Libro N° 13554. Crítica De Rosa Luxemburgo Del Feminismo Burgués Y De La Primera Tentativa De Teoría De La Reproducción Social. Ankica Čakardić.
© Libro N° 13554. Crítica De Rosa Luxemburgo
Del Feminismo Burgués Y De La Primera Tentativa De Teoría De La Reproducción
Social. Ankica Čakardić. Emancipación. Marzo 1 de 2025
Título Original: ©
Crítica De Rosa Luxemburgo Del Feminismo Burgués Y De La Primera
Tentativa De Teoría De La Reproducción Social. Ankica Čakardić
Versión Original: ©
Crítica De Rosa Luxemburgo Del Feminismo Burgués Y De La Primera Tentativa De
Teoría De La Reproducción Social. Ankica Čakardić
Circulación
conocimiento libre, Diseño y edición digital de Versión original de textos:
https://marxismocritico.com/2018/09/18/critica-de-rosa-luxemburgo-del-feminismo-burgues/#more-12677
Licencia Creative Commons:
Emancipación Obrera utiliza una licencia Creative
Commons, puedes copiar, difundir o remezclar nuestro contenido, con la única
condición de citar la fuente.
La Biblioteca Emancipación Obrera es un medio de
difusión cultural sin fronteras, no obstante los derechos sobre los contenidos
publicados pertenecen a sus respectivos autores y se basa en la circulación del
conocimiento libre. Los Diseños y edición digital en su mayoría corresponden a
Versiones originales de textos. El uso de los mismos son estrictamente
educativos y está prohibida su comercialización.
Autoría-atribución: Respetar la autoría del texto y el nombre de los autores
No
comercial: No se puede utilizar este trabajo con fines
comerciales
No
derivados: No se puede alterar, modificar o reconstruir este
texto.
https://i.pinimg.com/736x/02/20/2a/02202a2a7c7854aa7eb3d9ca1a7b0011.jpg
Portada
E.O. de Imagen original:
https://elporteno.cl/wp-content/uploads/2021/03/Rosa-de-Luxemburgo-2.jpg
© Edición,
reedición y Colección Biblioteca Emancipación: Guillermo Molina Miranda
Ankica Čakardić
Crítica De
Rosa Luxemburgo Del Feminismo Burgués Y De La Primera Tentativa De Teoría De La
Reproducción Social
Ankica Čakardić
Crítica De Rosa Luxemburgo Del
Feminismo Burgués Y De La Primera Tentativa De Teoría De La Reproducción Social
Ankica Čakardić
Ankica
Čakardić es profesora auxiliar en la Facultad de Humanidades y Ciencias
Sociales de la Universidad de Zagreb y directora del departamento de Filosofía
Social y Filosofía del Género. El foco de sus investigaciones incluye la
crítica marxista de la teoría social del contrato, la crítica política del
marxismo, el feminismo marxista, la crítica luxemburguiana de la economía
política y la historia de las luchas de las mujeres en Yugoslavia. Actualmente
está ultimando un libro sobre la historia social del capitalismo, Hobbes y
Locke. Una versión más larga de este artículo fue presentada en la conferencia
de Historical Materialism de Londres en 2017, publicada en el número 25.4 como
“De la Teoría de la Acumulación a la teoría de la Reproducción Social: Un
ejemplo del feminismo Luxemburguiano”, disponible
aquí.
La
acumulación del capital
Luxemburgo
no escribió muchos textos sobre la llamada «cuestión de la mujer».1 Sin
embargo, eso no significa que su trabajo deba ser omitido de la historia del
feminismo revolucionario. Por el contrario, sería erróneo afirmar que sus
trabajos, específicamente, su crítica de la economía política carecen de
referencias para el desarrollo de una política feminista progresista y la
emancipación de las mujeres, a través de la historia y hoy en día. A partir de
varios ensayos de Luxemburgo sobre «la cuestión de la mujer» y varias tesis
clave de su obra La acumulación del capital, intentaremos
llevar la teoría de Luxemburgo un poco más lejos. ¿Es posible hablar de un
feminismo Luxemburguista? ¿Qué utilidad tiene la crítica de Luxemburgo del
feminismo burgués?
