciones de la producción mercantil el valor de uso
interesa sólo como soporte material del valor, que es el propósito económico
que se persigue, de ello se infiere que en la producción mercantil la
satisfacción de las necesidades no es el fin, sino el medio para lograrlo.
El tercer punto a considerar esta referido al destino de las relaciones
mercantiles en el comunismo, cuyo contenido dicho de manera sintética es la
incompatibilidad de las relaciones mercantiles con los valores y la naturaleza
social emancipadora del comunismo, concebido este como sociedad de productores
libremente asociados. No obstante, la experiencia histórica confirma la
necesaria presencia de las relaciones mercantiles en el proyecto socialista,
diseñado hoy considerando la realidad que plantean las condiciones en que se
construye el mismo.
Nociones prácticas de
desarrollo socialista con mercado: el legado teórico de Vladimir Ilich Lenin[45]
En la práctica la historia de la transformación
socialista conoce tres nociones que han sido básicas en el desarrollo socialista bajo una
visión marxista de las que se pueden tomar múltiples lecciones para
emprender una nueva transformación: 1)
Socialismo
Centralmente Planificado[46] por el Estado
(Incluye a todos los países del antiguo campo socialista), 2) Socialismo de Mercado (China 1978 y Viet Nam 1986)[47],
y
3) Socialismo Planificado con Apertura Parcial al Mercado Interno (Cuba 1989). El denominador común de estas
transformaciones ha sido su identificación con la lógica socialista, pero con
cambios sustanciales de un tipo a otro. Es necesario aclarar que el propósito de
este análisis, no consiste en estudiar estos aspectos hacia adentro en su
totalidad,[48] sino
sintetizar aquellos cambios que lo relacionan con la globalización.
Las prácticas de socialismo mencionadas dejan ver la
posibilidad de cuanto ha cambiado, que se ha abandonado de esta concepción, y
que idea podría conducir a una transformación socialista de manera inédita y
sostenible. Una experiencia es la noción de un socialismo desconectado,
basado en la hipótesis de confiar en sí mismo o lo que también se podría llamar
“socialismo
hacia adentro”, y bajo el concepto del desarrollo de la transición
socialista con altos niveles de planificación centralizada por el Estado,
así como la subestimación del papel de las relaciones monetario-mercantiles
para conducir los procesos económicos.
A esta
forma específica de socialismo también se le denominó “socialismo real”,
término que entró en el vocabulario político y en la terminología científica
aproximadamente a mediados de los años 70 del siglo XX. En el plano teórico
bajo “socialismo real” se comprende el orden social instaurado como resultado
de la revolución socialista y de la materialización de las ideas del socialismo
científico en la práctica de la construcción de un nuevo modo de vida. En el
plano histórico concreto, se trata de la sociedad creada o en proceso de
creación en los países del sistema socialista mundial, incluido el aspecto del
desarrollo internacional, es decir, las
relaciones recíprocas de estos países en toda su variedad y complejidad. [49]
La otra noción es más “reciente” en su sentido
práctico, y esta relacionada fundamentalmente con las experiencias de socialismo
de mercado desarrolladas por China y Viet Nam. Esta se despliega
tomando como supuesto el de “dejar hacer al mercado”, con la idea
de que las fuerzas del mercado conducidas pueden crear las bases materiales
para la transformación socialista. Bajo la concepción de socialismo de mercado, se
considera la economía socialista como una modalidad de economía mercantil, que
se desempeña sobre la base de las leyes de la competencia del mercado.[50]
El contenido teórico-ideológico del socialismo de
mercado se remonta a las utopías pequeño-burguesas del segundo cuarto del siglo
XIX; su idea central fue la de lograr el socialismo sin cambiar la sociedad de
los pequeños productores privados de mercancías. Otra de sus fuentes se remonta
a los modelos abstractos de economía socialista de los años 30 del siglo XX,
basados en reducir el socialismo al esquema de la libre competencia con
elementos de economía planificada.[51]
La premisa teórica más importante de la teoría del
socialismo de mercado, es la identificación de las proporciones racionales de
la producción y distribución con las que se establecen en condiciones de la
libre competencia, a partir de las oscilaciones de la oferta y la demanda. En
este ámbito el criterio del mercado es central, mientras la gestión económica
del Estado y del papel de la planificación, tienden a plantearse como fuerzas
ajenas al socialismo, y como tal -según este criterio- deben limitarse mediante
marcos rígidos.
Los teóricos del socialismo de mercado operan con el
concepto de propiedad de las empresas, sin embargo, el carácter de la misma
difiere según la tendencia de pensamiento que la explica. En la modalidad
anarco-sindicalista, las funciones básicas de la administración de la empresa
se transfieren al propio colectivo, el cual figura de hecho como propietario
conjunto de los medios de producción. En la variante tecnócrata el rol
fundamental en la dirección de la empresa, así como de una parte considerable de
las funciones de propietario real, se le asignan al gerente (manager).
Aunque la idea de aplicación del socialismo de mercado
es más “reciente”, es posible observar la misma en los escritos de Vladimir
Ilich Lenin con particular singularidad, al avizorar algunas de las condiciones
que deberían tomarse en cuenta en la introducción del mercado en una economía
socialista. Lenin plantea que “un
Estado proletario, sin variar su esencia puede admitir la libertad de comercio y el
"desarrollo de relaciones capitalistas de producción, sólo hasta ciertos
límites, y únicamente a condición de una regulación por parte del Estado
(vigilancia, control, determinación de formas, orden)".
[52]
La
concepción de Lenin reside en que en el periodo de transición hacia el
socialismo, "se trata no de terminar con la vieja estructura económica y
social, el comercio, la pequeña empresa, el capitalismo, sino de reanimar el
comercio, la pequeña empresa, el capitalismo; dominándolos con precaución y en
forma gradual someterlos a la regulación estatal". [53] Lenin
señala además, que "el éxito de la
regulación depende no sólo del poder estatal, sino más aún, del grado de
madurez del proletariado y de las masas trabajadoras en general, de su nivel
cultural" -deja también claro que -"aún cuando se efectúe con todo éxito tal
regulación, subsiste indiscutiblemente el antagonismo de los intereses de clase entre el trabajo y el capital".[54]
Las
ideas de Lenin sugieren la posibilidad de que en la transición socialista se
puedan emplear las herramientas del mercado, reguladas por el Estado, de manera
que este determine el orden y las formas de acción a través de vigilancia y
control. En ello da particular prioridad no solo al Estado, sino a la
preparación política ideológica y cultural de las masas trabajadoras que
enfrentarán el proceso.
Lenin
deja claro además la irresoluble contradicción entre el trabajo y el capital.
Ello ayuda a reflexionar en torno a los procesos del desarrollo socialismo
conectado y desconectado al mercado y a la lógica de la globalización. Lo que
equivale a preguntar ¿Dónde están y estuvieron los avances y
retrocesos de una transformación socialista desconectada y conectada al mercado
y a la lógica de la globalización?. Muy sintéticamente y a los efectos
de este trabajo, se pueden expresar los aspectos que siguen a continuación.
Socialismo desconectado y
conectado a la globalización: Europa del Este y la ex-URSS
La noción de socialismo desconectado del mercado y de la
lógica de la globalización,
tuvo su concreción en el ejemplo seguido por los antiguos países socialistas de
Europa del Este, la extinta URSS y la mayoría de los países agrupados en el
Sistema Socialista Mundial, los cuales basaron la construcción del socialismo
en un modelo único en detrimento de lo particular y desvinculado de las
realidades nacionales. En estos países el desarrollo de las fuerzas productivas
desconectadas de la producción mundial contemporánea condujo en el largo y
mediano plazo a acumular grandes focos de ineficiencia tanto a escala de la
estructura económica y social como de la superestructura política.[55]
La idea es que el socialismo se mantuvo un tanto
aislado y no logró, jamás, una verdadera internacionalización de los medios
masivos de producción. Los vínculos económicos
"socialistas" tuvieron una buena carga administrativa, y no económico
social, y quedaron restringidos, en el marco de las fronteras nacionales o de
un grupo de países que, históricamente eran los más atrasados desde el punto de
vista económico.[56]
En este ámbito la tendencia fue a la desaparición de
todas las formas de capital privado, con la ausencia casi total de
legislaciones para tomar en cuenta formas de capitalismo de Estado (capital
mixto, arrendamiento parcial o total u otras). También esta variante de
socialismo estuvo caracterizada por un profundo paternalismo ligado a la falta
de creatividad, al predominio de una distribución que no tomó en cuenta las
diferencias entre individuos, incumpliéndose la ley de distribución con arreglo
al trabajo, donde la sumatoria fue la inercia y la pasividad del factor humano.
Ante las ineficiencias que acumuló el modelo
soviético, considerado como la base del socialismo mundial se
comenzaron los intentos de su transformación desde la década del 60´, sin
embargo los embates internos y externos motivados por las turbulencias de la
globalización por distintas vías paralizaron su concreción. Nótese como en el primer quinquenio de la
década del 70, periodo caracterizado por la profunda crisis que vivió el mundo
capitalista entre 1973-74, situación que también coincidió con la relentización
de los ritmos de crecimiento en las economías Europeas, la respuesta del
sistema socialista entonces vigente ante estas turbulencias fue convulsa,
debido a que reaccionan ante la crisis de relacionamiento externo aisladamente,
sin consulta entre los asociados del CAME.
El resultado se expresó en la muestra de una falta de
sincronización de políticas nacionales, aspecto que se hizo sentir con
particular fuerza en el decrecimiento de la inversión como la respuesta a la
necesidad de paliar los desequilibrios externos, mientras de otro lado, la
tendencia de los niveles de consumo fue a acrecentarse. El efecto de la
reducción de las inversiones en estos países fue catastrófico, manifestado en
la paralización de proyecto de desarrollo, y el aplazamiento de otros, con lo
que se fragmentaron las nuevas inversiones.
A esto se sumo la restricción de nuevas inversiones en
proyectos de desarrollo, estimulándose la renovación y modernización de la
tecnología existente. En términos generales se limita el crecimiento intensivo
que requerían estas economías, el cual dependía en alguna medida de la infusión
de nuevas tecnologías y de nuevos proyectos, aspectos claves para enfrentar las
turbulencias que se derivan de la globalización. Es decir, se viabilizan
medidas contrarias a lo que pudo producir una rápida acumulación dirigida a
disminuir los desequilibrios externos mediante cambios estructurales.
La valoración anterior se hace más nítida si tenemos
en cuenta que el crecimiento de las inversiones fue mucho más pronunciado en lo
referente a maquinarias y equipos de construcción, restringiendo las
importaciones provenientes de las economías capitalistas más avanzadas. Esta
política fue propia del periodo que se ubica entre 1975-1983, etapa de
particular auge en la reestructuración de la base tecnológica en los ámbitos de
la globalización. Este alejamiento de la economía mundial tuvo un impacto negativo
en las economías socialistas europeas, debido a que los cambios internacionales
con el paso a un nuevo patrón de acumulación lidereado por el sector de los
servicios aceleraron la obsolescencia tecnológica de estos países, producto de
la reducción de las existencias de bienes claves con la restricción de las
importaciones en las áreas de la globalización.
Por consiguiente, estos países llegan a los marcos de
la globalización desfasados de las últimas tendencias del desarrollo de la
ciencia. No es hasta la década del 80´, que se toma mayor conciencia de la
necesidad de la transformación del modelo de Socialismo Europeo; cuyo auge
mayor estuvo entre 1987 y 1990, cuando los representantes políticos del
sistema, sufrieron una profunda y fatal metamorfosis política en la manera de
concebir el socialismo. En este periodo fue trascendente la soltura de un mercado
espontáneo, incontrolable por el Estado. Prevaleciendo la idea de conectarse a las
áreas de la globalización a través de un socialismo renovado. Aquí cabe
preguntarnos entonces ¿Cuál fue el efecto de la conexión?
Su efecto fue una descabellada idea gubernamental de
un socialismo
de mercado que en el intento de conectarse a la lógica de la globalización,
crean la posibilidad de una intensa privatización, inicialmente del Estado
por el Estado, hasta que más tarde se pasó a una privatización masiva. El
gobierno fue penetrado por estructuras oligárquicas internas y luego externas,
cuyo propósito radicó en romper con las bases del socialismo. Estos se
apoderaron de las áreas de comercio exterior y de los sectores empresariales;
el resultado fue la sustitución de la propiedad estatal y social en beneficio
de esta oligarquía.
En este marco histórico el Partido Comunista de la
Unión Soviética cedió su papel protagónico, lo cual puso en crisis la
legitimidad del sistema. Obsérvese que en la Rusia de hoy,
las personas provenientes de la antigua dirección soviética representan el 75%
del entorno presidencial, en la esfera empresarial son el 61%, los líderes del
partido provienen en un 57.1% de la antigua dirección de la ex URSS, y un
elevado 82,3% conforma la actual elite regional de similar procedencia,
mientras el gobierno está compuesto por un 74% de personas procedentes de los
viejos aparatos.[57] Por consiguiente, el
desmontaje del sistema fue a través de sus líderes, esto indudablemente
fue creando un rechazo al “modelo socialista” abriendo paso al derrumbe del
socialismo en Europa del Este y la antigua ex–URRS y al “triunfo” del
globalismo neoliberal.
La idea que se podría plantear del análisis anterior,
es que el socialismo de mercado en Europa ligado a la globalización fue un
fracaso, tanto por los errores internos como por el empuje que tuvo allí la
ideología del globalismo neoliberal, emergiendo un acelerado proceso de
privatización,[58]
donde el resultado fundamental en los países europeos ha sido la entrega de sus
economías a las fuerzas de la globalización transnacional. El resultado del
tránsito del socialismo al capitalismo en Europa del Este y la ex - URSS ha
sido contrario a lo que los gobiernos de estos países esperaban de los
"beneficios" del globalismo neoliberal en términos del progreso
científico técnico, lo cual se sustenta en los postulados siguientes: [59]
*
Lejos de consolidarse la masa de su potencial
científico técnico asumiendo las "ventajas" de la dinámica de la
globalización esta se ha erosionado
incluso cayendo por debajo del umbral límite de la "masa crítica"
necesaria;
*
Para estas naciones se ha perdido el carácter
creador de una cultura científico-tecnológica, adquirida durante el desarrollo
del socialismo. En este marco el resultado ha sido, la desarticulación de la
capacidad generadora de progreso científico-técnico e innovación de esa región,
lo cual atenta contra su desarrollo sostenible, ya que están pasando a asumir
las características de un subdesarrollo dependiente basado en ventajas
comparativas estáticas, es decir están pasando a ser fuente de mano de obra
barata.
*
En este entorno se nota la ausencia de
políticas, estrategias y proyecciones estatales que pretendan salvar este
patrimonio cultural y productivo de las naciones y desarrollarlo en aras de la
competitividad sistémica, lo cual debilita la capacidad negociadora de estos
países en el ámbito de la globalización, propiciando que su inserción en este
escenario, así como su incorporación a la Unión Europea o al Grupo de los
7(para el caso de Rusia) se produzca por la puerta que han "entrado"
los países de menor desarrollo.
*
El efecto ha sido que el modelo neoliberal
pasivo asumido por los gobiernos de Europa del Este y la ex-URSS ha ido en
detrimento de los factores endógenos del desarrollo, colocando a la población
de estas naciones en condiciones de incertidumbres.
Socialismo de mercado de China y
Viet Nam en el ámbito de la globalización
La segunda versión de socialismo, es la
idea de transformar el sistema de planificación centralizada en
una economía socialista de mercado.
Ello fue propiciado por Deng Xiaoping en el marco del tercer Pleno del
XI Comité Central del Partido Comunista de China (1978). En este pleno se
declara el llamado a "emprender la nueva gran marcha del
socialismo"[60]
ello se conoce como las cuatro modernizaciones, en los
campos de la agricultura, industria, defensa y ciencia y tecnología, así como
la política de puertas abiertas al exterior.
Esta modernización en cadena asumió como criterio
general avanzar hacia la descentralización de la economía empleando el mercado
y una apertura nacional al capital extranjero. La idea básica de esta
transformación es que las fuerzas del mercado, la privatización y la inversión
extranjera directa dirigidas por el Partido
Comunista pueden transformarse en componentes para la construcción del
socialismo. [61]
La transición socialista en China ha estado sujeta a
una aguda polémica, debido a la variedad de criterios que la caracterizaron los
cuales fueron generalizados del siguiente modo. El llamado “comunismo de
guerra”; de “economía planificada centralmente”; el “modelo perfeccionado de
economía planificada centralizada”; de “conjugación orgánica del plan y el
mercado”; y el de “socialismo de mercado”.[62]
*
En el tratamiento de la
relación Plan y Mercado predominaron diferentes puntos de vistas. Un grupo de
economistas consideró que la economía planificada era el rasgo esencial del
socialismo; sostuvieron que si bien en esa fase es necesario desarrollar la producción
de mercancías y el cambio, esto no significa que el socialismo se identifique
con la “economía de mercado”.
*
Para otros, la economía
socialista es dual; posee rasgos de la economía planificada y de mercado; ello
condiciona la existencia de relaciones monetarias - mercantiles; es planificada
pero se basa en la producción y el intercambio de géneros. La economía mercantil
debe reconocerse como rasgo esencial del socialismo.
*
En lo relativo a la
regulación mediante el plan y el mercado, tres fueron los criterios
mayoritarios, donde se polarizaron las
opiniones de los especialistas. El modelo planificado era aplicable a las
empresas y obras en construcción necesarias para el conjunto de la sociedad;
por tener importancia para la economía nacional y el nivel de vida de la
población.
*
Otro enfoque establecía que
el ordenamiento planificado y el mercantil guardaban relación. Sostenían los
partidarios de esta orientación que muchos productos estaban sujetos a ambos
tipos de pautas; la particularidad radicaba en que la planificación operaba por
medio del mercado.
*
En otro extremo se situaban
los que opinaban que la normación planificada suponía el debilitamiento de la
mercantil. La etapa socialista sería el escenario donde se sustituía
gradualmente la presencia del mercado por la supremacía del plan. Un lugar destacado
ocupó las discusiones entorno a las características que debían conformar el
“modelo” a seguirse en la reforma estructural de la economía.
*
De una parte se contaban los
científicos que, al pronunciarse por la economía mercantil planificada,
sostenían la sólida unidad de los mecanismos planificados y de mercado.
Diferenciándolo del “modelo tradicional” altamente centralizado y también de la
economía de mercado. Esto se tradujo en la proposición, “la economía
planificada es lo principal y la regulación de mercado lo auxiliar”.
*
En otro punto de referencia
se situaron los propugnadores de hacer
depender el mercado, de macrocontroles en la dirección por medio del plan.
Convertían a este último en un modelo orientador, provisto de “palancas” para
“reanimar” las empresas utilizando
métodos económicos de control indirecto, la unificación de los principios de
las ventajas materiales y la justicia social, vertebrados dentro de un amplio
espectro de nexos horizontales.
*
En visión práctica, de esta interpretación
podría decirse que, el funcionamiento de la economía lo determinaban tres
factores; la planificación directiva, que no se eliminaba pero sufría
restricciones. El plan guía utilizado por el Estado mediante palancas
económicas para regular la economía; y el mercado que parcialmente influía en
el desempeño económico.
*
Estaban además los
partidarios de un modelo integrado al
mercado, basado en la propiedad social. Los especialistas que comenzaron
abogando por este método entendían que debía sustituirse los mecanismos caducos
de la macroregulación propios de la “economía productora de artículos”, por un
nuevo “modelo” correspondiente a una economía mercantil.
El resultado final de esta aguda polémica
anteriormente planteada, fue que la economía China asumió la denominación de
economía mercantil planificada socialista en el XIII Congreso.[63]
En este congreso la idea que se manejo fue la de conectarse con más fuerza al
proceso de globalización ampliando y profundizando la apertura al exterior y
mediante el empleo de las leyes del mercado. La concepción básica pasa a ser
que la planificación se aplicará a nivel, general, regional y en sectores
claves para la economía; la propiedad privada seguirá aumentando su presencia
aunque la propiedad estatal seguirá
siendo la principal; se propiciará que los precios se mantengan
liberados buscando que sean fijados en el mercado; el sistema fiscal se
homologó a todas las empresas independientemente de su régimen de propiedad y
se introdujo el impuesto al consumo; se reformó el sistema bancario para apoyar
proyectos estratégicos, al sector externo y a la agricultura; se buscará la
conversión de la moneda nacional (el yuan) y en los ámbitos de la seguridad
social se irá desmantelando la propiedad estatal.[64]
A nivel del Estado el criterio de la introducción del
mercado en el socialismo chino se puede corroborar ya a fines de la década del 90’ en los argumentos del
presidente chino Jiang Zemin al plantear :
“…Construir una economía socialista con peculiaridades
chinas implica desarrollar una economía de mercado bajo el socialismo y
emancipar y desarrollar constantemente las fuerzas productivas. Más
específicamente , debemos mantener y mejorar el sistema económico básico en el
que la propiedad publica socialista es predominante y en el que diferentes
tipos de propiedad se desarrollan lado a
lado; debemos mantener y mejorar la estructura de economía de mercado socialista,
de modo que el mercado tenga un papel básico en la asignación de los recursos
bajo el control macroeconómico estatal, debemos mantener y mejorar diferentes
modos de distribución con la distribución según el trabajo en un lugar
dominante, permitiendo que algunas personas y algunas regiones prosperen
primero para que luego puedan estimular y ayudar a otras a hacer lo mismo y
lograr la prosperidad común paso a paso…” .[65]
Este último concepto relaciona la posibilidad del
empleo de una economía de mercado socialista que conduzca al desarrollo de las fuerzas productivas, que perfeccione las
relaciones de propiedad y los sistemas de distribución bajo el principio de distribución con arreglo al trabajo,
cuestiones que son candentes a la hora de erigir la práctica socialista. En
este marco el reto es encontrar la prosperidad lo que no significa fomentar el
igualitarismo. El socialismo tiene como objetivo eliminar la pobreza y la
polarización, sin que se niegue la existencia de las diferencias. Ahora la
pregunta podría ser la siguiente: ¿Qué
ha resultado del concepto de socialismo
de mercado insertado a la globalización?.
En el caso de China, país que para muchos analistas se
ha insertado con “éxito” en la
globalización, las perspectivas de su evaluación varían según sus observadores,
en lo que existe también el punto de vista del fracaso del socialismo de
mercado.[66]
Con un enfoque optimista[67] existe la idea de que China por la vía del
socialismo de mercado ha logrado grandes éxitos económicos y sociales y que
habrá que contar con ella como el socialismo del siglo XXI, fundamentando que
estos avances no son resultado de la aplicación del globalismo neoliberal.
Este criterio –el de “éxito” augurado por los autores
citados- sin embargo, reconoce en China múltiples efectos negativos que
se parecen a los que ocasiona y promueve la política neoliberal alejándose de
la práctica socialista entre ellos: la existencia de desequilibrios
territoriales entre regiones, estancamiento en la reducción de la pobreza,
distribución desigual del ingreso, ineficiente gestión de las empresas
estatales, deterioro del medio ambiente, liberalización del mercado de bienes
de consumo, desmantelamiento de las comunas y creación de unidades pequeñas,
amplios márgenes de reducción de la participación estatal en la producción
industrial, así como un acelerado proceso de privatización sobre todo en
empresas pequeñas. Véase en el siguiente cuadro como la participación de las
empresas estatales en algunos indicadores tiende a verse de manera decreciente.
Ver cuadro No. 1. [68]
Cuadro No. 1
Como parte de la inserción del socialismo de mercado
chino en las áreas de la globalización, se experimentan la existencia de Zonas
Económicas Especial (ZEE), concebidas como ventanas que permitan al
inversionista extranjero asomarse al mercado chino y puentes para canalizar las
inversiones hacia otras regiones del país y luego aplicarlas a otras zonas del
país. También se han creado las llamadas ciudades o áreas abiertas con los
propósitos planteados.
En este experimento se lograron avances pero los
retrocesos o efectos negativos fueron múltiples, no se logro la política de
“puente” trazada, debido a limitaciones de corte burocrático que impidieron la
expansión de la economía de una provincia a otra; se profundizaron las
desigualdades regionales, aumento el éxodo de millones de campesinos
incrementándose el delito y la mendicidad. No se propulsó una política de
empleo ágil y de asistencia social; la transferencia de tecnología fue reducida
ya que el capital extranjero se situó básicamente en sectores de uso intensivo
de mano de obra barata. Todo esto fue acompañado de una insuficiente
infraestructura para vincular las distintas regiones y con un incremento del
deterioro del medio ambiente.[69]
En la dirección antes planteada existe el criterio de
que los problemas que enfrenta China en el funcionamiento de las diversas
esferas del desarrollo social, son una manifestación que pone en dudas la
forma de operar del socialismo de mercado chino; este criterio se
asienta en que el socialismo de mercado, condujo al ascenso de las relaciones de
mercado transformando la fuerza laboral china en una reserva de mano de obra
barata, fragmentándose las bases del Estado para privatizar, destruyendo el
medio ambiente, y produciendo grandes desastres ecológicos. El resultado ha
sido -según autores- que el mercado
dirige al partido y no a la inversa.[70]
El efecto ha sido que la estructura económica china ha
evolucionado rápidamente, consolidándose una economía de mercado. En la
actualidad, por ejemplo, los precios son
libres prácticamente para todos los productos. El sector de Empresas Estatales
(EE) disminuyó su aporte al producto bruto industrial de un 78% en 1972 a un
48% en 1992. El sector industrial no estatal está compuesto, aproximadamente,
en un tercio por empresas privadas, que es el segmento que crece más
rápidamente y el resto—dos tercios—por cooperativas, entre las cuales la gran
mayoría son las denominadas Empresas de Pueblos y Aldeas (EPA), que son, en
esencia, cooperativas de propiedad de los municipios. Estas últimas empresas,
junto a las privadas, han sido el motor del espectacular crecimiento económico
chino del período de la reforma, de un 12% promedio anual.[71]
La privatización masiva está ocurriendo de todas maneras, pero siguiendo
caminos diferentes a los dictados hasta ahora en países como América Latina
bajo la incidencia de políticas de corte neoliberal.
El gobierno chino, ha mantenido hasta donde le ha sido
posible su preferencia por la propiedad
estatal. Tal vez estos efectos no deban ser calificados como resultados de políticas
de corte neoliberal, pero si dejan todavía descubiertas importantes tareas que
el socialismo
de mercado chino, tendrá que
enfrentar en los próximos años, tanto en lo ecológico, lo económico como en lo
social. En el caso chino, sin embargo, la
transformación económica producida no ha ido acompañada del tipo de
revoluciones políticas que han tenido lugar en Rusia y los países exsocialistas
de Europa. En China, más bien, éstas han sido contenidas, hasta ahora. Por lo
mismo, tampoco se han impulsado desde el gobierno, hasta ahora, procesos de
“privatización” cuyo objetivo explícito haya sido el generar una estructura
capitalista de propiedad, como ha sido el caso en Rusia y los países
ex-socialistas de Europa.[72]
En definitiva, no se trata de liquidar la empresa
estatal sino de mejorar su eficacia y posición en el conjunto del sistema
económico. La economía de mercado en China será socialista porque se toma la
propiedad pública como factor principal, por un lado, la economía se sujeta a
la regulación macroeconómica del Estado y por otro, el papel del mercado se
limita a la distribución de los recursos.
