Libro N° 15469. Poesía Chicana. Alurista; Sánchez, Ricardo; González, Rafael Jesús; Villanueva, Tino; Elizondo, Sergio; Delgado, Abelardo; Brito; Aristeo y Gálvez, Javier
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POESÍA CHICANA
Alurista, Ricardo Sánchez,
Rafael Jesús González, Tino Villanueva, Sergio Elizondo, Abelardo Delgado,
Aristeo Brito y Javier Gálvez
Poesía chicana
Alurista, Ricardo Sánchez, Rafael Jesús González, Tino Villanueva, Sergio Elizondo, Abelardo Delgado, Aristeo Brito y Javier Gálvez.
Introducción, selección, traducciones y notas de
Fernando García Núñez
Departamento de Literatura Universidad de Texas en El Paso
Universidad Nacional Autónoma de México
Coordinación de Difusión Cultural
Dirección de Literatura
MÉXICO, 2009
Índice
Introducción 4
Alurista
En el núcleo se pasea la mosca 7
En el barrio 8
En la selva, abandonadas 9
Pa’ dar un paso 10
Ricardo Sánchez
Oye, Pito, ésta es: la vida bruta
DE UN BOY (FRAGMENTOS) 10
Rafael Jesús González
El eclipse 15
Golden Gate 15
Sur El Paso 16
México 17
Dos parábolas del tiempo 18
Tino Villanueva
El mismo patio 18
Inquietud 19
Escape 19
Sergio Elizondo
Murrieta en la loma 20
Murrieta, dos 22
Chicanos 23
Abelardo Delgado
El Río Grande 24
El inmigrante 25
Aristeo Brito
Secreto 26
Infinitamente 26
Javier Gálvez
Esta página 27
Sombras y cristales 28
Mi Barrio 28
Introducción
La poesía chicana contemporánea se escribe principal-mente en el suroeste de los Estados Unidos de Norteamé-rica, es decir, en Texas, Nuevo México, California, Arizo-na y Colorado. Casi todos los poetas son de ascendencia mexicana y por lo mismo escriben tanto en español como en inglés o en ambos idiomas simultáneamente. La poesía escrita del todo en inglés, dentro del preca-rio interés editorial norteamericano por esta literatura, es la más conocida a causa de su más cómodo mercado en un país predominantemente anglófono. Es bastante difícil conseguir los libros de poesía chicana escrita en español. La mayoría de ellos han sido publicados por casas editoriales muy pequeñas para competir con los monstruos libreros de ese país. Esta situación ejempli-fica el coloniaje a que está sometida la cultura chicana y el chicano mismo, así como la necesidad de elaborar selecciones que hagan más accesible al público general la expresión poética en lengua castellana. Sin embar-go, a pesar de que hay alrededor de treinta antologías de literatura chicana, únicamente son dos las que par-cialmente han reunido la poesía que nos ocupa. Una es El espejo / The Mirror (1969 y 1972) y Festival de Flor y Canto: An Anthology of Chicano Literature (1976). Ambas antologías dedican una sección, dentro de la literatura chicana global, a la poesía tanto en in-glés como en español.
La presente antología intenta mostrar al público mexicano un panorama mínimo de las preocupaciones, tendencias y temas palpables en la poesía chicana es-crita en español. En ella se encuentran poetas total-mente convencidos de la función política, social y mi-litante de la escritura. Tal es el caso de Ricardo Sánchez y Lalo Delgado, originarios de El Paso. Sán-chez es un ex presidiario que ha desarrollado con gran libertad verbal temas principalmente relacionados con los “barrios” urbanos y los fundamentos de una cultura chicana. Según él la esencia de la poesía chicana es necesariamente política, a causa de la tensión constante
exigida al chicano por la presión e influencia de los predominantes valores de la cultura anglosajona. Lalo Delgado más o menos acepta la línea de Ricardo Sán-chez, aunque no comparte su intransigencia. En sus libros más recientes Lalo ha señalado que si el movi-miento chicano quiere sobrevivir, precisará abrirse a ideologías no-chicanas. Él ya no acepta más el original slogan movimientista: “Dentro de la Raza todo, fuera de la Raza nada.” Lalo escribe aparentemente con el descuido propio al habla de los trabajadores agrícolas migratorios de los Estados Unidos, cuyo mundo inten-ta presentar.
