Libro No. 316. Aproximación al Concepto de Objetividad en Karl Popper. Mejía, Eutemio.
Libro No.
316. Aproximación al Concepto de
Objetividad en Karl Popper. Mejía, Eutemio. Colección Emancipación Obrera.
Abril 28 de 2012.
Título original: Versión Original: © Eutemio Mejía, Aproximación al Concepto de Objetividad en Karl Popper.
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© Edición, reedición y Colección Biblioteca Emancipación:
Guillermo Molina Miranda
APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE OBJETIVIDAD
EN KARL POPPER
Eutemio Mejía
CONTENIDO
1. Popper:
una visión general
2. Conclusiones
3. Bibliografía
Popper: una visión
general.
El
método inductivo fue considerado, el método científico en la ciencia empírica,
durante mucho tiempo como el único y verdadero, tenía una orientación
verificacionista, la validación de la ciencia a través de la sumatoria de casos
que apoyaban la hipótesis formulada. Popper en contraposición al método
inductivo y su vía de verificación, formularía la teoría de la falsación,
caracterizada por la utilización de un método deductivo, donde la verificación
negativa no busca hechos que confirmen la hipótesis, sino hechos que tengan un
comportamiento diferente; el buscar éstos hechos de forma sincera es parte de
la honestidad intelectual, tal como lo denominaría Lakatos.
La
objetividad en Popper se da entonces en la actitud honesta del científico o del
hombre que formula una conjetura y no acude a toda serie de argumentos para
defender su propuesta, los más dogmáticos acuden a "estratagemas
inmunizadoras" con el objeto de salvar su teoría del error; el espíritu
crítico por el contrario, se convierte como autor de la conjetura o teoría en
el principal crítico, buscando desde su génesis la forma de demostrar su
falsedad, único camino que permite la evolución del conocimiento, una vez que
el dogmatismo no permite el avance y desarrollo de la ciencia. Si se utiliza el
lenguaje de Kuhn se diría que para Popper la ciencia está en una constante
"Revolución científica".
La
falsación propuesta por Popper se sustenta en el Modus Tollendo Tollens de la
lógica simbólica. Conforme a lo planteado por (Suppes y Hill, 1983, p. 53-56)
se define como "la regla que tiene el nombre Modus Tollendo Tollens se
aplica también a las proposiciones condicionales –si... entonces... - pero en
este caso, negando el consecuente, se puede negar el antecedente de la
condicional"
Ejemplo:
Premisa
1: Si tiene luz propia, entonces el astro es una estrella
Premisa
2: El astro no es una estrella
Conclusión:
Por tanto no tiene luz propia.
Popper
conecta de esta forma la teoría y la práctica; la formulación teórica de
carácter hipotético busca imponer leyes a la naturaleza y no descubrirlas como
es el propósito de los inductivistas, en la contrastación el mundo real le
responde a través de la falsación si se encuentran hechos contrarios a la
formulación hipotética o con la aceptación temporal de la teoría si la misma a
pesar de tener un conjunto no vacío de posibles falsadores, no se ha llegado a
falsear empíricamente.
Popper
tomó la consideración que el hombre impone las leyes a la naturaleza de la
línea de Kant, tal como lo muestra en (Popper, 1994, p. 237) "la solución
de Kant es bien conocida. Supongo –correctamente, creo yo- que el mundo tal
como lo conocemos es el resultado de nuestra interpretación de los hechos
observables a la luz de teorías que inventamos nosotros mismos. Para decirlo
con palabras de Kant: "nuestro intelecto no extrae sus leyes de la
naturaleza... sino que las impone a la naturaleza". Aunque considero
esencialmente correcta esta formulación de Kant, creo que es demasiado radical
y preferiría, por lo tanto, expresarla en la siguiente forma modificada:
"nuestro intelecto no extrae las leyes de la naturaleza, sino que trata
–con diversos grados de éxito- de imponer a la naturaleza leyes que inventa
libremente."
En
el siguiente párrafo de Popper se determina la diferencia conceptual que tiene
con Kant y así su orientación hacia una objetividad popperiana, que se
determina no por el resultado final (pero en la teoría del mundo tres, la
objetividad se determina es en las construcciones del mundo tres –mundo
objetivo-), sino por la conducta frente a la ciencia, la que considera como una
actitud crítica permanente, donde Kant vio una verdad, Popper propone una
teoría no refutada; (Popper, 1994, p. 237-238) "la formulación de Kant no
sólo implica que nuestra razón trata de imponer leyes a la naturaleza, sino
también que tiene éxito invariablemente en estos intentos. Pues Kant creía que
el hombre había impuesto exitosamente las leyes de Newton a la naturaleza; de
lo cual concluía que debe ser verdadera a priori"
La
objetividad en Popper exige que las hipótesis deben ser falsables, es decir
"si la clase de sus falsadores no es una clase vacía", se exige que
los enunciados tengan la propiedad en potencia de ser falsables; los enunciados
que no tienen la propiedad de ser falsables no pertenecen a la ciencia y por
tanto no son objetivos, así los enunciados que son lógicamente imposibles de
falsar no pertenecen al campo científico.
Las
teorías científicas lo son por su capacidad explicativa y aun más por su
capacidad predictiva, no por su capacidad de adecuar los hechos ocurridos a su
formulación conceptual, lo que se puede calificar como defensa subjetiva e
injustificada de una teoría. La objetividad del científico se revela en las
predicciones riesgosas y refutables que hace y que ponen a prueba las
hipótesis; lo que ejemplifica la honestidad intelectual del científico que no
teme que su teoría entre en contradicción con la realidad y sea refutada; Tal
actitud del hombre de ciencia lo califica como objetivo, a pesar de que su
teoría sea refutada (pero que tenía toda la estructura lógica interna
coherente, conforme a un procedimiento argumentativo deductivo).
Para
Moulines (1997, p. 418-419), la obra de Popper continúa desarrollando un método
inductivo y presenta diversas dificultades, tal como se presenta en el
siguiente párrafo, donde formula la teoría popperiana como una respuesta a los
problemas del programa inductivista de Carnap fundamentalmente "... el
programa inductivista de Carnap y su escuela entra a finales de los sesenta y
principios de los setenta en una fase de estancamiento de la cual no se ha
recuperado. Uno de los más feroces detractores del programa inductivista es K.
Popper, que comanda la escuela epistemológica rival conocida como falsacionismo
o refutacionismo. Este programa alternativo es iniciado por Popper en los años
treinta con la publicación de
El
lema del falsacionismo de Popper es el siguiente: el método científico no es
inductivo, el método de la ciencia es el de conjeturas y refutaciones. Ésta es
la esencia del famoso racionalismo crítico de Popper. Sin embargo, este lema es
parcialmente confuso. Es cierto que Popper niega que la ciencia proceda
inductivamente, pero sólo si por "inducción" se entiende
estrictamente lo que los carnapianos entienden. Como veremos, y aun a pesar de
las protestas de su fundador, la metodología popperiana se puede calificar de
inductiva en un sentido amplio".
El
criterio de demarcación asociado directamente al método deductivo, como
respuesta a las críticas del inductivismo, es expuesto por Popper como elemento
fundamental para entender el concepto de "objetividad", una vez que
la demarcación pretende delimitar los enunciados científicos, de los enunciados
no científicos, siendo la objetividad una característica de los enunciados de
la ciencia, los cuales se distinguen por su falsabilidad, es decir, en potencia
su capacidad real de ser falseados.
Es
de notar la línea de la falsación como se involucra en todos los elementos de
la formulación de Karl Popper y que se puede contraponer a otros criterios de
objetividad como el expresado por (Max Weber, 1978, p. 47) donde el criterio de
ciencia se relaciona con la verificación lógica "... es y seguirá siendo
cierto que una demostración científica metódicamente correcta en el ámbito de
las ciencias sociales, si pretende haber alcanzado su fin, tiene que ser
reconocida también como correcta por un chino (indica que en cualquier parte
del mundo). Dicho con mayor precisión: debe aspirar en cualquier caso o tal
meta, aun cuando ésta, por deficiencia de los materiales, no sea alcanzable.
Esto significa también que el análisis lógico de un ideal en cuanto a su contenido
y sus axiomas últimos, y la indicación de las consecuencias que su persecución
producirá en los terrenos lógicos y prácticos, han de ser validos también para
un chino, si es que deben considerarse logrados"
La
preocupación de Popper por la honestidad intelectual, que representa una
actitud objetiva lo lleva a distanciarse de teorías donde los autores asumen
una posición dogmática, tal como el mismo lo muestra en (Popper, 1994, p. 58)
"durante el verano de 1919 comencé a sentirme cada vez más insatisfecho
con esas teorías –la teoría marxista de la historia, el psicoanálisis de Freud
y la sicología del individuo de Adler- comencé a sentir dudas sobre su carácter
científico. Mis dudas tomaron al principio la siguiente forma: ¿qué es lo que
no anda en el marxismo, el psicoanálisis y la sicología del individuo?, ¿Por
qué son tan diferentes de las teorías físicas, de la teoría de Newton y
especialmente de la relatividad?"
Popper
encontró que lo que tenían en común estas tres teorías era un poder explicativo
todopoderoso, donde todo se podía explicar dentro de su área desde estas
teorías, donde en cada hecho se confirma una vez más la teoría a lo que
(Popper, 1994, p. 59) aduce "Hallé aquellos de mis amigos que eran
admiradores de Marx, Freud y Adler estaban impresionados por una serie de
puntos comunes a las tres teorías, en especial su aparente poder explicativo.
Estas teorías parecían poder explicar prácticamente todo lo que sucedía dentro
de los campos a los que se referían... se veían ejemplos confirmatorios en
todas partes: el mundo estaba lleno de verificaciones de la teoría. Todo lo que
ocurría la confirmaba". Bajo esta justificación Popper rechazó las teorías
verificacionistas y se acerco a la teoría de Einstein.
La
actitud objetiva representa que el hombre de ciencia debe asumir una actitud de
expectativa frente a su propia teoría con respecto a los errores que la misma
pueda tener, estar dispuestos a buscarlos, aceptarlos e intentar corregirlos,
Popper admira la posición autocrítica de Kepler, que no pretende que su teoría
todo lo explique y de forma concluyente y absoluta, (Popper, 1995, p. 10)
expone "su gran modestia ayudo a Kepler –más que a los otros dos (Galileo
y Newton) a ser conscientes una y otra vez de sus errores, pudiendo aprender
así que sólo podían superarse con las mayores dificultades".
Con
respecto a la teoría marxista afirma (Popper, 1994, p. 60) "Un marxista no
podía abrir un periódico sin hallar en cada página pruebas confirmatorias de su
interpretación de la historia; no solamente en las noticias, sino también en su
presentación –que se revela en el sesgo clasista del periódico y especialmente,
por su puesto en lo que el periódico no decía-, los analistas freudianos
subrayaban que sus teorías eran constantemente verificadas por sus
observaciones clínicas... " y con respecto a Adler dice "le informé
acerca de un caso que no parecía particularmente adleriano, pero él no halló
dificultad alguna para analizarlo en términos de su teoría de los sentimientos
de inferioridad, aunque ni siquiera había visto al niño. Experimente una sensación
un poco chocante y le pregunté cómo podía estar tan seguro, "por mi
experiencia de mil casos", respondió; a lo que no pude evitar de
contestarle: y con este nuevo caso, supongo, su experiencia en mil y un
casos"
Con
el análisis de tres teorías consideradas por Popper como no científicas,
subyace una crítica al método inductivo, tal como reseña (García, 2001, p. 11)
donde inicia el acápite "Popper y la solución al problema de Hume: el
rechazo de los métodos inductivos" con una cita de Popper en el texto
"Búsqueda sin término", "así pues, la inducción es un mito. No
existe ninguna "lógica inductiva" y aunque exista una interpretación
lógica del cálculo de probabilidad, no hay ninguna buena razón para asumir que
esta "lógica generalizada"... sea un sistema de lógica
inductiva"
El
problema de la inducción es abordado por Karl Popper en varios de sus textos,
en "la lógica de la investigación científica" lo desarrolla con el
objeto de declararlo como un método no válido científicamente y no objetivo,
por dar un salto argumentativo lógicamente no correcto, (Popper, 1982ª, p 27)
define la inducción como "una inferencia cuando pasa de enunciados
singulares (llamados, a veces, enunciados particulares), tales como
descripciones de los resultados de observaciones o experimentos, a enunciados
universales, tales como hipótesis o teorías"
A
renglón seguido Popper invalida tal pretensión de universalidad "desde un
punto de vista lógico dista mucho de ser obvio que estemos justificados a
inferir enunciados universales partiendo de enunciados singulares, por elevado
que sea el número; pues cualquier conclusión que saquemos de este modo corre
siempre el riesgo de algún día ser falsa: así cualquiera que sea el número de
ejemplares de cisnes blancos que hayamos observado, no está justificada la
conclusión de que todos los cisnes sean blancos"
Define
Popper el problema de
(Popper,
1982b, p. 17-18) "Hume estaba interesado por la condición del conocimiento
humano... planteó dos preguntas una lógica HL y una psicológica HPS, con la
característica importante de que sus respuestas chocan entre sí de la algún
modo":
La
pregunta lógica: "¿cómo se justifica que, partiendo de casos (reiterados)
de los que tenemos experiencia, lleguemos mediante el razonamiento a otros
casos (conclusiones) de los que no tenemos experiencia?".