En el caso chino el tratamiento del tema de las
relaciones de propiedad tiene sus
peculiaridades, en este ámbito se discute la pregunta siguiente: ¿La hora de la propiedad social?.[73] La idea es que no es la propiedad
estatal en su forma tradicional, pura e intachable la que esta ocupando un
espacio en China, sino la propiedad social, abarcando en ella a las poderosas
empresas colectivas, de cantón y poblado, o la propiedad cooperativa. La comprobación de que el sujeto titular de
esas empresas sea una colectividad, una empresa estatal, una administración o
una organización social, es una garantía contra la formación de colectivos
empresariales privados vocacionalmente interesados en la "subversión del
socialismo". Se trata de que el sector público, a través de la propiedad
estatal y colectiva mantenga una posición dominante en la economía desempeñando
un papel directriz en el crecimiento económico y ejerciendo el control de los
ejes vitales de la economía nacional.
En otra dirección se puede
plantear que la reforma económica China no constituye, un modelo extrapolable
a otras contextos, debido a las peculiaridades geográficas, históricas y
demográficas del país. No obstante, la experiencia de este país es fértil en
enseñanzas para otras economías en transición, así como para economías de
mercado en el Tercer Mundo. En ello se destaca la idea de la experimentación y
el gradualismo desarrolladas a pequeña escala y cautelosamente.
Esta idea ha sido
excelentemente planteada por el especialista en estudios sobre economía china
Pablo Bustelo Gómez quien expresa: que entre las ventajas de la
experimentación, se destacan las siguientes: reducción del coste de las
equivocaciones y de la posibilidad de incurrir en errores fatales; suministro
de información a las autoridades sobre las ventajas e inconvenientes de las
distintas medidas; y respeto del tiempo requerido para efectuar la transición
desde la planificación central hacia un sistema basado en el mecanismo del
mercado. En lo que atañe al gradualismo -destaca Bustelo- la introducción
paulatina e incremental de las medidas de reforma evita las pautas en forma de
J (contracción inicial del producto, que puede resultar más duradera de lo
previsto) y garantiza la estabilidad social y macroeconómica, al coexistir
durante un cierto tiempo el mecanismo del plan en las actividades previas y el
mecanismo del mercado en las adicionales.[74]
En el
caso de la noción de socialismo de mercado de Viet Nam, la misma se planteó por primera vez
oficialmente en la Conferencia Nacional Intermedia del Partido Comunista de
Viet Nam, en febrero de 1994,[75]
ello fue parte de la comprensión de profundizar en la teoría del proceso de
Renovación. Allí se enarboló el concepto de “una economía multicomponente que
funciona según los mecanismos del mercado bajo el control del estado y con la
orientación socialista”.[76]
No
obstante la noción de apertura y renovación ya se comienza a manejar en el VI
Congreso del partido Comunista de Viet Nam celebrado en 1986. Este congreso
marcó cinco directivas: 1) reorganizar el sistema de dirección de la economía
priorizando los programas alimentario, de producción de artículos de consumo y
de artículos de exportación; 2) fortalecer las relaciones de producción
socialistas y paralelamente estimular al sector privado; 3) renovar el
mecanismo económico en el sentido de eliminar la gestión centralizada,
burocrática y subsidiaria, tendiente a la formación de una economía de mercado
regulada por el Estado; 4) impulsar el desarrollo de la ciencia y la técnica
para el logro de las directivas anteriores, y; 5) ampliar eficientemente las
relaciones con el exterior.[77]
Estas reformas fueron ratificadas en el VII y VIII congresos de 1991 y 1997.[78]
Por
consiguiente, La renovación se planteó como meta abandonar la subestimación del
papel de las relaciones monetarias mercantiles y superar el subjetivismo en la
conducción de la economía y la política, así como, superar el elevado
centralismo burocrático de los mecanismos de planificación y regulación
económica. Hacia lo externo la apertura vietnamita se basó en el
argumento de combinar las fuerzas de la nación con la fuerza de la época, es
decir con el desarrollo de las fuerzas productivas, para lo cual se plantearon
como condición, ampliar y sostener la participación del país en las áreas de la
globalización, a través de la extensión de sus nexos económicos y científico
técnicos con el resto del mundo, independientemente del sistema político
imperante en estos. Esta visión también incluyó establecer relaciones con
instituciones internacionales y las empresas transnacionales.
La
valoración que realizan especialistas en los estudios de Viet Nam indica, que
este país bajo las leyes del socialismo del mercado y conectado a
la lógica de la globalización, tiene innumerables éxitos económicos y sociales,
como la reducción de la pobreza, el hambre, la inflación, incremento de los
niveles de producción, todos estos avances han hecho que el modelo tenga un
consenso político y de apoyo popular. Ello lo ilustra la participación del 90%
(1998) de los electores en los comicios parlamentarios y de los consejos
populares.[79]
Sin
embargo, Viet Nam también acumula dificultades propias de la falta de control
estatal, como corrupción, la cual ha sido un factor de desestímulo del capital
extranjero, brechas en el mecanismo de gestión macro y microeconómico,
especialmente en el control fiscal y la contabilidad empresarial, incapacidad
del sistema de normas jurídicas para detectar y aplicar medidas y sanciones
judiciales. Estas insuficiencias podrían ser brechas que originen la
penetración del globalismo neoliberal debido a su nivel de conexión con
importantes representantes de esta vertiente, en ello figuran el Fondo
Monetario Internacional y el Banco Mundial a cuyas instituciones
ya le deben “favores”.
En sus
relaciones económicas externas han logrado grandes montos de inversión de
capital extranjero, pero en su comercio exterior todavía subsisten las
características propias de los países subdesarrollados como suministradores de
materias primas. Han ampliado sus relaciones con el Fondo Monetario
Internacional, el Banco Mundial, Banco Asiático de Desarrollo. El resultado de
estas relaciones en términos de financiamiento se canalizó hacia la
agricultura, la infraestructura rural, educación y salud. Pero estas bondades
del gran capital, podrían costar bien caras, sino no se toman con cautela, ello
lo muestra la política de doble vía que emprende Estados Unidos, tanto hacia
Viet Nam como China, esperanzada en que en algún momento desaparezca en estos
países el socialismo.
También
se observa acompañado de estas bondades, magnitudes crecientes de expansión de
formas no estatales, descentralización del sector estatal, exponiéndose a la
nación a una apertura que podría conducir a una transición pacífica de
socialismo al globalismo neoliberal y colocar a la nación ante los efectos de
la transnacionalización, la transculturación y las variadas formas de poder de
dominio global. No obstante, el Partido Comunista de Viet Nam trabaja en el
incremento de la transparencia, en los análisis previos de la Asamblea Nacional
y los Consejos Populares, todo ello con la finalidad preservar la estabilidad
política e ideológica y la orientación socialista de la renovación económica.
Parcialmente se pueden observar varias cuestiones:
Primero, el socialismo y las leyes de subordinación
del neoliberalismo son contrarios. Segundo, socialismo e inmovilismo
económico y social involucra una relación contraproducente. Tercero,
socialismo con participación democrática, elevación de los niveles de calidad
de vida de la población, con justicia, equidad social e independencia política
y económica, soberanía nacional, pasan a ser contrarios de lo que reproduce el
globalismo neoliberal. Cuarto, socialismo y mercado pueden
llevar a una relación contraproducente, si no existen vías de planificación, y
se expongan al peligro de los vaivenes del mercado a grandes masas de
población. El mercado en el mismo momento en que libera inmensas energías, crea
enormes desigualdades. De ahí que en los modelos socialistas que en la
actualidad se discuten este asunto sea uno de sus ejes centrales de
análisis.
Quinto, tanto la idea y la
práctica de socialismo hacia adentro y socialismo de mercado contienen
ingredientes de verdad, sin embargo, su “medicina excesiva” también podría
conducir a efectos dañinos, no solo para la construcción socialista sino para
cualquier sociedad. De ello se deriva la idea de que las relaciones mercantiles
en el socialismo tienen necesariamente que ser reguladas y subordinadas a
determinados valores que garanticen la justicia social. Sexto, la experiencia
económica recoge que tanto las alternativas aisladas del entorno mundial, como
aquellas expuestas hasta sus máximas circunstancias son penalizadas por las
transformaciones, cuando no se cuenta con una sólida base económica, política y
social y un Estado consecuente con la realidad.
Las
contradicciones planteadas a lo largo de este acápite referida a las versiones
de socialismo planteadas confirman la idea de Marx de que el tránsito del
capitalismo al socialismo es un “largo y doloroso alumbramiento”.[80]
PARTE III: CUBA FRENTE A LA GLOBALIZACIÓN
Las
puertas de cada nación deben estar abiertas a la actividad fecundante y
legítima de todos los pueblos. Las manos de cada nación deben estar libres para
desenvolver sin trabas al país, con arreglo a su naturaleza distintiva y a sus
elementos propios”[81]
José Martí
Esta parte de la investigación presenta un esbozo
acerca de las particularidades de la inserción del modelo de desarrollo cubano
en el marco de la globalización, destacándose como factor básico los retos,
acciones y lecciones que tiene ante sí la política económica cubana en el
escenario de la globalización. La particularidad del examen que se esboza
reside en presentar un proceso de desarrollo sui generis como el cubano, con un sistema diferente con
posibilidades de optar por un camino propio en el proceso de inserción en las
áreas de la globalización.
Con ello se refuta uno de los grandes mitos con
los que se ha pretendido cuestionar al proyecto socialista cubano, el cual está
basado en la tesis de la “sociedad
nacional”, cuya idea postula que las naciones constituyen una provincia
subordinada del sistema global, de lo cual derivan que no hay espacios para
sistemas diferentes y por tanto -según esta tesis- hay que plegarse al ropaje
que impone la globalización neoliberal.[82]
Socialismo Planificado con Apertura Parcial al Mercado
Interno
De hecho el gran reto cubano de “conectarse” al proceso
de globalización ha sido asumido con la particularidad de identificarse
con el proyecto de una transición socialista, siendo contrario a lo que plantea
el mito neoliberal. Desde 1989 se trabaja con vistas de una apertura parcial y empleo del mercado hacia lo interno, acompañados con una renovada
idea de los mecanismos de la planificación.
Ello
se ratifica en la Resolución Económica del V Congreso del Partido Comunista de
Cuba cuando se plantea: “la Planificación desempeñará el papel
fundamental en la conducción de la economía, aún cuando se ha abierto un
espacio para el funcionamiento de mecanismos de mercado bajo la regulación
estatal. Corresponde al Estado Socialista corregir las distorsiones inherentes
a los mecanismos de mercado a fin de disminuir sus efectos negativos y, sobre
todo, tomar en cuenta que su inevitable presencia supone retos y peligros que
es indispensable enfrentar en lo económico, político, ideológico y social”.[83]
Esto ha dado como sumatoria una transformación del
concepto socialista cubano identificado -a diferencia de China y Viet Nam- como
Socialismo
Planificado con Apertura Parcial al Mercado Interno. La idea en que se
fundamenta este novedoso concepto consiste en que el proceso de
perfeccionamiento de la Planificación tiene como eje central el logro de
eficiencia en las nuevas condiciones en que opera la economía cubana. En este ámbito se sostiene como
elemento vital la búsqueda de la integralidad del plan en el establecimiento de
los equilibrios en los aspectos de corto, mediano y largos plazos.
En su expresión financiera se concibe que la
planificación tiene como rol apoyar el avance hacia relaciones monetarias
estables entre empresas a partir de la moneda nacional. En el marco externo se
prevé que la planificación contribuya al objetivo de superar las restricciones
externas que enfrenta la política económica cubana a corto, mediano y largo
plazo, mediante el diseño de programas y políticas que impulsen el desarrollo
productivo en las ramas y sectores estratégicos que sirvan de base para la captación
de inversión y financiamiento extranjeros. [84]
La
unidad del plan y el mercado en el nuevo marco en que se desenvuelve la
política económica cubana está en que se concibe a la planificación, como una
dimensión no solo técnica sino política, que permite conjugar los intereses
sociales del proyecto con relación a la propiedad social socialista y con
respecto a la distribución con justicia y equidad de los resultados del
trabajo. Es esencial en la visión cubana el hecho de que la planificación
permite manejar los riesgos, lo cual es muy importante en las nuevas
condiciones en que pasa a operar la economía cubana en las áreas de la
globalización. Se trata de manejar a la planificación como un medio para actuar
de acuerdo con las circunstancias, de manera ordenada, priorizada y selectiva
teniendo en cuenta el alcance de las medidas, momento de su aplicación y sus
posibles efectos.
A esto
último está relacionada la idea de apertura parcial del mercado interno, debido
a los propósitos que se tiene de generar un estimulo a la inversión extranjera,
y al uso de instrumentos de mercado. La idea del Estado cubano no es liberar
las fuerzas del mercado en Cuba,[85]
-como
es frecuente en muchos países subdesarrollados- sino su uso con fines
sociales, con una planificación flexible y consensuada de manera democrática,
de forma que ello permita corregir las distorsiones del mercado, evitando las
tendencias entrópicas y estableciendo líneas generales para el desarrollo socio-económico
en torno a la propiedad social sobre los medios de producción.
Cuba: de la desconexión a la
“conexión” con la globalización
Una vez situado el concepto Socialismo Planificado con
Apertura Parcial al Mercado Interno, el propósito que sigue es el de
remontar el análisis a las fases de conexión y de desconexión de proyecto
cubano a la globalización. Para los cual
se constata que en el desarrollo
socialista en cubano es posible encontrar dos grandes momentos con relación a
la globalización desde 1961-1989 y desde 1989 a la actualidad.
El primero se caracterizó por una aguda lucha de
fuerzas que intentaban asfixiar las aspiraciones de la transición socialista,
en lo que fue trascendente el tenaz y brutal bloqueo hacia el país. Esto
contribuyó a buscar mecanismos de inserción en la economía mundial distintos a
los existentes. No fue esta la actual época predominante de la globalización
neoliberal, debido a las opciones que ofrecía el campo socialista. En este
marco Cuba encontró nuevas oportunidades que le permitieron sustraerse por largo
tiempo de los efectos contradictorios de los mecanismos de la globalización
neoliberal.
La inserción en los mecanismos del socialismo mundial,
no solo determinó una división internacional “favorable” en el contexto de
preeminencia de restricciones en los espacios de la economía mundial,
constituyó además un mecanismo de doble protección comercial y financiero
frente a las fluctuaciones de este entorno. La ayuda brindada a Cuba por los
otroras países socialistas, creó las condiciones que hicieron posible la
movilización del patrón productivo interno, elevar el nivel de vida de la
población y obtener tasas de crecimiento a niveles superiores por encima de las
tendencias históricas durante el periodo de 1972-1985.[86]
Tal situación colocó a Cuba en una posición sui
generis como país subdesarrollado, ello significó una situación
determinante para la reproducción socialista cubana. Aquel “abrigo” le permitió
incluso hacer cosas contra los efectos de los mecanismos financieros de la
globalización que ocasionaban daños a las economías subdesarrolladas. Por
ejemplo, Cuba en 1985 encabeza el movimiento de crisis de la deuda externa y
asume la idea de la necesidad de una concertación y del no pago de la deuda
externa. Por consiguiente, Cuba se "conectaba" al contexto de la
globalización en este periodo, a través de la crítica a las desigualdades que
crean sus mecanismos de expoliación y se desarrolló mediante una desconexión
de sus consecuencias, pero también del progreso científico técnico en
marcha.
Es importante reconocer en cualquier análisis de esta
índole que si bien hubo importantes ventajas en los marcos de la División
Internacional Socialista del Trabajo, también se heredó el patrón de la
dependencia, que generó la adquisición de tecnologías atrasadas y altamente
dependientes de insumos básicos como el petróleo y otras dañinas al medio
ambiente. Este es el periodo de profundo estancamiento de los países
socialistas, en el que se advierten múltiples síntomas de la crisis de su
patrón tecnológico obsoleto, en prácticamente todos los ordenes y bien alejado
de las tendencias de la dinámica que ofrecía la globalización, en términos de
nacimiento y desarrollo de nuevos métodos de organización, gestión de la
producción y productos. Ello indudablemente, declara “obsoleto” el patrón
tecnológico cubano a los efectos de la tendencia que se producía en la economía
mundial, y deja ver que los factores de la crisis estructural cubana tienen su
origen en el largo plazo.
El mayor impacto directo e indirecto de la
globalización no solo estuvo en los aspectos antes planteados, sino en el
derrumbe del socialismo en Europa del Este y la ex-URSS, debido a que estos fueron
absorbidos por el globalismo neoliberal. Esto colocó a Cuba en una
profunda crisis estructural, determinada por la necesidad de transformar
su base económica, búsqueda de nuevos agentes económicos externos relativo al
comercio y el financiamiento e intercambio en las áreas de la globalización,
con las consecuencias implícitas de este fenómeno. En dicha crisis también
incidió la necesidad de reestructurar el peso y lugar de los distintos sectores
y ramas en el conjunto de la economía nacional, a lo que se unen las formas de
funcionar de la economía cubana por el creciente peso de las divisas en los
intercambios externos y su incidencia sobre la economía interna.
Entre otros de los factores que colocan a Cuba en un gran
reto frente a las implicaciones que surgieron como consecuencia de la
acción seductora del globalismo neoliberal sobre Europa de Este y la ex-URSS y
que indican la necesidad de conectarse con el proceso de globalización están: a) Necesidad de colocar la economía
cubana a tono con la dinámica de los cambios tecnológicos de la economía
mundial. b) Los niveles de endeudamiento de la economía cubana y la necesidad
de financiamiento externo, para hacerle frente a los pagos de la deuda y al
necesario proceso de inversiones en la economía. c) Necesidad de obtener
mercados para la exportación que permitan generar los recursos necesarios para
hacerle frente a las necesidades de desarrollo económico interno. d) Necesidad
de diversificar sus exportaciones y de elevar los niveles de eficiencia
económica interna.
En el periodo en que Cuba estaba conectado al CAME,
allí tenía asegurado suministros, precios preferenciales, y mercados. En este
entorno las incertidumbres a paliar eran menores y estas se enfrentaban con los
mecanismos de la planificación. En cambio en la época de “conexión” a la
globalización las incertidumbres a manejar por la economía cubana crecieron,
sobre todo en los momentos de los mayores descensos de la producción. Ello ha
conducido al país a manejar con flexibilidad los mecanismos de la planificación,
ligados a apertura parcial y mercado.
De la propia conexión
de Cuba al proceso de globalización, se justifica con más fuerza la
necesidad de emplear la planificación, lo cual es particularmente importante,
si se tiene en cuenta que en este proceso tienden a predominar las relaciones
de hegemonía y poder contrarios a la construcción del socialismo, de lo que se
deriva que los desafíos para el proyecto socialista cubano pasan a ser
múltiples, en lo que es primordial la garantía y defensa de los logros
sociales.
Desafíos del proyecto
socialista
Entre los desafíos a los que tiene que
enfrentarse el proyecto socialista caribeño se encuentran el carácter obligado
de oponerse a los desequilibrios y contradicciones, que se han venido
presentando con fuerza en el proceso de reproducción económica desde la década
del 80',[87]
los cuales fueron resultados de los desajustes estructurales que no fueron
superados en los marcos de la división internacional socialista del trabajo.
Ello está referido a la desarticulación productiva puesta de manifiesto, en la
débil articulación entre sectores y ramas productivas, y en el carácter
estático en los marcos de la división internacional del trabajo. En contraste
con el esfuerzo industrializador cubano, se hace sentir la alta dependencia de
bienes intermedios y de capital del exterior para complementar el ciclo de
significativas producciones, a lo que se le añaden los evidentes grados de
obsolescencia tecnológica.[88]
Tales señales de crisis estructural en el patrón
productivo cubano son evidentes cuando se compara al fenómeno con respecto al
mismo debido a las malformaciones estructurales, y en los marcos de la
globalización donde la estructura productiva tiende cada vez más a productos de
alto valor agregado y son los que lideran la dinámica del proceso. Resultan
todavía más perceptibles, si se comparan con las profundas transformaciones que
venían desarrollándose en la dinámica de la economía mundial desde la década del
70'.
No obstante, en las condiciones señaladas, la opción
socialista caribeña no ha permanecido estática, una de las prioridades de la
política interna y externa cubana, ha sido la de preservar las conquistas
alcanzadas, así como, la búsqueda de un espacio para la seguridad nacional, en
el contexto del actual sistema de economía mundial, dándole particular
prioridad al factor externo.
Desde 1990, el Estado cubano en acuerdo con los
intereses de la nación, reformula el modelo de desarrollo, con la finalidad, de
lograr una salida de la crisis en que se encuentra inmerso, y de reordenar la
economía, en cuanto a su forma de funcionamiento, de manera que ello permita
una inserción adecuada, en los marcos de la globalización y progresivamente
superar los desafíos que esta representa. Uno de los principales propósitos del
redimensionamiento del modelo de desarrollo cubano, ha estado dirigido a romper
el bloqueo económico y político de los Estados Unidos.
El primer grupo de medidas, fue dirigido a una
reorientación de las relaciones económicas externas. Estas desde 1990, han
sufrido cambios significativos, particularmente en la orientación geográfica
del comercio exterior. En estas transformaciones el comercio exterior cubano ha
tenido que enfrentar, serios desafíos, como la competencia que ejercen las
grandes empresas transnacionales, y de hecho el bloqueo norteamericano. A lo
expresado se han unido las barreras del marketing, por la vía de los precios,
la calidad y presentación del producto. El desafío consiste en que la economía
cubana tiene que moverse atendiendo no solo a las condiciones internas sino
externas, en condiciones en que las relaciones monetario mercantiles pasan a
ocupar un papel activo..
Otra de las opciones, ha estado orientada a la descentralización
de algunos esquemas de autofinanciamiento, en el ámbito de ramas y empresas, en
el turismo, el níquel y el petróleo. En ello ha sido significativa la descentralización
del comercio exterior, como parte de la reestructuración de los
mecanismos de gestión económica externa. Conjuntamente con las opciones
mencionadas, se avanza en la implementación de leyes que legisla la presencia
del capital extranjero en Cuba. Como parte de este proceso, se ha desarrollado
con relativa importancia en el país el fenómeno de capitalismo de Estado o
empresa capitalista controlados, por el Estado cubano bajo la modalidad de
empresas mixtas.
Estas empresas inicialmente actuaron en la esfera de
la circulación, a través de asociaciones comerciales, y paulatinamente, han
ido, cruzando las esferas productivas. Las mismas además de incorporar
conocimientos, y tecnología, han desempeñado un papel importante, en la
rearticulación de la economía cubana en el contexto de la globalización,
sirviendo como “muro” de contención del recrudecimiento del bloqueo
norteamericano, a pesar, del carácter
globalizante que imprime la ley Helms-Burton y de sus anteriores proyectos.
La implementación de políticas económicas por parte
del Estado cubano, ha ido dirigida a diversificar la economía, y hacerle frente
a la crisis. Como resultado de ello, la estructura económica ha asumido un carácter
multiforme. Se distinguen diversos tipos socio-económicos, que tocan a
fondo el problema de la propiedad, entre ellas se destacan: las
corporaciones o empresas estatales que operan en divisas, las empresas mixtas,
y asociaciones contractuales con capital extranjero, las unidades básicas de
producción cooperativas, las cooperativas de producción agropecuaria, el
pequeño productor campesino, y el trabajador por cuenta propia.
Cada uno de estos tipos socio-económicos funciona de
acuerdo a una lógica propia, haciendo complejo el proceso, pero, con una base
en común orientada y controlada por el Estado, en dirección a la socialización
de los resultados del proceso; preservar los espacios de la soberanía nacional;
y fortalecer el mercado interno. Ello se ha comportado como un desafío a vencer
en el contexto de la globalización.
Por consiguiente, la década de los ‘90 fue testigo de
profundas transformaciones en el modelo de desarrollo cubano que apuntan desde
el punto de vista cualitativo hacia la conformación de un modelo en transición
socialista renovado, ello tiene su base en el conjunto de medidas implementadas
hacia el interior de la economía cubana.
Tales medidas en sus aspectos esenciales tocan las relaciones de propiedad, como
consecuencia de ello, se asiste a un proceso de modificaciones en la estructura
socio-clasista cubana, con un particular movimiento en la estructura del
empleo. Como tendencia general todavía la mayor parte de la fuerza de trabajo
se encuentra empleada en el sector estatal, aunque se aprecia una tendencia a
disminuir, en cambio en la estructura no estatal - dígase cooperativas,
Unidades Básicas de Producción Cooperativas campesinos privados trabajadores
por cuenta propia- la tendencia ha sido a una mayor participación.
Derivado de la descentralización de la gestión económica
que se opera en el ámbito de la administración del Estado y el sector
empresarial y unido al desarrollo de nuevas formas de propiedad en Cuba,
surgió la necesidad de nuevos mecanismos de regulación fiscal y cambiaria dando
espacio a instrumentos de política monetaria que inciden directamente en los
diversos sectores.
En este ámbito se han creado instituciones bancarias
con alto grado de flexibilidad y eficiencia, con el propósito de gestionar
flujos financieros tanto a la economía doméstica como en sus relaciones con el exterior. El reto ha
sido implementar un sistema financiero
capaz de insertarse en los mercados internacionales, buscar nuevas fuentes de
financiamiento externo y canalizar los ahorros internos hacia los proyectos de
mayor desarrollo económico y social. Para tal propósito se desarrollo un
acelerado proceso de modernización del sistema bancario cubano, sobre bases
automatizadas y con altos niveles de interconexión, permitiendo que ya en 1998
el 100% de las transacciones bancarias pudiera ejecutarse en tiempo real,[89]
algo similar a lo que ocurre en los mecanismos de la globalización financiera
de los países subdesarrollados.
Para enfrentar los desafíos de fondo ya
señalados, en un futuro inmediato, de
mediano y largo plazo, se ha optado por la elaboración de un plan
estratégico de desarrollo, para lograr combinar los factores internos y
externos, determinantes del desarrollo económico y social. Aquí cabe la pena
mencionar el carácter inédito, con que se da cuenta del uso de los factores de
la dinámica de la globalización, aprovechándose la positividad que le impele al
proceso, y colocando esos conocimientos en función de objetivos socialistas.
Anótese en esta dirección, el uso del capital extranjero, donde en el caso
particular cubano, -a diferencia de China y Viet Nam- se le levantan barreras a
la hegemonía del capital, el cual actúa de acuerdo a las direcciones del
desarrollo cubano, orientado por el Estado, sin que ello signifique una pérdida
de soberanía nacional.