La actitud política no está ausente en ninguno de los poetas restantes, pero nunca adquiere en ellos exclusi-vidad. Ellos, además de la política, tienen otras preocu-paciones.
La inquisición histórica y nostálgica de las raíces propias es un tema frecuente en la poesía chicana toda. A los poetas interesa hacer ver la familiaridad del pue-blo chicano con la historia y cultura de México, de España y de Tenochtitlán. Se sienten especialmente atraídos por algunos aspectos y símbolos de la cultura náhuatl. Así Rafael Jesús González y Alurista exaltan lo azteca en casi todas sus poesías. El primero es un profesor universitario de filosofía que gusta de la preci-sión y la sutileza al escribir. El segundo experimenta continuamente técnicas poéticas diversas, pero siem-pre las acompaña con una rítmica fusión del inglés y el español.
Sergio Elizondo tiene decidido sabor costumbrista, acompañado frecuentemente de humorismo. Sus escri-tos son un viaje sutil y profundo por la vida chicana de antes y de ahora.
Aristeo Brito, Tino Villanueva y Javier Gálvez es-criben poemas de temática más universal. Brito se preocupa por los problemas concernientes a Dios, el diablo y el tiempo, casi siempre enmarcados en el infer-nal calor de su querido Presidio, Texas. Tino Villa-nueva muestra diversas facetas del tiempo y la dura-ción, mientras que Javier Gálvez reflexiona sobre el proceso de la escritura.
Los poetas chicanos están legítimamente orgullosos de las peculiaridades lingüísticas de su español, las cuales no siempre se conforman a las normas del es-pañol escrito en otras partes del mundo hispánico. En su lucha por adquirir identidad propia, ellos consideran el idioma algo esencial. Por tales razones de respeto elemental se transcriben aquí los textos de los poemas con estricta fidelidad a los originales. La traducción de los fragmentos en inglés de algunos poemas se da en la nota correspondiente; no podía hacerse dentro del tex-to del poema sin destruir su autenticidad.
Fernando García Núñez
Alurista
(Alberto Baltazar Urista Heredia) EN EL NÚCLEO SE PASEA LA MOSCA
en el núcleo se pasea la mosca
—abejorros acechan su descuido tomando el sol, tez pimienta ejercita sus alas
—el abejorro acecha
—el semáforo rojo ya perece y la mosca reanuda su vuelo
el núcleo perpetúa el cielo y milenios pasan
—aun el abejorro acecha spoken dreams of light hindered
as the cork of the mind soaks
—in lakes of milk and pulcritude
it leaks and the beetle waits in ambush1
mi Raza
su vuelo —tenue humo, pasión roca agita sus alas
—protesta inocua tenemos que volar
a las copas llegar a nidos radicar
—en los árboles es tarde (lloverá)
—tenemos que volar en la fricción del viento
—la verdad encontrar in autonomous flight to die
only after yes die
but not today2
1 sueños a voces de luz impedida/ mientras el corcho de la mente se moja/ —en lagos de leche y pulcritud/ se escapa y el escaraba-jo acecha
2 en un vuelo autónomo para morir/ pero hasta después/ sí morir/ pero no hoy
mañana, porque hoy hoy vibra mi carne
y mis huesos erguidos gritan hoy estoy vivo
and for years
for centuries
—i was rotting in fear
no more
i fly and risk a fall
—my hangar is my ghetto3 el barrio donde vivo
el barrio donde muero
En el barrio
en el barrio
—en las tardes de fuego when the dusk prowls4 en la calle desierta
pues los jefes y jefas trabajan
—often late hours after school
we play canicas in the playground
abandoned and dark5 sin luces
hasta la noche we play canicas
until we grow to make borlote
and walk the streets
3 y por años/ por siglos/ —estuve pudriéndome/ en el miedo/ mas ya no/ vuelo y me expongo a caer/ el barrio es mi hangar
5 con frecuencia a deshora/ después de la escuela/ jugamos cani-cas/ en el patio/ desierto y oscuro
con luces