La
pregunta psicológica es la siguiente: "¿por qué, a pesar de todo, las
personas razonables esperan y creen que los casos de los que no tienen
experiencia van a ser semejantes a aquellos de los que tienen
experiencia?".
Tales
consideraciones de Hume, le permiten a Popper construir una propuesta deductiva
como método válido para el conocimiento científico, es decir la inducción es no
objetiva, la ciencia debe de ser objetiva, el método deductivo es un método
objetivo, si lo que busca la ciencia es la objetividad, entonces el método de
la ciencia es el método deductivo; siendo la falsación el criterio de
delimitación entre la ciencia y la no ciencia.
Toda
demostración de Popper contra la inducción es para demostrar que carece de
objetividad, en tal sentido las tres teorías de Marx, Freud y Adler, se
sustentan en argumentos inductivos. A diferencia de la teoría de Einstein,
donde su teoría gravitacional conducía a la conclusión que la luz debía sufrir
atracción de los cuerpos de gran masa, precisamente de la misma manera en que
son atraídos los cuerpos materiales, argumenta (Popper, 1994, p. 60) que
"lo impresionante en el caso mencionado (Einstein) es el riesgo implicado
en una predicción de este tipo. Si la observación muestra que el efecto
predicho está claramente ausente, entonces la teoría queda refutada".
El
concepto de objetividad en Popper se puede seguir también por medio del
discernimiento sobre el método por él propuesto y adoptado para los estudios de
carácter científico, sin hacer la distinción entre el método de las ciencias
naturales y las ciencias sociales y/o humanas. A la propuesta de unidad de
método propuesta por Karl Popper se le conoce como el "monismo
metodológico". Tal unidad de método es defendida desde la teoría unificada
de la tríada "problema, conjetura y refutación".
El
monismo metodológico propuesto por Karl Popper, determina un criterio de
objetividad general en el estudio de las ciencias, ya sean naturales o
sociales, en cuanto a la dinámica de problema, conjetura e intentos de
refutación; pero no indica ello que entre las mismas no existan diferencias,
por el contrario las diferencias en las mismas son de gran significado, tal
como se expresa en (Popper, 1981, p. 145) "No pretendo afirmar que no
existe diferencia alguna entre los métodos de las ciencias teóricas de la
naturaleza y de la sociedad; tales diferencias existen claramente, incluso
entre las distintas ciencias naturales, tanto como entre las distintas ciencias
sociales... pero estoy de acuerdo con Comte y Mill... en que los métodos de los
dos campos son fundamentalmente los mismos... el método consiste en ofrecer una
explicación causal deductiva y en experimentar por medio de predicciones. Este
ha sido llamado a veces el método hipotético-deductivo, o más a menudo método
de hipótesis, porque no consigue certeza absoluta para ninguna de las
proposiciones científicas que experimenta; por el contrario, estas
proposiciones siempre retienen el carácter de hipótesis de signo tentativo,
aunque este carácter pueda dejar de ser obvio después que se han superado gran
número de experimentos y pruebas severas".
La
actitud objetiva del científico exige que en el proceso de experimentación y
validación de la teoría, se busquen elementos falsadores y no casos de
confirmación que obedecen a una actitud de ceguera intelectual, la actitud del
hombre de ciencia debe de ser una posición crítica. "Porque si no
mantenemos una actitud crítica, siempre encontraremos lo que buscamos:
buscaremos, y encontraremos confirmaciones y apartaremos la vista de cualquier
cosa que pudiese ser peligrosa para nuestras teorías favoritas, y conseguiremos
no verla. De esta forma es demasiado fácil conseguir lo que parecen pruebas
aplastantes a favor de una teoría que, si se hubiese mirado críticamente,
hubiese sido refutada; con el fin de que el método de la selección por
eliminación funcione, y para asegurarse que sólo las teorías más aptas
sobreviven, su lucha por la vida tiene que ser severa."
Se
hace ciencia bajo la unidad de método, sin que ello lleve a decir que es una
sola la ciencia, tiene las ciencias sociales sus características particulares
que la distinguen de la ciencia natural, así se expresa en (Popper, 1981, p.
155) "tendemos a comparar lo que no es comparable; quiero decir, por una
parte, situaciones sociales concretas, y por otra, situaciones físicas
experimentales artificialmente aisladas"; se puede expresar que las
situaciones artificiales aisladas de las ciencias sociales, es una situación
que no se dan en los procesos de experimentación aislados, neutrales y sin
consecuencias, una vez que sólo se puede experimentar en la realidad, generando
consecuencias esperadas e inesperadas. Además se presentan dificultades de
generalización, el individuo en condiciones de aislamiento o cautiverio, adopta
comportamientos diferentes –antagónicos posiblemente- a los que adoptaría en un
estado de libertad, el hecho de verse en observación genera en el un cambio de
actitud; frente a tal concepción Desmon Morris, parte de estudios de etología
para trasladar afirmaciones en el hombre, tal como lo expresa en "El zoo
humano" y "El mono desnudo".
En
"
Se
desarrolla el método en tres pasos: el problema, los intentos de solución y la
eliminación; el primer paso surge para Popper en una escena de perturbación,
donde las condiciones son altamente subjetivas, el problema y su ubicación o
creación es un punto del individuo, donde actúa con toda su carga emocional,
sin desconocer que aplica en ella de igual forma su carga lógica y teórica; el
segundo paso donde surgen los intentos de solución, es decir, los ensayos para
solucionar el problema, paso que requiere un mayor grado de rigurosidad y
objetividad, una vez que la honestidad intelectual le exige que los constructos
alternativos para la solución de problemas se sometan a los más exigentes test
de contrastación; el último paso, denominado la eliminación o supresión es
donde más cobra fuerza la objetividad, donde el científico se desprende del
aprecio por la teoría y se convierte en su principal crítico, única lógica de
la evolución del conocimiento.
La
teoría científica antigua planteaba que la ciencia parte de observaciones, tal
como lo muestra el camino de generalizaciones: observación, sistematización de
observaciones, intentos de generalizar regularidades, contrastación de las
regularidades y leyes-teorías; argumenta Popper que dicho proceso es falso en
la ciencia, pues en la ciencia no se da ninguna observación sin antes tener un
problema o situación problemática que oriente la observación; de tal
consideración parte la tríada propuesta por Popper.
En
la defensa del método crítico donde Popper sustenta la tríada, problema,
enunciado y corrección, resalta la importancia del pensamiento objetivo, es
decir el pensamiento formulado, que se somete a la contrastación a través de la
verificación negativa, al pensamiento escrito preferiblemente le otorga el
carácter de esencial para la ciencia; en (Popper, 1995, p. 23) expone "mi
tesis es que se trata de un paso enormemente importante, un paso por así decir
sobre un abismo, el que va desde mi pensamiento, no pronunciado: "hoy
lloverá" al mismo pensamiento pero expresado en una proposición "hoy
lloverá". En un primer momento, este paso, la expresión de un pensamiento,
no parece en absoluto un paso, tan grande. Pero la formulación lingüística
significa que algo, que antes era parte de mi personalidad, de mis expectativas
y quizá de mis temores, ahora se presenta objetivamente y, con ello, se hace
accesible a la discusión crítica general. Y la distinción es inmensa también
para mí mismo. La proposición expresada, por ejemplo, la predicción expresada,
se separa de mi personalidad por medio de la formulación lingüística. Con ello
se hace independiente de mis estados de animo, esperanzas y temores. Se hace
objetiva el enunciado al expresarse y así, la pueden afirmar tentativamente
otros, pero también yo mismo, al igual que se puede negar tentativamente; las
razones en pro y en contra se pueden sopesar y discutir; y puede llegarse a una
formulación de partido en pro y contra la predicción"
Lo
que Popper considera pensamiento objetivo lo desarrolla en la propuesta de los
tres mundos; (Popper, 1982, p. 148) "El mundo consta al menos de tres
sub-mundos antagónicamente distintos: el primero, es el mundo físico o de los
estados físicos; el segundo, es el mundo mental o de los estados mentales; el
tercero, es el de los inteligibles o de las ideas en sentido objetivo, el mundo
de los objetos de pensamiento posibles: el mundo de las teorías en sí mismas y
sus relaciones lógicas, de los argumentos y de las situaciones problemáticas
tomados en sí mismos".
El
desarrollo de la teoría de los tres mundos en Popper, nos muestra una
distinción entre lo que es el mundo en sí, el mundo subjetivo y el mundo
objetivo; el mundo en sí permanece en sí, en un lenguaje Kantiano, como el
noúmeno, que es incognoscible al hombre, de él solo podemos estudiar los
fenómenos; el segundo mundo de las concepciones individuales de pensamiento,
mundo totalmente subjetivo, por su dependencia exclusiva de la mirada del
hombre y el tercer mundo es un mundo objetivo por su validación Intersubjetiva
de las concepciones inicialmente de carácter individual.
En
el acápite referenciado "La teoría de la ciencia desde el punto de vista
teórico-evolutivo y lógico", Popper presenta las siguientes tesis que
fundamenta una orientación objetiva de la actividad científica.
Las
ciencias naturales y las ciencias sociales parten siempre de problemas.
El
esquema de tres etapas (a- el problema, b- intentos de solución y c-
eliminación) también es aplicable a la ciencia.
En
(Popper, 1973, p. 145-158) se encuentra el siguiente análisis en defensa de la
unidad de método: "voy a proponer la doctrina de unidad de método; es
decir, la opinión de que todas las ciencias teóricas o generalizadoras usan el
mismo método, ya sean ciencias naturales o ciencias sociales... este ha sido
llamado a veces el método hipotético-deductivo, o más a menudo el método de
hipótesis, porque no consigue certeza absoluta para ninguna de las
proposiciones científicas que experimenta..." el método propuesto en la
tríada problema, conjetura y refutación, es fundamentalmente doble: de un lado
enfrenta a otras teorías para determinar su consistencia y la rigurosidad
lógica de sus proposiciones y por otro lado una verificación negativa de la
realidad, es decir, una contrastación empírica, tal como lo expone Popper
"con el fin de que el método de la selección por eliminación funcione, y
para asegurarse que solo las teorías más aptas sobreviven, su lucha por la vida
tiene que ser severa".
La
objetividad se representa por su sinceridad en la crítica a las teorías
propuestas, aun a las teorías propias. El método de ensayo-error es un método
objetivo porque no dogmatiza ninguna concepción teórica, no protege las
construcciones intelectuales contra evidencia que revele sus inconsistencias
lógicas y empíricas, por el contrario la tarea más importante del científico es
buscar esas incoherencias de las teorías, para falsearlas y avanzar en el
conocimiento, en la búsqueda de una hipótesis más fuerte.
En
(Mardones, 1991, p. 94) se encuentra en un apartado de Popper una cita de Hayek
en la cual se hace una defensa de la unidad de método, "el físico que
quiera entender el problema de las ciencias sociales con la ayuda de la
analogía tomada de su propio campo tendría que imaginar un mundo en el que
conociese por observación directa el interior de los átomos y no tuviese la
posibilidad de hacer experimentos con pedazos de materia, ni l oportunidad de
observar nada más que las interacciones de un número comparativamente pequeño
de átomos durante un período limitado. Con su conocimiento de las diferentes
clases de átomos construiría modelos de las diversas formas en que estos átomos
podrían combinarse en unidades más grandes, y haría que esos modelos reprodujesen
más y más exactamente todas las características de los pocos casos en que
pudiese observar de cerca fenómenos complejos. Pero las leyes del macrocosmos
que pudiesen derivar de su conocimiento del microcosmos siempre serán
deductivas; casi nunca, dado su limitado conocimiento de los datos de la
compleja situación, le permitirían predecir con precisión el resultado de una
determinada situación; y nunca podría verificarlas mediante experimentos
controlados –aunque quizá quedasen refutadas por observación de acontecimientos
que según su teoría son imposibles".