Acciones
para enfrentar la conexión[90]
En su dimensión
inmediata, se toma en cuenta un paquete de medidas dirigidas a:
*
La reconversión de la
industria cubana, incluyendo la energética y la industria azucarera;
*
Búsqueda de la eficiencia
azucarera;
*
La electrónica y la
automatización como proceso productivo;
*
El apoyo a la farmacéutica y
la biotecnología;
*
La construcción de equipos
agrícolas especializados;
*
Completar el "tejido
industrial" cubano para elevar la eficiencia de la economía nacional;
*
Apoyar el desarrollo
industrial con investigaciones de carácter social en los aspectos gerenciales y
económicos;
*
Incorporación de políticas
ambientales en la planificación del desarrollo.
En la dimensión de
mediano y largo plazo tenemos:
*
El desarrollo de nuevas
tecnologías asociadas a procesos industriales del subsistema exportador cubano;
*
Continuar el tránsito hacia
la energética sustentable;
*
El desarrollo de la
telemática;
*
La búsqueda de un espacio
económico en la fabricación de piezas de repuesto vinculadas a producciones
estratégicas;
*
La solución ingenieril para
resultados investigativos de alta y media complejidad, en las líneas
estratégicas de la ciencia y la tecnología.
Sin
embargo, el desafío todavía esta en continuar poniendo a prueba las fortalezas
adquiridas durante la transformación socialista. Cuba presenta fortalezas
económicas, sociales, políticas e ideológicas, que también, en un análisis
comparativo lo distinguen del resto de los países subdesarrollados, y que al
mismo tiempo pueden ser utilizadas frente a la globalización preservando los
intereses socialistas. Entre este conjunto de fortalezas se pueden citar: [91]
- Existencia de una infraestructura industrial
relativamente amplia y diversificada. Cuba ha dedicado cuantiosos recursos inversionistas a la
industrialización. En el período 1951-1989 la inversión bruta total ascendió a
52 mil millones de pesos (1peso= US dólar), dedicándose el 40% de estos
recursos a la esfera industrial. La existencia de esta estructura industrial,
aún con las dificultades que pueda presentar, supone de menos recursos en
términos financieros, lo cual se transforma en una ventaja que reporta, tanto
al inversionista extranjero como para el país.
- Cuba dispone de un considerable potencial científico
en pleno proceso de conversión en fuerza productiva directa, que se coloca como
ventajas comparativas dinámicas, acorde con los requerimientos de la nueva
dinámica de la globalización. Como
muestra de ello tenemos: las inversiones realizadas durante 32 años en la
esfera de la educación y el desarrollo científico, se materializan en logros
introducidos en la economía, el valor de los cuales ascendió en 1990 a 819
millones de pesos, 21 veces más que lo alcanzado en 1986. por otro lado, Cuba
disponía en 1991 de 159 centros de investigación, con un índice de científicos
e ingenieros por un millón de habitantes de 1.050, frente a 500 en España,
1.250 en Italia. Desde los años 80' el país ha estado edificando una notable
cadena de investigación-desarrollo-producción, la cual a principios de la
década del 90´, logró 145 productos nuevos, de ellos ya habían sido registrados
61 en seis países, dichos productos se ubican en el rango de productos de alto
valor agregado.[92]
- Disponibilidad de fuerza de trabajo laboral
calificada y con un costo relativamente bajo. A mediados de 1990, Cuba contaba con 3.583.200 trabajadores, de los cuales
9% tenía nivel universitario, el 19% nivel medio y alrededor del 50%, educación
media general. En tanto, que el salario en esa misma fecha era de un promedio
de 194 pesos equivalente a 194 dólares. El nivel de fortaleza expresada,
permite asimilar con mayor rapidez los cambios que se operan en la dinámica
global, y emprender producciones de alto valor agregado, en lo que se incluyen
algunos sectores de alta tecnología, para lo cual, existen instalaciones
industriales y científicas indispensables.
- Cuba posee una adecuada infraestructura
para el transporte y las comunicaciones nacionales e internacionales. Se ha
duplicado la red de carreteras y caminos, que conectan convenientemente todas
las regiones económicas del país. Cuba posee una flota mercante propia de 117
buques y una capacidad de 1.400.900 toneladas de peso muerto. Dispone también
de una compañía aérea que enlaza las principales ciudades del país, y que tiene
rutas internacionales establecidas con 26 ciudades, a ello se suma, que tiene
importantes líneas aéreas del mundo mantienen vuelos regulares a Cuba. En la
actualidad se trabaja en el mejoramiento de las comunicaciones telefónicas e
internacionales y se ha registrado una creciente utilización de las más
modernas técnicas de telecomunicación.
- Existencia de un marco legal adecuado que establece
esquemas atractivos para la formación de empresas mixtas. La legislación cubana le otorga considerables
beneficios a los socios extranjeros en materia de autonomía empresarial,
repatriación de utilidades, impuestos, política laboral, regímenes especiales
para zonas turísticas y primera opción de venta par el mercado interno. En los
últimos años particularmente desde 1991, el estado ha concedido particular
atención, a la formación de tres modalidades de asociación económica con el
capital extranjero: empresas mixtas, producciones cooperadas, y cuentas de
participación conjunta.
- En la enunciación de las fortalezas, no debe faltar
la mención a: la existencia de condiciones naturales que le confieren a Cuba
una elevada ventaja comparativa en la actividad turística.
- Ubicación privilegiada de Cuba: su localización en el centro del hemisferio occidental
le confiere al país la condición de "puente" productivo y comercial
con el resto de la región, sobre todo en los momentos en que el gobierno cubano
ha priorizado la integración con América Latina y el Caribe.
Impactos del
globalismo neoliberal en Cuba
En otro orden de cosas un análisis perspectivo sobre
los desafíos de la opción socialista cubana en el escenario de la
globalización, debe partir de reconocer el carácter contradictorio del proceso,
donde el capital no cubre todos los espacios geográficos de forma homogénea ni
al mismo tiempo. Para Cuba se presenta la limitación de que no puede acceder de
manera independiente al proceso de globalización, debido a los obstáculos que
impone el bloqueo del Gobierno de EEUU. Por lo que Globalización y bloqueo, constituyen
el reto combinado que enfrenta Cuba en el contexto de la reestructuración de su
relacionamiento externo.
Con relación a la globalización, un desafío a
considerar es lo referido a los pasos que se están dando en la creación de
nuevas instituciones supranacionales, que suponen espacios que atentan contra
la soberanía nacional de países y regiones enteras, debido a su capacidad de
poder para dictar y fiscalizar los Estado-nación. Entre estas instituciones
se encuentran la Organización Mundial de
Comercio y el Acuerdo Multilateral de Inversiones. También se puede observar la
nueva reconfiguración del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial,
unido a su poderío en el ámbito de la globalización para dirigir este proceso
el cual es trascendente, debido al carácter de ley que adquieren sus
imposiciones. En este sentido, el fortalecimiento de esta tendencia pasa a ser
una restricción para la definición del desarrollo socialista cubano, aún más si
se considera que Cuba no tiene acceso a estas instituciones a diferencia de
China y Viet Nam.
Otro aspecto que pasa a ser un gran desafío para la
política cubana es la globalización de los procesos productivos; la existencia
de cadenas productivas globales sobre la base de la flexibilización de las
tecnologías, plantea el imperativo de la adecuación de los sistemas productivos
nacionales a esos requerimientos y condiciona los intentos de inserción de
cualquier país, en especial de los países pequeños y pobres.
En otras palabras, los márgenes de libertad a la hora
de diseñar una estrategia de inserción externa, están mucho más reducidos que
en la época del sistema Socialista Mundial, por la naturaleza de los cambios en
el proceso de globalización. A esto se une el carácter preponderantemente
neoliberal del proceso de globalización, en lo que es relevante el papel del
mercado como directriz del mismo, con las consecuencias implícitas que tiene
este hecho. Ello no anula, pero se convierte en una restricción importante para
una inserción exitosa del socialismo cubano en el entorno de la globalización.
Estos aspectos son relevantes para el avance de la
transformación socialista cubana en los marcos de la globalización y deben ser
tomados como grandes desafíos a vencer por múltiples razones: Primero,
por el carácter predominante de las instituciones mencionadas en la definición
de las “reglas de juego”, prácticamente sin interés alguno de
priorizar a los países subdesarrollados. Segundo, porque los procesos de
integración regionales en los cuales Cuba deberá insertarse -en América
Latina y el Caribe- están determinados por el proceso de globalización
y se caracterizan por un compromiso institucional hacia la liberalización
preferencial y la apertura a los flujos comerciales y financieros
internacionales. Por consiguiente, para Cuba la disposición política de
conectarse a la globalización es extraordinariamente compleja, no solo por las
diferencias esenciales en lo político, sino también, por las profundas
discrepancias que acompañan este proceso.
Otro
gran desafío en la redefinición de las relaciones externas de Cuba en el ámbito
de la globalización es el bloqueo norteamericano. Este es uno
de los factores de mayor importancia en la dinámica socio-política y económica
de Cuba, debido al carácter globalizador de la política externa norteamericana.
Este en los momentos actuales ha ido alcanzando nuevas dimensiones, en un
momento en que se empeoran las rupturas anteriores y se agudizan las actuales,
en un escenario en que han desaparecido las posibilidades del Socialismo como
sistema.
Ahora
los postulados del gobierno norteamericano hacia Cuba han asumido el carácter
de ley (Ley Torricelli 1992 y Ley Helms-Burton 1996). Este límite de
circunstancias significa una restricción que tiene una influencia importante,
no solo en la magnitud de los esfuerzos de la inserción y recuperación cubana,
sino también en el modo y los tiempos de alcanzar dichos objetivos. En el orden
de la magnitud de los esfuerzos cabe destacar el costo del bloqueo para Cuba.
El bloqueo ha repercutido en la producción de alimentos, en la comercialización
del níquel, de tabaco y el azúcar, en la esfera monetario-financiera y en el
aumento de la inversión extranjera al país.[93]
Se
comprenderá a partir de este costo (más de 60 000 mil millones de dólares) el
esfuerzo que ha significado y planteará para el futuro superar el obstáculo que
el recrudecimiento del bloqueo representa. Atendiendo a un escenario de que en
el corto plazo y ni siquiera en el mediano se resuelva el mismo derogándose por
el gobierno norteamericano lo que se denomina Ley Helms-Burton o por presión de
la comunidad internacional, el razonamiento conduce a que Cuba tendrá que hacer
ingentes esfuerzos para su desarrollo interno y en el marco de la
globalización, lo que supone movilizar en condiciones de escasez de recursos
productivos y financieros la capacidad de las fuerzas sociales del país en
función de la creación.
Un elemento nuevo asociado a esta etapa del conflicto
del gobierno norteamericano hacia Cuba, es el intento norteamericano por
globalizar de forma solapada las agresiones a Cuba. Este es el caso de las
maniobras norteamericanas en el proceso de constitución del Acuerdo
Multilateral de Inversiones (AMI). En su negociación con la OECD, los Estados
Unidos han pretendido definir en el AMI como ilegales “las nacionalizaciones
realizadas de propiedades en contra del Derecho Internacional” que tuvieron
lugar desde finales de 1959. Una vez más se usa a Cuba como para ensayar nuevos
métodos de dominación y manejo de la política internacional en el escenario de
la globalización.[94]
En este análisis es necesario advertir que la
globalización transnacional, en el caso de las firmas norteamericanas es
manipulada por su gobierno, convirtiéndose en un fuerte factor extra-económico,
que limita el adecuado desempeño de la producción y comercialización de los
productos cubanos.[95]
La combinación de los dos factores indicados se ha puesto en práctica,
constituyéndose en un fuerte obstáculo para Cuba no sólo en lo económico, lo
cual es muy conocido sino en lo social. Se sitúan como prueba de lo anterior,
algunos ejemplos que muestran las profundas limitaciones de la producción y
comercialización de los productos de punta cubanos en el área de la salud, en
el entorno externo: [96]
·
El ejemplo más grave se
ubica, en el caso de niños cubanos con cáncer, los cuales, no pueden ser
tratados con determinados medicamentos de factura norteamericana como:
carboplatino, neupogen y taxol, y catéteres arteriales especiales.[97]
Cuba posee condiciones para elaborar determinadas drogas citostáticas, pero tal
producción se ve afectada porque la compra de la materia prima necesaria, sólo
se produce en los Estados Unidos.
·
La empresa Avalon Trading
Company de Nueva York, productora de equipos de ultrasonido y autoclaves, se ha
negado a vender estos equipos a Cuba, debido a las prohibiciones del bloqueo
del gobierno norteamericano.
·
Por esta misma razón,
tampoco adquirió, medicamentos adecuados para la inducción del parto, algo que
sólo podía obtener en la compañía norteamericana Laboratorios Upjohn, tampoco,
pudo obtener las películas Kodak de rayos X recomendadas por la Organización
Mundial de la Salud para las radiografías de mamas.
·
A la compañía Cardiac
Pacmaker INC, vendedora del desfibrilador para la sobrevivencia de pacientes
infartados, se le denegó la licencia para la venta de estos equipos a
Cuba.
·
El desarrollo de la
producción biofarmaceútica cubana se ha visto afectada por presiones como la
proscripción explícita de ventas de productos relacionados con esa industria. A
ello se han unido las gestiones de funcionarios norteamericanos para desacreditar
los productos cubanos y entorpecer las negociaciones con otros países.
·
Otro de los factores que ha
impactado el sector farmacéutico cubano ha sido, la absorción de corporaciones
y empresas de terceros países por las firmas estadounidenses, lo cual se ha
constituido en una tendencia de los últimos años. Por este motivo Cuba ha
tenido que cambiar en tres oportunidades de suministrador de marcapasos, porque
las empresas que lo hacían han sido compradas por firmas norteamericanas,
generando una elevación de precios.
·
La compañía sueca Pharmacía,
desde 1970 realizaba ventas de equipos y medicamentos a Cuba y al fusionarse
con una compañía norteamericana, se detuvieron las operaciones con Cuba.
·
Hay firmas de terceros
países que no han podido suministrar piezas de repuesto para las mesas de
operaciones en Cuba, porque son de origen norteamericano, o no han realizado la
venta de reactivos, porque su casa matriz se los prohibe, a otras, se les han
cancelado los contratos y ni siquiera se les ha permitido vender a Cuba.
·
Existen equipos médico de
fabricación norteamericana en Cuba paralizados por falta de piezas de repuesto.
En este caso se puede citar los equipos de Rayos X, a los que el Departamento
de Comercio de Estados Unidos prohibió a la subsidiaria canadiense, la Picker
International la venta a Cuba porque contenían un 27% de componentes
norteamericanos.
·
Otro ejemplo que amerita ser
comentado por su impacto negativo en la salud del pueblo cubano, es el
siguiente: La firma norteamericana "Rashkind" produce un
catéter denominado "catéter balón" utilizado en la fetostomía,
procedimiento pediátrico de gran complejidad. Cuba, al no poder comprarlo en
los Estados Unidos, tiene que importarlo de Canadá, provocando que el precio de
110.00 dólares por unidad se incremente a 185.00 dólares, sin contar el costo
de transportación.
·
Existe un grupo numeroso de
medicamentos directamente relacionados con la supervivencia de los pacientes,
tales como antibióticos, antimicóticos y reguladores inmunológicos, producidos
por firmas norteamericanas, que no están disponibles en nuestras salas de
terapia, porque oficialmente no pueden ser importados desde ese país ni
comprados a terceros. Cuba no puede adquirir tecnologías de punta que
controla Estados Unidos como la Diálisis Peritoneal Continua Ambulatoria
para el Programa de Atención al Paciente Renal Crónico, inmunosupresores
modernos como el FK506, el Micofenolato Mofetil, y los Dializadores con
membranas sintéticas, entre otras tantas.
·
Algunas Compañías como Baxter,
Healthcare, Drake Willock, Vitalmex Interamericana S.A., proveen sus
productos en mercados cercanos con alto desarrollo tecnológico. Sin embargo,
tienen prohibido vender equipos, materiales gastables y accesorios a Cuba. Las
máquinas de diálisis reconstruidas y otros equipos para los cuidados
terciarios, si pudieran adquirirse en los Estados Unidos, ahorrarían a Cuba
entre un 66% y un 75% del costo de una máquina nueva. La Compañía
norteamericana One-Lambda, produce lo que los médicos cubanos consideran
el más útil kit para los tipajes HLA (Histocompatibility Lymphocyte Antigen),
esenciales para determinar la compatibilidad de un candidato a trasplante de
riñón con los posibles donantes. Cuba no puede comprar estos kits, que permiten
hacer las pruebas de 70 especialidades y requieren solamente de 2 a 3 ml de
sangre del paciente.
·
En abril del 2001, la División
de Vitaminas de Roche informó que el Gobierno norteamericano no le permitía
despachar directa o indirectamente ningún producto manufacturado en ese país
con destino a Cuba. La firma Roche solamente produce la Vitamina A (Acetato) en
los Estados Unidos, por lo que el contrato fue cancelado. Algo similar ocurrió
con la firma Anaquim, suministradora de pegamento para las etiquetas de
los frascos utilizados en hemoderivados, la cual también canceló su contrato
con Cuba.
·
Las limitaciones en esta esfera
han constituido una seria amenaza para la salud de la población cubana,
provocando serias dificultades para el enfrentamiento de enfermedades como la
hepatitis, las enfermedades del tracto gastrointestinal y el dengue. Desde
agosto del año 2001, el Gobierno cubano ha tratado de obtener ofertas de
plaguicidas para combatir el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, y
por el solo hecho de que la planta productora de la misma se encuentra en
territorio norteamericano, se nos ha negado el derecho a su adquisición.
·
Esta realidad no es nueva. En
1981, y ante una epidemia de dengue hemorrágico introducido en Cuba por un
agente de los grupos terroristas que aún hoy actúan contra Cuba desde los
Estados Unidos, el Gobierno norteamericano también negó al Gobierno cubano la
compra de insumos y equipos para la lucha contra esta peligrosa enfermedad.
Baste solo recordar que, víctimas de esa epidemia, fallecieron 151 personas, de
ellas 101 niños.
·
Son múltiples las afectaciones
ocasionadas en el desarrollo de nuestros recursos humanos en el área de la
salud, por las restricciones y prohibiciones al intercambio científico y los
obstáculos para la obtención de financiamiento para programas de investigación
y superación profesional. Se mantiene la negativa reiterada de visas a
científicos cubanos para viajar a EE.UU., se continúa limitando el acceso a
información científica, la participación de los investigadores cubanos en
actividades, cursos y eventos de este tipo, así como se mantiene la prohibición
a personalidades norteamericanas de la ciencia de viajar a Cuba.
·
El ejemplo más reciente es el
caso de investigadoras del Centro de Inmunología Molecular,
especializadas en el desarrollo de nuevos tratamientos (vacunas y anticuerpos)
contra el cáncer, quienes debían viajar a la ciudad de Orlando, en la Florida,
para participar en el Encuentro Anual de la Sociedad Americana de Oncología
Clínica, que se realizaría entre el 18 y el 21 de mayo. Solo en los últimos dos
años, el Gobierno de Estados Unidos ha negado visas en más de 6 ocasiones a
científicos de dicho Centro.
·
Como se indicó anteriormente, a
fines del año pasado (2002) el gobierno norteamericano no objetó la venta a
Cuba de algunas cantidades de medicinas y materias primas para producirlas. Sin
embargo, lo cierto es que la empresa importadora de medicamentos e insumos
médicos, "MEDICUBA", contactó con 17 firmas y entidades
norteamericanas con solicitudes de medicamentos que se requerían con urgencia
para reponer las reservas movilizadas en función de las afectaciones provocadas
por el huracán Michelle y la respuesta no fue satisfactoria. De las 17 firmas
contactadas: 8 no respondieron, 4 expresaron interés, pero no llegaron a
ofertar, 1 señaló que no podía ofertar porque no tenía instrucciones de su
gobierno (Pharmacia & Upjohns) y las otras 4 ofertaron, pero no se
pudieron concluir las operaciones, ya que los precios eran excesivamente altos
en relación con los del mercado mundial, excepto en un producto, en el que se
desestimó la operación por lo dilatado de las negociaciones.
·
Cuba considera que las razones de
este comportamiento hay que buscarlas, no en una negativa posición de estas
compañías hacia el comercio con Cuba, sino en la existencia durante varias
décadas de prohibiciones draconianas y de un sofisticado sistema gubernamental
para perseguir y sancionar severamente cualquier mínima seña de desobediencia,
que aún hoy provoca temor entre las compañías norteamericanas y les impide
intentar vender medicamentos a Cuba, aun bajo el anticuado e inoperante sistema
de licencias.
La aplicación del bloqueo
económico, comercial y financiero por los Estados Unidos contra Cuba ha traído
consigo innumerables efectos negativos en la esfera de la exportación y los
servicios.[98]
·
El comercio exterior cubano,
ha tenido cuantiosas pérdidas debido a esta criminal política. Sólo el año
pasado, se hicieron erogaciones adicionales de 515.58 millones de dólares por
concepto de diferencias de precios, condiciones adversas para el financiamiento
y el transporte, encarecimiento de los seguros y fletes, etc. Uno de nuestros
principales productos de exportación, el azúcar crudo, ha sido uno de
los más afectados por el bloqueo. Con la cancelación de la cuota azucarera de
Cuba en el mercado de los Estados Unidos a inicios de la década de 1960, la
economía cubana sufrió un duro golpe. Baste solo decir que los EE.UU.
importaban de Cuba alrededor del 58.2% del total de sus importaciones de
azúcar, lo cual representaba el 80% del total de ingresos de la economía
cubana.
·
El bloqueo imposibilitó, además,
el acceso del azúcar cubano a la Bolsa de Café, Azúcar y Cacao de Nueva York,
la cual establece el precio de referencia para las exportaciones de azúcar
crudo a escala mundial. Esto se traduce en pérdidas económicas y de competitividad,
que han provocado en el período 2001-2002 daños a la economía por 193.9
millones de dólares. En mayo de 1982, el Departamento de Agricultura de los
Estados Unidos (USDA), estableció un nuevo Sistema de Cuotas por países para la
importación de azúcar con destino al mercado estadounidense. Actualmente, 40
países productores de azúcar mantienen la comercialización por medio de cuotas
azucareras estadounidenses, lo que les garantiza precios de alrededor de 21
centavos por libra, cifra cuatro veces superior a la del mercado mundial, cuyo
carácter es crecientemente residual.
·
A Cuba le hubiera correspondido
ubicar el pasado año (2002) en el mercado estadounidense alrededor de
918,180.23 TM. Dada la imposibilidad de acceder a dicho mercado, el país tuvo
que vender su azúcar a los precios que pudieron ser negociados, provocando una
afectación de 177.3 millones de dólares. Otro de los productos líderes en las
exportaciones cubanas, el níquel, continúa afectado por las medidas del
bloqueo. Se mantiene la prohibición de importación a los Estados Unidos de
cualquier mercancía que contenga total o parcialmente un componente de origen
cubano o que haya sido elaborado con el níquel de Cuba. Por esta razón,
solamente en el año 2001 hubo pérdidas de 5.4 millones de dólares.
·
Este sector también se ha visto
afectado por otros factores que adicionalmente han ocasionado gastos por valor
de 8.6 millones de dólares, a saber, el uso de intermediarios para colocar el
producto en el mercado mundial, los obstáculos en la realización de embarques
periódicos por medio de líneas internacionales regulares de buques, la lejanía
de los mercados y la limitada concurrencia de proveedores dispuestos a
comerciar con Cuba, entre otros.
·
Una actividad del comercio
exterior estrechamente vinculada a la producción de alimentos y a la salud, es
la importación de productos químicos. Por ejemplo, en el caso de los
fertilizantes, el bloqueo ha obligado al país a pagar hasta 47.0 dólares
adicionales por tonelada métrica por encima de los niveles del mercado, lo que
significó en el año 2001 un gasto adicional de 2.3 millones de dólares.
·
En este sentido, la lucha contra
plagas como la Broca del Cafeto, el Thrips palmi y el Ácaro del Vaneado del
Arroz, que según todas las evidencias fueron introducidas intencionalmente en
la agricultura cubana, ha enfrentado obstáculos importantes al ser adquirida
por una compañía de los EE.UU. la firma que tradicionalmente vendía a nuestro
país los pesticidas necesarios para su control biológico.
·
En la última década, la industria
turística cubana tuvo un importante desarrollo, que la ubicó como la
principal fuente de ingresos de la economía nacional. Este desarrollo se ha
tenido que realizar en condiciones hostiles debido al recrudecimiento del
bloqueo. Muchos son los sectores que inciden en dicha industria y que no
escapan de los efectos negativos de esta política.
·
Particularmente en la rama
hotelera, vale la pena mencionar un ejemplo ilustrativo: Hilton
International Group plc, cuya casa matriz está en Inglaterra, tuvo
que retirarse de negociaciones ya avanzadas para administrar dos hoteles de la
empresa mixta Quinta del Rey S.A. en Cayo Coco y La Habana. Hilton
International comunicó al Ministerio de Turismo cubano, que sus abogados
estimaban que las autoridades estadounidenses considerarían el negocio
propuesto como una violación de la Ley Helms-Burton, dado que todas las operaciones
de dicho grupo se rigen dentro y bajo el marco de Hilton International
Corporation, subsidiaria de los Estados Unidos. De haberse concretado estas
negociaciones, el país hubiera obtenido en 25 años, alrededor de 107.2 millones
de dólares.
·
Cuba es una vía ideal para el
paso de los cruceros que recorren el Caribe. Sin embargo, no puede participar
de los beneficios que generarían estos servicios, a partir de las prohibiciones
que se aplican a las Compañías de Cruceros como resultado de la Ley Torricelli.
Entre diciembre del 2001 y marzo del 2002, la compañía europea Festival
Cruise Lines basificó uno de sus mayores barcos, el Mistral, en La Habana
como puerto madre, desde donde comenzaba semanalmente sus recorridos. La ruta
de este crucero es una de las más de veinte que contiene el catálogo de esa
compañía. Por esta razón, se vio sometida a grandes presiones para que
suspendiera ese itinerario, y fue obligada a incluir en su catálogo, para la
temporada mayoÄdiciembre del 2002, la advertencia: "Estos cruceros no
pueden comercializarse en Estados Unidos de América".
·
Asimismo, con la adquisición de
la Costa Cruciere, por la empresa Carnival Corporation, compañía de
capital norteamericano, se impuso por los Departamentos de Estado y del Tesoro
de los Estados Unidos la terminación del Proyecto Cuba, lo que ha implicado
pérdidas de alrededor de 62.2 millones de dólares, que incluye la congelación
del programa de inversión para remodelar el muelle Sierra Maestra.