paved —with buildings6
altos como el fuego
—el que corre en mis venas
En la selva, abandonadas
en la selva, abandonadas putrid tunas asoleadas call7
gritan, gimen y se quejan del calor y de las nubes
waiting for the worms8 y lagartijas sobre los nopales rojos
the stench settles in the wonded the stench settles in the fog9
y la soledad regresa al nido el perdido encuentra su desierto
and the clouds bring shades and pensive shadows10 las heridas de la tarde se desangran
in a pestilent effort to be healed11 agonizantes ante las flechas del sol
llorando por la luna una
tuna se pudre
6 jugamos canicas/ hasta que crecemos/ para hacer borlote/ y recorrer las calles/ con luces/ pavimentadas —con edificios
7 pútridas tunas asoleadas llaman
9 el hedor acampa en las heridas/ la hediondez se posesiona de la bruma
Pa’ dar un paso
pa’ dar un paso el previo no se
olvida, se desplaza en él se apoya
dialéctico caminar continuo movimiento
mas el previo paso
atrás se queda y el próximo
se afirma pa’ luego
éste
ser
negado
a su turno por el paso
que sigue y que
para desplazarse en él se apoya
se afirma y se mueve yollotl, yolteotl
corazón, corazón de luz ascendiente espiral
Ricardo Sánchez
Oye, Pito, ésta es: la vida bruta de un boy
(Fragmentos)
mis tierras eran
nuevo méxico, colorado, california, arizona, tejas,
y muchos otros senderos, aún cuando la luz existía sonrientemente
en las palabras
de mis antepasados...
era entonces hombre, maduro y sencillo
como los cerros y los peñascos, y mi cultura era el atole,
el chaquehue, y los buenos días; mi idioma cantaba
versículos
por los cañones de tierra roja
y tierra amarilla...
Hoy sí, hoy ya no soy mejicano ni hispano
ni tampoco americano,
pero soy —y bien lo siento ser—una sombra del pasado
y un esfuerzo hacia el futuro...
. . . . . . . . . . .
HOY —¿qué fregados/qué chingados soy? sombra malvada
sobreviviendo
en un mundo gris
de JOHN BUEY embotado y patiando/golpeando
su maquinaria com-puta-dora en forma destrozadora
sobre los cadáveres de la raza…
. . . . . . . . . . .
a veces en mis fantasías estructuro mundos mexicanos
donde podré desahogarme, y fuertemente anhelo
un mundo desconocido, pero cuando mi alma llorosa
llega a México,
me dicen que soy pocho, pachuco, norteamericano, y otro turista pendejo listo para ser taloneado; brindo enmariachado
y fijo ojo
hacia talones listos para joderme peor
que lo que joden al gringo, y respingo
con rabia en alma/mente cuando miro
mejores servicios pa’ gringos que pa’ chicanos,
y los despechos mexicanos duelen más que el racismo bajo el cual he sobrevivido, miraditas de meseros, putas, cantineros, boleros, comerciantes, estudiantes:
todos acusando
nuestro proceso vital/social, y la verdad es también
que fuimos vendidos
por nuestra propia sangre/patria, y somos desmadrados sin bandera
y sin tierra,
anhelando una fábula irreal del pasado, aturdidos por el abandono social,
y sabiendo bien
que no queremos un mundo gringo, y también que estamos listos
pa’ luchar y compartir con el pueblo mexicano,
pero eso sí,
tendrá que ser mutuamente,
nos tienen que aceptar tal como somos—cultura/idioma/historia/realidad—
y eso implica
que buscamos un mundo Chicano… ya no soy pocho ni turista
ni pendejo norteamericano,
pero en estamossumidosjodidos soy Boy,
otro cuerpo ideal para sacrificar en guerras brutas
donde tendré que probar
mis derechos humanos de vivir...
mi sangre se ha estrechado12 desde el álamo a gettysburg, a verdún, guadalcanal, corea, y saigón,
y también a crystal city, denver, los ángeles, el paso, chicago, alaska, oregon, michigan, illinois, utah, y nevada;
he peleado guerras sin nombre y sufrido hambres inhumanos mientras vi gozar a los gusanos,
y la escarcha siempre ha habitado lo humilde de mis viviendas.
