© Libro N° 15235. La zorra y el caballo. Hermanos Grimm. Emancipación. Junio 13 de 2026
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LA ZORRA Y EL
CABALLO
Hermanos Grimm
La zorra y el caballo
Hermanos Grimm
La zorra y el caballo
Cuentos clásicos
Autor: Hermanos Grimm
Edades: A partir de 4 años
Valores: ayudar, astucia
Había una vez un campesino que tenía un fiel caballo. El caballo estaba
ya viejo, así que no podía prestarle ningún servicio en el campo. Por eso su
amo se decidió a no darle más de comer y le dijo:
Y con esas duras palabras el campesino echó al viejo caballo de su casa. El
animal se encaminó tristemente al bosque, en busca de un lugar donde cobijarse.
Y en ello estaba cuando se encontróse allí con la zorra, la cual le preguntó:
-¿Qué haces por aquí, viejo caballo tan cabizbajo y solitario?
- ¡Ay! - respondió el caballo-. La avaricia y la lealtad raramente moran en una
misma casa, amiga zorra. Mi amo ya no se acuerda de los servicios que le he
venido prestando durante tantos años, y porque ya no puedo arar como antes, se
niega a darme pienso y me ha echado a la calle.
- ¿Así, sin más? ¿No puedes hacer nada para evitarlo? - preguntó la zorra.
- El remedio es difícil -dijo el caballo-. Me dijo que si era lo bastante
fuerte para llevarle un león, me guardaría. Pero sabe muy bien que no puedo
hacerlo.
- Yo te ayudaré-dijo la zorra-. Túmbate bien y no te muevas, como si estuvieses
muerto.
El caballo hizo exactamente lo que le indicó la zorra, y ésta fue al encuentro
del león, cuya guarida se hallaba a escasa distancia. Cuando lo encontró y le
dijo:
- Ahí fuera hay un caballo muerto; si sales, podrás darte un buen banquete.
Salió el león con ella y, cuando ya estuvieron junto al caballo, dijo la zorra:
- Aquí no podrás zampártelo cómodamente. ¿Sabes qué? Te ataré a su cola. Así te
será fácil arrastrarlo hasta tu guarida, y allí te lo comes tranquilamente.
Al león le pareció bien la idea de la zorra y, siguiendo su consejo, se colocó
de manera que la zorra, con la cola del caballo, ató fuertemente las patas del
león, y le dio tantas vueltas y nudos que no había modo de soltarse
- Te quedarás a mi lado, y lo pasarás bien.
Y en adelante no le faltaron al caballo sus buenos pienso, hasta que murió de viejo.
FIN

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