Objetividad
y tercer mundo: un tema que permite entender el concepto de objetividad en Karl
Popper es la "tesis de la epistemología sin sujeto cognoscente", que
parte de la teoría de los tres mundos: el mundo de los objetos físicos, el
mundo de los estados de conciencia o estados mentales y el mundo de los
contenidos de pensamiento objetivo, especialmente de los pensamientos
científicos y de las obras de arte.
Existen
en la propuesta los siguientes elementos a resaltar:
Que
el tercer mundo es el mundo objetivo
Que
en el mundo objetivo no solo se encuentran construcciones cinéticas, sino
también poéticas y artísticas.
Que
la existencia del mundo objetivo es independiente de la existencias de los
otros dos mundos, si bien requiere de los dos mundos anteriores para su
construcción, después de creado es independiente y relativamente autónomo.
El
tercer mundo expuesto por Popper es muy amplio y su delimitación es un tanto
ambigua, como elementos de tercer mundo hacen parte del conocimiento objetivo,
entre ellos se pueden encontrar, (Popper, 1982b, p. 107) "entre los
inquilinos de mi tercer mundo se encuentran especialmente los sistemas teóricos
y tan importantes como ellos son los problemas y las situaciones problemáticas.
Demostraré también que los inquilinos más importantes de este mundo son los
argumentos críticos y lo que podríamos llamar –por semejanza con los estados
físicos o los estados de conciencia- el estado de discusión o el estado de un
argumento crítico, así como los contenidos de las revistas, libros y
bibliotecas"
La
anterior afirmación puede conducir a una ambigüedad (parece dar un doble
significado al término), en la determinación del concepto de objetividad, una
vez que se puede entender como una actitud del científico en el proceso de
desarrollo del conocimiento y también como una construcción no sólo de los
hombres de ciencia, sino una creación humana, independiente perteneciente al
tercer mundo. Lo que puede ampliar la discusión del mundo objetivo o tercer
mundo es la inclusión en el mismo de las obras poéticas y las obras de arte,
una vez que la validación por objetividad científica sería posible en la tal
caso a partir la capacidad-potencia de la obra de ser interpretada.
Popper
defiende la existencia y autonomía del tercer mundo con la ayuda del siguiente
ejemplo "todas las maquinas y herramientas han sido destruidas, junto con
todo nuestro aprendizaje subjetivo, incluyendo el conocimiento subjetivo sobre
las máquinas, las herramientas y como usarlas. Sin embargo, sobreviven las
bibliotecas y nuestra capacidad de aprender en ellas. Está claro que, tras
muchas penalidades, nuestro mundo puede echar a andar de nuevo".
La
propuesta de la existencia de un tercer mundo autónomo e independiente, le
permite a Popper presentarlo como un mundo objetivo y su estudio epistemológico
como una actividad de carácter objetiva, que se opone a la epistemología
tradicional subjetiva centrada en el segundo mundo (las concepciones derivadas
del pensamiento cartesiano son un ejemplo, donde la objetividad y búsqueda de
verdad se centraba en encontrar las "ideas claras y distintas). Entiende
la epistemología como "la teoría del conocimiento científico" y
"el conocimiento científico pertenece al tercer mundo, al mundo de las
teorías objetivas, de los problemas objetivos y de los argumentos
objetivos"
El
sentido del conocimiento objetivo, se orienta al contenido objetivo y no a la
actitud de pensar, lo que indicaría que no es la actitud del hombre de ciencia
o del hombre de arte o que merece tal atributo; "el conocimiento en este
sentido objetivo es totalmente independiente de su creencia o disposición a
asentir o actuar. El conocimiento en sentido objetivo es conocimiento sin
conocedor: es conocimiento sin sujeto cognoscente".
La
propuesta de un tercer mundo objetivo se resume en seis tesis, tres básicas y
tres de apoyo:
Tesis
básicas:
La
irrelevancia de una epistemología subjetivista.
La
relevancia de una epistemología objetivista
Una
epistemología objetivista que estudia el tercer mundo contribuye a arrojar luz
sobre el segundo mundo de la conciencia subjetiva, pero la conversa no es
verdadera.
Las
tres tesis básicas, permiten evaluar la preeminencia del tercer mundo como
conocimiento de carácter objetivo, la epistemología denominada por Popper como
subjetivista, tiene gran relación con la sociología y la sicología del
conocimiento, que él denominaría como la epistemología tradicional, que bajo su
apreciación no puede recibir el nombre de epistemología. Tal análisis permite
advertir que la epistemología es el estudio de los elementos del tercer mundo,
sin estudiar las razones de su origen y los factores extra-lógicos que lo
fomentaron, impulsaron y desarrollaron.
Tesis
de apoyo:
El
tercer mundo es un producto natural del animal humano, comparable a una tela de
araña.
El
tercer mundo es autónomo en gran medida, pero los hombres actúan sobre él y él
sobre los hombres.
Hay
interacción entre el hombre y el tercer mundo, existiendo una estrecha analogía
entre el crecimiento del conocimiento y el crecimiento biológico.
La
preocupación por el estudio del conocimiento en un sentido objetivo, llevó a
Popper a marcar clara diferencia entre la sociología del conocimiento y la
lógica del conocimiento; para distinguir entre ambas disciplinas y determinar
la supremacía de la lógica de las estructuras cognoscitivas sustenta las
siguientes tres tesis:
"Deberíamos
tener siempre en cuenta la distinción que hay entre los problemas relacionados
con nuestras contribuciones personales a la producción del conocimiento
científico, por una parte y los problemas relacionados con la estructura de los
diversos productos, como teorías o argumentos científicos, por la otra".
"Deberíamos
constatar que el estudio de los productos es mucho más importante que el
estudio de la producción, incluso para comprender la producción y sus
métodos"
"Podemos
aprender más sobre la heurística y la metodología e incluso sobre la sociología
de la investigación, estudiando las teorías y los argumentos en pro y en contra
que empleando un método directo conductista, psicológico o sociológico. En
general, podemos aprender muchísimo sobre el comportamiento o la psicología
mediante el estudio de los productos"
Las
tres tesis anteriores de Popper, refuerzan la importancia del tercer mundo,
como un el mundo objetivo, autónomo en gran parte e independiente en gran
medida. La objetividad se concentra entonces en el producto, en el conocimiento
científico o en la obra artística y no en el proceso cultural humano que dio
origen y desarrollo al mismo. Tal consideración permite identificar como
"objetivo" al "tercer mundo" y como "subjetivo"
al "segundo mundo". La inquietud puede hacerse sobre el "primer
mundo", el cual es autónomo, independiente, pero de igual forma no
perceptible en su totalidad, se puede acercar al primer mundo desde la óptica
de Kant, como noúmeno, el cual permanece como la cosa en sí, tal como lo expone
(Jaramillo, 2001, p. 23) "aunque nuestro conocimiento es sólo de
fenómenos, sin embargo, Kant también postula –como objeto pensable, no
cognoscible- una realidad nouménica, la de la "cosa en sí" como
"algo" completamente independiente del sujeto".
La
autonomía del tercer mundo la ilustra Popper en el siguiente ejemplo "un
libro sigue siendo un libro –cierto tipo de producción- aunque no se lea
nunca", el contenido continúa siendo objetivo, aunque nunca sean
consultados. Lo que nos indica que después de la producción del conocimiento,
el conocimiento mismo adquiere vida propia, objetividad y autonomía; no
requiriendo más del hombre para su existencia y su objetividad, una vez que esa
separación del pensamiento subjetivo es lo que le da su carácter de conocimiento
objetivo.
Bajo
este enfoque el concepto de objetividad no se relaciona de forma directa y
proporcional con el de verdad; una vez que el conocimiento objetivo puede ser
verdadero o falso; si se relaciona con el criterio utilitarista del
conocimiento, una vez que el conocimiento puede ser útil o inútil (en el
momento), así se expresa en (Popper, 1982b, p. 114) "lo que hace de algo
un libro es la posibilidad o potencialidad de ser comprendido, su carácter
disposicional de ser comprendido e interpretado o incomprendido y mal
interpretado. Ahora bien, esta potencialidad o disposición puede existir
incluso sin ser actualizada o realizada nunca". De tales afirmaciones se
desprende también, que el conocimiento objetivo no pierde su condición de
objetividad por el hecho que no sea consultado, que no sea comprendido, que se
haya incluso demostrado su falsedad o porque sea reemplazado por una mejor
construcción.
A
pesar del "tercer mundo" ser una creación del hombre, la misma
alcanza su propio "campo de autonomía", cada conocimiento además
creará nuevos hechos in-intencionados (espontáneos e insospechados), nuevos
problemas inesperados y nuevas refutaciones. "hay también un efecto
importantísimo de retroalimentación entre nuestras creaciones y nosotros
mismos, entre el tercer mundo y el segundo, ya que los problemas nos impulsan a
crear nuevas cosas"
La
interrelación entre el "segundo mundo" y el "tercer mundo"
permite desarrollar el método propuesto por Karl Popper para la evolución del
conocimiento enmarcado en su racionalismo crítico, así:
Surge
el problema, se presenta una teoría tentativa como alternativa de solución al
problema, a través de la falsación se eliminan o detectan los errores, lo que
da como consecuencia el surgimiento de nuevos problemas; estos nuevos problemas
se pueden generar involuntariamente fruto de las relaciones entre el problema
inicial y las teorías tentativas propuestas, que arrojan situaciones no
planeadas y hasta inesperadas.
La
epistemología se convierte en la teoría de la evolución del conocimiento, la
teoría del progreso del conocimiento, del aumento del conocimiento. Una vez que
su función es estudiar el conocimiento objetivo, la resolución de problemas, la
construcción crítica y la contrastación crítica de teorías conjeturales que
compiten permanentemente (revolución científica permanente, en términos
Kuhnianos).
La
meta del científico es conseguir que las teorías propuestas sean altamente
contrastables "nuestra meta es conseguir teorías que sean no sólo
interesantes intelectualmente y altamente contrastables, sino también que, de
hecho, hayan salido mejor paradas que sus rivales de las contrastaciones
rigurosas; que, por tanto, resuelven mejor sus problemas y que den lugar a
nuevos problemas inesperados y fecundos, si su carácter conjetural se pusiese
de manifiesto mediante su refutación"
Para
Popper el "tercer mundo" es el mundo objetivo, pero este mundo crece
y evoluciona gracias fundamentalmente a la honestidad intelectual de los
científicos, que "intentan eliminar sus teorías falsas, intentan dejarlas
morir en su rincón. El creyente –hombre o animal- perece junto con sus
creencias falsas". Es asimilable y comprensible en el caso de la ciencia
su evolución a partir de conjeturas y refutaciones. Pero como aplicar dicho
método (hipotético-deductivo) a las obras de arte y la poesía, que Popper
también incluye entre los inquilinos del tercer mundo. Pero además surge un
interrogante con respecto a la idea de verdad que el autor identifica como
"proximidad a la verdad" y al cual le da el nombre de
"verosimilitud", a lo que se puede preguntar: ¿si la verdad no existe
o el hombre no la puede alcanzar y si la alcanza no podría advertir su
existencia, por qué es posible comprobar en una teoría un mayor contenido de
verdad que otra teoría?, dice Popper que es posible comprobar la falsedad de
una teoría pero no su verdad, ¿cómo puede decirse que una teoría es más
verosímil que otras, es decir, que tiene mayor "proximidad a la
verdad" si la verdad no se conoce"
Se
puede decir en términos popperianos que el grado de verosimilitud de una teoría
se determina por su capacidad de resistir exitosamente genuinos test
falsadores, es decir, que frente a los auténticos intentos de falsación, la
teoría ha respondido favorablemente. Frente a tal apreciación se puede
responder en términos de Kuhn, donde la permanencia de una teoría provisional
no mide la rigurosidad de teoría, sino la capacidad de la comunidad científica
para falsear la teoría en cuestión o de proponer una teoría mejor –con mayor
contenido empírico y/o teórico.
En
el texto "Conocimiento objetivo" acápite "El problema de la
comprensión", Popper fundamenta la teoría de los tres mundos en relación
con la comprensión, "hermenéutica", formulada para las ciencias
sociales, "partiré aquí del supuesto de que el problema central de las
humanidades es la comprensión de los objetos que pertenecen al tercer mundo...
la interpretación, en cuanto objeto del tercer mundo, será siempre una teoría,
como por ejemplo, una explicación histórica apoyada por una cadena de
razonamientos y quizá por elementos de juicio documentales". Tal
aseveración permite continuar sustentando la unidad de método, la validación a
través de la falsación y la defensa de la libertad de pensamiento como criterio
esencial en el progreso científico y artístico; pero ante todo sostener que en
las ciencias sociales también el hombre construye conocimiento objetivo que se
representa en el tercer mundo.