En
vísperas de la Primera Guerra Mundial, tras cerca de quince años de
preparación, Rosa Luxemburgo publicó La acumulación del capital (Berlín,
1913), su trabajo teórico más acabado y uno de los trabajos más relevantes y
originales de los clásicos de la economía marxista.2 La acumulación del
capital: Una contribución a una explicación económica del imperialismo representaba
la continuación de su Introducción a la economía política que
Luxemburgo escribió preparando sus conferencias sobre economía política, impartidas
entre 1906 y 1916 en la escuela del Partido Socialdemócrata alemán.3 Exponiendo
brevemente, La acumulación del capital pretendía estudiar y
explicar científicamente las condiciones del proceso de monopolización del
capital, la reproducción ampliada y el imperialismo, teniendo en cuenta la
relación dinámica entre la espacialidad capitalista y no capitalista. Luxemburgo
sostenía que Marx había descuidado la determinación espacial del capital,
centrando su crítica del capital exclusivamente en la cuestión temporal, es
decir, únicamente en el “tiempo” de la dinámica interna de la reproducción
capitalista. En cambio, el enfoque de Luxemburgo intentaba demostrar que el
núcleo interno del capital consiste en la impulsión a consumir lo externo a él:
los estratos no capitalistas.4 La meta de Luxemburgo era articular su propia
teoría de la reproducción ampliada y de la crítica de la economía clásica, que
contendría no sólo una dimensión temporal sino también el «análisis de la
dimensión espacial». Esta determinación espacial de la acumulación capitalista
Peter Hudis la ha llamado “la dialéctica de la espacialidad».5
Amigos y
enemigos vertieron agudas críticas sobre Luxemburgo por señalar lo que ella
consideraba «deslumbrantes inconsistencias» del enfoque de Marx del problema de
la acumulacion y de la reproducción ampliada en el segundo volumen de El
Capital 6. En una carta dirigida a Franz Mehring donde se refería a las
críticas de la acumulación del capital, escribió:
En
general, estaba prevenida de que el libro encontraría resistencias a corto
plazo; desafortunadamente, nuestro «marxismo» predominante, como el de algun
viejo chocho, tiene miedo de cualquier brisa de aire fresco en el pensamiento,
y sabía que al principio tendría que enfrentar muchas luchas.7
Lenin
indicó que Luxemburgo ”había deformado a Marx”,8 y su trabajo fue interpretado
como revisionista, a pesar de haber liderado una vehemente ofensiva contra
estas tendencias dentro del SPD alemán. En oposición a los socialdemócratas
agrupados alrededor de los «epígonos» y de la oportunista práctica política que
pretendía ”corregir” a Marx abandonando gradualmente los principios socialistas
de la acción revolucionaria y del internacionalismo, Luxemburgo insistió en
aferrarse a un pensamiento marxista vivo para ofrecer respuestas y
explicaciones más exactas a una crisis económica cada vez mayor y de los nuevos
hechos que aparecían en la vida económica. Mientras que los trabajos de
Luxemburgo sobre la organización política, la filosofía revolucionaria, el nacionalismo
o el militarismo son analizados a menudo por los eruditos, pocos autores han
intentado proporcionar una retrospectiva sistemática de la teoría económica y
de la herencia de Luxemburgo, o que ofrezca un análisis contemporáneo de la
economía política luxemburguiana.9 En palabras de Ingo Schmidt: «Los
izquierdistas interesados en el trabajo de Luxemburgo han estudiado su política
pero han dedicado poco tiempo a su análisis económico».10
Aunque La
acumulación del capital topó con severas críticas desde su
publicación, procedentes de los elementos reformistas oportunistas y del
revisionismo del SPD, así como las procedentes de los marxistas ortodoxos
conducidos por Karl Kautsky, no sólo fue criticado su trabajo en el marxismo
como fuertemente sospechoso. Estas críticas, a menudo naturalizando argumentos
conservadores de psicología barata, minaron la credibilidad del trabajo de
Luxemburgo y la expusieron como una inepta e insuficientemente familiarizada
con los textos marxistas. Un buen ejemplo de este tipo de crítica lo
proporciona Werner Sombart, que indicó en su Der proletarische
Sozialismus:
Los
socialistas más enojados son los que cargan con el resentimiento más fuerte.