·
En adición a las restricciones
que abordadas, la legislación norteamericana sobre el bloqueo instituye la
prohibición a los ciudadanos estadounidenses de viajar a Cuba, medida que es
violatoria del derecho constitucional de los ciudadanos norteamericanos de
viajar libremente a cualquier país. Los adversos efectos que esta medida genera
en la industria turística son considerables. El presidente de la American
Society for Travel Agencies (ASTA), en visita a Cuba durante el mes de abril
del presente año, declaró que las proyecciones de su organización arrojaban que
de levantarse las prohibiciones a los viajes, en el primer año posterior a esa
decisión arribarían a Cuba un millón de estadounidenses, y cinco años después,
esa cifra se habría elevado a cinco millones de turistas de ese origen.
·
La implementación de estas
medidas trae consigo la imposición de multas y otras sanciones de carácter
penal, que han sido recrudecidas por la presente Administración. Ejemplo de
ello es el notable incremento de las multas que han sido impuestas a ciudadanos
norteamericanos por viajar a Cuba sin la debida autorización. Solamente en
el 2001, la División del Departamento del Tesoro que investiga los viajes a
Cuba, impuso 698 multas por valor de 7 500 dólares cada una a ciudadanos
estadounidenses, 520 más que en el año 2000.
·
El 15 de marzo del 2002, en una
audiencia del Comité de Asignaciones del Senado de los Estados Unidos, el
Secretario del Tesoro, Sr. Paul O'Neill, reconoció que "si la
Administración Bush aprobara la reducción de recursos destinados a perseguir y
multar a ciudadanos estadounidenses que viajan a Cuba, esos recursos serían
mejor empleados en la lucha contra el terrorismo". Horas más tarde, ante
la presión del lobby cubano de Miami, la Casa Blanca emitió un comunicado donde
explicaba que el Secretario O'Neill apoyaba la política de la Administración en
relación con los viajes a Cuba, y que sus palabras no tenían la intención de
promover un cambio con relación a esta.
·
La aviación civil es un
eslabón imprescindible en la obtención de ingresos por el turismo. La política
mantenida por las diferentes administraciones estadounidenses, violatoria de
las normas y preceptos del Convenio sobre la Aviación Civil Internacional
(Convenio de Chicago), y en particular de lo referido en su Artículo 44,
relativo a los fines y objetivos del Convenio, demuestra el intento de aislar a
Cuba del sistema internacional.
·
Las restricciones expuestas en el
Informe que enviara Cuba el año pasado
se mantienen, y han provocado, hasta mayo del 2002, pérdidas
equivalentes a 153.6 millones de dólares. De estas restricciones, pudieran
destacarse la imposibilidad de adquirir y arrendar aviones de alta eficiencia;
de acceder a nuevas tecnologías en materia de comunicaciones, navegación aérea
y estaciones de radiolocalización; restricciones en el uso de nuestras
aerolíneas de los Sistemas de Reservación por Computadora (SRC) tales como
SABRE, GALILEO y WORLDSPAN; la exclusión de las líneas aéreas cubanas de los
servicios de proveedores estadounidenses de combustible de aviación, entre
muchas otras.
·
Lo expuesto en esta Sección
confirma el impacto nocivo de la aplicación de la política de bloqueo sobre la
economía cubana, y permite tener una imagen de los sacrificios y limitaciones a
los que el pueblo cubano se ha enfrentado por más de cuarenta años. Si sumamos
las afectaciones del año 2001 sólo en 9 sectores de la economía cubana, éstas
ascienden a la nada despreciable cifra de 643 millones de USD.
Efectos del bloqueo de
Estados Unidos en el acceso de Cuba a las tecnologías de la información y las comunicaciones[99]
El
bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba,
reiteradamente condenado por la mayoría abrumadora de los países miembros de
ONU y por organizaciones, instituciones y personalidades de reconocido
prestigio internacional, obstaculiza
también el acceso de Cuba a las tecnologías de la información y las comunicaciones.
Desde
el año 1962, Cuba tiene prohibido el
acceso a las telecomunicaciones y equipos de cómputo de cualquier compañía o
subsidiaria esdounidence.Los científicos y profesionales norteamericanos
necesitan, todavía hoy, la autorización del departamento del tesoro de su país
para viajar a Cuba.
Debido
al bloqueo, el sector de las telecomunicaciones ha sufrido perdidas millonarias
en las actividades de telefonía
básica e inalámbrica, sistemas de alarma, comercio electrónico y
comunicaciones postales. Solo en la
actividad telefónica, las perdidas ascendieron a 21,7 millones de dólares en el
año 2002. La ley Helms Burton, que Estados Unidos puso en vigor en 1996 para
reesforzar el bloqueo, frustro la creación
frustro la creación de una empresa mixta para la producción de cables de
fibra óptica, coaxiales y de trasmisión de datos que podrían comercializarse en
Cuba, Centroamérica y el Caribe, lo que significo la perdida de decenas de
millones de dólares anuales.
La
empresa de telefonía celular CUBACEL se ha visto afectada por la
imposibilidad de concretar acuerdos de roaming automático con sus similares del continente americano.
Todas las empresas encargadas de proveer la señalización entre
operadores de la norma TDMA y los formatos
establecidos para el intercambio de los
ficheros de facturación, son estaunidenses, y el departamento del tesoro les ha
negado la autorización para facilitar
estos servicios. Estas afectaciones se estiman en dos millones de dólares.
Debido
al bloqueo, Cuba no ha podido adquirir la tecnología para la firma digital, imprescindible para el comercio
electrónico, y ha visto limitada por ello su participación en el programa que
al respecto desarrolla la Unión Internacional de Telecomunicaciones, UIT.
Desde
el año 2000, por disponer de la tecnología de certificados digitales, esta
paralizado este programa que permitiría a productores del oriente de Cuba vender sus bienes y servicios por Internet fundamentalmente a otros países del Caribe.
Los proveedores empresas de EE.UU.-
tienen prohibido suministrar esa tecnología
a Cuba.
En
el comercio por vías tradicionales, empresas mixtas y sectores claves dentro de
las exportaciones cubanas reportan importantes perdidas por no poder realizar
transacciones en dólares norteamericanos. Tal es el caso de las Empresas de
Telecomunicaciones de Cuba. SA. ETECSA. Cuyas pérdidas por este concepto accedieron a casi 1 millón
de dólares solo durante el 2001.
Debido
a la imposibilidad de comprar en el
mercado estadounidense, la Empresa Cubana de Tecnologías de la Información y
Servicios Telemáticos, Avanzados CITMATEL, uno
de los principales suministradores de equipos de computación a centros científicos del país , tiene que
adquirirlo a través de terceros y pagar hasta un 30 por ciento mas en relación
con el precio en EE.UU. Las leyes estadounidenses prohíben exportar o
reexportar a determinados países, entre los que figura, Cuba, productos de
software de empresas norteamericanas. Por este motivo, Cuba se ve obligada
también a comprar la licencia de software, sus actualizaciones y la
transferencia de tecnología a través de terceros países, con el consiguiente
incremento de precios y la demora en la adquisición.
El
10 de Abril de 2003 el Departamento de Comercio de EE.UU. Informo su decisión
definitiva de denegar una licencia de exportación a USA, Cuba, Infomed,
organización no gubernamental humanitaria radica en California, que pretendía,
como en ocasiones precedentes, donar 423computadoras que serian instaladas en
hospitales y policlínicos cubanos para apoyar la red e diagnostico e
informaciones medicas.
En
esta oportunidad las computadoras estaban destinadas al Instituto de Nefrología
y a la red nacional de atención a enfermedades renales donde facilitarían un
estudio epidemiológico para la prevención de enfermedades renales crónica, al
cardiocentro del Hospital Pediátrico William Soler, la red
Cardiopedriatrica nacional y la Escuela
latinoamericana de Ciencias Medicas, donde estudian mas de 7 mil jóvenes
provenientes de familia humildes de América Latina, el Caribe, Estados Unidos y
África .Estas computadoras eran similares a otras donadas anteriormente y con
capacidad de procesamiento igual a la de equipos que pueden ser adquiridos en
cualquier tienda minorista en EE.UU.
Según la carta que deniega la licencia, los Departamentos de Comercio,
Estado y Defensa de los EE.UU. Han llegado ala conclusión de que esta
exportación seria perjudicial a los intereses de política exterior de los
Estados Unidos ha revisado su carta de impugnación y mantiene su decisión de denegar esta solicitud debido a
los altos niveles de capacidad de procesamiento de las computadoras solicitadas
y el riesgo de su desvió paraísos y usuarios no autorizados. No fue hasta Julio
del 1994 que el Departamento de Tesoro de los EE.UU. decidió autorizar la transferencia de datos e
información a Cuba a partir de cualquier servidor norteamericano, siempre que
no involucrase transferencia de dinero hacia la isla. Este cambio intentaba
poner en práctica la ley Torricelli, de 1992, que reforzó el bloqueo e
identifico las comunicaciones con Cuba como una vía para la injerencia en los
asuntos internos de nuestro país. Cuba se ha visto imposibilitada de acceder a
las redes globales utilizando cables submarinos de fibra óptica debido a las restricciones impuestas por el
bloqueo.
Además
de negarles a los cubanos el disfrute de estas
tecnologías, EE.UU. pretende utilizarlas con fines de subversión
política e ideológica contra Cuba. A partir de 1996 el gobierno de los EE.UU.
Ha estado financiando con sumas millonarias la creación de sitios Web y
publicaciones electrónicas en Internet para orquestar campañas de difamación
contra Cuba. En una escalada agresiva, el 26 de Marzo del 2003, el Secretario
de Estado de EE.UU. Colin Powell, anuncio el otorgamiento de
importantes fondos federales adicionales para la transmisiones de radio y
televisión contra Cuba, en violación de las reglamentaciones de la Unían de
Internacional de Telecomunicaciones. UIT. Esas transmisiones suman mas de 2 200
horas semanales tienen como fin
estimular la subversión interna, los planes de sabotaje, la emigración ilegal y
difundir mentiras contra Cuba.
De hecho los datos reportan que el efecto combinado de
la globalización transnacional y el bloqueo se tienden a constituir en serias
limitaciones para la sociedad cubana. El desafío cubano para vencer el bloqueo
y mostrar la capacidad de su proyecto está en que la reestructuración que se
desarrolle en el país, supere los marcos de un país subdesarrollado, y ello se
acompañe con la intensificación de sus relaciones externas con los más diversos
países e instituciones.
Sobre esto último, no es posible hablar de aislamiento
cubano, como pretende acentuar la propaganda del globalismo neoliberal,
los datos reportan, que Cuba en el escenario de la globalización, tiene
comercio con 108 naciones y relaciones diplomáticas con 157; Cuba está
incorporada a la Asociación de Estados del Caribe. Según los datos disponibles
Cuba tiene acuerdos comerciales preferenciales prácticamente con todos los
países que conforman la ALADI, mantenía vínculos con los países de CARICOM. Por
otro lado, logró diversificar sus relaciones económicas externas, con más de
3000 firmas de todos los continentes, y a la vez participar en más de 15
organizaciones económicas internacionales.[100]
Retos de la transición
socialista cubana en el contexto de la globalización
En otra dirección se podrían observar
algunos puntos que son importantes para navegar con éxito en un contexto de
conexión a la globalización las cuales pueden ser considerados como desafíos a
vencer en un corto mediano y largo plazo entre ellos se pueden plantear los siguientes
aspectos:
*
Primordialmente y muy
sensible para el desarrollo futuro de Cuba y su conexión eficiente en la
globalización, la política económica podría continuar discutiendo sobre el
incremento de la eficiencia económica interna. Ello de hecho ha sido un punto
en el que se ha ido avanzando en los últimos años de la década del 90',
mediante los cambios diseñados por el gobierno.
*
Otro de los aspectos que se
coloca sobre el tapete de las discusiones teóricas,[101] en la búsqueda de
estrategias para enfrentar los desafíos de la globalización, es la necesidad de
determinar y mantener la tasa del producto interno bruto a un nivel en que no
se vea empeorado el desequilibrio externo. Ello requiere en los momentos actuales
colocar la atención en políticas económicas y sociales que enfrenten los
desequilibrios del balance de pagos
*
Lo anterior se explica por
el hecho de que la alta dependencia del exterior no permite mantener una tasa
alta de crecimiento.[102]
Ello exige como tareas esenciales, observar la posibilidad de continuar dando
prioridad a los sectores que generen divisas, a niveles que no acrecienten las
desigualdades sociales. Por otro lado, supone poner cada vez más a prueba, la
reestructuración de la política industrial cubana, de manera que permita
reducir los niveles de dependencia externa y lograr una inserción activa en las
áreas dinámicas de la globalización, que ofrecen posibilidades de desarrollo
combinando el corto, mediano y largo plazo.
*
El fortalecimiento del
mercado interno debería tornarse en una variable significativa en la
consolidación y creación de espacios de inserción en los mercados
internacionales, lo cual requiere de la superación de la histórica
contradicción entre mercado interno y externo, ello incluso podría ser un
factor multiplicador del turismo hacia el interior del país. .
*
En otras palabras, lo expresado significa que la economía cubana,
será realmente competitiva cuando sea capaz de vender en el mercado interno,
tal y como, vende en el mercado internacional, lo cual exige de altos niveles
de eficiencia y competitividad. Recordemos aquí las tesis marxista que
indica –“Las relaciones entre unas naciones y otras dependen de la extensión
en que cada una de ellas haya desarrollado sus fuerzas productivas, la división
social del trabajo y el intercambio interior. Pero no solo las relaciones entre
una nación y otra, sino también toda la estructura interna de cada nación
depende del grado de desarrollo de su producción y de su intercambio interior y
exterior”.[103]
*
Lo anterior supone que
cualquier estrategia de desarrollo que se trace, debe partir de un carácter
selectivo y de los factores externos, tomando en cuenta la situación interna
del país con relación a la división internacional del trabajo, y particularmente
los niveles de desarrollo exigidos por las actuales demandas de la reproducción
a escala internacional.
*
En este ámbito una
diversificación eficaz de la economía no debe ser entendida simplemente como
agregación de nuevos rubros exportables, sino como ampliación (absoluta y
relativa) de las exportaciones basadas en factores tecnológicos y en la
utilización intensiva de la fuerza laboral calificada. La tarea clave de la
diversificación debe ser la medida en que esas nuevas exportaciones -
tecnológicamente intensivas- lleguen a ocupar una parte creciente (hasta
hacerse mayoritarias) en el total de exportaciones.
*
El proceso de desarrollo en
un contexto de globalización equivale esencialmente a una disputa por cuotas de
las bases materiales y tecnológicas de la producción contemporánea lo que
rebasa la visión de una inserción “adaptativa” del país en la economía mundial. En ese proceso resultan imprescindibles al
menos dos aspectos: la calidad del factor humano disponible y un Estado capaz
de efectuar acciones para la promoción del desarrollo.[104]
*
Según lo planteado podría
observarse que las transformaciones de la política industrial cubana, requiere
de concreción de su estrategia competitiva, debido al nuevo desafío que implica
su reinserción en los espacios de la
globalización, lo cual incide significativamente, en la adecuación de su
estructura económica interna, a estos imperativos. De hecho, la inserción
cubana en las áreas de la globalización supone la ampliación de los mecanismos
del mercado, de manera que ello lleve a la desconexión –Según Samir Amín- de los efectos negativos que se derivan de este,
ello implica la presencia de un Estado garante del desarrollo social.
*
La estrategia de desarrollo
más adecuada para Cuba en los marcos de la globalización, en las actuales
condiciones consiste en emprender un proceso de reindustrialización con
sustitución de exportaciones que permita hacer avanzar al país en trayectorias
ascendentes de aprendizaje tecnológico aplicando el conocimiento al
conocimiento, lo que significa priorizar la ciencia como fuerza productiva
directa.
*
También es relevante el
desafío teórico e ideológico del globalismo neoliberal, el cual debe ser
enfrentado en el orden político y académico por todas las fuerzas
revolucionarias identificadas con la opción socialista, en lo que es
indispensable el papel que debe desempeñar el Estado y la Nación en su
conjunto.
En
síntesis los desafíos que tendrá que enfrentar Cuba en una economía mundial
globalizada se podrían concretar en los aspectos siguientes: la consideración de la incertidumbre de la economía global como
una “ventaja y desventaja” para el país; los retos que plantea un mundo
globalizado donde la lentitud del cambio es severamente penalizada por la rueda
de la historia; las expectativas realistas de Cuba de poder insertarse en redes
globales de producción; el poder de negociación del país frente a las instituciones
internacionales y el capital transnacional que articula las redes globales; las
modalidades de inserción que serían más propicias para “avanzar” en esas
cadenas; las transformaciones institucionales internas y externas que
permitirían al país aprovechar la inversión extranjera y las redes globales de
producción como factores de desarrollo, y el esclarecimiento de las diferentes
dimensiones y formas de evaluación del “avance” o “retroceso” en el contexto de
las cadenas productivas globales.[105]
Tales
aspectos indudablemente acompañados de los nuevos mecanismos de la
planificación cubana permitirán manejar en alguna medida la incertidumbre que
genera la lógica del mercado globalizador. No es posible en el caso de Cuba,
liberar las fuerzas de este, dado el carácter político del proceso y la
creciente amenaza del bloqueo norteamericano. Tal opción, podría poner en
peligro los factores del desarrollo socio-económico cubano enraizados en torno
a viabilizar la propiedad social sobre los medios de producción.
PARTE IV: SOCIALISMO SOSTENIBLE
COMO ALTERNATIVA A LA GLOBALIZACIÓN
NEOLIBERAL
"Así
como no se juzga a un individuo por la idea que él tenga de sí mismo, tampoco
se puede juzgar tal época de revolución por la conciencia de sí misma; es
preciso, por el contrario, explicar esta conciencia por las contradicciones de
la vida material, por el conflicto que existe entre las fuerzas productivas y
las relaciones sociales de producción"[106]
Carlos Marx
La idea anterior es sugerente al evaluar la necesidad
de rescatar el concepto de un socialismo sostenible, sobre todo si se observa
el agudo conflicto existente en el desarrollo de las fuerzas productivas y las
relaciones sociales de producción al interior de los distintos países que
conforman la economía mundial, lo cual se hace más evidente en la creciente
rivalidad interimperialista que se consolida en el contexto de la
globalización.
Es importante dejar planteado al lector interesado, no
se trata en este tópico de diseñar un plan de la sociedad socialista; se
sostiene la idea de que la sociedad socialista del futuro surgirá de la
experiencia y la práctica colectiva de millones de personas. Estas notas solo
pretenden apuntar hacia la reflexión en torno a tendencias que podrían
contribuir al debate sobre el tema en cuestión. Esto indudablemente, lleva a
pensar en la necesidad de renovar el concepto de socialismo bajo el contexto de
la globalización, a partir de la idea, de que el socialismo continúa siendo una
alternativa frente a las leyes contradictorias de las relaciones capitalistas
de producción.
La necesidad de la
renovación y rescate del concepto de socialismo bajo nuevos supuestos a
principios del siglo XXI, está determinada por la propia agudización de las
contradicciones que ya desde el siglo XIX,[107] y principios del siglo XX, hicieron emerger tal
idea en la práctica revolucionaria. Aquí cabe preguntar: ¿El derrumbe del
socialismo, invalida la posibilidad de criticar la irracionalidad del
capitalismo?. ¿Ha desaparecido el socialismo como alternativa?.
Para responder a estas
preguntas podría ser útil partir de la idea de que los
resultados de la crítica tanto al capitalismo como al socialismo, contienen
siempre los gérmenes de las llamadas soluciones, lo cual indica
la necesidad de observar el fenómeno en términos de la viabilidad de su
proyección. Este planteamiento requerirá entonces de observar cuatro retos
fundamentales: 1) la capacidad de autocrítica del legado socialista
anterior y de los procesos actuales de desarrollo del socialismo; 2) la actualización
y desarrollo permanente de la teoría y la práctica; 3) la comprensión de las
viejas y nuevas tendencias del capitalismo; 4) la recomposición
de los movimientos de masas e institucionales para la transformación social. [108]
¿Cómo se desenvuelve entonces la dialéctica transitoria de un socialismo
sostenible? Desde luego que no mediante recetas “inventadas de antemano y
aplicables a todos los casos”. Nada de esto, insiste Engels, sino que: “El
socialismo práctico reside en el
conocimiento exacto del modo capitalista de producción en sus diversos
aspectos. Una clase obrera preparada en este orden cosas, no tendrá jamás dificultades
para saber, en cada caso dado, de qué modo y contra qué instituciones sociales
debe dirigir sus principales ataques”.[109] La contundente
negativa de Marx y Engels a ofrecer respuestas utópicas sobre el futuro va
unida a la exigencia de un estudio concreto de la realidad concreta de cada
situación histórica. Semejante exigencia va acompañada, a la vez, de la
advertencia de Engels de que si bien en El Capital están “siempre”
los gérmenes de las soluciones, estas solamente serán aplicables gracias a su
concreción y ubicación espacio temporal por parte de la clase trabajadora que
exista en ese momento.
El punto polémico esta en
la idea de que aprehender de los clásicos del marxismo para llevar a cabo la
transición socialista sostenible: primero, su método no es una receta
mágica; segundo, que las contradicciones nuevas, histórico-genéticas,
van surgiendo con la evolución del capitalismo aunque en El Capital ya está criticada su
esencia genético-estructural; tercero, que si bien su método tiene
“siempre” los gérmenes de las
soluciones por cuanto ha profundizado hasta las raíces de los problemas,
aquellas han de ser concretadas y aplicadas en su caso y momento por los
trabajadores cuando esos gérmenes se hayan materializado, hayan surgido a la
superficie; cuarto y último, lo que exige que la clase trabajadora disponga
de esa capacidad praxeológica de transformar aprendiendo y de aprender
transformando. Quinto, la crítica marxista debe partir de la concepción de que
el socialismo
como sistema social es superior al capitalismo, no sólo en términos de
justicia social, sino también de eficiencia y racionalidad económicas,
conjugado con la capacidad de desarrollar de manera más plena el desarrollo de
las fuerzas productivas, y de organización política lo que equivale a una mayor
democracia y participación social y de desarrollo cultural.
Por consiguiente, el
desarrollo y la actualización de la teoría y práctica del socialismo debe
considerar que el marxismo no es un modelo ideal a aplicarse hipotéticamente a la realidad social, sino un
organismo vivo de pensamiento en permanente evolución y en constante
confrontación con los hechos. A diferencia de la época de Marx en que el
socialismo era tan solo un ideal, actualmente existe una vasta experiencia
histórica de intentos por desarrollar el socialismo en una u otra dirección.
Cuyas nociones han estado basadas tanto en éxitos como en fracasos, así como en
condicionamientos históricos y culturales.
La idea es que la práctica histórica y el trabajo crítico y teórico
acumulado podrían permitir abordar concretamente las cuestiones más
trascendentes del socialismo contemporáneo.
Vicisitudes
del término socialismo
A los efectos de este
estudio es importante tomar en consideración las propias vicisitudes en torno a
la denominación del término socialismo en su nacimiento. Históricamente una de
las preguntas que ha sido objeto de cuestionamiento ha sido la siguiente:
¿Tiene futuro el socialismo?,[110]
la idea es que hace más de dos siglos esta pregunta ha recorrido las
preocupaciones de los analistas, siendo común en los diversos periodos el
presupuesto de que el socialismo como teoría, y como movimiento ha arribado a
un momento crítico. Fenómeno que se pone
de manifiesto en la actualidad con el derrumbe del campo socialista en Europa
del Este y la Antigua Ex-URSS.
En sus inicios esta palabra
“socialismo”
no era una idea de una connotación política, ni tampoco implicaba una forma
específica de organización social, lo cual se distingue del vocablo más antiguo
“comunismo” cuyo contenido si encarnó desde el principio una sociedad
sustentada en la propiedad común por encima de la privada, llegando incluso a
significar un movimiento político.[111] “Socialismo” y “socialista”
básicamente se derivaron del término social sirviendo para expresar que
los seres humanos son esencialmente seres sociales. En este análisis el
eminente historiador Eric Hobsbawm destaca que el término socialismo comenzó a
tener un sentido político en la década de 1830,[112] pasando a formar
parte del argot político y social que se difundía hacia fuera de Gran Bretaña y
Francia.[113]
El análisis de Hobsbawm
deja ver dos cosas primero que el socialismo como término cuando se emplea
inicialmente no era contrario del “capitalismo” sino del “individualismo”. Lo
que hizo que el “socialismo” pasara a ser anti-capitalista fue que a principios
del siglo XIX el centro de esta sociedad individualista lo estaba siendo la
competencia junto a sus desigualdades, por lo que se asume que la base de una
sociedad socialista tendría que ser la cooperación o la solidaridad. Ya desde
entonces según Hobsbawm cualquier cosa podía interpretarse como socialismo,
hasta una modificación leve al laissez-faire a favor de la seguridad social en
colonias que no tenían propiedad privada. En el caso de gran Bretaña este
sentido original del socialismo continuó siendo central hasta fines del siglo
XIX.
El segundo
aspecto que aporta Eric Hobsbawm es que originalmente el socialismo no tenía
implicaciones políticas, este podía ser establecido por el Estado u otro tipo de autoridad, lo
normal es que podía ser establecido por comunidades voluntarias, por lo cual
autores como George Bernard Shaw dramaturgo inglés denominó esta práctica como
“socialismo a través de la empresa privada”.
Esta es una de las razones por las cuales se plantea por Hobsbawm que
existía más colonias socialistas en los Estados Unidos que en otra parte del
mundo.
En efecto, el
socialismo surge como un movimiento utópico en la primera mitad del siglo XIX,
en respuesta a los turbulentos efectos económicos y sociales de la Revolución
Industrial sobre las clases trabajadoras, y ante las fracasadas esperanzas
libertarias de la Revolución Francesa. Sobre esta base Saint Simon, Forurier,
Owen y Prohudon, entre otros describieron estos acontecimientos y formularon
sistemas ideales con la ilusión de superar
los problemas de la época. [114] La idea es que el socialismo como postulado y
práctica deviene con intermitencias pasando paulatinamente, a ser parte de la
ideología de la clase obrera.[115]
Lo cual se fue concretando a medida que los movimientos obreros tomaron el
camino de una acción política colectiva. En este ámbito la idea del socialismo
se asociaba a la conquista del poder del Estado por la clase obrera,
convirtiéndose este en el elemento fundamental de la instrumentación del
socialismo.
Lo anterior se comprende mejor si se
consideran los componentes tradicionales[116] de la teoría y la
práctica socialista. El primer elemento, que aparecía en
todo proyecto y movimiento socialista es que toma en consideración la cuestión
social en la agenda política. En ello se incluía la condición de la clase
obrera, la explotación, las pobres expectativas de vida y la privación de
cultura como fruto de la sociedad capitalista. En segundo lugar, las
teorías y movimientos socialistas generalmente incluían el tema de la
carga que representa el trabajo físico,
por su incidencia en la situación degradante de la clase obrera. Tal crítica
incluía la necesidad de la emancipación del trabajo como proyección de la nueva
sociedad.