. . . . . . . . . . . . . . . . . .
y en mis noches de tristeza cuando pienso y siento mis realidades,
entonces reconozco
mis pérdidas inconcientes, y mis hambres reviven
reventando las cadenas encrujando mente/alma,
hambres de ser libre,
hambres de justicia, dignidad, y paz en el alma,
y reniego
un pasado seco
lleno de miedo sudoso, empiezo a determinar que cueste
lo que cueste, pase lo que pase,
yo seré el autor de mi destino,
yo nombraré mi realidad/humanidad,
yo estrecharé, otra vez mi sangre y sudor, pero esta vez
hacia un destino propiamente mío, y el mundo sabrá
que me he determinado a batallar hacia un futuro netamente Chicano
en alianza con todo pueblo oprimido, hacia el carnalismo
y una sociedad justa de igualdad/libertad…
y al que no le guste, pues a la brava—
¡que chingue su madre junto con su padre!
pero jamás seré
un Boy brutalizado, sobreviviendo
la injusticia/racismo/esclavitud de un sistema encomendado
a derramar
todo lo que es humano,
y esto lo grito con firmeza,
LA LIBERACIÓN SE TOMA FUERTEMENTE,
y la vida se canta bellamente
cuando uno ha luchado/vencido en la batalla:
¡hacia la liberación popular
y vámonos recio, raza!
Rafael Jesús González
El Eclipse
Luna roja—
luna muerta—
luna ciega—
amarga y gris ronda,
flor de ceniza de cigarro,
amor tuerto con cicatriz en la mejilla te vi obscurecer;
te vi apagar tu mirada fría y luego sonrojarte al ver mi pensamiento.—
Dime luna roja—
luna muerta—
luna ciega si mi vivir es un eclipse de la tierra.
Golden gate
Hay otros puentes—grises y duros
que abarcan las heridas de los cerros sangrando ríos color de hiel—
pero no como esta telaraña anaranjada que pierde sus hilos en las nubes de acero y gime levemente
como si tuviera una estrella entre dientes.
—Hay otros puentes
—otras bahías
donde bebe el sol
y la sal se engendra—
pero en éste los rezos como moscas cautivas esperan que baje de su nido de plomo
la araña del tiempo
como malicia en el vientre que vigila siempre
la avenida del puente.
SUR EL PASO13
Las mejillas del alba están arañadas—
los pavimentos vomitan basura.
¡Llora, hijo, llora!
Las lunas son navajas de acero, los soles son lluvias de orines y hay muecas de tortuga
que celebran gritos con voz de clarines. La mata verde-seco y el cactus redondo
dan sueños que sangran por humos y zumos
con sabor a hiel.
¡Coge tu guitarra, cuelga tu melena pavorosa y negra sobre el mirasol!
Que aquí no hay obsidiana y la lengua castiza
está jorobada y están las razones
en el claro alcohol.
13 El barrio chicano de El Paso se localiza al sur de la ciudad.
México
(homenaje a la patria en matices eróticos)
Darte género sería hacer lo que Dios no hizo. Cuelga la flor de plátano como sexo de caballo y tus toscas ubres dan a beber petróleo—tienes cien vientres burladores en tus minas
y los dorados testículos del mango.
(Para variar tus orgasmos heterosexuales celebras la homosexual fiesta de los toros.)
Suave no lo eres, patria mía—
sino dura como la suerte humana—
bola de acero en el fondo de la entraña, amargo sabor en la lengua de la mente.