Esto es típico: el alma sedienta de sangre, venenosa de Rosa Luxemburgo se
había cargado con un resentimiento cuádruple: como mujer, como extranjera, como
judía y como lisiada.11
Incluso
en el seno del partido comunista alemán fue tildada como «la sífilis de la
Comintern», y Weber una vez habló de Rosa Luxemburgo como alguien «[propia] de
un parque zoológico’.12 Dunayevskaya escribe:
Un
chauvinismo masculino virulento impregnó el partido entero, incluyendo a August
Bebel, el autor de «La mujer y el socialismo» -quién había creado un mito sobre
sí mismo como auténtico feminista- y Karl Kautsky, el teórico principal de la
Internacional.13
El
análisis social del género de Dunayevskaya también cita un fragmento de una
carta donde Víctor Adler escribe a August Bebel a propósito de Luxemburgo:
La perra
venenosa todavía hará mucho daño, tanto más porque es tan lista como un mono
[blitzgescheit] mientras que, por otra parte, carece totalmente de sentido de
la responsabilidad y su única motivación es un deseo irrefrenable de
autojustificación.14
Estaba en
cuestión, evidentemente, cierto tipo de táctica de las políticas conservadoras
que ascendieron a atacar a las mujeres prominentes, que en este caso incluyeron
un serio abandono del trabajo de Luxemburgo basándose en la biología: el hecho
de que ella era una mujer. Aunque este importante aspecto de la historia social
y del género no será discutido en profundidad aquí, su ubicuidad necesita ser
considerada al discutir las numerosas críticas pseudo-teóricas de La
acumulación del capital y de Luxemburgo como mujer teórica, profesora
y revolucionaria.
Si los
análisis feministas de los trabajos de Luxemburgo en general son raros, más
raros son aún los contactos feministas con La acumulación del capital.15
Si hay algún interés en la interpretación feminista del trabajo de Luxemburgo,
se acota generalmente a su vida personal y de vez en cuando a su teoría.
Luxemburgo, que no escribió mucho sobre la «cuestión de la mujer», contribuyó
ciertamente al hecho de que la mayoría de las interpretaciones del feminismo de
Luxemburgo esté ligado a los episodios de su vida e intimidad. Éstos son,
naturalmente, bastantes, temas cruciales, especialmente si consideramos que
tradicionalmente la historiografía ha evitado hablar de las mujeres y sus
experiencias. Sin embargo, intentemos responder a esta pregunta: ¿qué pueden
decirnos los textos y los discursos escritos de Luxemburgo acerca de la
«cuestión de la mujer» sobre su feminismo ?
¿Qué
utilidad tiene la crítica de Luxemburgo del feminismo burgués?