Un tercer
componente de la crítica tomaba en cuenta el carácter dañino de la
economía de mercado para la construcción socialista. Es a partir de esta que
nace y se desarrolla, el concepto de planificación centralizada como respuesta
a los desajuste que ocasionaba el mercado. El cuarto componente, está
referido al concepto de comunidad como modo de vida contrario al extendido
concepto de individualismo arraigado en el llamado mundo occidental.
Quinto, el legado de las
grandes transformaciones políticas estuvo sujeto al principio de la igualdad
política y social frente a las desigualdades sociales. Aún sosteniendo las
ideas contenidas en la Crítica al Programa de Gotha realizada por Marx, bajo el
legado de la igualdad de derecho pero no de distribución.
La pregunta con
relación a estos componentes es la de cómo resolver la crisis de la teoría y la
práctica del movimiento socialista, ¿Significa ello que los postulados
planteados son añejos?. En la respuesta a esta pregunta habría que considerar
el análisis que desarrollan autores como Alejandro Dabat, en su artículo “El
futuro del socialismo marxista” quien argumenta que no es la primera vez que el
movimiento y la teoría socialista atraviesa una gran crisis. Coloca el ejemplo
de como tras la derrota de la Comuna de Paris en 1871, tuvo lugar el primer
colapso que llevó a la liquidación de la Primera Internacional, Y como la
Segunda Guerra Mundial provocó la ruina de la Segunda Internacional. Este mismo autor –Dabat-reflexiona y expresa
que ninguna de estas crisis del socialismo marxista significó el “fin del
socialismo marxista”, sino que se transformaron en procesos de reformulación y
reconstitución política que condujo a la búsqueda de nuevos caminos.
El autor antes
mencionado, al propio tiempo se pregunta si en la actualidad podría suceder
algo parecido, es decir si todavía es posible la renovación de la práctica
socialista. Coloca así como escenario para responder esta pregunta argumentos
muy esclarecedores a los efectos de este trabajo, cuando plantea: “Para intentar responder a esta pregunta, debe partirse de la idea de
que la presente crisis es mucho más profunda y generalizada que las anteriores,
porque abarca un universo de campos y problemas más vastos, es el resultado de
una derrota no bélica ante la superioridad tecnológica, política y cultural del
capitalismo y afecta a un movimiento que cuenta con mucho menos reservas
teóricas y políticas de recambio, en una época en que el capitalismo mundial se
haya en pleno proceso de recuperación y reestructuración”.[117]
La idea es que la actual crisis del
socialismo es una crisis del significado del socialismo.
El punto polémico en
este marco está en encontrar soluciones frente a un capitalismo que es cada vez
más global y que tiende a empeorar las condiciones de la mayor parte de la
humanidad, por lo que en estas condiciones
tan difíciles el socialismo como ideal materializado dependerá de su capacidad
de renovación para enfrentar los retos que le plantea el nuevo hito histórico
lo cual indica la necesidad de una transición socialista sostenible.
Bases del concepto de transición socialista sostenible
Según
lo anterior en la actualidad se hace cada vez más necesario la renovación del concepto
socialista. A estos efectos resulta conveniente dejar planteado
desde aquí, que el término transición socialista[118] sostenible que se
utiliza en uno u otro lado de la investigación, hace referencia a cambios
sustanciales y necesarios que involucran
una transformación correctora del proyecto socialista, con relación a
experiencias pasadas. Dicha acción correctora implica superar las deficiencias
que se incubaron en modelos de socialismo anteriores, para lograr esto
"no-basta con ser revolucionario y
partidario del socialismo o comunista en general. Es necesario saber encontrar
en cada momento peculiar el eslabón particular, al cual hay que aferrarse con
todas las fuerzas para sujetar toda la cadena y preparar sólidamente el paso al
eslabón siguiente".[119]
La propuesta aquí consiste
en recuperar el concepto de transición no como “cierre de una época de
relaciones sociales” sino como forma de investigación-acción participativa cuya
praxis diseña la apertura de “otra época” en la que las relaciones sociales de
producción en su vinculo con los elementos de la superestructura están
sometidos a las leyes del desempeño de la práctica socialista. Tales formas de
intervención pretenden desencadenar procesos de mudanza social portadores de elementos
de cambio en los que subyacen proyectos de reproducción de naturaleza
social en el sentido amplio de la palabra.
En efecto, en el concepto de
transición socialista sostenible el factor subjetivo es esencial si se
considera esta como un período limitado de duración variable, entre un modo de
producción y otro; donde la razón última, la racionalidad de un determinado
modo de producción es la transformación total de todas las relaciones sociales
antiguas en las específicamente suyas. En este sentido, sólo la práctica social
consciente de la clase situada en el polo opuesto del eje de dominación en el
viejo sistema de producción tiene una calidad fundadora de la nueva sociedad y
tiende a ser considerada, por tanto, casi como la única práctica social
significativa.[120]
El concepto de
transición sólo puede adquirir sentido en un marco teórico multilineal del
proceso histórico. Y que su existencia se da no sólo en los momentos de cambio
de dominación y consolidación de dos modos de producción. Es decir, lo que
proponemos es una consideración consecuentemente múltiple y continua de la
transición, como cambio social, tanto en su dirección como en los distintos
niveles en que nos movamos: el macrosocial o el microsocial. Para estos fines
resultan trascendentes las ideas tanto de Marx como Engels quienes elaboraron
una forma de pensar la historia encaminada a descubrir las estructuras
esenciales de la sociedad para, a través de ellas, explicar sus mecanismos de
evolución. En sus obras subyace, por tanto, una teoría de los modos de
producción y de las formaciones socioeconómicas, útil para explicar la idea de
una transición socialista sostenible. Esquemáticamente podría decirse que el
instrumental marxista del proceso histórico parte de la hipótesis general de
que “la historia de la humanidad es la de la transición de formas de
organización social sin clases a las sociedades de clases”. [121]
El núcleo teórico del que
surge la interpretación del concepto de transición -a los efectos de este
ensayo- lo constituyen la Crítica del Programa de Gotha y El Manifiesto
Comunista. En el primero de estos textos se diferencian una fase inferior del
comunismo, en la que no se ha producido todavía la subsunción real, y otro
superior donde se rompen; por un lado, la “subordinación esclavizadadora del
individuo a la división del trabajo” y por otra, la alentadora antitesis entre
trabajo físico y mental. La primera fase (inferior) es la del socialismo “donde
todavía existen clases sociales y elementos de economía de mercado” y en la
segunda (superior) el comunismo donde se alcanza tal abundancia de bienes, como
consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas, que los bienes podrían
distribuirse entre todos de acuerdo con las necesidades e cada uno. En el
segundo texto (El Manifiesto) la interpretación tiene un sentido más
lato: la transición es una serie de pasos que terminan por “revolucionar” el
modo de producción capitalista: el proletariado toma el poder y se conquista la
democracia por el Estado obrero a través de la “dictadura del proletariado”.
El punto central del
esquema teórico planteado es la manera en que se reproducen las formas
materiales y sociales de producción durante los procesos de transición, los
cuales serían aquellos momentos en que los modos de producción, modos de
pensamiento, modos de actuación individual o colectiva se ven confrontados a
límites, internos o externos, y comienzan a agrietarse, a perder importancia, a
descomponerse a riesgo de vegetar durante siglos en lugares menores, o también
a extenderse por sí mismos o por voluntad sistemática de grupos sociales que se
oponen a su reproducción en nombre de otros modos de producir, pensar y actuar
cuyo desarrollo desean.
Como puede observarse en
este planteamiento, el resultado de dichos procesos de transición no tiene por
qué implicar la desaparición de los viejos modos de producción que, en cambio,
pueden coexistir durante mucho tiempo con el nuevo dominante. Desde esta óptica
la transición se parecería más a un movimiento continuo en direcciones
múltiples que a un movimiento finito, limitado, teleológico; y el modo de
producción sería definido a partir del análisis del conjunto de las
regularidades observadas como resultado de prácticas sociales de expansión,
dominación, sobrevivencia, resistencia o adaptación entre y en el interior de
formas concretas de desarrollo social.
Es importante aclarar que
tampoco podemos limitar el cambio social ni a las prácticas conscientes
únicamente de un determinado grupo social ni podemos reducirlo a los momentos
en que se pasa de un modo de producción a otro; ni tan siquiera, incluso, sería
pertinente entender el conflicto fundacional de la nueva sociedad como el
resultado único de la confrontación de dos clases irreconciliables que de esa
manera posible generarían la transformación social. Sino de estrategias que
sociedades concretas compuestas de una red compleja de relaciones sociales
entretejidas por sus componentes han desarrollado sobre la base de la
realización de sus intereses específicos.
Sirve al propósito del mensaje de este epígrafe lo
planteado por Carlos Marx y Federico Engels en su obra La Ideología Alemana
(1845) cuando conciben la transición al comunismo no como “un estado que debe
implementarse, un ideal al que debe sujetarse la realidad”, sino “como un
movimiento real que anula y supera el estado de cosas existente”. [122]
Este planteamiento indica el principio de negación dialéctica que debía
seguirse al proyectarse la transición al comunismo como proceso de
desenajenación progresiva del individuo, lo cual es valido a los efectos de la
construcción del socialismo. En este ámbito la función del sujeto social como
promotor de ese proceso de asimilación y superación del régimen capitalista así
como el análisis de las condiciones a través de las cuales se despliega este
proceso fueron elementos tomados siempre como puntos de partida por el
pensamiento marxista clásico. En este sentido Federico Engels destaca como
tarea de la teoría de la transición al socialismo: “Investigar sus condiciones
históricas y con ello su propia naturaleza y de este modo llevar a la
conciencia de la clase llamada a la acción, la clase hoy oprimida, las
condiciones y la naturaleza de su propia acción, es la tarea del Socialismo
Científico, expresión teórica del movimiento proletario”[123].
De lo anterior se infiere que la teoría del socialismo
debe ser expresión teórica de un proceso de transformación revolucionaria del
estado de cosas existente para lo cual el sujeto social debería comenzar por
esclarecer las condiciones en que dicho proceso se produciría para poder, de
esta forma lograra su concientización sin la cual el mismo se vería inconcluso.[124].
Aquí se observa el hilo de continuidad que guarda la concepción de V. I. Lenin
en relación con la de Marx y Engels. Para Lenin la conformación de una teoría
del socialismo así como su real internalización por el sujeto social no podían
concebirse sin una estrecha vinculación entre la teoría y la práctica para la
cual brindó orientaciones precisas de cómo desarrollar habilidades en el desenvolvimiento de la
actividad política.
A
manera de síntesis se pudiera partir del criterio de que la teoría de la
transición al socialismo debe ser comprendida como lo concreto es decir, como
múltiples determinaciones en lo cual coincidimos con el criterio que considera
las siguientes direcciones:[125]
1. La
teoría de la transición al socialismo debe ser examinada como una teoría
sociológica de la transición, en tanto sistema de métodos para penetrar en
dicha realidad, para el análisis de los fenómenos que en ella acontecen y a
partir de éste, extraer las conclusiones y recomendaciones que fundamenten el
ulterior desarrollo de un proyecto social concreto.
2. La
teoría de la transición al socialismo debe ser concebida como una teoría
económica de la transición, partiendo de considerar la contradictoriedad que
caracterizan a los procesos de producción, distribución, uso y consumo, lo
multicomponente de la economía, las complejidades que caracterizan las
diferentes estrategias y políticas económicas, el papel de las relaciones
monetario mercantiles y la ley del valor en este período histórico.
3. La
teoría de la transición al socialismo debe ser entendida como una teoría
política de la transición, en tanto sistema que contribuya a la elaboración de
los principales postulados que sirvan de guía e instrumento a la vanguardia
política para la consecución, defensa y perfeccionamiento del poder político en
función de crear un nuevo tipo de relaciones sociales.
4. La
teoría de la transición al socialismo debe tener muy en cuenta el contexto
histórico internacional que acompaña a cada experiencia de transición
socialista. Este aspecto incluye además el análisis de los diversos modelos
alternativos a la opción socialista y que coexisten hoy en el escenario mundial
como lo son los modelos neoliberales, socialdemócrata, democristiano, y otros.
¿Sociedad
socialista es una cosa hecha de una vez y para siempre?
A
partir de los criterios antes esbozados se pudiera reflexionar en torno a la
idea marxista sobre si la sociedad socialista es una cosa hecha de una vez y
para siempre. Para lo cual resulta trascendente la idea de que en la transición
hacia un socialismo sostenible es indispensable aprovechar todas las formas
económicas, culturales y políticas de
transición hacia un socialismo sostenible, de manera que ello fortalezca su
desarrollo hacia lo interno y lo externo. Para tal valoración partimos del
planteamiento marxista,[126]
que sustenta que las leyes de un sistema social en las primeras etapas
históricas de su desarrollo y establecimiento actúan como tendencias, y a
medida que se crean las condiciones correspondientes se afirman como leyes, en
tanto que la producción se afirma en las formas adecuadas. Esta idea conserva
su significado metodológico aplicado al análisis del establecimiento y el
desarrollo de la búsqueda de un socialismo de nuevo tipo.
A
partir de la proposición anterior en esta sección el lector interesado
encontrará un examen de algunos supuestos teóricos que llevan a plantear la necesidad
de renovar la opción socialista en un contexto globalizado. Para la
realización de esta valoración se parte del criterio que del mismo modo que no se
construye un edificio cuando se ponen sus cimientos, el concepto del todo no es
el todo mismo.[127]
Los conceptos no surgen de una vez, en todo los que tienen de concreto, su
evolución se efectúa, según van expresando de manera más definida su esencia, a
medida que van surgiendo nuevas facetas. Si lo concreto es la unidad de
múltiples determinaciones, es natural que al irse conociendo la multiplicidad
de las propiedades de las cosas de los propios conceptos, estos vayan
haciéndose más concretos.
Entendemos
por concreción conceptual el cambio de los conceptos, no en el sentido que
aparezcan otros nuevos o de que se puntualicen los viejos, sino en el sentido
que se amplíen los aspectos por ellos englobados mediante múltiples
determinaciones, haciéndose más preciso su contenido, ampliándose los límites
de su aplicación condicionada a diversos fenómenos, en distintas condiciones y
en nexos diferentes. Los conceptos son concretos también, porque pueden poseer
diferentes contenidos, en dependencia del cambio de conexiones y relaciones del
fenómeno dado, respecto a otros fenómenos. Por lo tanto, el concepto aplicado a
cada unidad específica, cuyas propiedades generales y esenciales refleja,
descubre toda la riqueza de su contenido concreto.
Los
conceptos se forman a partir de la práctica misma de los hombres, de la
reflexión teórica sobre ella, estos están condicionados por la realidad
concreta, sus contenidos no son eternos estos son desarrollados por otros en la
medida que maduran las prácticas humanas y las reflexiones sobre ellas. Para Marx y Engels el único sentido de la
Filosofía misma es la vida misma, bajo el legado de conocerla, elaborar y
brindar los instrumentos teóricos necesarios para su transformación
práctica. Su idea tiene como base el
desarrollo de los conceptos y categorías a partir de la realidad, no solo como
nodos de concentración teórica de la
interacción sujeto-objeto y de la articulación de esta sino también para
colocarla en función de la vida real de los sujetos. Al ser mediadora la
práctica es en si misma una unidad de
contrarios, es objetiva-subjetiva; dando cuenta de realidades externas al
sujeto que la desarrollan y al mismo tiempo creando nuevas realidades.[128]
La concepción planteada, es de particular
importancia en el estudio del fenómeno que ocupa esta parte de la
investigación, para lo cual se sostiene el criterio planteado por Federico
Engels cuando expresa: “La llamada sociedad socialista no es una
cosa hecha de una vez y para siempre, sino que cabe considerarla como todos los
demás regímenes históricos, una sociedad en constante cambio y transformación”.[129]
Engels en su obra “Contribución al
problema de la vivienda”, terminado en enero de 1873, y en su Prefacio a
la segunda edición de 1887, rechaza el método utópico y reivindica la
dialéctica una y otra vez a lo largo de las intensas y extensas páginas.
Comienza afirmando que: “Quien se
dedique con cierto detalle al estudio del socialismo moderno, debe también
conocer los “puntos de vista superados” del movimiento”.[130] De
esta manera en su análisis aplica los principios básicos de la dialéctica materialista. En
esta misma obra esclarece el concepto de utopía como transformación, al dejar
plasmado que esta surge en el
momento en que se pretende, “partiendo de las condiciones presentes”, fijar la forma
en que esta oposición o cualquier otra de la sociedad actual han de ser
superadas”.[131]
Este es un concepto trascendente para la práctica socialista, si se considera
esta como un proceso en constante renovación.
Tomando
en cuenta el concepto de observar a la sociedad socialista como un proceso
sujeto a constantes cambios, se ofrecen en esta investigación un conjunto de
interrogantes e ideas que pudieran contribuir a la reflexión de un tema tan
candente como son las interrelaciones entre la práctica del socialismo y la
globalización. Aunque se realiza una interrogante sobre que abandonar de las
experiencias de socialismo truncado, es posible considerar que las bases de
esta se encuentran a lo largo de todo el trabajo. De lo que se trata es de
saber si estamos asistiendo al fin de la teoría marxista del socialismo o por
el contrario, si profundizar en las causas de los fracasos permite descubrir lo
esencial que no se tuvo en cuenta, y avanzar así en la conformación de un ideal
bajo nuevas condiciones.
Una respuesta aproximada a la interrogante planteada,
es bastante polémica y requiere múltiples aspectos. Volviendo a las enseñanzas
de Marx se podría expresar en sus palabras que: "Aunque una sociedad haya
encontrado el rastro de la ley natural con arreglo a la cual se mueve, jamás
podrá saltar ni descartar por decreto las fases naturales de su desarrollo.
Podrá únicamente acortar y mitigar los dolores del parto".[132]
Lo planteado a los efectos del análisis que se realiza
en esta sección, significa que el proyecto socialista, no debe abandonar la
posibilidad de desarrollarse fuera de las áreas de la globalización, su éxito
dependerá de la manera que conduzca el proceso en función de beneficiar los
intereses sociales del desarrollo. Este planteamiento exige varias cosas primero,
aplicar de manera renovada y creativa los instrumentos teóricos del
materialismo dialéctico e histórico, y otras ciencias afines, las cuales mediante
la crítica permitirían asimilar los aspectos más variados de un fenómeno,
observando sus avances y retrocesos, ello exige al mismo tiempo una
reconstrucción de los instrumentos epistemológicos.
Segundo, reflexionar sobre la
idea de que por un tiempo bastante prolongado los constructores del capitalismo
aprendieron mucho, tanto de las certezas como de los errores, por los que
atravesó la práctica del socialismo, y también de las críticas que les hizo el
pensamiento socialista. Hoy la reconstrucción del socialismo de manera inédita
podría revertir este proceso, es decir, moviéndose a través de la crítica,
podría tomar las lecciones que se derivan del proceso de globalización, y
aplicarlas creadoramente a una transición que combine participación,
solidaridad, democracia, justicia social, independencia económica y política en
la organización de un socialismo sostenible.
Tercero, esto requiere
reconocer que las posibilidades de pasar del globalismo neoliberal a un
socialismo sostenible son intrínsecas a las propias leyes de la globalización
neoliberal. Estas por un lado, han conducido a mayores niveles de las fuerzas
productivas, y de otro lado, a la extrema agudización de las contradicciones
del sistema no sólo en lo económico, sino en términos políticos, culturales,
étnicos y ecológicos. Antes de 1917, el sistema capitalista se comportó como
una totalidad única y la propia marcha contradictoria del sistema, creó las
condiciones objetivas y subjetivas para su rechazo dando paso al proyecto
socialista.
Cuarto, otra de las
exigencias para colocar al socialismo como una alternativa en el marco de la
globalización es que la Economía Política que se aplique
"no puede ser la misma para todos los países ni para todas las épocas
históricas". [133]
Ello de hecho no significaría en modo alguno, la negación de las experiencias
positivas que se puedan derivar del desarrollo de procesos sociales en otros
países. Los caminos hacia el socialismo pueden ser muy variados "pretender
reducirlos a esquemas es cerrarle caminos a la historia".[134]
Quinto, la lógica anterior
supone pensar que en la construcción del socialismo "las deficiencias, las
equivocaciones y los desaciertos son inevitables en una obra tan nueva, tan
ardua y de tamaña envergadura".[135]
¿Qué abandonar de las
experiencias de socialismo truncado?
La lección de las nociones de socialismo planteadas
referidas a Europa del Este y la ex–URSS es que una transformación socialista
desconectada de la economía mundial y basada en el inmovilismo económico y
social, o dirigida por las fuerzas del mercado de manera absoluta en detrimento
del Estado, y penetrada por las leyes de la globalización neoliberal no
funcionan, se colocan a expensas de las fuerzas políticas, económicas e
ideológicas del capital. Esta concepción de socialismo “truncada” por las leyes
del capital es una práctica que conduce al abandono total, y como tal debe
ser renovada.
Ello hace pensar en la necesidad de buscar supuestos
de un socialismo sostenible contrario al globalismo neoliberal. En este sentido
la construcción de un socialismo sostenible, no solo deberá verse como el
resultado de un alto grado del desarrollo de las fuerzas productivas y las
relaciones de producción, sino como una condición para el desarrollo
entendido en su forma integral, es decir, un desarrollo socialista sostenible
contrario a la lógica neoliberal, lo cual debe incluir la crítica y
transformación del presente para construir un futuro mejor.
Una reflexión en este sentido, lleva a pensar en
las siguientes interrogantes: ¿Qué
aprehender de la contradicción económica fundamental del capitalismo referida
al carácter cada vez más social del proceso de producción y del carácter cada
vez más privado de apropiación de los resultados del trabajo?, ¿Cómo colocar
esto al servicio de un socialismo sostenible?.
Una lectura por dentro al legado de Carlos Marx,
podría ayudar a reflexionar sobre el tema cuando expresa: "Una sociedad no
desaparece nunca antes de que sean desarrolladas todas las fuerzas productivas
que pueda contener, y las relaciones de producción nuevas y superiores no se
sustituyen jamás en ella antes de que las condiciones materiales de existencia
de esas relaciones hayan sido incubadas en el seno mismo de la vieja sociedad.
Por eso la humanidad no se propone nunca antes más de los problemas que puede
resolver, pues mirando de más cerca, se verá siempre que el problema mismo no
se presenta más que cuando las condiciones materiales para resolverlo existen o
se encuentran en estado de existir".[136]
El planteamiento de Carlos Marx indica que la solución
de la contradicción económica fundamental del capitalismo está en reconocer de
modo efectivo el carácter social de las fuerzas productivas modernas, y por
tanto, de armonizar el régimen de apropiación y de cambio con el carácter
social de los medios de producción. “Las fuerzas activas de la sociedad obran
mientras no las conocemos ni contamos con ellas, exactamente lo mismo que las
fuerzas de la naturaleza: de un modo ciego, violento destructor, pero una vez
conocidas, tan pronto “se sepa” comprender su actividad,
su tendencia y sus efectos, depende de nosotros supeditarlas cada vez más de
lleno a nuestra voluntad y alcanzar por medio de ellas nuestros propios fines”.[137]
Tal es lo que ocurre con las gigantescas fuerzas de la
globalización y el mercado, mientras haya resistencia a comprender su
naturaleza y su carácter, estas fuerzas actuaran de manera opuesta. “En cambio,- parafraseando a Engels - tan
pronto penetremos en su naturaleza esas fuerzas en manos de productores
asociados, se convertirán de tiranos demoníacos, en fuerzas sumisas”.[138]
La lectura que se podría realizar de lo expresado es que el enfoque de un
socialismo sostenible en la era de la globalización debe dar como sumatoria un
socialismo diferente, su nueva naturaleza debe emerger, como un socialismo
sostenible hacia lo interno y lo externo.
Lo antes planteado implica abandonar la vieja
concepción de desarrollar un socialismo encerrado en sí mismo. La historia
recoge que una de las grandes contradicciones de la práctica del socialismo fue
que se convirtió en una regularidad la idea de que a este sistema no le eran
inherentes crisis, por lo que se trató de obviar este término, para explicar
las insuficiencias y limitaciones del sistema, concibiéndose sólo como un
proceso inherente al capitalismo. El resultado de esto fue la limitación del principal
rasgo que caracteriza las investigaciones en las distintas esferas de la vida
social: la búsqueda de alternativas.
En correspondencia con lo anterior el autor de esta investigación coincide con
el criterio de que las formas de transición hacia un socialismo sostenible son
de particular importancia en el perfeccionamiento del proyecto socialista, las
cuales abarcaran dimensiones más amplias y profundas según:[139]
*
El grado de agudización de las contradicciones
de clases a escala nacional y global.
*
La estructura económica, social y cultural
alcanzada por la sociedad.
*
El grado preparación política-ideológica de
los miembros del proyecto.
*
Los avances logrados mediante las medidas
puestas en funcionamiento para hacer más efectivo el desarrollo social.
*
Los inevitables errores de
la vanguardia al aplicar su proyecto social de transición.
Es decir, lo alternativo en el diseño de una
transición socialista sostenible deberá partir de la correlación de factores de
carácter interno y externo, observándose los mismos como proceso, de forma que
se pueda lograr un equilibrio entre los métodos y los objetivos socialistas,
aspecto este que en la era de la globalización debe ser replanteado. La idea es
que el neoliberalismo indiscutiblemente no ha triunfado y los conflictos
continuarán mientras existan las desigualdades porque la práctica de la "democracia
occidental" actual no garantiza el equilibrio social.
Transformación
socialista sostenible en la era de la globalización
"Sólo
cuando una gran revolución social se apropie las conquistas de la época
burguesa, el mercado mundial y las modernas fuerzas productivas, sometiéndolos
al control común de todos los pueblos, sólo entonces el progreso humano habrá
dejado de parecerse a ese horrible ídolo pagano que sólo quería beber el néctar
en el cráneo de su sacrificado"[140]
Carlos Marx
Lo alternativo en la construcción del socialismo en la
época económica actual debe partir del hecho de que las fuerzas de la
globalización esencialmente se apoyan en el conocimiento creado al interior de
la nación debido a que “los valores
culturales, las instituciones y las historias universales contribuyen a su
éxito competitivo”.[141] En la concepción de Lenin al
reconocimiento significa "tomar toda la cultura del capitalismo y
construir el socialismo sobre la base de ella", lo que para Lenin ello
implicaba "tomar toda la ciencia, la técnica, todos los conocimientos, el
arte".[142] Por lo que la transformación socialista
sostenible hacia lo interno y lo externo supone múltiples supuestos, los cuales
representan grandes desafíos en ambas direcciones.
Un primer supuesto, es el desarrollo de
nexos con los centros de creación de conocimientos a escala mundial, como un
paso necesario para incrementar la capacidad local de las fuerzas productivas,
y democratizar las relaciones de producción, haciendo avanzar el mercado nacional
y colocarlo al servicio de las amplias masas de la población, con ello se
garantizaría el principio de justicia y equidad social.