El
acto de comprender es entendido por Popper como un acto subjetivo, pero expone
que el mismo sólo puede entenderse a través de las relaciones que se presenten
en el "tercer mundo" que es un mundo objetivo. Para lo cual presenta
las siguientes tres tesis:
"Todo
acto subjetivo de comprensión está engarzado en gran medida con el tercer
mundo"
"Casi
todas las consideraciones que pueden hacerse en torno a dicho acto consisten en
señalar sus relaciones con los objetos del tercer mundo"
"Dicho
acto consta fundamentalmente de operaciones hechas con objetos del tercer
mundo: operamos con ellos casi como si fuesen objetos físicos".
Objetividad
y valoración: éste tema es abordado en detalle en el título primero "las
doctrinas anti-naturalistas del historicismo" del libro "La miseria
del historicismo", donde Popper presenta los siguientes comentarios:
"...
cada observación está basada en un intercambio de energía entre el observador y
lo observado, esto lleva a una incertidumbre, normalmente insignificante, en
las predicciones físicas, que se suele describir bajo el nombre de
"principio de la indeterminación". Es posible mantener que esta
incertidumbre es debida a una influencia mutua entre el objeto observado y el
sujeto observante, ya que ambos pertenecen al mismo mundo físico de acción y de
interacción". Tal afirmación genera la posibilidad de concebir en Popper
una línea de subjetividad en la relación sujeto-objeto, mucho más acentuada en
las ciencias sociales, "nos enfrentamos en el mundo de las ciencias
sociales con una plena y complicada interacción o influencia mutua entre sujeto
y objeto".
La
explicación, predicción y experimentación en las ciencias sociales tiene unas
condiciones muy singulares, por la influencia que el hombre puede ejercer sobre
el hecho u objeto "puede, en un caso extremo, incluso causar el
acontecimiento que predice: el acontecimiento podría no haberse producido en
absoluto de no haber sido predicho. En el otro extremo, la predicción de un
suceso inminente puede llevar a ser evitado e impedido...". Tal afirmación
permite analizar la objetividad de las ciencias sociales y aún ubicarla en un
puesto no garantizado de imparcialidad, frente a tal situación, Popper de forma
categórica afirma "y esto no obsta para que en ambos casos observe el
principio que parece garantizar la objetividad científica: es decir la verdad y
nada más qué la verdad". No se puede olvidar que tal frase puede ser
contradictoria desde varios puntos de vista; primero la verdad no se puede
conocer y es posible que no exista en términos absolutos, segundo, el
conocimiento es objetivo independiente de la verdad que puede tener la misma y
tercero la objetividad es una característica (la principal de los productos del
tercer mundo) y su existencia es independiente de la de los hombres, como no
parece ocurrir en las predicciones e intervención de los sujetos en las
ciencias sociales.
El
principio de objetividad que subyace en la afirmación anterior, se asocia con
el concepto de verdad, que es un concepto problemático y que Popper lo
desarrolla y lo aborda utilizando el término verosimilitud; tal acepción de
concepto de objetividad, ligado al concepto de verdad presenta dos problemas:
el primero, que puede interpretarse como una contradicción con el concepto de
objetividad entendido como "honestidad intelectual", y a la actitud
crítica del científico frente a su propia teoría y las de los demás y el
segundo problema es que el concepto de verdad es un concepto problemático en
obra de Popper, teniendo tal concepto diferentes acepciones, debiendo mucha de
la claridad del mismo el autor a la obra de Tarski (a quien dedica su libro
"Conocimiento objetivo".
El
concepto de verdad desarrollado por Tarski lo aplicó Popper a su formulación
teórica, en tal sentido se presentara un breve comentario de tal criterio de
verdad, expuesto en el texto "la concepción semántica de la verdad y los
fundamentos de la semántica" (1972); donde su principal problema es lograr
una definición satisfactoria de la verdad, que sea materialmente adecuada y
formalmente correcta y se fija además como objetivo, (Tarski, 1972, p. 10)
"especificar las palabras o conceptos que deseamos usar al definir la
noción de verdad y también debemos dar las reglas formales a que debiera
someterse la definición"
En
el trabajo desarrolla criterios tales como:
Una
definición satisfactoria de la verdad. Enunciado como el problema principal.
"La
extensión del término verdadero": orientando tal extensión a las
oraciones, sin excluir secundariamente a otra clase de objetos.
"El
significado del término verdadero": se acerca a la concepción aristotélica
clásica de la verdad "decir de lo que es que no es, o de lo que no es que
es, es falso, mientras que decir de lo que es que es, o de lo que no es que no
es, es verdadero".
"Un
criterio de adecuación material de la definición": a lo cual expone
(Tarski, 1972, p. 16) "deseamos usar el término verdadero de manera tal
que pueda enunciarse todas las equivalencias de la forma (T), y llamaremos
adecuada a una definición de la verdad si de ella se siguen todas estas
equivalencias"; (T) dada por X es verdadera si, y sólo si, p); donde X es
el nombre de la oración y p es la oración.
La
verdad como concepto semántico: la semántica se ocupa de relaciones entre las
expresiones lingüísticas y los objetos; (Tarski, 1972, p. 18) "la manera
más simple y natural de obtener una definición exacta de verdad es la que
acarrea el uso de otras nociones semánticas, Ej. Satisfacción".
"Lenguajes
con una estructura especificada": se hace necesario especificar la
estructura del lenguaje formal y el vocabulario del lenguaje en que se han de
dar las definiciones.
Con
las orientaciones anteriores y los criterios de "incoherencia de los
lenguajes semánticos" y "lenguaje, objeto y metalenguaje" logra
formular una definición de verdad (Tarski, 1972, pp. 33-35) "llegamos a
una definición de la verdad y de la falsedad diciendo simplemente que una
oración es verdadera si es satisfecha por todos los objetos, y falsa en caso
contrario... la concepción semántica de la verdad no nos da por así decir,
ninguna posibilidad de elección entre diversas definiciones no equivalentes de
esta noción". La definición del concepto de verdad permite extenderse para
tratar otras "nociones", importantes tales como: satisfacción,
designación y descripción.
Es
claro al advertir que su concepción de la verdad no es la correcta, ni la única
posible; una vez que es una noción que habrá que seguir trabajando, llegado a
expresar y proponer que (Tarski, 1972, p. 42) "no nos enfrentamos con un
concepto sino con diversos conceptos diferentes denotados por una palabra...
debiéramos convenir en usar diferentes términos para designar los diferentes
conceptos".
Popper
aborda su concepción de la verdad desde Tarski, al igual que en él se encuentra
un fuerte aire popperiano en los criterios de aceptación de una teoría
empírica. (Tarski, 1972, p. 65) "nos preguntamos si es razonable el
siguiente postulado: -"una teoría aceptable no puede contener (o implicar)
enunciado falso alguno"-. La respuesta a esta última pregunta es
claramente negativa. Pues, ante todo, estamos prácticamente seguros –sobre la
base de nuestra experiencia histórica- que toda teoría empírica aceptada hoy
sería tarde o temprano rechazada o reemplazada por otra teoría", expresa
de igual forma "Tan pronto como logramos mostrar que una teoría empírica
contiene (o implica) frases falsas, ya no puede considerarse aceptable"
En
el acápite "Teoría de la verdad objetiva: la correspondencia con los
hechos", (Popper, 1994, pp. 272-279); se resalta el gran aporte de Tarski,
" la gran realización de Tarski y la verdadera importancia de su teoría
para la filosofía de las ciencias empíricas residen, creo, en el hecho de que
restableció una teoría de la correspondencia de la verdad absoluta u objetiva,
que se había vuelto sospechosa. Reivindicó el libre uso de la idea intuitiva de
la verdad como correspondencia con los hechos. Gracias a la obra de Tarski, la
idea de verdad objetiva o absoluta, esto es, de la verdad como correspondencia
con los hechos; parece ser aceptada con confianza en la actualidad por todos
los que la comprenden."
Le
permite además a Popper hacer una distinción entre la ciencia pura y la ciencia
aplicada "si deseamos dilucidar la diferencia entre ciencia pura y ciencia
aplicada, entre la búsqueda de conocimientos y la búsqueda de poder o de
instrumentos poderosos. Entonces no podemos prescindir de ella -noción de
verdad-. Pues la diferencia es que, en la búsqueda de conocimiento, tratamos de
hallar teorías verdaderas o al menos, teorías que estén más cerca de la verdad
que otras, que correspondan mejor a los hechos; mientras que en la búsqueda de
teorías que sean meramente instrumentos poderosos para ciertos propósitos, en
muchos casos nos sirven muy bien teorías de las que sabemos que son
falsas"
Verdad
y objetividad: para abordar el concepto de verdad en Popper, se puede lograr
desde diferentes posiciones del autor, para lo cual abordaremos únicamente dos
puntos: el concepto de las fuentes del conocimiento y el concepto de
verosimilitud. De las fuentes del conocimiento, se expondrán las principales
tesis extractadas del artículo "Fuentes del conocimiento y de la
ignorancia" a saber:
No
hay fuentes del conocimiento. Debe darse bienvenida a toda sugerencia, pero
todas deben ser sometidas a un examen crítico.
La
pregunta epistemológica correcta no se refiere a la fuente sino más bien si la
afirmación hecha es verdadera. Es decir si concuerda con los hechos.
Un
procedimiento típico es examinar si nuestras teorías son compatibles con
nuestras observaciones.
Tanto
cualitativamente como cuantitativamente la fuente de nuestro conocimiento que
es, con mucho la más importante –aparte de nuestro conocimiento innato- es la
tradición.
El
punto anterior no quiere decir que se defienda la actitud tradicionalista, pues
toda parte de nuestro conocimiento tradicional y aun el innato, puede y debe
someterse a la crítica.
El
conocimiento no puede partir de la nada, ni tampoco de la observación, el
avance del conocimiento consiste en la modificación del pensamiento anterior.
Aunque por casualidad tenga otra razón.
Las
epistemologías pesimistas y optimistas están igualmente equivocadas. Denota que
están equivocadas las posiciones de quienes niegan toda posibilidad del
conocimiento por no poder justificar el mismo, como quienes creen en la
posibilidad de alcanzar conocimiento verdadero y absoluto; los optimistas
epistemológicos se dividen en dos corrientes los racionalistas y los
empiristas; los racionalistas consideran que lo único objetivo en el
conocimiento son las ideas, que la verdad está en la razón (Descartes); los
empiristas por el contrario creen que la verdad está en las impresiones que se
dan a través de los sentidos, donde la verdad se alcanza por medio de una
lectura correcta del libro de la naturaleza (Bacon).
Ni
la razón, ni la observación son autoridades. La intuición intelectual y la
imaginación son muy importantes, pero no son confiables, pueden mostrarnos las
cosas muy claras y distintas pero conducirnos a error. La mayoría de las
teorías son falsas, por no decir que todas.
Aunque
la claridad es valiosa en si misma, no sucede lo mismo con la exactitud y la
precisión: puede no valer la pena tratar de ser más preciso de lo que nuestro
problema requiere. La precisión lingüística es un fantasma; por lo que deben
evitarse a cualquier precio los problemas verbales.
Toda
solución de un problema plantea nuevos problemas sin resolver, y ello es tanto
más así cuanto más profundo era el problema original y más audaz su solución.
En
la sociedad el papel que juega el hombre de ciencia es más influyente en su
objeto de estudio, que la influencia que se puede ejercer en las ciencias
naturales, así se expone en (Popper, 1981, p. 30) "por tanto, no debemos
sorprendernos al ver que en las ciencias sociales no haya casi nada parecido a
la objetividad y al ideal de búsqueda de la verdad que vemos en física. Es de
esperar que nos encontremos en las ciencias sociales con tantas opiniones como
se puedan encontrar en la vida social, tantos puntos de vista como hay
intereses". Aunque Popper acepte este argumento historicista, no comparte
que el mismo impida la objetividad de las ciencias sociales, una vez que el
análisis de los elementos no objetivos pertenece al "historicismo" o
a la "sociología de la ciencia", pero el estudio de la lógica de la
ciencia conserva su posición crítica y por tanto se centra en el conocimiento
objetivo.