Al caer el sol que has emplumado
tienen tus cerros filigranas de venas en sus frentes y en las junglas de tus costas suelen
volar luciérnagas de ópalo boyante.
Se estremece de pasión tu cuerpo eléctrico y bravío y piensas en color por tus murales;
sueñas tus sueños táctiles de sones atados a la tierra por cuerdas de guitarra
(y no hay canciones extrañas a tus sueños ni faltan risas en tus tristes pesadillas.)
Oye, patria mía.
Con besos de papel crepé
la bugambilia besa el pene de la torre
y la sofocada plumaria da platónicos besos al aire.
Muerde el sol los pechos de tus grises colinas y las manos de tus palmeras acarician la luna.
Suave no lo eres, patria mía —
sino cruel como el amor humano, exigente como la fe bendita.
Dos parábolas del tiempo
1. Defensas He enredado
los ojos de mis cuchillos en estambres coloridos; he callado a mis espejos.
2. Enoema
En las galerías de mi frente se oculta un topo blanco puliendo espejos redondos en que se reflejan santos.
Tino Villanueva
El mismo patio
Grama deslumbrante
en ángulos de brisa leve—el silencio se pandea en verdescura existencia.
Ojeándome,
los arbustos me quieren decir algo: allá muy lejos suspiros se oyen—
serán los que dejé regados cuando niño.
Unas cuantas flores brotan su esencia firme. Mi retina no es la misma de cuando adolescente. Miro hacia el cielo y más allá, pero es la grama deslumbrante que abarca todo tiempo y espacio en ángulos de brisa leve.
Inquietud
(Delaware Park, Buffalo, N.Y.)
En mi mundo
habrá un cambio de estación según el viento, porque
han caído —en su silencio— unas hojas de este árbol.
Precisamente en este tiempo
me inquieta el pasearme por un parque; me inquieta ser partícipe en un
tiempo que cuajará en un mañana—en un mañana que llegará en ráfagas filtrándose por las ramas del universo, y
por las arrugas de mi frente.
El sol aquí ya no calienta como ayer; mi árbol tiene frío hasta las raíces,
y según el viento, habrá un desenlace en cualquier momento.
Escape
A mi abuelo, Mauricio “Güicho” Ríos, Lampasos, Nuevo León, México (1882) San Marcos, Texas (1963).
su invisible cuerda.
el tiempo: de sol a sol mi abuelo lo ignoraba.
sin atrasarse metía sus dedos ágiles entre
los tictacs desmayados,
cada tornillito tenía su lugar.
oscilación. movimiento. precisión.
isócronos muelles
al compás de sus muñecas;
con perfección redonda echaba a andar las manecillas.
la lupa sobre un ojo— magnificación de un segundo; el escape a cuestas, el cristal por donde se filtraban
más claro los tictacs.
puntualmente: —¿qué hora es?— me preguntaba.
hasta que un día en punto (en cosa de un instante) desgastadas se quedaron sus muñecas
visibles.
Sergio Elizondo Murrieta en la loma
En ocho treinta y seis
por cuestas y curvas de tierra pelona gritando ¡mulas!
viene un arriero por la loma; solo;
hombre, animales;
suda el corazón; riatas, sombrero, huaraches, cuero,
es rey del sendero.
Si porque soy pobre y de sombrero, Mano, no me respetas.
Deja pasar, ¡adiós! Toma de mi agua, fuma mi tabaco
y que te vaya bien, Güero.
Entre las sierras y el mar
a Santa Bárbara llevo carga. Paso despacio.
Pinto figuras con mi soledad entre lo alto y el mar.
Soy callado, hombre de paz pero en la cintura me fajo un cuchillo cebollero;
al hombro una riata de pelo de caballo. Hace cien años que vivo,
Califas es mi casa
y en México está mi Tata.
En mi católica fe vivo yo y mi amor;
el Santo Niño me guacha14 día y noche;
por el camino real
San Cristóbal de los arrieros me acompaña.
Voy al Norte.
Veo.
Mataron Cholos y Californios en las minas de Sonora.
Eran güeros con pistolas
e insolencia en el corazón.