Por otra parte, conviene no satanizar el mercado en el
proceso económico, habría que distinguir entre un mercado que en determinadas
circunstancias puede ser bueno para los intereses de las clases populares y
entre un mercado imperfecto (monopolios y oligopolios) donde en numerosas
ocasiones es aconsejable la intervención estatal. La transición socialista debe
asumir y utilizar cuando sea preciso términos como mercado, competencia,
productividad dotándoles de un profundo sentido social, ya que no son patrimonio
exclusivo de nadie.[143]
En este ámbito, el desafío que representa la
introducción de relaciones de mercado, debe observar este con un carácter
progresivo, selectivo y controlado por la sociedad y el Estado, lo que
significa gobernar al mercado. Es importante considerar en este sentido
que en toda revolución se incorporan elementos de muy distintas tendencias que,
no obstante, coinciden en la acción y en los objetivos más inmediatos de esta.[144]
El problema fundamental estriba en conocer antes de la acción el fenómeno, pues
ello evitaría retrocesos siempre que la teoría asumida este en correspondencia
con la realidad.
El segundo
supuesto, es que las relaciones de mercado propias para el acceso a la
globalización deben estar subordinadas al principio de la democracia, basada en
la representación popular, en territorios y unidades productivas, lo que
significa que sea la sociedad la que dirija el mercado, y
no a la inversa. En este marco, el poder del pueblo representado en las
asambleas populares, no solo desempeñará la función de detener las distorsiones
burocráticas, será también un mecanismo para contener la dirección de los
desafíos del mercado. Por consiguiente, el nuevo socialismo debe emerger como
un sólido bloque integrado y apoyado en una nueva cultura de participantes, no
de expectadores, y ello requiere participación como requisito de la
democracia.
Aquí habría que considerar que “mientras que
bajo el capitalismo la asociación en el mercado se opera en el plano homo
económicus, bajo el socialismo la asociación de los productores tiene que
rebasar ese plano abstracto y responder a las necesidades sociales que deja
fuera el “mercado libre”. Esto implica ponerle límites, y por tanto regularlo y
someterlo a cierta planificación o intervención Estatal para atender las
necesidades sociales que el mercado capitalista no atiende en absoluto o no
atiende satisfactoriamente”. La idea es que la intervención del Estado no
deberá asumir forzosamente la manera que adoptó en el marco del denominado
“socialismo real”. Se trata de relacionar mercado y plan respondiendo a un fin
social, donde la sociedad establece de forma proporcionada una relación mutua.
Por consiguiente, es la sociedad en su conjunto la que determina mediante sus
diversas formas de democracia (política, y economiza y parlamentaria y autosugestionaria), no sólo
la naturaleza y el alcance de la planificación, sino también el carácter y los
límites del mercado así como las relaciones mutuas entre ambos.[145]
Tercer supuesto, la concepción de la
transformación socialista y su participación en las áreas de la globalización
no solo requiere el control democrático, sino desarrollar en la población una
educación ideológica, cultural y política basada en los valores de la solidaridad,
la equidad y la cooperación. Pero este proceso de formación de valores tiene
credibilidad, solo si los valores articulados reflejan la conducta y práctica
de los líderes de las organizaciones de masas, políticas y del Estado. Uno de
los rasgos más notables del socialismo en la ex-URSS fue la perdida de
credibilidad en los líderes y sus prácticas, ello lo reafirmó el hecho, de que
al final estos fueron absorbidos por la propaganda del globalismo neoliberal,
este último aspecto contribuyó a la desideologización.
El poder socialista que es el de la dictadura del
proletariado deberá actuar como un todo, en la transformación de la sociedad en
su conjunto. Asumir esto como condición primaria significa, crear vínculos
socio-económicos entre las necesidades sociales y la reorganización del sistema
productivo. Este deberá convertirse en una reforma económica y social que
garantice las necesidades crecientes de la población; para ello es necesario un
plan de reconversión industrial que localice las demandas populares, lo cual
requiere que los consumidores jueguen un papel central en los procesos y toma
de decisiones económicas y de invención.
La invención es un proceso social y es importante solo
si es utilizada; es la sociedad la que crea la necesidad, pero ello exige
movilizar la participación inventiva en innovaciones inducidas por la escasez
de recursos. El efecto deberá ser - empleando las palabras de Marx y Engels –
“Una sociedad en que el libre desenvolvimiento de cada uno será la condición
primaria del libre desenvolvimiento de todos”.[146]
En este ámbito las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC) pueden procesar y producir nuevos paradigmas y
políticas alternativas basadas en restricciones y activos en el mundo de la
toma de decisiones económicas y políticas, que pueden proporcionar un público
más amplio con los costos y beneficios de las decisiones políticas
alternativas. En lo que es importante considerar que las TIC no son un sustituto de la práctica
política democrática sino una herramienta que permitiría al pueblo registrar sus necesidades a través
de la riqueza de datos, facilitando decisiones óptimas. Una precondición
esencial para la democracia con TIC es un estado nuevo, configurado de manera
adecuada.
Las TIC deberían proporcionar programas o flujo de
matrices para facilitar el nuevo estilo de gestión. El sector público combinará
el espíritu empresario y la contabilidad popular. El viejo y riguroso espíritu
empresario relacionado con el beneficio se reestructurará para hacer que la
innovación, la gestión y la investigación sean más propensas a la creación de
habilidades nacionales. Se introducirán nuevos estilos de gestión flexibles,
adaptándose a las necesidades de los trabajadores, la familia, los consumidores
y el medio ambiente. El estado en este marco juega un papel de pivote,
proporcionando el terreno para la participación popular, el debate y la
formulación de un programa de transición que vaya de una economía de
configuración neo-imperial a una economía socialista.[147] Esto es contrario hasta ahora, con la lógica
que ha exhibido y puesto en práctica el globalismo neoliberal.
Un cuarto supuesto importante en la
transformación socialista frente al paradigma neoliberal es lo referente al
Estado y la gestión empresarial. Las fuerzas de la globalización en sus más
variadas experiencias indican que la manera más adecuada de regulación, es la
que puede desarrollar el Estado conjuntamente con la gestión empresarial de sus
respectivos países. Esto es una experiencia que la transformación socialista
deberá tomar como desafío, haciendo funcionar este vínculo mediante un
mecanismo económico único, cooperativo al interior de la nación y
competitivo en el escenario de la globalización, sin perder los valores de la
solidaridad.
La naturaleza cooperativa hacia lo interno, podría ser
inducida mediante formas planificadas y descentralizadas de la actividad económica y
social, de acuerdo con las demandas de la época, de manera que ello
permita interactuar con una política de globalización sostenible, que logre
incorporar y desarrollar sujetos sociales de manera consciente y participativa con
respecto al objeto de la construcción socialista.[148] . En este marco el
desarrollo del entorno social es significativo, tanto en la puesta en
funcionamiento de una nueva infraestructura como en la capacitación de los
recursos humanos.
El carácter competitivo en el ángulo externo exige
variados aspectos, los cuales representan grandes desafíos para la opción
socialista, entre ellos:
crecer no sólo en forma extensiva, sino incrementando significativamente los
niveles de inversión y de vinculación con el entorno de la globalización a
través de mayores niveles de inversión y de exportaciones e importaciones. Sin
embargo, el problema no es insertarse en las áreas de la globalización sobre la
base de las mercaderías de materias primas, la construcción socialista deberá
orientar su balance comercial hacia la exportación, adquisición y creación de
bienes de mayor valor agregado, evitando el uso de materias primas que puede
conducir al agotamiento de los recursos, y tener efectos ambientales negativos.
Tal concepción deberá rechazar la idea de enclaves naturales de estrategias
exportadoras de materias primas basadas en mano de obra barata, empleadas
tradicionalmente por elites inversionistas de capital extranjero.
Por otra parte, el entorno de la globalización sugiere
que no son únicamente las empresas las que compiten, sino que se involucra a
los sistemas productivos, tecnológicos y educacionales, así como los esquemas
institucionales y las organizaciones de cada economía, en los que la empresa es
un factor importante, pero integrado a una red de vinculaciones con el sistema
educativo, la infraestructura tecnológica, las relaciones gerencial-laborales,
el aparato institucional del Estado y no estatal.[149]
Ello es significativo en el diseño de las políticas de
reestructuración y apertura de las economías socialistas, ya que se impone la
necesidad de conocer con el mayor grado de certeza el tipo de modificación que
debe realizarse para lograr una óptima inserción en el contexto de la
competencia internacional. Lo que supone una planificación de los procesos. De
lo contrario, el riesgo podría ser semejante al de las economías de Europa
Oriental, las cuales ejecutaron una política de apertura indiscriminada, sin
una organización, orientación y conocimiento acorde con los requerimientos
tecnológicos y culturales del mercado conduciendo a altos costos económicos,
políticos y sociales.
Se hace necesario entonces, en la nueva transformación
socialista evaluar los niveles de reestructuración del Estado, los objetivos de
alianzas estratégicas con el capital extranjero, y a las políticas públicas de
saneamiento financiero, tanto al nivel de empresas como instituciones del
gobierno. Esto debe ser equivalente a reestructurar la economía minimizando los
costos sociales y económicos, de lo contrario se podría comprometer el proceso
de tránsito hacia una economía de mayor apertura, anulando los logros sociales
alcanzados, colocando a la sociedad y al proyecto de transición socialista en
una situación sólo de pérdidas.
La incursión de capital extranjero que combina el
control y administración de decisiones de transferencia de tecnología en
función de sus intereses debe ser cuestionada, a través de la búsqueda de
tecnología de avanzada sin los inconvenientes que genera la dictadura del
capital. Para ello se desarrollarían alianzas estratégicas que permitan
aprovechar el conocimiento del capital. Esa forma de “dependencia” es temporal
y hace menos posible la perpetuación del capital, cuando esos conocimientos se
adecuan a las necesidades locales y al desarrollo de una capacidad de
innovación autónoma.
Transición socialista
versus globalismo neoliberal
"El
socialismo no es una sociedad de beneficencia, no es un régimen utópico basado
en la bondad del hombre como hombre. El Socialismo es un régimen al que se
llega históricamente, y que tiene como base la socialización de los bienes
fundamentales de producción y la distribución equitativa de todas las riquezas
de la sociedad, dentro de un marco en el cual haya producción de tipo
social".[150]
Ernesto
Che Guevara
La transformación socialista debe diferenciarse por su
creatividad y movilidad frente a las estructuras de la globalización
neoliberal. El éxito de lo planteado deberá ir acompañado de mayores niveles de
diversificación de la producción para la exportación que permita formar parte
de cadenas
productivas globales y de servicios, que complementen las
modificaciones de la estructura productiva obsoleta, a los efectos de la
competencia internacional, ello permitiría
acceder a una mayor vinculación con los sectores más dinámicos y de alto
valor agregado.
La transición socialista podría conjugar sus intereses
con una política de cooperación e integración del mercado de mercancías, de
capitales y de trabajo beneficiando en un “rango que sea posible” a
los Estados subdesarrollados que son afectados por el proceso de globalización.
A través de ello podría desempeñar el papel de los llamados países
“bisagra”,[151]
los cuales se destacan por su nivel relativamente avanzado de desarrollo,
experiencias y conocimientos técnicos acumulados; su capacidad existente o
potencial de compartir esos conocimientos con otros países; y su participación
relativamente importante en la economía mundial. Esto podría colocar a la
opción socialista en una posición principal cuya influencia potencial se
ejercería en las direcciones siguientes:
En el mercado de mercancías la cooperación
técnica puede ser de gran utilidad para el desarrollo interno de otros países
que se estén esforzando por objetivos similares en condiciones análogas, lo
mismo podría ser posible en mediación potencial en el marco de agrupaciones
regionales de países subdesarrollados, entre dichas asociaciones y en algunos
casos en el plano interregional. Por consiguiente, se crearían las bases para
desempeñar un papel importante en la configuración de la cooperación económica
en términos económicos, políticos, institucionales y prácticos, desarrollando
una base tecnológica que responda a intereses sociales por encima de los
mecanismos de ganancia, que hasta ahora han deteriorado la mayoría de los
países subdesarrollados.
En el mercado de capitales la experiencia
que se recoge es que el mundo subdesarrollado ha logrado participar en la
competencia internacional, a través del empleo de fuerza de trabajo barata,
extensas jornadas de trabajo, niveles significativos de depreciación de sus
monedas para poder exportar a precios competitivos, lo cual incluye la
dolarización de muchas de sus economías. Por lo que la competencia se ha basado
más en el acrecentamiento de un trabajo más intensivo que en alcanzar niveles
de productividad que mejoren la calidad de vida del hombre.
El resultado ha sido que las medidas de transformación
se han limitado a la esfera de la circulación, quedando inerte la estructura
tecnológica en prejuicio de la inmensa mayoría de la población de estos países. Lo
alternativo en la transición socialista podría estar en aspirar
a fortalecer la base monetaria de los participantes, desarrollar una
transformación en las áreas de investigación y desarrollo, bajo un efecto
multiplicador articulando los diferentes sectores, ramas y territorios, y que
esto contribuya a la generación de empleos. En este marco los vínculos de
cooperación mediante la transformación tecnológica y social podría fortalecer
la base monetaria de los participantes, siendo contrario a lo que ofrece el
globalismo neoliberal.
Los países subdesarrollados tienen otras limitaciones
entre ellas: problemas en materia de
financiación comercial en el plano nacional, las capacidades institucionales
son inadecuadas, las redes de bancos son pequeñas en tamaño y alcance,
frecuentemente no se dispone de un seguro de créditos para la exportación, es
decir, están en desventaja con relación a los exportadores de los países
desarrollados, según esto, no se deberían despreciar las posibilidades que
podría ofrecer una cooperación en el
mercado de capitales desde la transformación socialista.
Es un hecho reconocido que los mercados de capitales
pueden ser fuentes muy valiosas y eficaces de financiación para empresas. Cada
vez más crece el número de países que establecen bolsas financieras, por ello
fomentar el establecimiento de mercados de capitales bajo una concepción
de ayuda y solidaridad socialista puede representar una opción para los
países que tropiezan con obstáculos para desarrollar una bolsa nacional eficaz.
Los mercados de capitales amplían las opciones de financiamiento empresarial al
movilizar recursos financieros nacionales y regionales, ofreciendo a los
inversionistas oportunidades de reducir los riesgos, también mejoran la
eficiencia de la asignación de recursos.
Los mercados regionales ofrecen ventajas
para los agentes mercantiles, para los inversionistas intrarregionales y
extrarregionales, permite diversificar los riesgos inherentes a cartera, así
como acceso a informaciones más estandarizadas y difundidas, sobre las
obligaciones ofrecidas y un sistema de determinación de precios más fiable para
las acciones disponibles, para las empresas intrarregionales ofrecen el acceso
a un conjunto más amplio de recursos financieros. El establecimiento de
mercados regionales en el ámbito de una transformación socialista implicaría
una coordinación más intensa de los agentes estatales y no estatales en el
plano nacional y regional, así como, un respeto de la autonomía de los mercados
nacionales y de sus reguladores, eliminado lo mayormente posible las
incompatibilidades.
En el mercado de trabajo la experiencia de
un país como Cuba en transición socialista, podría ser utilizada por otros
países.[152] Cuba tiene un mercado de trabajo condicionado
por la existencia de una estructura multiforme de tipos socio-económicos, pero
con la particularidad de que cuenta con sindicatos capaces de desarrollar un
plan cooperativo entre los obreros activos y parados, así como un Estado capaz
de regular con formas planificadas e inéditas ese mercado de trabajo
levantándole barreras a la hegemonía del capital. La representación sindical
conjuntamente con el Estado, ha participado en los procesos de reordenamiento
laboral, contribuyendo a crear nuevos puestos, desarrollando programas de
capacitación, como vía para reorientar al obrero hacia otras actividades. El
Estado cubano coordina la política de empleo con la actividad sindical, con lo
que se ofrece una opción distinta a lo que han significado los ajustes
neoliberales implantados en América Latina.
Otro punto importante para la transición socialista es
que en los marcos de la globalización no basta con contar con “capital humano” sino que es necesaria
su concreción como fuerza productiva directa, es decir, esa memoria o
experiencia científica debe ponerse a prueba en la creación y asimilación del
nuevo potencial productivo para hacerle frente a los desafíos de este proceso,
en este sentido se puede plantear que la
integración de la opción socialista al proceso de globalización exige
aprender de las lecciones de la flexibilidad.
Este proceso se caracteriza por la existencia de un
número creciente de mercados, un mayor número de competidores, mayor
diferenciación de la demanda, acortamiento de los ciclos de producción, y la
implantación de innovaciones radicales (microelectrónica, biotecnología,
ingeniería genética). Estas ventajas derivadas de la revolución
científico-técnicas se podrían poner en función de un proyecto socialista. Pero
para ello se requiere incorporar el nuevo paradigma tecno-económico, el cual se
caracteriza por una mayor flexibilidad, integración y ubicuidad o universalidad.[153]
En lo que es necesario considerar por parte de la
transformación socialista, que cuando se considera la flexibilidad, la escala
de producción ya no es relevante, ya que la escala de la planta productiva se
independiza de la escala del mercado, lo que no debe conducir a la idea de que
el futuro de las plantas productivas se sesga al desarrollo de las Pequeñas y
Medianas Empresas (PYMES). Si bien es cierto, de que estas tienen mayor
posibilidad de participar en el proceso productivo, al no depender de la escala
del mercado, ello no implica la desaparición de las grandes empresas ni el
debilitamiento de su liderazgo, menos aún su obsolescencia. Por el contrario,
debido a que son las grandes empresas las que cuentan con mayores posibilidades
de incorporar el nuevo patrón tecnológico, continuarán siendo lideres, con la
salvedad de que ellas crean las condiciones para incorporar a las PYMES al
proceso productivo, con lo que se modifican las relaciones interempresariales,
en lo que la tendencia debería ser hacia lo pequeño y hacia lo gigante a la
vez.
La integración facilita la supervivencia de la gran
empresa al posibilitar el control y coordinación del proceso productivo
imprimiéndole mayor capacidad de trabajo y complementariedad con las pequeñas y
medianas empresas y haciendo más viable los procesos de distribución orientados
tanto a los productores como a los consumidores. Por lo tanto, la nueva
tecnología desarrolla tendencias a la centralización y a la descentralización,
hacia mayor control y hacia mayor autonomía.
La flexibilidad y la integración refuerzan la
ubicuidad o universalidad, debido a que la nueva tecnología permite adaptar las
configuraciones de planta y el diseño de productos a las condiciones
climáticas, culturales o específicas de cada país o región. Ello contribuye a
romper el tradicional imitativo patrón de consumo, aún cuando el grueso de los
equipos de producción sean importados, lo cual puede ayudar a rescatar los
valores de la creatividad local y los valores de la identidad cultural. Tal
efecto es básico en la transformación socialista y rompe con los esquemas
impositivos del globalismo neoliberal.
No obstante, habría que plantear que las
modificaciones que imprime el nuevo paradigma no son suficientes para
garantizar la competitividad, ya que en el contexto de la globalización, no
sólo compiten empresas sino naciones, por lo que no-basta con incrementar la
competitividad de las empresas del país para penetrar en el comercio
internacional. Hay que movilizar a la sociedad en su conjunto, esta es la que tiene
que hacerse competitiva y eficiente, la opción socialista por su eminente
carácter social tiene condiciones para ello. En esta línea seguimos dos
supuestos que incorpora James Petras en su artículo Socialismo en la era del
imperialismo (situado en el sitio http://veaylea.freeservers.com/petras/05-17-00socialismo.htm
), los cuales indican las esclarecedoras ideas siguientes para una
transformación socialista:
·
Las configuraciones de un nuevo
estado presuponen varias condiciones de factibilidad - esencialmente cambios
estratégicos en la sociedad y en la economía. Primero y sobre todo, el
principio de base social de apoyo político debe pasar de partidarios pasivos a
activos: la masa de población explotada, excluida y desplazada debe ser
movilizada, organizada y debe estar provista de canales para la deliberación,
la consulta y la toma de decisiones efectiva. Sobre todo, debe diseñarse una
estrategia económica de manera que la base social del régimen sea la primera
beneficiaria, para demostrar que la revolución es por el pueblo y para el
pueblo y no un subterfugio ideológico para intelectuales con una movilidad
social ascendente. Siguiendo esta línea, el segundo cambio estratégico implica
la reordenación de la producción, la inversión, los préstamos y las prioridades
del mercado para estimular el empleo, los ingresos y la producción de la base
de masas.
·
Es esencial moverse hacia la
nueva economía y consolidar el apoyo político. Interelacionado con el cambio y
la introducción de nuevas prioridades de producción está la necesidad de
redistribuir ingresos y la tierra para romper el poder de los terratenientes y
los conglomerados y mejorar la posición de los trabajadores y los pequeños
productores. Finalmente, el estado es de crucial importancia para reordenar las
prioridades presupuestarias en términos de impuestos y gastos: terminar con los
subsidios a las exportaciones y a las corporaciones imperiales y aumentar los
gastos sociales para la atención médica universal, vivienda publica, educación
y pensiones. Para evitar una crisis fiscal, los porcentajes de los impuestos
deberían ser más progresivos en ingresos, ganancias e incrementos
inmobiliarios.
Otro
supuesto que no debería quedar fuera del debate en torno a la transformación socialista,
es la necesidad de mantener o introducir los parámetros de la planificación, la
cual no es solo un componente técnico, tiene además un componente político.
Este permite de manera orgánica, cuando se desarrolla con niveles de
flexibilidad interactuar con la sociedad elevando su capacidad de desarrollar
acciones. Su componente político se basa en la posibilidad que ofrece de
incorporar a la sociedad en una unidad de intereses, en torno a las relaciones
de propiedad y a la distribución de los resultados del trabajo.[154]
Esto
es central en el desempeño de la propiedad social sobre los medios de
producción, al permitir interactuar con la sociedad desde un centro de
desarrollo socio-económico único, dando como resultado que –parafraseando a
Marx- el desenvolvimiento de unos sea el desenvolvimiento de todos, lo cual
requiere participación democrática en la toma de decisiones de manera
planificada desde abajo hacia arriba y en su orden inverso.
Ello
explica porque la centralización y descentralización de la propiedad ligada al
mercado y a los mecanismos de la globalización, debe desarrollarse con cautela.
La experiencia fallida de la planificación en los antiguos países socialistas
no puede llevar a una visión pesimista de ella, esta se debe desarrollar como
una ciencia, en constante transformación. La planificación permite manejar las
incertidumbres reduciendo los riesgos, y aprovechar las posibilidades de las
complejidades del entorno globalizado. Bajo esta forma se emplearían de manera
consensuada los recursos, a partir de priorizar las tareas, en cuanto a su
alcance, consecuencias momento en que puede tomarse o no una medida, y que
esperar de ella.
En
este sentido la planificación debe tocar a fondo el problema de la propiedad,
en cuanto a su mayor o menor descentralización. La planificación en su vínculo
con el mercado y los mecanismos de la globalización se conjugara con resultados
que se socialicen a favor de la población, ello hace distinto este mecanismo
del liberalismo y la anarquía que genera el globalismo neoliberal.
Como comentario parcial se pueden esbozar las siguientes ideas:
Un socialismo sostenible frente al globalismo
neoliberal,[155] solo es
posible si hay capacidad nacional de resistencia, si hay capacidad nacional de
adoptar un camino diferente, si hay democracia, justicia, equidad,
participación creativa del pueblo, si hay planificación flexible conjugada con
eficiencia social, si hay inserción exitosa en el entorno mundial, si existe
unidad interna en la defensa del proyecto, si existe liderazgo con autoridad
basada en el prestigio y en los valores éticos, culturales y humanos, si no hay
corrupción del equipo gobernante, si hay organización para esa resistencia
tanto en las distintas esferas del desarrollo económico, político, ideológico,
ético e incluso militar, y si hay también no solamente organización sino
organizaciones que estructuren esa capacidad de resistencia y realmente la
movilicen y la hagan efectiva en todos los niveles, donde la función de la
organización es hacer productivos los conocimientos.
La opción de un desarrollo socialista sostenible debe
partir de un factor decisivo, y es que en última instancia lo determinante es
el factor económico, sin el cual, no se puede sustentar ningún proyecto social.
No se debe ignorar que sin "economía sólida todas las aspiraciones
políticas y sociales se convierten en un sueño utópico."[156]
Esto se sustenta en el hecho de que tanto la construcción de un socialismo anticipado
como retardado
son dañinos para el desenvolvimiento de la sociedad, el primero, atrofia el
adecuado desenvolvimiento de las fuerzas productivas, con la particularidad de
que su crisis es visible en el largo plazo, el segundo, tiende a
frenar la efectiva socialización socialista, lo cual avanza cuando no se logra
democratizar el proceso de gestión social.[157]
Epílogo
* Se
podría plantear que los aspectos hasta aquí examinados solo pretenden ser
puntos de mira que podrían tomarse en cuenta en el rediseño de la opción
socialista y de la teoría del desarrollo frente a la globalización. La idea
consiste en promover este estudio incorporando las nuevas realidades de la
economía mundial, en los marcos de una teoría que dirija las acciones en el
corto, mediano y en el largo plazo.
*
El desafío es trascendente
debido a que implica renovar acciones, en un mundo sujeto a constantes
transformaciones que durante mucho tiempo pensó en políticas de desarrollo de
corto plazo. Por estos motivos un replanteamiento de las estrategias de
desarrollo y de la opción socialista frente a los desafíos de la globalización,
podría ayudar desde la perspectiva micro y macro, con estudios económicos
integrados a otras esferas de la vida social, que tengan en cuenta como
parámetros el bienestar social para la comunidad mundial.
*
Una política que busque
enfrentar con éxito la falta de integración inter e intrasectorial, inadecuada
especialización internacional e incapacidad para favorecer las necesidades de
vastos sectores sociales, debe satisfacer múltiples exigencias, entre ellas la
transformación estructural mediante el desarrollo de un potencial tecnológico,
el cual constituye un aspecto central. El nuevo potencial tecnológico abre la
posibilidad de un cambio en los métodos de organización y gestión, a escala
empresarial, nacional y mundial. Los efectos devastadores del cambio
tecnológico en términos sociales, deberán plantear la necesidad de desarrollar
una economía del tiempo libre, que permita liberar de forma creadora las
potencialidades de la sociedad en su conjunto.
*
Las transformaciones
estructurales del mundo actual están ligadas a efectos positivos y negativos,
el hecho de que predomine una u otra tendencia, depende de la dinámica de la
estrategia alternativa que se ponga en práctica para enfrentar el desafío, si debe
quedar claro, que una actitud de prescindencia de tales cambios, podría
acentuar los efectos negativos para los grandes sectores de la población, la
extrema marginalidad en la globalización sería con toda seguridad la
penalización a una opción de este tipo.
* Hasta
ahora los resultados indican que muy pocos gobiernos han logrado una
participación ventajosa en el proceso de globalización. Sin embargo, debería
quedar claro que, a pesar de la incertidumbre y dificultades, pueden existir
opciones de desarrollo en su dinámica. No se trata de exagerar las
oportunidades que puedan existir sino solamente de apuntar su existencia y la
posibilidad de aprovecharlas, por difícil que pueda resultar hacerlo.