El
segundo elemento en mención además de las fuentes del conocimiento, es el
concepto de verosimilitud, como aproximación al concepto de verdad, representa
el grado de cercanía de una teoría en comparación con otra a la verdad, lo que
se determina, por medio del análisis de su "contenido de verdad" y su
"contenido de falsedad". Pero el concepto de verosimilitud ha
generado gran polémica como lo muestra (Moulines, 1997, p. 426-427) "como
ha reconocido el propio Popper, su definición de verosimilitudes es defectuosa,
pues produce inconsistencias... el principal problema es que dicho concepto,
independientemente de la medida específica que se dé, no resuelve el problema
para el que el realista recurre a él... debemos elegir las hipótesis mejor
corroboradas, pero tiene nada garantiza que corroboración y verosimilitud vayan
de la mano. Es perfectamente posible que hipótesis cada vez más corroboradas
sea cada vez menos verosímiles. La verdad sigue estando ausente de la
investigación científica. Que la ciencia avanza hacia la verdad es un supuesto
injustificado y, por tanto gratuito. El realismo de Popper es puramente
testimonial..."
El
profesor García, desarrolla "La paradoja de la verdad variable", para
criticar fuertemente el concepto de verdad y de verosimilitud expuesto por
Popper, (García, 2001, p. 71-74) "permítanme iniciar este apartado
recurriendo a un símil gráfico. El propósito de la ciencia consiste en
aproximarse, tanto como sea posible a la verdad. Popper, y con él muchos otros
autores, han expresado su acuerdo al respecto, pero al tiempo nos han advertido
que la línea de llegada no se encuentra dibujada de manera definitiva. Como en
un universo en expansión, va modificándose de manera permanente de modo que a
lo único que realmente alcanzas las teorías es la verosimilitud. Es como la
carrera de Aquiles y
"El
asunto se complica si tenemos en cuenta que Popper ha hecho de la verdad un
asunto intemporal. En sus obras más recientes ha escrito que los enunciados son
de una vez y para siempre verdaderos o falsos. Tal sugerencia es correcta,
nuestra comprensión del mundo se vería afectada cada vez que seamos incapaces
de descubrir con exactitud el valor de verdad de los enunciados... el
descubrimiento de la verdad se torna en una meta que no puede alcanzarse jamás
de manera efectiva... como no hay verdad definida es posible prolongar el juego
para siempre, pues cuando pensemos haber acertado descubrimos que la meta se ha
redefinido y que es indispensable revisar y modificar nuestras jugadas, si
queremos seguir participando en él."
Se
culmina esta crítica con una cita de Popper, "existen verdades inciertas
–incluso enunciados verdaderos que consideramos falsos- pero no existen
certezas inciertas. Como nunca podemos conocer nada con seguridad, simplemente
no vale la pena buscar la certeza; pero sí vale la pena buscar la verdad; y
esto lo hacemos principalmente buscando equivocaciones a fin de poder
corregirlas. Por ello la ciencia, el conocimiento científico, es siempre
hipotético: es conocimiento por conjetura. Y el método de la ciencia es el
método crítico: el método de búsqueda y eliminación de errores al servicio de
la verdad".
También
descarta Popper la necesidad del conocimiento histórico como fundamental para
la comprensión de la estructura lógica de las teorías, "no necesitamos
saber, además, cuál de los planetas es el más viejo, o cuál entró en el sistema
desde fuera: la historia de la estructura, aunque sea interesante, en nada
contribuye a nuestra comprensión de su comportamiento y de su desarrollo
futuro"
Con
respecto a la sociología o sicología del conocimiento, Popper presenta una
consideración especial para las ciencias sociales y el papel que juega la
historia en la comprensión de las mismas, lo que sería parte de su análisis
objetivo, "es obvio que las estructuras físicas difieren grandemente en
este sentido de cualquier estructura social; estas no pueden ser entendidas, ni
su futuro predicho, sin un cuidadoso estudio de su historia, aunque tuviésemos
un conocimiento completo de su "constelación" en este momento"
Las
diferencias en el estudio de la física y las ciencias sociales, se encuentra
también en la posibilidad de aislar el objeto de estudio, para extraer del
mismo las conclusiones "los experimentos sociológicos a gran escala nunca
son experimentos en el sentido físico. No están hechos para hacer progresar el
conocimiento como tal, sino para conseguir el éxito político. No son llevados a
cabo en un laboratorio aislado del mundo exterior; por el contrario, el mero
hecho de que sean llevados a cabo, cambia las condiciones de la sociedad. Nunca
pueden ser repetidos precisamente bajo las mismas condiciones, ya que estas
condiciones fueron cambiadas por su primera ejecución", "... la
situación puede haber cambiado mucho antes de que nadie haya notado el
cambio".
La
discusión que sostiene Popper con los historicistas, implica no solo una
refutación a tal concepción, sino también un reconocimiento de muchas de las
tesis por ellos defendidas, pero que encierran una concepción de objetividad
particular; para delimitar la acepción del término, se transcribe la concepción
del autor sobre el historicismo, (Popper, 1981, p. 17) "entiendo por
historicismo un punto de vista sobre las ciencias sociales que supone que la
predicción histórica es el fin principal de éstas, y que supone que este fin es
alcanzable por medio del descubrimiento de los ritmos o los modelos, de las
leyes o las tendencias que yacen bajo la evolución de la historia".
La
disertación se agudiza con respecto a la unidad de método o a la diferencia de
método que debe utilizar las ciencias naturales y las sociales; para argumentar
la unidad de método Popper expone "la sociología, como la física, es una
rama del conocimiento que intenta ser, al mismo tiempo empírica y
teórica..." al definir qué se entiende por empírico y por empírico, se
determina que la objetividad en ambas ciencias es alcanzada a través de la
utilización del mismo método"
"Al
decir que es una disciplina teórica, entendemos que la sociología tiene que
explicar y predecir acontecimientos, con la ayuda de teorías o leyes
universales (que intentan descubrir); al describir la sociología como ciencia
empírica, queremos decir que ha de estar corroborada por la experiencia, que
los acontecimientos que explica y predice son hechos observables y que la
observación es la base que acepta o rechaza cualquier teoría propuesta".
En
la anterior afirmación de Popper, subyacen los siguientes elementos
problémicos; el sociólogo (o el físico) no intentan descubrir leyes, bajo el
lenguaje popperiano ellos intentarían imponer leyes a la naturaleza (lo
argumenta Popper desde la concepción de Kant), (Popper, 1994, p. 237)
"para decirlo en palabras de Kant "Nuestro intelecto no extrae sus
leyes de la naturaleza... sino que las impone a la naturaleza" ...
preferiría, expresarla en la siguiente forma modificada –nuestro intelecto no
extrae sus leyes de la naturaleza, sino que trata –con diversos grados de
éxito- de imponer a la naturaleza leyes que inventa libremente", una vez
que no es objetivo el intento de descubrir leyes, con la ayuda del método
inductivo. Otro elemento problémico es la observación sugerida Popper, la cual
debe entenderse necesaria en el proceso de validación de la teoría y no en su
construcción; es decir, la teoría se formula a partir de la utilización de un
método deductivo y la observación permite falsear cualquier teoría científica,
en tal sentido no es cualquier tipo de observación la que propone el autor, es
una observación que se centra en los hechos que evidencien el no cumplimiento
de lo prescrito por la teoría; la otra observación que busque confirmaciones de
la teoría no es una herramienta objetiva, pues esta búsqueda de elementos
confirmatorios no permite la evolución del conocimiento científico, una vez que
la verdadera validación de la teoría se logra con intentos reales de falsación.
Argumenta
Popper la unidad de método en la siguiente afirmación "cuando hablamos de
éxito, en física, pensamos en el éxito de sus predicciones; y el éxito de sus
predicciones puede decirse que es lo mismo que la corroboración empírica de las
leyes de la física. Cuando contrastamos el relativo éxito de la sociología con
el éxito de la física, estamos suponiendo que el éxito de la sociología
consistiría, de la misma forma y básicamente, en la corroboración de las
predicciones. De aquí se sigue que ciertos métodos –predicciones con la ayuda
de leyes y el poner a prueba las leyes por medio de la observación- tienen que
ser a su vez comunes a la física y a la sociología".
La
corroboración empírica de la teoría ha de entenderse más que por el
cumplimiento de las formuladas, porque no se den los hechos que la teoría
prohíbe. Pero la formulación de una unidad de método no implica el
desconocimiento de diferencias entre las ciencias sociales y las ciencias
naturales; pero tales disimilitudes no impiden que la objetividad del estudio
de las mismas se desarrolle en unos esquemas generales de intentos de imponer
leyes que determinen regularidades en los universales, más que centrados en
análisis de comportamiento de los singulares.
La
objetividad es entendida en Popper no sólo como un factor de tipo individual,
sino como un factor de carácter colectivo y social; el autor lo expresa en
(Popper, 1981, p. 170-171) "es interesante que lo que normalmente se llama
objetividad científica se basa, hasta cierto punto, en instituciones sociales.
La ingenua opinión de que la objetividad científica se basa en la actitud
mental o psicológica del hombre de ciencia individual, en su educación, cuidado
y desinterés científico, genera como reacción la opinión escéptica de que los
hombres de ciencia no pueden nunca ser objetivos. Según esta opinión, su falta
de objetividad será seguramente desdeñable en las ciencias naturales, en las
que las pasiones no se excitan, pero en las ciencias sociales, en las que
quedan implicados prejuicios sociales, preferencias de clase e intereses
personales, puede ser fatal. Esta doctrina, desarrollada con todo detalle por
la llamada "Sociología del conocimiento", olvida enteramente el
carácter social o institucional del conocimiento científico, porque se basa en
la ingenua opinión de que la objetividad depende de la psicología del hombre de
ciencia individual. Olvida el hecho de que ni la sequedad ni la abstracción de
una materia de estudio de las ciencias naturales impide que la parcialidad y el
interés propio influyan en las creencias del hombre de ciencia, y que si
tuviésemos que depender de su desinterés, incluso la ciencia natural sería
totalmente in-hacedera. Lo que la sociología del conocimiento olvida es precisamente
la sociología del conocimiento, el carácter social o público de la ciencia.
Olvida el hecho de que es el carácter público de la ciencia y de sus
instituciones el que impone una disciplina mental sobre el hombre de ciencia
individual y el que salvaguarda la objetividad de la ciencia y su tradición de
discutir críticamente las nuevas ideas.
...
como la investigación científica de problemas sociales tiene necesariamente que
influir en la vida social, es imposible que el sociólogo que advierta esta
influencia mantenga la debida actitud científica de objetividad desinteresada.
Pero no hay nada privativo de la ciencia social en esta situación. Un físico o
un ingeniero físico están en la misma situación. Sin ser un sociólogo, puede
darse cuenta de que el invento de un nuevo avión puede tener una influencia
tremenda sobre la sociedad".
En
la afirmación anterior Popper hace referencia al término de objetividad sin
determinar efectivamente lo que entiende por el mismo, aunque reconoce que no
es una actitud desinteresada del científico frente al conocimiento científico,
deja la sensación de que la misma es una actitud particular del hombre de
ciencia, entendido no en el sentido individual, sino en su condición cultural,
de miembro de una sociedad. Pero esta concepción dista mucho de la definición
que da de "objetividad" desde la teoría de los tres mundos, donde lo
objetivo es una construcción teórica o artística que se ha independizado del
hombre después de ser creado, cobrando por sí misma, autonomía e independencia.
Popper
coincide con Hayek en la defensa dela libertad como fundamento del hombre, la
libertad como necesaria en el progreso del hombre, así lo expone Hayek en sus
obras "Camino de servidumbre" y "fundamentos de la
libertad", donde la coacción solo puede ser permitida, cuando se ejerce
por parte del estado para evitar o reparar la coacción que individuos ejercen
sobre otros individuos; se expone que cualquier intento de generalizar
principios, valores y fines sociales, lo único que logra es la tiranía del deber
ser construido por un grupo de personas y que negaría la opción que otros
hombres asumieran su propio camino, asumiendo también sus respetivas
consecuencias, una vez que liberad no pueden existir sin responsabilidad. Si
asociamos el término libertad con el de objetividad, entendiendo la objetividad
desde actitud y no desde tercer mundo, se diría que la objetividad requiere el
máximo de libertad del hombre de ciencia para investigar, de lo contrario el
investigador es un constructor de teorías de "falso conocimiento" o
"ad hoc" con el propósito de justificar las acciones presentes o
futuras de quien cancela la investigación.