Los hilos del barullo Chicano tejieron cuentos míos.
Que mataba a muchos, dizque hasta llevaba sombrero tejano.
Que orejas cortaba para dejar señal por donde pasaba,
Mataban a mis hermanos, yo mochos dejaba,
a los gabas.
Murrieta, dos
Vengo de un lado, pa otro voy. No tengo padres,
como tú, hijo de la Malinche soy. No vengo de ninguna parte,
a ninguna parte voy; voy. No soy nadie;
Soy.
No estoy con nadie; Soy.
Sé quién soy;
Solo,
como el aire de nadie. En soledad me abrigo,
como en los árboles me escondo y sólo ellos están conmigo.
De nada vengo.
De nada estoy hecho, por eso soy.
Mis antiguos españoles no sabían que eran tierra que con el agua
de la primera chingada, se mezcló.
¿Qué soy?
Dicen que soy Joaquín—Murrieta me llaman.
Me quisieron quitar quien soy. yo y los que son no morimos; sólo las páginas de nuestro
cambio de piel se van.
Yo no maté a nadie, a nada,
ellos se ensartaron solos; siguen sangrando
cada vez que se acuerdan de mí El tiempo es el único que sabe porque siempre está,
ahí allá aquí,
Mis chicanos beben el buen vino de mi recuerdo,
y me llevan y gritan,
y cuando gritan les abro todas las puertas de la vida.
Estoy, en el aire y a todas partes de la creciente Aztlán voy.
Chicanos
Yo, señor, pues soy Chicano, porque así me puse yo.
Nadie me ha dado ese nombre, yo lo oí y lo tengo,
es que ya no soy niño: soy hombre. Mexicoamericano porque hablando nací, lengua de la Raza.
Americano por estas otras costumbres de esta gente.
Tengo dos palabras, español e inglés, a veces bien, a veces mal,
pero dos, ay se va, pues. Latinoamericano era hace treinta años, cuando me daba vergüenza mi cara negando ser lo que era,
pero ya ve, viejo,
uno cambia, pasa el tiempo, piensa. Americano de ascendencia española,
¿qué es eso, mano?
Qué largo y vacío suena pero me cubre la cara.
Abelardo Delgado El Río Grande
jorobado, arrugado, seco, como viejo mal cuidado va mi río grande ya menos apurado
con el soquete del tiempo manchado, por dos países maltratado y decorado.
si en vez de crujir tus aguas platicaran qué de hazañas no nos contaran
y si tus granos de arena miraran
cuanta mentira con su mirar nos desataran.
has visto sufrir al mejicano
cambiar su sudor por tus aguas mano a mano,
tú le has dado a la lechuga el chile como hermano y al tomate le cambiaste en algo humano.
en ancas de una mula cuando niño te crucé,
miras tú el contrabando que el de la aduana no ve, sirves de espejo a la esperanza que se fue
y vives esperando la lluvia que una nube negra de.
río grande, polvo de tejas, ramas, de nuevo méjico las ramas,
duermes bajo la luz de las luciérnagas y la música de ranas,
para los enamorados tus orillas son mil camas y de un amarillento carrizo son tus canas.
tu fama nacional es como una noche oscura y tus aguas tiñen de una sangre insegura, eres tú la puerta más cruel y la más dura
separas al hombre y haces de su ambición basura.
leí que se ahogó un mejicano que te quiso cruzar venía a los estados unidos y su muerte fue a encontrar,
un día tus fuerzas como las fronteras se van a acabar… háblame pronto río grande que el tiempo te va a matar.
El inmigrante
golondrinas cortando betabel, Americanos de papel,
este México-Americano o nomás mejicano
que migra con toy familia a los campos de colorao,
illinois, califa,15 y michigan
se me hace que no es más que puro gitano. salmones en el desaije
con un ojo a las colonias
a las cuales muy pronto volverán, no les voy
a decir porque lo hacen
porque la verdad ni ellos saben, quizá el cariño a la tierra mamado de una chichi prieta, quizá el corazón libre
que dicta la jornada,
aunque el carro esté muy viejo y la gasolina cara.
turistas sin un centavo de vacación en nebraska, aun alabama
es un descanso de tejas. bumerangas que la mano de dios por este mundo tiró,
gente buena, gente honesta,
gente víctima de su necesidad de migrar,
la lechuga o la justicia es lo que van a sembrar.