*
El carácter contradictorio
de la globalización muestra las debilidades de ese proceso y la posibilidad de
enfrentarlo, el desafío está en que el proceso pueda ser asumido por las
fuerzas sociales que se oponen a la hegemonía del capital transnacional. Marx
nos legó el mensaje de que la internacionalización del capital, también conduce
al desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones sociales de
producción. Esto podría ser aprovechado en viabilizar las bases económicas y
sociales de cualquier estrategia que se identifique con el socialismo, debido a
que la naturaleza contradictoria de la globalización crea espacios que pueden
ser aprovechados en función de lo social
*
Desde el punto de vista
social, es necesario que la sociedad como conjunto, -al nivel de país o
mundial- regule la vida social y sea la que indique al mercado el camino a
seguir y no al contrario. Hasta ahora las alternativas seleccionadas en los
marcos de la globalización, en su mayoría corresponden a los intereses de quien
tiene el poder; sin olvidar el poder de los grandes agentes de la
globalización.
*
Es necesario considerar el
criterio de que las alternativas dependen también de la composición de fuerzas
políticas y sociales a escala local y global, ello supone gestionar una política de
globalización sostenible, lo que exige recuperar el poder frente al
capital, a través de la cohesión social de los pueblos, mediante el
establecimiento de una red política de seguridad e integración social para
interactuar con el entorno.
*
El planteamiento de una
estrategia de desarrollo exitosa en el contexto de la globalización debería
reunir los siguientes prerrequisitos o
condiciones, lo cual es válido para el diseño del socialismo en las nuevas
condiciones:
*
Una política económica
alternativa favorable al desarrollo humano, que logre articular los sectores
productivos que satisfacen a la mayoría de la población, modificar las relaciones sociales
de producción en el campo, reforzar la inversión pública y social, de
manera que ello se convierta en un factor de generación de empleo y permita
lograr mayores niveles de capacitación de los recursos humanos, reducir la
dependencia tecnológica a través del desarrollo de procesos innovadores,
promover una política industrial que sea capaz de contribuir a la
diversificación de las exportaciones, mejorar las condiciones de trabajo,
convirtiendo estas en una forma de distribución equitativa de los beneficios,
fortalecer el mercado interno aumentado la producción para fines sociales,
desarrollar efectivamente la democracia y la participación popular movilizando
socialmente a la población.
*
Las variantes antes
planteadas requieren al mismo tiempo de un entorno nacional que cuente con
condiciones de equilibrio macroeconómico, acompañado de profundas
transformaciones en la estructura económica que posibilite una inserción
dinámica en la economía mundial con competitividad, permitiendo combatir las
vulnerabilidades externas a través de la obtención de flujos deseables de
financiamiento externo, reduciendo los déficit en cuenta corriente. Todo ello
exige como condición indispensable el fortalecimiento del papel del Estado como
elemento conductor del desarrollo.
*
Por consiguiente, las
condiciones examinadas deberán contar con una evolución estable y equitativa,
que supone además, que los criterios esenciales de reestructuración del orden
económico internacional sean finalmente aceptados por las grandes potencias económicas,
poniéndose en práctica la renegociación y reducción de la deuda de los países
subdesarrollados, levantamiento de barreras proteccionistas al comercio,
renovándose las corrientes financieras y tecnológicas, así como, la mejora
sustantiva del ámbito internacional. Este enfoque debería incorporar también
opciones estratégicas alternativas que incorporen fórmulas y soluciones propias
a partir de las necesidades y cultura propia de los países subdesarrollados.
*
Los procesos de formación de
espacios económicos nacionales, regionales y mundiales estrechamente vinculados
a la deslocalización de industrial y el desarrollo de cadenas productivas constituyen instrumentos orientados a
determinar las estrategias de desarrollo en el conjunto de la sociedad global.
Ello implica para los países subdesarrollados desarrollar un activo y
estratégico diseño de su política industrial, que combine paulatinamente
transformaciones de su estructura económica que preferencien el valor agregado
sobre la base de la investigación y el desarrollo, creando condiciones de
infraestructura que potencien los recursos humanos, permitiendo estar en mejores
condiciones para enfrentar el ciclo capitalista y el proceso de globalización
en la economía mundial.
*
El enfoque del lugar del
espacio como punto de intervinculación entre lo global y lo local y como
instrumento del desarrollo podría formar parte de la visión estratégica de los
países subdesarrollados. Debido a que la globalización tiene como efecto una nueva
división internacional del trabajo a nivel inter e intraregional y una
reestructuración de los aspectos territoriales, en lo que tiende a emerger una nueva geografía del desarrollo, bajo el
impacto de los avances en la informática, las telecomunicaciones y el
transporte, junto a los nuevos métodos de gestión y, organización de la
producción que combinan flexibilidad, diversificación y descentralización con
la capacidad de un control centralizado de complejos procesos geográficamente
dispersos.
*
El resultado es que la
globalización está entrañando una ruptura
con respecto al movimiento de internacionalización, al provocar cambios en los
principios de organización de la sociedad global que superan los cimientos de
la economía internacional, implicando un cuestionamiento de los aspectos que
explican la presencia del Estado-Nación.
* La
dinámica actual de los cambios plantea la necesidad
de tomar en consideración los niveles nacional, regional y mundial en la
conformación de las políticas económicas orientadas al desarrollo social, ello
es confirmado por la teoría del desarrollo, en la cual adquiere particular
importancia el factor externo en la orientación de un adecuado funcionamiento
económico, político y social de la nación cuando se logran identificar y llevar
a la práctica las externalidades positivas de otros contextos, en combinación
con los valores culturales del país.
* El carácter dialéctico entre globalización y
alternativas de desarrollo indica que los acontecimientos que se producen
en un polo de la sociedad no determinan de forma unívoca los sucesos que se
desarrollan en el otro, por el contrario muchas veces dan lugar a fenómenos o
procesos que pueden ser diferentes y hasta contrarios al lugar donde
inicialmente se producen. Todo depende
de las fortalezas y oportunidades con que puedan ser enfrentados y asumidos los
efectos diversos de tales acontecimientos, lo que ya no solo requiere de
Estados y empresas fuertes, sino de poblaciones
competitivas para enfrentar los desafíos, lo cual requiere de cohesión
social y la movilización productiva de estas poblaciones.
* El
nuevo paradigma tecno-económico que acompaña a la globalización brinda
posibilidades de “quemar etapas de desarrollo para aquellos países que aplican políticas económicas acertadas,
logrando una inserción dinámica en la economía internacional; en cambio para
otros, la nueva infraestructura global, particularmente la de información,
contribuye a agravar aún más las diferencias económicas entre países y estratos
sociales.
* “Quemar” etapas de desarrollo en el
contexto de la globalización significa asumir de manera realista la magnitud de
los cambios con políticas económicas y sociales que logren una democratización
de los mismos, lo que implica la “alfabetización
informática” en el plano nacional, regional y mundial. El uso de las nuevas
tecnologías de información y comunicación podría permitir a los países
subdesarrollados reducir su aislamiento, también pueden mejorar el funcionamiento del Estado, facilitando la gestión, verificación
y control fiscales.
* La
entrada a un nuevo paradigma tecno-económico está indicando la proliferación de
redes de comunicación que intensifican las relaciones sociales de producción a
lo largo y ancho de todo el mundo uniendo localidades distintas y distantes.
* Tales
transformaciones radicadas en la globalización señalan la construcción de un mundo en redes, donde las empresas tienden cada
vez más a especializarse y a establecer contactos con el exterior, la lección
está en que al acortarse los ciclos de producción de las empresas y
multiplicarse las interacciones entre productores y consumidores la política
económica encargada de diseñar el desarrollo tendrá que mostrarse cada vez más
flexible y eficaz, evitando cargar los costos sociales a las grandes
poblaciones y favoreciendo a los estratos de bajos ingresos a través de elevar
el nivel general de salarios y empleo efectivo.
*
En
este entorno, la utilización de los
logros de la Revolución Científico Técnica, las inversiones conjuntas,
esquemas de subcontratación, son algunas de las alternativas más realistas de
que se disponen en perspectiva para lograr avanzar en el diseño de programas de
desarrollo. Sin embargo, para el fomento de las alternativas planteadas, los
países subdesarrollados requieren en la etapa actual y futura, de políticas
coherentes, selectivas y flexibles y también de climas ecológicos y económicos
estables, por lo que los efectos de las transformaciones tecnológicas sobre la
sociedad y el medio ambiente no debería dejarse a la libre acción de las
fuerzas del mercado..
*
En
términos de estrategias futuras,
entonces se podrían hacer propios de estos países, los cambios positivos que
ofrece la globalización, es decir, sus oportunidades. Entre ellos se pueden
citar los nuevos mecanismos de gestión y organización de la producción y el
comercio internacional, así como los fenómenos derivados de la innovación y el
cambio tecnológico.
*
El diseño de estrategias futuras para
países subdesarrollados deberá sobrepasar los límites de la supervivencia en el
escenario de la globalización, donde la localización de espacios ventajosos en
la economía mundial sería una alternativa adecuada, unida a prácticas realistas
como el mayor acceso a la inversión extranjera directa, a alianzas estratégicas
y el acceso a redes de información y comunicaciones. Todo ello requiere de un
continuo e imprescindible debate acerca de las alternativas que pueden reducir
las externalidades negativas de la globalización, de manera que ello eleve el
nivel de vida de la población.
*
El reto fundamental de la opción socialista frente a las
transformaciones que experimenta el mundo, no se reduce sólo a una mera
inserción con mercados capitalistas, sino, en la adopción de programas
económicos, políticos, culturales, y sociales que viabilicen la preservación de
los factores sociales básicos, determinantes del proyecto socialista de
desarrollo. Esto permitiría mantener el carácter socialista del modelo
desarrollo como principio básico de la sostenibilidad de la idea de lucha por
el socialismo.
* La
superioridad del socialismo con respecto al globalismo neoliberal, radica en
que su esencia, es una sociedad profundamente humanista y democrática, cuyo fin
y objetivo máximo es el desarrollo integral del hombre.
* El
éxito de la opción socialista dependerá, en forma crucial de la capacidad de
diseñar y aplicar estrategias coherentes con las nuevas tendencias. Tomar en
serio la política industrial aparece como uno de los requisitos en este
sentido, por lo que para ser efectiva, la política tecnológica debe estar
asociada a la política industrial y esta debe ser concebida como parte
significativa de la política global, de lo contrario se podría correr el riesgo
de que este problema se quede en meras declaraciones, subordinadas a las
necesidades inmediatas de las políticas económicas en tiempos de crisis.
*
En el caso de Cuba el desafío está en combinar los
aspectos de la eficiencia económica interna y externa en cuanto a su desempeño
en las áreas de la economía mundial, lo cual supone una respuesta realista
frente a las transformaciones en marcha. Una estrategia de desarrollo coherente
con la dinámica de los cambios globales podría colocar a Cuba entre los pocos
países subdesarrollados que han logrado aprovechar las oportunidades de la
reestructuración global.
*
La opción socialista, y en
lo particular el caso cubano, debe avanzar de manera renovada observando las
numerosas interrogantes que plantea la relación globalización-desarrollo, y de
manera creativa, incorporarlas con miras a construir una sociedad rica en
oportunidades para todos, edificando una globalización
sostenible, basada en la solidaridad y la colaboración con otros pueblos
del mundo.
*
El desafío fundamental para Cuba consiste en cómo utilizar la
globalización en función de su desarrollo, pero eso requiere comprender
claramente cómo se gestiona y funciona la producción contemporánea a escala
global, así como el funcionamiento de las bases políticas sobre las que se erige
la misma.
*
El socialismo debe superar
la lógica del mercado, introduciendo la planificación, convirtiéndola en un
eslabón fundamental sin deshacerse de este. Ante la imposibilidad de un mercado
perfecto que garantice un equilibrio económico y social que coloque el hombre
en el centro y asegure una distribución justa de la riqueza social, la sociedad
socialista debe promover el plan para evitar los excesos hacia los cuales
tiende la economía mercantil. Tampoco
puede deshacerse totalmente del mercado al menos por el momento, ya que la sola
planificación, no permite garantizar el
funcionamiento eficiente de la sociedad socialista. Su “espontaneidad” brinda la posibilidad de
una información rápida y relativamente fidedigna acerca de la correlación
oferta demanda, y sobre el estado de las necesidades sociales, lo cual favorece
a su vez una mejor preparación del plan.
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[1]
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Disponible en: http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2003/esp/f140203e.html.
[2]
Fidel Castro Ruz. Discurso pronunciado en la sesión de clausura del quinto
encuentro internacional de economistas sobre globalización y problemas del
desarrollo. Op. Cit.
[3]
Este enfoque se centra en el problema de la tasa óptima de capital, a partir
del supuesto de que ese crecimiento se origina en la acumulación de factores y
en el progreso tecnológico. En este sistema teórico los recursos naturales
estaban considerados como un insumo reproducible, tomando como criterio, que
los recursos naturales estaban en cantidades ilimitadas, por lo que no
constituían una restricción efectiva al aumento de la producción.
[4]
Henry Mora Jimenez. Sitio Oficial
- V Encuentro Sobre Globalización y Problemas del Desarrollo La Habana del 10
al 18 de febrero de 2003 .
Disponible en: http://www.globalizacion.cubaweb.cu/dia3/ofensiva.html.
[5]
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[6]
José Martí. Conferencia Monetaria Internacional Americana. Obras Completas,
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[7]
Ver: Dore, Ronald, “Reflections on Culture and Social Change”, en Gereffi, Gary
y Donald L. Wyman (compiladores), Citado por Pedro Monreal González. Los
dilemas de las trayectorias económicas de Cuba.
Apuntes sobre una polémica. Centro de Investigaciones de la Economía
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[8]
Carlos Marx y Federico Engels. La Ideología Alemana Edición Revolucionaria, La
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[9]
Mirem Etxezarreta. Globalización e intervención pública. En: Memorias de la VI
Jornada de Economía Crítica. Ponencias Tomo 1, Málaga, 12-14 de marzo 1998 p.
29.
[10]
Y hasta de índole militar
[11]
Esta ha sido una tesis desarrollada por Fidel Castro Ruz cuando expresa:
"La globalización es un fenómeno inevitable, es el resultado de la
tecnología, de los medios modernos de transporte, de comunicación, de los
avances científico técnicos del mundo". Fidel Castro. Capitalismo actual.
Características y contradicciones. Neoliberalismo y globalización. Selección
temática 1991-1998. La Habana, Editora
Política, 2000, p. 132.
[12]
Roberto Rubio Fabian, Joaquin Arriola y José Victor Aguilar, Crecimiento
estéril o desarrollo: bases para la construcción de nuevo proyecto económico en
el Salvador. Editado por la Fundación Nacional de Desarrollo, El Salvador, 1ra.
edición, mayo de 1996, pp. 12-13.
[13] Joseph E. Stiglitz y Lyn Squire. International
Development: Is it posible?. Foreign Policy, No. 110. Spring Washington DC.,
1998 pp. 138-151.
[14] Ver: Doug Hinrichs and David Roodman, "Economic
Globalization: An Interview with David Korten". En:
Ecological Economics Bulletin, Vol. 2, No. 3, 3er. Trimestre, USA, 1997, p. 16.
[15]
Clemente Ruiz Durán, "Desarrollo y Globalización en busca de un nuevo
paradigma", En: Economía Informa No. Especial México, Noviembre-Diciembre
de 1991, pp. 39-44.
[16]
Antonio Romero Gómez, "América Latina: crisis, neoliberalismo y desafíos
actuales". En: Economía Internacional No. 1, La Habana, enero de 1993, pp.
7-21.
[17] En
primer lugar, la liberalización comercial sólo podría iniciarse una vez que se
han conseguido garantizar los grandes equilibrios macroeconómicos. En segundo
lugar, estabilización, liberalización comercial y apertura financiera deberían
aplicarse de manera paulatina y controlada, con objeto de evitar una recesión
de amplias proporciones, un impacto negativo de importaciones en la actividad
local y una acumulación de deuda externa a corto plazo. Podría verse un
interesante análisis sobre este tema a partir de las experiencias de la
economía china en: Bustelo, Pablo. Resultados, interpretaciones y enseñanzas de la reforma económica china
(1978-1998). .http://www.ucm.es/info/eid/pb/china98.pdf.
[18] Richard N. Hass y Robert E. Litan,
"Globalization and Its Discontents". En: Foreign Affairs No.3, Vol.
77, New York, Mayo-Junio 1998, pp. 2-6.
[19] Roberto Savio, "Tendencias de la
globalización a finales del siglo XX": En Conferencia ofrecida en la casa
del Gobierno de Montevideo, Uruguay, 27 de marzo de 1996, p. 4.
[20] Ibidem p. 5
[21]
Jonathan Michie y Daniele Archibugi. La internacionalización de la tecnología:
mito y realidad No. 726 p. 23 Citado por Fernando Jiménez Gómez. Globalización,
desarrollo tecnológico y eficiencia económica: sus crecientes desafíos.
Economía y Desarrollo No. ¾, la Habana 1996 p. 75-76..
[22] Ibidem p. 76.
[23]
Carlos Ominami. Doce proposiciones acerca de América Latina en una era de
profundo cambio tecnológico. En Material preparado por Oscar Ugarteche op. cit.
p. 547.
[24] Ver:
Carlos J. Moneta, "Espacios económicos e inserción externa: nuevos
parámetros", En: Capítulos del SELA No. 50, Caracas, Abril-Junio, 1997, p.
32.
[25] Ver:
Carlos J. Moneta, "La dimensión cultural: el eslabón perdido de la
globalización, En: Capítulos del SELA No. 47, Caracas, Julio-Septiembre, 1996,
pp. 62-63.
[26] Louis
Emmerij, "Las transformaciones de la economía mundial y el financiamiento
del desarrollo latinoamericano", En Comercio Exterior No. 10, Vol. 42,
México, octubre de 1992, p. 906.
[27]
Un excelente libro en esta dirección es el de Houtart François- Polet François. El otro Davos. Globalización de
resistencias y de luchas. Colección Pensamiento Moderno Universal. Editorial de
Ciencias Sociales, La Habana 2002. pp.
197.
[28]
Alejando Dabat, "Globalización y alternativas de desarrollo", En
Nueva Sociedad No . 132, Caracas, Julio-Agosto, 1994, pp. 147-152.
¿[29]
Esto algunos autores lo han denominado como la búsqueda de una globalización
desde abajo. Ver: Allen Hunter, "¿Globalización desde abajo?. Promesas y
realidades del nuevo internacionalismo". En: PORTAVOZ No. 44, Caracas,
diciembre de 1995, pp. 45-53.
[30] José Martí, "Nuestra América", En:
Obras Completas, tomo 6, Editora Nacional de Cuba, 1962, p.18.
[31] Lidia
Córdoba. "Educación para la no violencia: Hacia un desarrollo sostenible
sustentable y sostenido con perspectiva de género". Ciencias Sociales No. 71 Costa Rica, marzo de 1996 p.
128.
[32] Ver: The World Commission on Environment and
Development. Our Common Future, 1987 Oxford University Press, p. 102.
[33]
Las ideas sobre el poder que pueden ejercer los gobiernos frente al poder
transnacional han sido discutidas previamente con Pedro Monreal quien realiza
un excelente análisis a partir de los siguientes autores. Wilson, Ernest J., “Development of National
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Vol. XV No. 1, April 1999; Applebaum,
Richard y Jeffrey Henderson (compiladores), States and Development in the Asian
Pacific Rim, Sage, Newbury Park, 1992; Schein, Edgar, Strategic Pragmatism.:
The Culture of Singapore´s Economic Development Board, MIT Press, cambridge,
1996; y Yip, George, Asian Advantage: Key Strategies for Winning in the Asia
Pacific Region, Addison- Wesley, Reading MA, 1998. Citado por Pedro Monreal
González. Cuba ´s Economic Reforms in the 90s: Ready for One World? Carlenton University- Universidad de La Habana. An
International Symposium: The Economy: Problems Policies, Perpectives, September
28-30 1999. Pp. 4-10
[34]
Ver: Pedro Monreal González Obras citadas.
El caso frecuentemente citado del traslado de parte de la actividad de
la industria aeronáutica a la República Popular de China por parte de
transnacionales como Boeing es probablemente uno de los más conocidos, pero no
el único, entre los aspectos de la reestructuración económica global que no
pueden ser explicados por la teoría de las ventajas comparativas sino a partir
de acuerdos negociados de acceso a mercados.
[35]
Generalmente se trata de países con crecimientos económicos que oscilan
alrededor del 10 porciento anual, es decir, que serían capaces de duplicar su
producto interno en solo siete años.
[36]
A pesar de ello, muchos de estos países otorgan adicionalmente concesiones al
capital transnacional en cuanto a impuestos, aranceles y controles de capital.
[37]
Ver Greider, William, citado por Pedro Monreal González Ibidem.
[38]
Un interesante análisis sobre las perspectivas de lo regional y lo global en el
ámbito de la globalización puede encontrarse en Michael Sakbani. Los países
“bisagra” en un mundo de vía doble: regionalización & mundialización.
Cooperación Sur No. 1, PNUD Washington 1998.
[39]
Michael Sakbani Op. cit. p. 9.
[40]
Michael Sakbani op. cit. pp. 11-12
[41]
Ver: Tomas L. Friedman. The
LEXUS and the OLIVE TREE. Farrar Straus Giroux, New York 1999 pps. 353-357.
[42] José
Luis Rodríguez. Ministro de Finanzas y Economía de Cuba. En inauguración del I Encuentro Iberoamericano "Cultura
y Desarrollo: retos y estrategias" convocado por el Centro de Superación
para la Cultura del Ministerio de Cultura de Cuba. La Habana, noviembre de
1995.
[43]
La noción socialista como concepto implica el reconocimiento de un sistema de
propiedad basado en el control de los medios fundamentales de producción, su
carácter participativo y democrático, justicia y la equidad, la independencia
económica, política y social, la solidaridad y la defensa de las conquistas
revolucionarias en todos los planos.
[44] Vilas,
Carlos. Después del ajuste: La política Social entre el Estado y el mercado. En
Vilas Carlos Coordinador de Estado y Políticas Sociales después del ajuste. Debates y Alternativas. UNAM. Editorial Nueva Sociedad.
Primera edición, Caracas 1995 pp. 9-29.
[45] La etapa leninista del desarrollo de la teoría
marxista del socialismo se ubica en tres grandes periodos: primero desde
finales del siglo XIX hasta el triunfo de la Gran Revolución Socialista de
Octubre; segundo, desde el triunfo de la revolución de Octubre hasta la
formación del Sistema Socialista Mundial; tercero, a partir de la
transformación del socialismo en Sistema Socialista Mundial. Ver: Alexandr
Krujmaliov y Yuri Volkov. El socialismo primera fases de la formación
comunista. Editorial Ciencias Sociales, La Habana 1979 pp. 2-3.
[46]
A esta versión de socialismo también se le denominó socialismo de Estado el
cual tenía entre sus supuestos la supresión del mercado por el plan. Dabat
Alejandro. El futuro del socialismo marxista. Paradigmas y Utopías. La
reformulación del proyecto socialista. Revista de reflexión teórica y política
del partido del trabajo. No. 6 México, Diciembre del 2002-febrero 2003. p. 282.
[47]
En la literatura lo común para estos países es que se clasifican como
socialismo de mercado, sin embargo el partido Comunista de China le asigna el
nombre de economía socialista de mercado. Los vietnamitas asignan el
calificativo de mecanismos de mercado.
[48]
Un análisis comparativo del socialismo en Cuba, China y Viet Nam en su
integralidad se puede encontrar en Gerardo Gómez Moreno y Ramón Hernández
Godoy. Cambios y reformas: principales momentos comparativos entre China, Viet
Nam y Cuba. En compilación de textos: Economía: análisis, propuestas,
Alternativas. Pensar en Cuba (Colectivo de autores). Editorial Ciencias
Sociales, la habana 1998 pp. 45-96.
[49]
Ver: Yu. Novopashin. La vida resuelve la discusión. El socialismo real y sus
críticos burgueses. Editorial Progreso, Moscú 1983 p. 3.
[50]
Una discusión sobre el tema puede verse en: Campbel, Al. Socialism Without
Markets: Democratic Planned Socialism. En: http://www.nodo50.org/cubasigloXXI/congreso/campbel_15abr03.pdf.
[51]
Economía Política. Diccionario, Editorial Progreso, Moscú 1985 pp. 384-385.
[52] Para un análisis de las formas de
capitalismo de Estado que propone Lenin, introducir en economías en transición
al socialismo, consúltese: de Vladimir Ilich Lenin, "Sobre el impuesto en
especie" Obras escogidas en tres tomos, tomo 3, Editorial del Estado de
Literatura Política 1961, Moscú, p.p. 601-634. "Acerca del infantilismo de
"izquierda" y del espiritu pequeño burgués", ibidem tomo 2, p.
716-741.
[53]
Ver: Lenin Vladimir Ilich. La importancia del oro ahora y después de la
victoria total del socialismo. Obras Completas Tomo 33, Moscú 1970 p. 95.
[54] Vladimir Ilich Lenin, "Acerca del papel
y las tareas de los sindicatos en las condiciones de la nueva política
económica", Obras escogidas en tres tomos, tomo 3, Editorial del Estado de
Literatura Política 1961, Moscú, p. 671.
[55]
Para un análisis de los efectos de la desconexión de los países socialistas de
la lógica global consúltese: Mario
González Arencibia. Globalización, crisis del socialismo y alternativas de
desarrollo. Revista Santiago No. 81-82 julio 1996-abril 1997, Santiago de Cuba
pp. 5-20.
[56]
Hart Dávalos, Armando. Volvamos a leer a Engels. Cuba Socialista No. 44
abril-Junio, La Habana 1990. pág. 5.
[57]
Ver: Barbara Sarabia Martínez. Transición al capitalismo en Rusia. Los nuevos
centros de poder. Revista de Estudios Europeos, No. 42 Vol. XI, La Habana
abril-junio de 1997 pp. 53-55.
[58]
En un breve plazo, (1993 a junio de 1994)
menos de un año, los propietarios externos habían aumentado su participación de
un 21.5% a un 30.8% en las empresas Rusas. Citado por: Manuel Riesco Larraín. ¿La propiedad?. Todo el
poder a los trabajadores!. http://www.cep.cl/Cenda/Cen_Documentos/Folleto_ESOP/Folleto_ESOPS.pdf
. Diciembre, Santiago de Chile 1997 p 51.
[59]
Un excelente trabajo sobre el tema se podría consultar en: Grobart Sunshine,
Fabio. Las reformas neoliberales en Europa ex - socialista: consecuencias para
el potencial científico-tecnológico. Economía y Desarrollo No. 2 Vol. 127, La
Habana julio-Diciembre 2000. P. 170-202.
[60]
PCCH, China: Reforma o Apertura. Informes, documentos y discursos, política. La
Habana 1990 p.6.