Popper
en similar sentido al de Hayek, expone que la ciencia no debe intentar
controlar el factor humano, una vez que si busca manipular la naturaleza
humana, se sustenta tal intento en un "capricho" de un grupo o un
individuo, actitud contraria a la ciencia misma. "Sin duda, la biología y
la sicología pueden resolver o podrán pronto resolver, "el problema de
transformar al hombre". Sin embargo, aquellos intenten hacer esto
destruirán inevitablemente la objetividad de la ciencia y de esta forma a la
ciencia misma, ya que ambas están basadas en la libre competencia del
pensamiento; es decir en la libertad; (en este sentido y aplicado a la ciencia
social, escribió el libro "La sociedad abierta y sus enemigos). Si se
quiere que continúe el crecimiento de la razón y que sobreviva la racionalidad
humana, nunca se habrá de intervenir en la diversidad de los individuos y de
sus opiniones, fines y propósitos (excepto en casos extremos, cuando la
libertad política esta en peligro); incluso la llamada, tan satisfactoria
emocionalmente, a una común tarea, por excelente que sea, es una llamada a
abandonar toda rivalidad de opiniones morales y la mutua crítica y discusión
causadas por esas opiniones. Es una llamada a abandonar el pensamiento
racional".
La
anterior consideración popperiana expone la relación directa que existe entre
la libertad y la objetividad, entre la objetividad y el progreso del
conocimiento, en tal sentido, la racionalidad crítica exige la defensa de
condiciones de libertad como criterio fundamental para el desarrollo del
conocimiento científico objetivo. "El evolucionista que pide control
científico de la naturaleza no advierte lo suicida que es esta petición. El
resorte y motor de la evolución y el progreso es la variedad del material que
puede llegar a ser objeto de selección. En cuanto concierne a la evolución
humana, lo es "libertad de ser singular y distinto del vecino",
"de estar en desacuerdo con la mayoría y seguir el propio camino". El
control holistico, que llevaría no a la igualación de los derechos humanos,
sino a la de las mentes humanas, significaría el final del progreso"
El
trabajo de Popper al enmarcarse dentro de la línea de la lógica de la
investigación, traza límites con la historia de la ciencia y con los análisis
que pretenden entregar a la historia y a la sociología un papel más importante,
que el de anecdotario de ensayos y errores; situación que le permite al
profesor Antonio Beltrán en la introducción al texto de Kuhn "¿Qué son las
revoluciones científicas?", hacer el siguiente comentario (Kuhn, 1995, p.
13) "pronto vendría Popper a crítica las tesis centrales del empirismo
lógico, defendiendo el falsacionismo contra el verificacionismo, el método
hipotético-deductivo contra la inducción y proponiendo como problema básico el
del crecimiento de la ciencia. Pero eso no acercaba en lo más mínimo la
filosofía de la ciencia a la historia de la ciencia. Por el contrario Popper
pone más énfasis aún en que ambas cosas no sólo son distintas sino que la
historia está subordinada a la filosofía de la ciencia. Formulara así lo que
llama "principio de transferencia". Esta es una de las joyas
popperianas que luce así -"todo lo que es verdad en el dominio de la
lógica, lo es también en el método científico y en la historia de la
ciencia"-"
Lakatos
expone que la historia debe nutrirse de la filosofía de la ciencia y viceversa,
para ello toma la frase de Kant "la filosofía de la ciencia sin historia
de la ciencia es vacía; la historia de la ciencia sin filosofía de la ciencia
es ciega". Sus tesis las presenta de la siguiente forma (Lakatos, 1983, p.
134) "se defenderá que: a) la filosofía de la ciencia suministra
metodologías normativas con las que el historiador reconstruye la
"historia interna", ofreciendo de este modo una explicación racional
del crecimiento del conocimiento objetivo; b) dos metodologías rivales pueden
ser evaluadas con ayuda de la historia (interpretada normativamente); c)
cualquier reconstrucción racional de la historia debe ser complementada
mediante una historia externa (socio-sicológica)". Tal aseveración de
Lakatos permite encontrar una diferencia con respecto a la objetividad en el
estudio de la ciencia; mientras para Popper la objetividad la impone el estudio
lógico de la investigación, desde el análisis de las estructuras de las teorías
y su validación; para Lakatos el estudio del conocimiento objetivo exige un
análisis desde la filosofía de la ciencia y desde la historia de la ciencia.
Bajo
la anterior concepción, Popper considera objetivo los lineamientos
desarrollados bajo los criterios lógicos, que supeditan las demás
consideraciones sobre la ciencia que se hacen desde estudios diferentes a los
de la lógica de la investigación científica; a lo que el profesor Beltrán
contrapone la afirmación de Koyré "la historia del pensamiento científico
no es enteramente lógica. Por eso, para comprender su evolución hay que tener
en cuenta factores extra-lógicos"
La
dicotomía puede superarse delimitando las disciplinas y reconociendo en ellas
de forma individual su autonomía, su independencia y objetividad; formulando
que tienen igual objeto material de estudio "la ciencia", pero cada
una tiene un objeto formal de estudio muy particular (filosofía de la ciencia,
historia de la ciencia, sociología de la ciencia, sicología de la ciencia); lo
que permite además potenciar el enriquecimiento teórico-práctico desde el
diálogo igualitario y no pretendidamente jerárquico entre las mismas; de donde
se puede concluir que no existe un mayor grado de objetividad en una de estas
disciplinas de forma per se y a priori, sino que cada una tiene su campo de
acción específico y la objetividad se determina a partir del estudio crítico de
las mismas.
El
trabajo conjunto entre filosofía de la ciencia e historia de la ciencia no
disminuye la objetividad a ninguna de las dos disciplinas, por el contrario las
puede fortalecer, como se expone en (Kuhn, 1995, p. 19) "la historia de la
ciencia puede contribuir a salvar la brecha que hay entre los filósofos de la
ciencia y la propia ciencia, y puede ser para ellos una fuente de problemas y
datos".
El
profesor Beltrán expone que las consecuencias de la discusión en la que
participa o inicia Popper frente a la distinción entre la "lógica de la
justificación" y la "lógica del descubrimiento" o "contexto
del descubrimiento" ha llevado a Popper a defender argumentos que lo
ubicarían en una actitud no crítica, contraría al modelo pro el expuesto, en
los comentarios siguientes del profesor Beltrán se evidencia tal crítica donde
analiza la reacción de Popper frente a la propuesta kuhniana, que pone en tela
de juicio la objetividad popperiana (Kuhn, 1995, p. 33-37) "la reacción de
Popper no fue una muestra de su racionalismo crítico que había postulado, o
quizá si lo fue. El hecho es que haciendo extensibles las consecuencias que la
inconmensurabilidad tenía en su lógica a las dimensiones históricas y
sicológicas, la rechazaba como un "dogma peligroso" e insistió desde
entonces, sin más, en la afirmación de la racionalidad y el progreso según sus
criterios. Al aceptar la existencia de la "ciencia normal" era para
decir que "el científico normal" tal como Kuhn lo describe, es una
persona que habría que compadecer. Parece que si el análisis lógico de los
productos científicos o la metodología popperiana consiste en esforzarse por
elaborar unas reglas metodológicas que nadie usa, para una ciencia que nadie
hace, podemos preguntarnos qué sentido tiene todo esto." Cita Beltrán las
posturas de Sneed, Stegmüeller y Moulines entre otros, quienes encontraron
sumamente importante la obra de Kuhn y sobre Popper afirman "la versión de
Popper o sus antecesores es, efectivamente insostenible porque con su
"imitación dela manera de proceder matemático" utiliza un concepto de
teoría inadecuado"
Feyerabend
ha sido uno de los grandes críticos de Popper, al respecto se presentaran unas
de las críticas más significativas que él presentó al racionalismo crítico en
el texto "Diálogos sobre el método", donde con respecto a Popper dice
que "no es un filósofo, es un maestro de escuela" sobre la crítica de
Popper a Freud y la admiración que siente por Einstein, expone el siguiente
comentario: "no ha existido nunca el monstruo del
"psicoanálisis" tal como es descrito por Popper. Cuando Freud salió a
la luz pública estaba solo. Tenía ciertas ideas que fue desarrollando,
contrastando y modificando. La teoría de Freud y Breuer constituye la primera
etapa de este desarrollo. Según esta teoría, la histeria se debe a eventos
traumatizantes y puede curarse ayudando al paciente a recordar y revocar dichos
eventos. La teoría no sobrevivió. Se descubrió que no siempre es suficiente el
recuerdo del evento y se descubrió además que las supuestas curaciones sólo
sustituyen unos síntomas por otros. En consecuencia, Freud volvió a modificar
su teoría. Luego, sus discípulos y colaboradores empezaron a criticarle. Se
consiguió así la sicología individual y la sicología de Jung. La teoría de la
relatividad nunca condujo a semejante proliferación de puntos de vista ni a
semejante plétora de críticas. Muy al contrario, cuando la teoría especial de
la relatividad tropezó con su primera dificultad, Einstein no se impresionó por
ello. Subrayó que la teoría era simple, que tenía sentido para él, y que no
estaba dispuesto a abandonarla. Posteriormente ridiculizó a quienes se
impresionaban por la "verificación producida por pequeños efectos"
como solía llamar, de forma un tanto irónica, a los procedimientos de
contrastación. Así que ya ve usted, la explicación que aduce Popper de la
situación histórica no profundiza mucho y es incorrecta incluso en la
superficie...", "... lo que usted llama la "Teoría de
Popper" constituye una contribución a la teoría de la confirmación y no
tiene nada que ver con la ciencia".
Continúa
diciendo de Popper que "los enunciados contrastantes son enunciados que
supone han de obtenerse por medio de experimentos o de la observación. Después
de todo, Popper es un empirista e insiste hasta la saciedad en ello... pues su
Lógica de la investigación científica, nos encontramos con enunciados generales
y enunciados singulares. Pero ahora no nos interesa esta deficiencia. Se trata
de una deficiencia susceptible de enmienda. Vamos a suponer en consecuencia,
que el modelo de Popper constituye una re-construcción correcta de una parte de
la ciencia; ello deja intacta la cuestión de si dicho modelo funciona en este
mundo... el problema es el siguiente. Si usted hace una generalización y no
encuentra evidencia alguna que la amenace, entonces puede usarla en alguna
tarea constructiva. Puede contrastarla, en el decurso de la contrastación
encontrará hechos nuevos y así aumentará gradualmente tanto su conocimiento
factual como su comprensión del mundo. Si después de 50 años se ve forzado a
abandonar su teoría debido a la evidencia en contra, no se habrá producido
ningún perjuicio, pues la teoría, aunque falsa, le ha ayudado a hacer avanzar
la ciencia... en nuestro mundo, las reglas de Popper son instrumentos
inadecuados para seleccionar teorías de modo racional".
Con
respecto a al objeto de la ciencia Popper desarrolla un capitulo (Popper, 1994,
p. 181-192), de donde se sustentan las siguientes afirmaciones:
Los
científicos tienen diferentes metas (pero por ello la ciencia no pierde
objetividad), la ciencia carece de metas.
La
ciencia consiste en dar explicaciones satisfactorias de todo aquello que nos
parece precisar una explicación.
Se
deben rechazar como insatisfactorias las explicaciones de tipo circular, por lo
que se pide una explicans (explanans) que sea contrastable independientemente.
Con
respecto a las regularidades dice "las leyes de la naturaleza las
pensamos, más bien, como descripciones (conjeturales) de las propiedades
estructurales de la naturaleza –o de nuestro propio mundo-
Concluye
sobre el objeto de la ciencia "la razón es que, una vez que se ha dicho
que el objeto de la ciencia es explicar y que la explicación más satisfactoria
será aquella contrastable y contrastada de hecho de un modo más rigurosa,
sabemos todo lo que necesitamos saber como metodólogos.
En
Popper se pueden estudiar tres aspectos fundamentales: el principio de
demarcación, el rechazo a la inducción-modelo alternativo de la deducción y el
falsacionismo; los tres elementos están relacionados con la objetividad de
forma directa, a continuación se presenta cada uno de estos tópicos y su
interacción con la objetividad.