Aristeo Brito
Secreto
Hoy he estado con Dios.
Triste y melancólico me ha hablado Del secreto de la vida y de la muerte; Que amor, vida, y muerte,
La existencia infinita se llama inquietud.
Que no hay paz ni hay cielo
Que el cielo pertenece a los idiotas, Y que la tierra arde.
Hoy creo en Dios y en los locos.
¿Y por qué en los locos? Porque viven y no piensan.
¿Y los vivos? Sufren de la mente.
¿Y los muertos? Pagan lo vivido.
Dios mío. Ni tú ni yo creemos En la paz de los sepulcros.
Infinitamente
No. Silencio no. Infinito sí, Siquiera por un instante...
¡Ah! ¡Qué sosiego tan feliz! Precisamente a medio día, En el centro del tiempo...
¡No! ¡Silencio no! ¡No interrumpas!
¡No me muestres la pantalla!
¡Desgracia…!
De lo alto de un águila metálica,
Una lluvia de pirañas, huevera de acero, Sondea las aguas de mi espejo,
Rebulléndola en reflejos de tristeza y de sentir.
Mártires polvorosos, peces hambrientos Carcomiendo, tiñendo la mar carmín, Bañando la tierra en niebla…
La inocencia del creador de muertos, de hambre. Como niño se jacta destripando su pelota, Conjugando muecas irónicas, en cuerpos inflados.
¡Qué panza tan repleta cubriendo el universo Con aire gastronómico mortuorio!
¡No! ¡Silencio no! ¡No más pantalla...! Sin embargo estoy triste, Dios.
Infinitamente en máscaras grotescas Se viste el mundo.
Javier Gálvez
Esta página
Esta página Había quedado
Blanca Se había escondido Atrás de la que Ayer escribí
Si hubiera Más páginas
Que pensamientos No la hubiera
Usado Pero como no
Es así (Yo creo)
Sombras y cristales
Tú fuera de la casa Yo dentro de la casa La casa dentro de mí
Estás fuera de la ventana Nos divide el cristal
Nuestras sombras cruzan el cristal Y en la tierra se unen
Tú hablas y no te oigo Te oigo y no me hablas Nos vemos uno al otro Nos acercamos
Chocamos con el vidrio Nuestras sombras se unen
No se hablan . . . . . .
Imposible
¿Por qué? . . . . . . . . .
Sombras y cristales
Mi barrio
Calles y callejones de mi barrio
Veins and arteries of an organ of the city16 Separados de downtown17
This is my kingdom18
Aquí yo rifo
The walls19 Tienen mi placa
O el mío y el de mi chavala Por Vida
CON
/
SAFOS
The gaba who owns the factory of the corner20
Se caldió
Porque puse mi placa Right on the door.21
Hizo mucho pedo But what the hell,
He comes only during the working hours22 Yo vivo aquí,
Mis jefitos y mis carnalitos Y todos los batos del barrio
They all live here day and night23
Éste es nuestro barrio He may own the factory,24
Pero los batos y yo AQUÍ RIFAMOS: En las calles y callejones
Mi ranfla25 rifa como carreta de rey And in los callejones
Los gatos se descuentan
When they hear my footsteps Because they echo in the callejones Just as loud as in any other street.26
20 El gabacho dueño de la fábrica de la esquina
22 Pero ni modo,/ él únicamente viene a las horas de trabajo
23 Todos ellos viven aquí día y noche
24 Él puede ser muy dueño de la fábrica
26 Cuando oyen mis pisadas/ que resuenan tanto en los callejones/ como en todas las calles.
Ilustración de portada: Dibujo de Daniel Kent
Editores: Fernando Maqueo
FIN