[61] Deng Xiaoping
dirigente Chino toma como criterio central que: "La planificación y el
mercado, nada tienen que ver con las diferencias entre el socialismo y el
capitalismo. La nuestra es una economía mercantil donde prima la ley del
valor". Cambio 16/América Nº 1094, 09/11/92. ¿A donde va China? http://www.geocities.com/CapitolHill/Senate/8793/china.html.
A esta manera de desarrollar el socialismo en la literatura se le denomina
también socialismo autogestionario y democrático, cuyo contenido es la
supresión del mando despótico del
capital sobre el trabajo por medio de la gestión social. En esta variante la
supresión de la propiedad y la gestión capitalista puede coexistir durante un
periodo histórico con la subsistencia de modalidades reguladas de intercambio
mercantil, tanto por razones de conveniencia económica general, como porque la
autogestión empresarial requiere la autonomía de las empresas frente al Estado.
Alejandro Dabat. El futuro del socialismo marxista. Paradigmas y Utopías. La
reformulación del proyecto socialista. Revista de reflexión teórica y política
del partido del trabajo. No. 6 México, Diciembre del 2002-febrero 2003. p.
282.
[62] Consúltese estos criterios en la excelente
compilación de materiales sobre China de: Díaz Vázquez, Julio A. CHINA:
¿REFORMA O REVOLUCIÓN?. Universidad de la Habana, Centro de Investigaciones de
Economía Internacional. Grupo de Investigación Macroeconomía, Material
Mimeografíado (Inédito). La Habana, Septiembre del 2000 pp. 88-90.
[63]
PCCH, China: Reforma o Apertura. Informes, documentos y discursos, política op.
cit p. 322. Ver: Informe Central de Zhao Ziyang ante el XIII Congreso del
Partido Comunista de China, 25 octubre de 1987. Pp. 294-384.
[64]
Ver: Pineda Bañuelos,
Gilberto Jesús. Las reformas económicas en Cuba. De un modelo de planificación
centralizada a la planificación descentralizada. Tesis Doctoral en Ciencias
Económicas, Universidad de la Habana,, Departamento de Desarrollo septiembre de
1998 p. 39-41.
[65]
Zemin , Jian, Informe presentado ante el XV Congreso Nacional del partido
comunista de China, 12 de septiembre de 1997. Beijing Informa., No 40, Oct 7,
1997.
[66]
En este último punto de vista se inscribe la visión de James Petras. .
Globalization: A Socialist
Perspective. Binghamton University United States of America (USA).
http://www.info.com.ph/~globalzn/petras.htm.
[67]
Ver: Roberto de los Santos Sotos y Aleida González Arcia. La política de
reforma en China. Economía y Desarrollo No. 2 Vol. 123, La Habana
julio-diciembre 1998 pp. 169-192.
[68] Datos
Citados por Hernández Pedraza, Gladys. Situación económica y social de China.
Disponible en: http://www.nodo50.org/cubasigloXXI/congreso/pedraza_15abr03.pdf.
La reforma de las empresas estatales ha sido uno de los temas más debatidos
durante el XV Congreso del Partido Comunista de China (PCCh) celebrado en
Beijing entre los días 12 y 18 de septiembre de 1997.
[69]
Roberto de los Santos Sotos y Aleida González Arcia. Op. cit. p. 177-181.
[70] James Petras Op. cit.
[71] Manuel Riesco Larraín. Op. Cit pp. 53-54.
[72]
Manuel Riesco Larraín Op. Cit. p. 54.
[73] Ríos, Xulio. ¿Privatización o desestatalización?. La reforma de las empresas estatales y la
propiedad social en la China de la reforma
(publicado en El Viejo Topo, marzo de 1998). Disponible en: http://www.igadi.org/index.html.
[74] La ausencia de privatizaciones masivas de los activos
estatales en China permitió evitar los problemas organizativos y financieros
que se han registrado en otras economías en transición y permitió el
mantenimiento de una distribución de la renta sensiblemente igualitaria así
como el reparto de los frutos de la prosperidad entre la mayoría de la
población. Bustelo, Pablo. Resultados, interpretaciones y enseñanzas
de la reforma económica china (1978-1998).
.http://www.ucm.es/info/eid/pb/china98.pdf.
[75]
Ver: Boletín Especial en ocasión del aniversario 50 de la revolución de agosto
y la proclamación de la independencia (1945-1995), La Habana 1995 mimeo p. 14.
Citado por Pineda Bañuelos,
Gilberto Jesús. Las reformas económicas en Cuba. De un modelo de planificación
centralizada a la planificación descentralizada. Tesis Doctoral en Ciencias
Económicas, Universidad de la Habana,, Departamento de Desarrollo septiembre de
1998 p. 41.
[76]
Un interesante trabajo sobre la reforma económica y social vietnamita –del cual
se incluyen notas en este trabajo- puede consultarse en Jesús Aise Sotolongo.
Viet Nam: reconceptualización y reforma económica. Economía y Desarrollo No. ½
Vol. 123 La Habana 1998 pp. 86-125.
[77]
Boletín Especial en ocasión del aniversario 50 de la revolución de agosto y la
proclamación de la independencia (1945-1995), La Habana 1995 Op. Cit.
[78]
Pineda Bañuelos, Gilberto Jesús.
Op. Cit.
[79]
Aquí solo se mencionan tendencias, para un análisis de la cifras consúltese en
Jesús Aise Sotolongo Op. cit.
[80]
Carlos Marx. Crítica al Programa de Gotha. Obras Escogidas en II Tomos, T II,
Editorial Progreso, Moscú p. 17
[81]
José Martí. Conferencia Monetaria Internacional Americana. Obras Completas, T.
VI Editorial Nacional de Cuba, La Habana 1963 p. 153.
[82]
Martínez Martínez, Osvaldo. Cuba y la globalización de la economía mundial.
Intervención en seminario de Globalización de la Economía Mundial. Memorial
“José Martí”, La Habana (Mimeo) 30 de abril 1997. Disponible en: http://www.redem.buap.mx/acrobat/martinez1.pdf.
[83].
Resolución V Congreso del PCC, Editora Política, La Habana 1998 p.25.
[84]
Resolución V Congreso del PCC op. cit. p. 25
[85]
“Nosotros no podemos entregar nuestro desarrollo económico y social a las leyes
ciegas del mercado. Las leyes ciegas del mercado no imperarán aquí, eso no
quiere decir que no podemos aplicar algunas formas de mercado determinadas
formas”. Fidel Castro Ruz. Clausura del V Congreso del PCC. Suplemento del
periódico Granma, La Habana 1 de noviembre 1997 p.3.
[86]
Entre 1950-1971 los niveles de crecimiento del producto interno bruto cubano
oscilaban en tasas de 3,4 %, mientras entre 1972 y 1985 el ritmo promedio fue
de alrededor del 6%. Esto coincidió con la etapa en que estuvieron vigentes los
acuerdo favorables con el CAME. Desde 1986 estos ritmos de crecimiento caen en
una fase recesiva que se prolonga hasta 1989, que deviene más tarde en el
estallido de una crisis
[87]
Téngase en cuenta el proceso de rectificación de errores y tendencias negativa
que se inicia en Cuba desde 1986.
[88] Para
una ilustración de estas características vea: Anuario Estadístico de Cuba en
1987, Comité Estatal de Estadísticas, Cuba pp. 696.
[89]
Resolución Económica V congreso del PCC Op. cit. p. XII.
[90] Para
más información consulte, Informe del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio
Ambiente, "Introducción a los escenarios de la ciencia y la tecnología en
Cuba en los umbrales del 2000", Diciembre de 1995, Ciudad Habana, Cuba.
[91] Pedro Monreal González, "Cuba y América
Latina y el Caribe:apuntes sobre un caso de inserción económica", Revista
Estudios Internacionales No. 103, Año XXVI Julio-Septiembre de 1993. Instituto
de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, p. 500-536 citado p.
522-524. Cfr. José Luis Rodriguez, "Cuba en la economía internacional:
nuevos mercados y desafíos de los noventa" ibidem. pp. 415-453.
pp.430-437.
[92] Según análisis de José Bell Lara, en
"Cuba perspectivas objetivas para superar el período especial", Cuba
está entre los pocos países del mundo que tienen una industria biotecnológica
que ha logrado importantes resultados, sólamente uno de sus centros el Centro
de Ingeniería Genética y Biotecnología creado en 1983, ha creado desde su
fundación 15 sustancias nuevas y 43 tipos de encimas, de ellos el centro
exporta 20 productos. Cuadernos Africa América Latina, Revista de Análisis
Sur-Norte para una Cooperación Solidaria SODEPAZ No. 16 4/1994. Madrid, pp.
35-52.
[93]
El bloqueo ha tenido un costo para Cuba de más de 60 0000 mil millones de
dólares: Resolución V Congreso del PCC Op. cit. p. 2. Otros datos sobre el
significado del bloqueo a Cuba se pueden encontrar en el periódico Granma, La
Habana 1 marzo del 2000 p. 4.
[94] Ver: Juan
Triana Cordoví. Cuba: transformación económica 1990-1997: supervivencia y
desarrollo en el Socialismo Cubano. Tesis de Doctorado. Centro de Estudios de
la economía Cubana. La Habana 1998.
[95]
Téngase en cuenta que en 1992, con la aprobación de la Emmienda Torricelli, el
gobierno norteamericano proscribe el comercio con Cuba de subsidiarias
norteamericanas en terceros países. Hasta entonces el monto de las
transacciones comerciales de estas compañias, superaba los 700 millones de
dólares cada año, a lo que le correspondía el 90% de alimentos y medicamentos.
Datos tomados de: Carlos Lage Dávila, Secretario Ejecutivo del Consejo de
Ministros de Cuba, en el VI Seminario Internacional de Atención Primaria.
Periódico Gramma, 28 de noviembre de 1997, La Habana pp. 4-5. El 6 de mayo de
1997 el gobierno norteamericano legisló nuevas medida en su política exterior
contra Cuba, lo cual, endurece de hecho la acción transnacional. Para más
información sobre las secciones enmendadas de la ley de reforma de la política
exterior (HR-1486) vea Juventud Rebelde 1 de Junio de 1997, Cuba p. 6 .
[96] Para ver ejemplos en
diferentes dimensiones ver: Informe de Cuba Al Secretario General de las
Naciones Unidas sobre la Resolución 56/9 de la Asamblea General de la ONU.
Disponible en: http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/especial/esp05.htm#ÍNDICE..
[97] Ambos
grupos de medicamentos aumentarían su esperanza de vida y ayudarían a evitarles
sufrimientos innecesarios.
[98] Ejemplos extraídos del
Informe de Cuba Al Secretario General de las Naciones Unidas sobre la
Resolución 56/9 de la Asamblea General de la ONU. Disponible en: http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/especial/esp05.htm#ÍNDICE..
[99]
Ejemplos tomados de: Cuba: Tecnologías de la Información y las Comunicaciones
para todos. Informe presentado en la Cumbre de la Sociedad de la Información.
La Habana Diciembre del 2003 pp. 26-30.
[100]
Entrevista de Ricardo Cabrisas Ruiz, Ministro del Comercio Exterior, con la
Periodista Susana Lee en: Habanera, Año 2 No.3. Revista de Cuba y sus Amigos,
La Habana octubre 1996 p. 12.
[101] vea:
Julio Carranza Valdés, "Las finanzas externas y los límites del
crecimiento. CUBA 1996", e Hiram
Marquetti Nodarse, "Evolución del sector industrial en 1996" en
"La economía cubana en 1996: Resultados y perspectivas",
Memoria-Taller. Centro de Estudios de la Economía Cubana, Universidad de la
Habana, Cuba 1996. pp. 41-43. y p.p. 44-67.
[102]
Téngase en cuenta además las experiencias del derrumbe del socialismo y su
impacto en Cuba.
[103]
Carlos Marx y Federico Engels. La ideología alemana. Edición Revolucionaria, La
Habana 1966 pp. 19-20.
[104] Monreal
González, Pedro. Los dilemas de las trayectorias económicas de Cuba. Apuntes sobre una polémica. Centro de
Investigaciones de la Economía Internacional. (Mimeo) La Habana, Enero del 2000
pp. 15-17.
[105] Monreal
González, Pedro. Los dilemas de las trayectorias económicas de Cuba. Apuntes sobre una polémica. Op. Cit. p. 20.
[106]
Marx, Carlos. Contribución a la
Crítica de la Economía Política. Editorial Pueblo y Educación 1973. (PRÓLOGO)
p. 13
[107]
La etapa leninista del desarrollo de la teoría marxista del socialismo se ubica
en tres grandes periodos: primero desde finales del siglo XIX hasta el triunfo
de la Gran Revolución Socialista de Octubre; segundo, desde el triunfo de la
revolución de Octubre hasta la formación del Sistema Socialista Mundial;
tercero, a partir de la transformación del socialismo en Sistema Socialista
Mundial. Ver: Alexandr Krujmaliov y Yuri Volkov. El socialismo primera fases de
la formación comunista. Editorial Ciencias Sociales, La Habana 1979 pp.
2-3.
[108]
Ver: Partido del trabajo. La redefinición del proyecto socialista. Este
documento fue presentado al V Seminario Internacional, “Los Partidos y una
Nueva Sociedad”, en febrero del 2001. Paradigmas y Utopías. La reformulación del proyecto
socialista. Revista de reflexión teórica y política del partido del trabajo.
No. 6 México, Diciembre del 2002-febrero 2003 p. 488.
[109] Citado
por Gil, Iñaki de San Vicente. EUSKAL HERRIA 16-1-2003. La obra de Carlos Marx
y Federico Engels frente al siglo XXI.
Disponible en: http://www.lahaine.org/paisvasco/obra_xxi.pdf.
[110] Un
interesante trabajo sobre este tema puede encontrarse en: Héller, Ágnes y Fehér, Ferenc. ¿Tiene Futuro el
socialismo?. Paradigmas y Utopías. La reformulación del proyecto
socialista. Revista de reflexión teórica y política del partido del trabajo.
No. 6 México, Diciembre del 2002-febrero 2003 pp.285-295.
[111]
Es a partir del francés François Nöel Babeuf que
adquiere un significado político. Desde su tribuna en los periódicos "Le
Tribun du People", "Journal de la Conféderation" y "Le
Scrutateur des Décrets" exponía su doctrina política revolucionaria y
realizaba ataques contra el Directorio.
En 1796 formó una asociación de la que surgió la Conspiración de los Iguales,
con el objetivo de acabar con el Directorio. Descubierta, fue desmantelada,
siendo el mismo Babeuf detenido y ejecutado. Su radicalismo le llevó a criticar
a los dirigentes revolucionarios tachándolos de conservadores, exigiendo que se
tomasen medidas para lograr la igualdad social al mismo tiempo que se avanzaba
en la libertad política. En este sentido, consideraba la propiedad privada como
el obstáculo mayor para la creación de una sociedad más justa e igualitaria,
siendo además el origen de guerras y violencia. Como solución, propugnaba una
comunidad de bienes y trabajo, en la que los individuos percibirían cantidades
salariales iguales que borrarían la diferencia y, con ello, la opresión. Revolución Francesa. (C) 2001 Ediciones Dolmen, S.L. Todos los derechos reservados. Disponible
en:
http://www.artehistoria.com/frames.htm?http://www.artehistoria.com/historia/contextos/2454.htm.
[112]
En 1830, habían aparecido los primeros periódicos obreros: Journal des
Ouvries, Le Artisan y Le Peuple, que estimularon las primeras
insurrecciones de pequeños talleres y jornaleros en 1831, bajo el lema
Vivre en travaillant ou mourir en combattant. En 1834, nuevos
estallidos de violencia se producen en Lyon. Es el año cuando la palabra socialismo
es usada por Pierre Leroux, por
primera vez para referirse a las
ideas asociadas a la situación de los trabajadores del campo y de la naciente
industria. En este ámbito las ideas de Blanc,
Cabet, Barbet, Saint Simon y Blanqui circulan entre los obreros. El último de
los nombrados siembra la insurrección popular y la lucha de clases, fundando
clubes y sociedades secretas que estimulan la lucha de los ouvries por
sus reivindicaciones. Disponible en:
http://personales.com/chile/santiago/vilcun/socialdos1.htm.
[113] Eric
Hobsbawm. Surgirá entre las cenizas. Paradigmas y Utopías. La reformulación del
proyecto socialista. Revista de reflexión teórica y política del partido del
trabajo. No. 6 México, Diciembre del 2002-febrero 2003 p. 296-303.
[114] Para un estudio de esto se puede consultar:
Formulaciones socialistas. Disponible en: http://www.artehistoria.com/frames.htm?http://www.artehistoria.com/historia/contextos/2510.htm.
[115] Draper, Hal. Las dos almas del socialismo.
Documento publicado en Iniciativa Socialista número 15, junio 1991. Disponible
en http://marxists.anu.edu.au/espanol/draper/1960.htm.
[116]
Resumidos a partir de Héller, Ágnes y
Fehér, Ferenc. ¿Tiene Futuro el socialismo?. Paradigmas y Utopías. La
reformulación del proyecto socialista. Revista de reflexión teórica y política
del partido del trabajo. No. 6 México, Diciembre del 2002-febrero 2003 p.
286-287.
[117] Dabat
Alejandro. El futuro del socialismo marxista. Paradigmas y Utopías. Op. Cit. p.
272.
[118]
Asumimos aquí la interpretación elaborada por Maurice Godelier del pensamiento
de Marx; cuando plantea que la transición constituye “una fase muy particular
de la evolución de una sociedad, la fase en que esta encuentra más
dificultades, cada vez mayores –sean éstas internas o externas- de producir el
sistema socioeconómico en el cual se basa y empieza a reorganizarse de una
manera un tanto rápida y violenta, sobre la base de otro sistema que,
finalmente, por su turno, se torna la forma más general de las nuevas
condiciones de existencia”. Maurice Godelier. “Transicao” en M. Godelier, I.
Wallerstein et. al., enciclopedia Einandi: Modo de Producao, desenvolvimiento.
(Villa de Mais: Imprensa Nacional, 1986) pp. 181-215:p. 181.
[119]
VI Lenin. Obras Escogidas, Tomo 12 Editorial progreso Moscú 197. Citado por
Dolores Vilá Blanco. Las reformas y su lugar en la transición al socialismo,
en: Teoría Socio-política. Selección de temas tomo I (Colectivo de Autores).
Editorial Felix Varela, La Habana 2000 p. 173.
[120]
Maurice Godelier, “Introducción: el análisis de los procesos de transición” el Los procesos de Transición Estudios de casos
Antropológicos. Revista Internacional de Ciencias Sociales, UNESCO,
Diciembre, 1987, pp. 3-15; p. 5.
[121] Carlos
Marx, carta a J. Weydemeyer del 5 de marzo de 1852, citado en M. Godelier, La notion de “mode de production asiatique”
et les shémes marxistes d’evolution des sociétés (ERM, |964). la primera
edición castellana es de (Buenos Aires: Educor, 1966). Utilizamos la edición
castellana Maurice Godelier (ed.), Sobre
el modo de producción asiático (Barcelona. Martínez Roca. 1969), 0pp. 13
y 64.
[122] Marx
C. y Engels F. La ideología alemana. OE (3tomos), Editorial Progreso
Moscú, T.1, p. 36.
[123] Engels
F. Anti-Dühring. Editora Política, La Habana, 1963, p. 347.
[124] Lenin
V. I. Carlos Marx. OC, Editorial Progreso, Moscú, 1984, T. 26, p. 46.
[125] Colectivo de
autores. La transición al socialismo y
la contemporaneidad. Universidad de la Habana. Facultad de Filosofía, Historia
y Sociología. Departamento de Filosofía y Teoría Política Inédito 2001 p. 10.
[126]
Ver: Marx Carlos. Manuscritos económicos de 1857-1859. Carlos Marx y Federico
Engels, Tomo 46, parte II, p. 154.
[127]
Hegel, G. F. Fenomenología del espiritu. Editorial de Ciencias Sociales, La
Habana 1972 p. 12.
[128]
Ver: Rauber, Isabel. Construcción de poder desde abajo. Claves para una nueva
estrategia. Pasado y presente. Santo Domingo, Mayo 2000. pp. 34-35.
[129]
Federico Engels. Carta de Engels a Otto Von Boenigk en Breslau 21 de agosto de
1890. Obras Escogidas Tomo 3, Editorial Progreso Moscú 1980 p. 512.
[130]
Engels en su obra “Contribución al
problema de la vivienda”, terminado en enero de 1873, y en su Prefacio a
la segunda edición de 1887, Disponible en: http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/73cpv/1.htm.
[131] Y la utopía burguesa y
pequeñoburguesa de proporcionar a cada obrero una casita en propiedad y
encadenarle así a su capitalista de una manera semifeudal, adquiere ahora un
aspecto completamente distinto. La realización de esta utopía resulta ser la
transformación de todos los pequeños propietarios rurales de casas en obreros
industriales a domicilio, la desaparición del antiguo aislamiento y, por lo
tanto, de la nulidad política de los pequeños campesinos, arrastrados por la
«vorágine social»; resulta ser la extensión de la revolución industrial al
campo, y por ella, la transformación de la clase más estable, más conservadora
de la población en un vivero revolucionario; y como culminación de todo esto,
la expropiación de los campesinos dedicados a la industria a domicilio por la
máquina, lo que les empuja forzosamente a la insurrección. Engels en su obra “Contribución al problema de la vivienda”,
terminado en enero de 1873, y en su Prefacio a la segunda edición de 1887
Disponible en: http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/73cpv/1.htm.
[132] Marx
expresa esta idea a partir de la globalidad de los cambios que produjo la
guerra de independencia de Estados Unidos en el siglo XVIII, la cual según
Marx- "hizo erguirse a la clase media de Europa y como la guerra
norteamericana de secesión, en el siglo XIX pone en pie a la clase obrera
europea". Visualiza como este proceso en Inglaterra, ya se tocaba con las
manos y concluye pronosticando que ese proceso repercutirá sobre el continente.
Señala -"Y al llegar aquí, (se refiere a Inglaterra) revestirá formas más
brutales o más humanas, según el grado de desarrollo logrado en cada país por
la propia clase obrera". Así, hace un llamado a que "Las naciones
pueden y deben escarmentar en cabeza ajena". Prólogo a la Primera Edición
de Carlos Marx, "El Capital". Crítica de la Economía Política, en
tres tomos, tomo 1 Editorial de Ciencias Sociales, Ciudad de la Habana, 1980.
p. XI
[133]
Engels Federico. Anti-During. Editora Política, La Habana 1963 p. 179.
[134]
Carlos Rafael Rodríguez. Cuba en el tránsito al socialismo. 1959-1963, Editora
Política, La Habana, 1979 p. 10.
[135]
Lenin, V.I. . De la destrucción de un régimen secular a la creación de otro
nuevo. Obras Completas Tomo 40 p. 315.
[136]
Marx, Carlos. Contribución a la
Crítica de la Economía Política. Editorial Pueblo y Educación 1973. (PRÓLOGO)
p. 13.
[137]
Federico Engels. Antidhuring. Editorial Pueblo y Educación, La Habana 1979
p. 340-344.
[138]
Federico Engels, ibidem p.344.
[139]
Dolores Vilá Blanco. Las reformas y su lugar en la transición al socialismo,
en: Teoría Socio-política. Selección de temas tomo I (Colectivo de Autores).
Editorial Félix Varela, La Habana 2000 p. 174.
[140]
Carlos Marx. "Futuros Resultados de la dominación Británica en la India. Op. cit. p. 54
[141] Michael Porter. The Competitive Advantage of nation,
Macmillan, Basingstoke y Londres 1990 p.
19.
[142]
Vladimir Ilich Lenin. La cultura y la revolución cultural, Obras escogidas TI,
p. 62. Citado por Ricardo Cetrulo. El socialismo real no quebró la racionalidad
capitalista, en: Interrogantes de la modernidad, Ediciones Tempo, La Habana
1991. P. 126.
[143]
Ibarzabal, J. Alternativa al neoliberalismo: socialismo identitario vasco.
http//: www.lahaine.com.
[144]
Ver: selección de aspectos esenciales de la teoría y la práctica económica en
el pensamiento de Ernesto Che Guevara. Editora Política, La Habana 1990, p. 79.
[145]
Sánchez Vázquez, Adolfo. Socialismo y Mercado. En tesis II Internacional. Año
I, No. 3 Buenos Aires 2 de abril 1992 pp. 16-17. Importantes interrogantes en
torno a la relación socialismo mercado se puede encontrar en: Pi Esquijarrosa, Manuel. Valdés Gutiérrez,
Gilberto. El paradigma socialista: su pérdida autenticidad en América Latina.
Editorial de Ciencias Sociales, La Habana 1994 pp. 53-59.
[146]
Carlos Marx y Federico Engels. Manifiesto del Partido Comunista. Obras Escogidas en dos tomos, Editorial progreso,
Moscú 1971 T I p. 39.
[147] James Petras .
Socialismo en la era del imperialismo: http://veaylea.freeservers.com/petras/05-17-00socialismo.htm.
[148]
Ver: Ernesto Molina Molina. La regulación de los mercados en las condiciones de
globalización y la transición socialista. Economía y Desarrollo No. ½, La
Habana 1998 pp. 112-115.
[149]
Gerardo Muller. El caleidoscopio de la competitividad. En CEPAL No. 56,
Santiago de Chile agosto de 1995 p. 142.
[150]
Ver: selección de aspectos esenciales de la teoría y la práctica económica en
el pensamiento de Ernesto Che Guevara. La Habana 1990, p. 182
[151]
Países “bisagra” es una designación que se basa en la resolución 50/119 de la
Aamblea General. Ver: Michael Sakbani. Op. cit p. 13.
[152]
Ernesto Molina Molina op. cit p. 114.
[153] Ver: Klaus Esser, Wolfgang, Dirk Messener, Jörg
Meyer-Stamer. Competitividad sistémica: nuevo desafío para
las empresas y la política: CEPAL No. 59 agosto de 1996 pp. 43-44
[154]
Ver: Entrevista a José Luis Rodríguez, Ministro de economía y Planificación de
cuba por Arleen Rodriguez Derivet. En El Economista de Cuba, Esta Isla
enero-febrero del 2000 p. 4-10.
[155]
Martínez Martínez, Osvaldo. Cuba y la globalización de la economía mundial.
Intervención en seminario de Globalización de la Economía Mundial. Memorial
“José Martí”, La Habana (Mimeo) 30 de abril 1997. Disponible en: http://www.redem.buap.mx/acrobat/martinez1.pdf.
[156]
Carlos Rafael Rodríguez. Intervención en Inauguración del Congreso
Latinoamericano de Sociología, mayo de 1991.
[157]
Ver un excelente análisis del tema en particular en: Dolores Vilá Blanco. Las
reformas y su lugar en la transición al socialismo, en: Teoría Socio-política.
Selección de temas tomo I (Colectivo de Autores). Editorial Félix Varela, La
Habana 2000 p. 180-181.