El
problema de la inducción
La
vida cotidiana ha llevado al hombre a que por "hábito o costumbre" se
anticipe a hechos, o intente interpretar sucesos pasados a partir de las
enseñanzas de las experiencias pasadas, en múltiples ocasiones las predicciones
resultan acertadas, pero ello no da certeza a la validez universal del método;
el profesor (García, 2001, p. 13) expone sobre éste aspecto "creemos en
estas leyes porque han actuado durante miles de millones de años hasta el
presente (o así nos parece), pero, como lo insinúa Bertrand Russell un número
cualquiera de casos en que se haya cumplido una ley en el pasado "no
proporciona evidencia de que se realizará en el futuro", la asociación de
eventos pasados-futuro nos persuade de que en el porvenir ocurrirán las cosas
tal como ocurrieron antes, o cuando menos de manera muy parecida"
La
inducción conforme a lo expuesto por Popper tampoco es un punto que permita la
distinción entre ciencia y no-ciencia, una vez que la verificación por
inducción es una verificación limitada a los hechos observados y no puede
pretenderse la universalización de las regularidades observadas con sentido
universalista; en tal sentido la inducción no es el método que permite la
distinción entre la ciencia y la metafísica; (Popper, 1994, p. 309) "La
razón de ello es que el concepto positivista de "significado" o
"sentido" (o de verificabilidad, o de confirmabilidad inductiva,
etc.) es inadecuado para permitir esta demarcación, simplemente porque no es
necesario que la metafísica carezca de sentido para que no pueda ser
ciencia".
En
"La lógica de la investigación científica" (Popper, 1982a, p. 29)
resalta los problemas de la inducción e invalida el intento de solución que
ofreció Kant para superar el obstáculo advertido por Hume "el principio de
inducción tiene que ser un enunciado universal. Así pues, si intentamos afirmar
que sabemos por experiencia que es verdadero, reaparecen de nuevo justamente
los mismos problemas que motivaron su introducción: para justificar éstas hemos
de suponer un principio de inducción de orden superior, y así sucesivamente.
Por tanto, cae por su base el intento de fundamentar el principio de inducción
en la experiencia que lleva inevitablemente, aun regresión infinita... Kant
trató de escapar a esta dificultad admitiendo que el principio de inducción (que
el llamaba "principio de causación universal") era "valido a
priori". pero a mi entender, no tuvo éxito en su ingeniosa tentativa de
dar una justificación a priori de los enunciados sintéticos"
Entre
las objeciones más comunes al principio de inducción pueden encontrarse las
siguientes, (García, 2001, p. 14):
La
inferencia inductiva, no importa cuan grande sea el número de casos
particulares observados, no es concluyente.
El
principio de inducción no puede ser una verdad puramente lógica (como una
tautología o un enunciado analítico)
El
principio de inducción tiene que ser un enunciado sintético, pero si se
aceptase esta restricción, caeríamos en incoherencias lógicas y finalmente nos
veríamos llevados a una regresión al infinito.
La
interpretación de la inducción en términos de probabilidad no resuelve el
problema. Conduce a un regresus a la doctrina del apriorismo
Aún
sin la inducción es posible resolver el problema de si el futuro será semejante
al pasado
"Es
verosímil que el futuro no sea muy diferente del pasado", es una regla muy
vaga y poco interesante, además presupone una teoría del tiempo en la que éste
se define como un transcurrir homogéneo.
Las
proposiciones universales, mediante las cuales se expresan las leyes de la
ciencia, no son empíricamente verificables.
Popper
no acepta la inducción como criterio de definición de la ciencia y
(Mardones,
1991, p. 92) se relaciona un fragmento del texto de Popper "La miseria del
historicismo", donde se hace la siguiente crítica a la inducción "...
precisamente porque nuestra finalidad, se dice, es establecer la verdad de una
teoría, debemos experimentarlas lo más severamente que podamos; esto es,
debemos encontrar sus fallos, debemos intentar refutarlas. Solo si no podemos
refutarlas a pesar de nuestros esfuerzos, podemos decir que han superado bien
severos experimentos. Esta es la razón por la cual el descubrimiento de los
casos que confirman una teoría significa muy poco si no hemos intentado
encontrar refutaciones y fracasado en el intento. Porque si no mantenemos una
actitud crítica, siempre encontraremos lo que buscamos: buscaremos y encontraremos
confirmaciones y apartaremos la vista de cualquier cosa que pudiese ser
peligrosa para nuestras teorías favoritas y conseguiremos no verla". El
comportamiento de validación por verificación a través de la inducción se
configura entonces como un mecanismo que permite confirmar las teorías, pero no
desarrolla un marco crítico que permita encontrar los errores de las mismas.
En
el proceso epistemológico de crítica a la inducción, hay que diferenciar dos
elementos en el conocimiento, el contexto de descubrimiento y el contexto de
justificación; el segundo exige el máximo de objetividad, coherencia, lógica y
rigurosidad; el primero responde a todos los factores extrínsecos e intrínsecos
que confluyen en el surgimiento de una teoría. Así bajo una orientación
positivista extrema el desarrollo del conocimiento científico se da en tres
etapas: dos de ellas no científicas y una científica, las cuales se denominan:
Contexto genético (no científico), contexto de validación (científico) y
contexto pragmático (no científico).
Criterio
de Demarcación
El
problema de la demarcación ha preocupado a filósofos desde la época de Bacon, y
desde tal época se ha creído que el método experimental inductivo es el método
de la ciencia y que la distingue de la metafísica; entendiendo que la
objetividad es utilizar el método de la ciencia para descubrir sus verdades,
Popper nunca aceptó tal concepción, y por el contrario propuso la refutabilidad
como criterio de demarcación, (Popper, 1994, p. 312) "un sistema sólo debe
ser considerado científico si hace afirmaciones que puedan entrar en conflicto
con las observaciones y la manera de testar un sistema es, en efecto, tratando
de crear tales conflictos, es decir, tratando de refutarlo. Así, la
testabilidad es lo mismo que la refutabilidad y puede ser tomada igualmente,
por lo tanto, como criterio de demarcación".
Se
considera que el enfoque crítico es la esencia de un método científico, la
crítica es gradual, todos los intentos de testar una teoría no son de igual
dimensión, algunos son más rigurosos y exigentes que otros, las teorías más
precisas tienen un mayor riesgo potencial de ser testadas, pero si no es
testada tal teoría después de originales y sinceros intentos de falsación, la
teoría será más firme y sólida, no por ello verdadera en términos absolutos. Lo
que permite afirmar que la objetividad también es cuestión de grado, las de
mayor grado de objetividad son las que se someten de forma más riesgosa a
genuinos test falsadores y otras teorías que son objetivas en un menor grado
tienen predicciones menos riesgosas, lo que hace que objetivamente tengan menor
nivel.
Frente
a la imposibilidad lógica de la inducción, queda que las teorías no son más que
suposiciones; en tal caso la actitud del científico se orienta a preferir entre
las distintas teorías alternativas que se presentan, frente a ello, Popper
expone las siguientes consideraciones, entendiendo que la falsación es también
el criterio de demarcación, que permite tratar las proposiciones científicas de
la seudo-científicas:
"Está
claro que el problema de la preferencia surgirá fundamentalmente, en relación
con el conjunto de teoría rivales; es decir que se ofrezcan como soluciones a
los mismos problema". Tal criterio permite advertir que Popper admite la
existencia de teorías que resuelven los mismos problemas, como coexistencia de
teorías rivales, tal coexistencia se presentará hasta que una de las teorías
demuestre mayor consistencia de las alternativas, a través de la resistencia a
intentos de falsación.
"El
teórico que se interesa por la verdad, debe también interesarse por la
falsedad, pues descubrir que un enunciado es falso equivale a descubrir que su
negación es verdadera". La falsedad de un enunciado no sólo permite
descartar el mismo como verdadero, sino que además, permite la evolución del
conocimiento, descubrir la falsedad de un enunciado, obliga al hombre de
ciencia a construir nuevas teorías, más consistentes y más resistentes a los
auténticos intentos de falsación.
"Si
el teórico persigue este fin (la falsedad), entonces descubrir dónde falla una
teoría, además de suministrar una información teóricamente interesante, plantea
nuevos problemas... toda teoría nueva no sólo tiene que tener éxito donde la
teoría anterior fue refutada, sino que debe de tener éxito donde lo tenía la
teoría anterior refutada, sino que debe de tener éxito también donde ésta
fallaba...". Hay dos aspectos a resaltar, el primero que la falsación de
una teoría genera la posibilidad del avance del conocimiento y la falsación en
sí ya es un progreso, brindando la posibilidad de nuevos descubrimientos y
segundo que una nueva teoría que reemplaza a una anterior representa un
progreso científico.
En
Lakatos (1983, p. 18) se hace referencia a la diferencia entre Popper y Kuhn
con respecto a la lucha permanente de los científicos por el derrocamiento de
las teorías "Kuhn piensa de otro modo. También él rechaza la idea de que
la ciencia crezca mediante la acumulación de verdades eternas. También él se
inspira fundamentalmente en la destrucción de la física newtoniana realizada
por Einstein. También su principal problema son las revoluciones científicas.
Pero mientras que para Popper la ciencia es una revolución permanente, y la
crítica, la medula de la empresa científica, para Kuhn las revoluciones son
excepcionales y, en realidad extracientíficas; en tiempos normales la crítica
es un anatema". Lo que además puede indicar que para Kuhn la acumulación
temporal es la oportunidad que tiene la ciencia de crecer y progresar, pues si
la ciencia fuera una revolución permanente las teorías nunca alcanzarían a
crecer cuando ya son refutadas, es decir, en estado de párvulos las teorías
serían falseadas.
"Suponiendo
que en el momento t la nueva teoría no se ve refutada por una nueva
contrastación, también en otro sentido será mejor que la refutada". Indica
la preferencia objetiva por las mejores teorías, una teoría no refutada es
mejor que una teoría que ya fue refutada, en el sentido que la no refutada
permanece con su categoría de teoría verdadera provisional.
"El
teórico apreciará tal teoría, no sólo por su éxito y su posible verdad, sino
también por su posible falsedad...". La teoría no falseada ofrece un doble
atractivo, el primero su condición de verdad provisional y segundo el desafío
que representa para la formulación de rigurosos y genuinos test que demuestren
su falsedad.
"La
teoría nueva puede ser falsa, como toda teoría no refutada. Por eso el teórico
intentará por todos los medios detectar cualquier teoría falsa en el conjunto
de las competidoras no refutadas; intentara cazarla...". Es de resaltar
que cuando Popper se refiere a una teoría no refutada, habla de una teoría que
puede ser falsa, es decir, no toda teoría necesariamente será falsa, es posible
que una teoría llegue a ser verdadera en sentido absoluto, pero el hombre nunca
podrá demostrar que una teoría es verdadera; en términos de Popper si el hombre
se encontrara con una teoría verdadera, el nunca podrá saberlo; lo único que
podrá decir es que tal teoría no ha sido refutada aun.
"Con
este sistema de eliminación podemos dar con una teoría verdadera. Mas a pesar
de que sea verdadera, este método no puede en ningún caso establecer su verdad,
ya que el número de teorías verdaderas posible sigue siendo infinito en
cualquier momento y tras cualquier número de contrastaciones
cruciales...". El criterio de falsación permite identificar una teoría
como falsa, pero nunca decir que una teoría es verdadera, porque ello
representaría anticipar el comportamiento de la naturaleza y pensar que las
condiciones que hoy se presentan continuaran estando vigentes, además presupone
que en su estudio se evaluaron todas las variables posibles que intervienen en
un hecho, cosa que es imposible.
"El
procedimiento descrito puede conducir a un conjunto de teorías que compitan en
el sentido de ofrecer soluciones al menos a algunos problemas comunes, aunque
cada una de ellas ofrezca por su parte solución a diversos problemas que no
comparten con otras...". En tal caso la evaluación y comparación de las
teorías para la elección de la mejor se hace con referencia al problema en
común, siendo los criterios objetivos de coherencia, consistencias y
resistencia a las refutaciones los elementos que permiten la preferencia por
una de las teorías en competencia.
Kuhn
en este mismo punto de la competencia de teorías, expone que en ciencias
naturales es en ocasiones excepcionales que se presenta la coexistencia de
teorías rivales, una vez que la comunidad científica más por factores
sicológicos acepta e impone un paradigma y la elección del mismo no garantiza
efectivamente mayor consistencia, coherencia y contenido teórico y empírico,
una vez que el paradigma puede ser en un momento dado, una teoría que ya ha
sido refutada pero que la comunidad científica no lo acepta de forma
generalizada, por lo que se sigue trabajando sobre la base del paradigma
anterior.
"El
teórico puede estar especialmente interesado en un momento t, en descubrir la
teoría más contrastable para someterla a nuevas contrastaciones...". Una
teoría no refutada pero refutable es un desafió para la actitud honestad de un
hombre de ciencia, pues constituye un reto para demostrar la incoherencia que
la misma puede tener en su estructura lógica interna o en su contrastación con
el mundo empírico.
"Sobre
la mejor teoría se ha supuesto que una buena teoría no es una teoría ad hoc,
debe entenderse en un problema concreto, por lo que tiene escaso interés
teórico...". Una teoría científica tiene mayor atractivo en la medida que
se pueda predicar para un espacio empírico mayor y mientras más prohíba.
"El
método descrito puede denominarse método crítico, es un método de ensayo y
supresión de errores, de proponer teorías y someterlas a las contrastaciones
más rigurosas que podamos diseñar...". La posición de Popper ha sido en
buena medida heredada de la teoría de Darwin, en la cual la lucha por la
supervivencia es vital, la lucha por sobrevivir es una lucha a muerte.
"Nada
asegura que hayamos de encontrar para cada teoría falseada una sucesora
mejor". El hecho que se demuestre a través de un proceso de contrastación,
la falsedad de una teoría no quiere ello decir que los científicos
inmediatamente tienen otra teoría que la supere, para Popper dicha teoría hay
que descartarla en el mismo momento en que fue falseada. Kuhn en la misma
situación diría que dicha teoría no es descartada sino ante la presencia de una
nueva teoría, porque el científico no puede ejercer su actividad sino sobre un
modelo y citando a Bacon expone que "es mejor partir del error que de la
confusión".
"Lo
dicho hasta ahora pertenece... a la lógica puramente deductiva... sin embargo,
al intentar su aplicación a las situaciones prácticas que surgen en la ciencia,
chocamos con problemas de distinta índole...". la propuesta de Popper
enmarcada en la lógica deductiva es una respuesta a la crítica que se formula a
la lógica inductiva; pero su formulación lejos de ser dogmática reconoce la
interacción y necesidad de utilizar otros métodos en la construcción y
validación del conocimiento.
En
(Mardones, 1991, p. 186-188), se presenta un resumen a manera de tesis sobre la
concepción de ciencia de Karl Popper, a continuación se presenta un resumen de
las diecisiete tesis expuestas:
Todo
conocimiento científico es hipotético o conjetural
El
crecimiento del conocimiento, y en especial del conocimiento científico,
consiste en aprender de los errores que hayamos cometido.
Lo
que podemos llamar método de la ciencia consiste en aprender sistemáticamente
de nuestros errores; en primer lugar atreviéndose el hombre de ciencia a
cometerlos, es decir proponiendo nuevas teorías y en segundo lugar, buscando
sistemáticamente los errores cometidos, es decir realizar una búsqueda de
errores mediante la discusión crítica y el examen crítico de las ideas, propias
y ajenas.
Entre
los argumentos más importantes usados en la discusión crítica están los
argumentos derivados de los controles experimentales.
Los
experimentos son guiados constantemente por la teoría, por semi-ideas teóricas
de las que el propio experimentador no es consciente...
La
llamada objetividad científica consiste únicamente en la aproximación crítica;
en el hecho de que si tuviéramos prejuicios respecto a nuestra teoría favorita,
cualquiera de nuestros amigos o de nuestros colegas (o, falta de estos, alguno
de los científicos de la generación siguiente) estará ansioso por criticarnos,
es decir, por refutar, si puede, nuestra teoría favorita.
Este
hecho puede animaros a intentar refutar vosotros mismos vuestra propia teoría;
es decir, puede imponer sobre vosotros una cierta disciplina.
No
obstante, sería un error pensar que los científicos son más
"objetivos" que el resto de la gente. Lo que nos hace tender a la
objetividad no es la objetividad o el desinterés del científico particular,
sino la propia ciencia o lo que podríamos llamar la cooperación, al mismo
tiempo amigable y hostil, entre los científicos, es decir, su presteza para
criticarse recíprocamente.
Hay
que añadir una justificación metodológica del dogmatismo y los prejuicios de
los científicos particulares. Puesto que el método de la ciencia consiste en la
discusión crítica, es extremadamente importante que las teorías criticadas sean
defendidas tenazmente. En efecto, solo de este modo podemos saber cuál es su
poder real; y solo si las críticas encuentran resistencia, conoceremos
plenamente la fuerza de una argumentación crítica.
La
parte fundamental que tiene en la ciencia las teorías, o hipótesis, o
conjeturas, hace así que sea importante distinguir entre teorías controlables,
o falsables, y teorías no controlable o no falsables.
Solo
es controlable una teoría que afirme o implique que ciertos acontecimientos
concebibles no acaecerán de hecho. El control consiste en intentar, con todos
los medios de que podemos disponer, hacer que sucedan precisamente aquellos
acontecimientos que la teoría dice que no pueden suceder.
Se
puede decir, pues, que toda teoría que pueda ser sometida a control veta que
sucedan ciertos acontecimientos. Una teoría habla de la realidad empírica solo
en la medida en que le impone límites.
Por
consiguiente, toda teoría que pueda ser formulada así: "tal y tal cosa no
sucede". Por ejemplo, la segunda ley de la termodinámica puede ser
formulada: o existe una máquina de movimiento continuo del segundo tipo.
Ninguna
teoría puede decirnos nada sobre el mundo empírico a menos que, en principio,
sea capaz de entrar en colisión con el mundo empírico; eso significa
exactamente que debe ser refutable.
La
controlabilidad tiene grados: una teoría que afirme mucho y por lo tanto, asuma
riesgos más grandes, se puede controlar mejor que una teoría que afirme muy
poco.
Análogamente,
los controles pueden ser graduados, según sean más o menos severos. Por
ejemplo, los controles cualitativos son por lo general menos severos que los
cuantitativos, y los controles de las predicciones cuantitativas más precisas
son más severos que los controles de las predicciones menos precisas.
El
autoritarismo en la ciencia iba unido a la idea de fundamentar, es decir,
probar y verificar las teorías. El enfoque crítico va unido a la idea de
someter a controles, o sea, de intentar refutar o falsar, las conjeturas.
De
lo expuesto por Mardones, se puede deducir el siguiente comentario con respecto
a la objetividad en Popper: el conocimiento nunca puede asimilarse como
definitivo e inmodificable, es una actitud objetiva del hombre de ciencia
analizar todo conocimiento científico, desde su carácter conjetural; la actitud
del científico debe ser siempre la de aventurar conjeturas riesgosas y ponerlas
a prueba, una vez que Popper comparte con Kant que el hombre no descubre leyes
en la naturaleza, sino que impone sus leyes a la naturaleza, a través del
método deductivo, en la formulación de hipótesis.
Es
de analizar la tesis seis en detalle "la llamada objetividad científica
consiste únicamente en la aproximación crítica" la denota como un
comportamiento del hombre con respecto a las teorías y no se enfoca a
determinar la objetividad en la teoría misma, como lo representa Popper en la
tesis de los tres mundos, que referencia el mundo objetivo, como el mundo
construido de teorías por el hombre. Tal consideración corrobora la ambigüedad
de Popper con respecto al concepto de objetividad, el cual es confuso y no
claro ni en su determinación, ni en su definición.
La
tesis ocho expone "... sería un error pensar que los científicos son más
"objetivos" que el resto de la gente", enfocando que la
objetividad se determina por "la presteza para criticarse
recíprocamente"; tal afirmación es una muestra adicional, de la relación
que se hace de objetividad con el comportamiento del científico, comportamiento
que puede enmarcarse en el mundo dos, es decir un mundo subjetivo, pues bajo lo
expuesto por Popper el único mundo objetivo es el mundo tres. Culmina con la
tesis diecisiete de donde se desprende que los intentos por verificar
positivamente la teoría son subjetivos y pertenecen a la epistemología
tradicional, mientras que la postura crítica pertenece a la epistemología
actual (popperiana) y responden a un comportamiento objetivo.
Conclusiones:
El
criterio de objetividad en Popper no es un criterio que se halla desarrollado
de forma sistemática e individual, razón que obliga a rastrearlo en toda su
obra. Razón posible de la ambigüedad con la que se aborda el concepto en la
obra de Popper. Este punto (objetividad) es abordado por lo menos desde dos
puntos de vista, que si bien no son antagónicos y si posiblemente
complementarios, dejan dudas sobre el mismo; situación que puede implicar una
conceptualización particular para lo entendido como: ciencia, método,
metodología y epistemología, entre otros conceptos.
Primero:
la primera acepción a la que se puede asociar la objetividad es a la actitud
del científico, para Popper es una actitud crítica la que define la posición
objetiva del científico. Elemento asociado con el criterio de demarcación y con
el método crítico de la falsación; donde se exige por parte del hombre de
ciencia, una actitud honesta frente a sus construcciones intelectuales
(conjeturas e hipótesis), donde se busca sinceramente puntos que permitan
refutar la teoría; posición contraria con la actitud subjetiva y
seudo-científica donde el hombre de ciencia se encargaría de buscar hechos que
garanticen evidencia positiva a su teoría y aun buscaría a cualquier precio
ocultar la evidencia en contra de su teoría.
Segundo:
una segunda acepción del término objetividad es la asociada a la teoría de los
tres mundos y en particular con el tercer mundo, es decir con el mundo que él
denomina objetivo. Bajo tal concepción lo objetivo no se asocia a una actitud
del científico, que puede calificarse como parte del segundo mundo, es decir
del mundo subjetivo, así lo objetivo es una construcción del hombre, pero que
tiene vida propia y su dinámica no obedece a la concepción subjetiva de ningún
hombre en particular, ni aun de su o sus creadores. El mundo tres es un mundo
autónomo que interactúa con el mundo subjetivo, es decir con el mundo dos, se
implican ambos mundos e interactúan permanentemente, transformándose de forma
continua, no por un hombre, sino por una cultura.
Otros
puntos que se pueden dilucidar bajo el criterio de objetividad son los temas
centrales de la obra de Popper: la inducción es considerada un método no
objetivo, por no tener una justificación lógica posible, por el contrario el
método deductivo propuesto por Popper es considerado un método objetivo, una
vez que tiene una validez de carácter lógica. Un criterio de validación por
verificación es no objetivo, una vez que convierte al hombre de ciencia en un
defensor dogmático de su teoría, en un buscador incansable de evidencia
positiva y en un encubridor de evidencia negativa que ponga en tela de juicio o
riesgo su teoría. Tal orientación permite también definir su criterio de
demarcación el cual es definido a partir de su método falsacionista a partir la
deducción; así la objetividad se identifica con los enunciados de carácter
científico, es decir con las teorías que tienen un conjunto de elementos
falsadores posible no vacío.
El
concepto de ciencia también es afectado por la definición y orientación que
tenga el criterio de objetividad; si se entiende la objetividad desde la
actitud del científico, calificada como una actitud crítica y honesta frente a
las teorías propias y ajenas; la ciencia es definida como una actividad del
hombre, sistemática y rigurosa, que arroja en su trasegar dialéctico y
sincrónico, unos resultados que se denominan las conjeturas, leyes o teorías
científicas. Pero si se entiende la objetividad desde la teoría del mundo tres,
se relaciona con las construcciones científicas independientes, con los
productos ya establecidos y terminados; la ciencia sería entonces el conjunto
de teorías, leyes e hipótesis formuladas por los hombres ciencia independiente
de los factores que influyeron en su construcción, así lo muestra la defensa de
la lógica de la ciencia, por encima de la historia y la sico-sociología del
conocimiento científico.
Bajo
cualquiera de las dos concepciones que se aborde la objetividad, debe
entenderse en el sentido de la creencia fiel en el progreso de la ciencia, en
la confianza de la razón y en la fe de que el conocimiento científico, si bien
no es un conocimiento cierto, si es el mejor conocimiento para el hombre.
Popper no es utilitarista en el sentido científico, una vez que el conocimiento
objetivo existe independiente de su verdad o de su utilidad y su comprensión,
existe aunque no sea leído e interpretado por ninguno, pero es conocimiento
científico por su capacidad en potencia de ser comprendido; a pesar de ello
Popper confía en que la objetividad del hombre le permitirá construir un mundo
mejor, una vez que así título una de sus últimas obras; confía en que la
libertad es un derecho de los hombres y que la objetividad científica exige la
libertad de los hombres y si bien la libertad no garantiza que se adopten y
tomen las mejores decisiones, si es mucho mejor que cualquier tipo de
totalitarismo.
La
objetividad es para Popper una idea reguladora fuerza, que permanece a lo largo
de toda su obra, como actitud, como proceso, como producto, como deber ser; por
ello se asocia a todos los conceptos, a la verdad, al método, a la utilidad, a
la libertad, el criterio de falsación; razón por la cual aparecerá en todos sus
escritos y obras.
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