Luxemburgo
no se dedicó exclusivamente a organizar grupos de trabajadoras; su trabajo en
ese campo fue ensombrecido por el hecho de que ella trabajó generalmente entre
bambalinas. Apoyó fervientemente el trabajo de organización del movimiento de
las mujeres socialistas, entendiendo la importancia y las dificultades de la
vida laboral para la emancipación femenina. A menudo demostró su ayuda en este
ámbito cooperando con su cercana amiga Clara Zetkin. En una de las cartas
dirigidas a Zetkin podemos leer cómo está interesada y excitada cuando se unió
al movimiento de las mujeres: “¿Cuándo va a escribirme esa extensa carta sobre
el movimiento de las mujeres? De hecho se lo ruego ni que sea una sola
carta!”16 Referente a su interés en el movimiento de las mujeres, Luxemburgo
señaló en uno de sus discursos: «Sólo puedo estar maravillada con la camarada
Zetkin que carga sobre sus hombros tamaña cantidad de trabajo”.17 Finalmente,
aunque raramente se reconoció como feminista, en una carta a Luise Kautsky
escribió: “¿Asistirá a la conferencia de las mujeres? ¡Imagínese, me he
convertido en una feminista!”18 Además del hecho de que trabajaba “detrás del
escenario” y en privado mostraba interés sobre la «cuestión de la mujer»,
también se implicó en una discusión abierta referente al problema de la clase
frente al movimiento de las mujeres. En un discurso de 1912 titulado «El
sufragio de las mujeres y la lucha de clases», Luxemburgo criticó el feminismo
burgués y asertivamente señaló:
La
monarquía y la negación de derechos a las mujeres se han convertido en las
herramientas más importantes de la clase dominante capitalista…. Si era una
cuestión de señoras burguesas votando, el estado capitalista no podría contar
con nada más que el apoyo efectivo de la reacción. La mayoría de mujeres
burguesas que actúan como leonas en la lucha contra los «privilegios
masculinos» balarían como corderos dóciles en el campo de la reacción
conservadora y clerical si obtenían el derecho al sufragio.19
La
cuestión del sufragio de las mujeres junto con la filosofía del concepto
moderno de la ley basado en las premisas de los derechos individuales desempeñó
un papel importante en la llamada gran transición del feudalismo al
capitalismo. Para Rosa Luxemburgo, la cuestión del sufragio de las mujeres es
táctica, pues formula, en sus propias palabras, la madurez política alcanzada
entre las mujeres proletarias. Prosigue subrayando que no se trata de apoyar el
derecho al voto como una reivindicación aislada significativa y completa en sí,
la cuestión es apoyar el sufragio universal a fin de que el movimiento de
mujeres socialistas pueda llevar más allá una estrategia de lucha por la
emancipación de las mujeres y de la clase obrera en general. Sin embargo, la estrategia
legal liberal de conquistar el sufragio ni incluía a todas las clases ni
aspiraba a derrocar el sistema capitalista. Para Luxemburgo, la metafísica de
los derechos individuales en el marco de un proyecto político liberal sirve
sobre todo para proteger la propiedad privada y la acumulación del capital. Los
derechos liberales no reflexionan sobre las condiciones sociales materiales
reales, se colocan simplemente por encima de ellas, como algo abstracto y
nominal, haciendo imposible su puesta en práctica o un uso real de tales
derechos. Como ella argumentó despectivamente: «Se trata de una basura
meramente formalista tantas veces manoseada y repetida que ya no conserva
ningún significado práctico».20
Luxemburgo
rechazó la definición tradicional de los derechos civiles en todo sentido,
incluyendo la lucha por el sufragio de las mujeres y señaló su parecido con la
lucha para la autodeterminación nacional:
La
dialéctica histórica ha demostrado que no existen las verdades eternas y que no
existe ningún `derecho’…. En palabras de Engels, «Aquello que es bueno aquí y
ahora es malo en cualquier otra parte, y viceversa» -o, aquello correcto y
razonable bajo determinadas circunstancias se convierte en un sinsentido y
absurdidad bajo otras. El materialismo histórico nos ha enseñado que el
contenido real de estas verdades eternas, derechos y fórmulas están únicamente
determinados por las condiciones sociales materiales del ambiente de una época
histórica dada.21
Lo que
Rosa Luxemburgo sugiere en la cita, mencionada en «El sufragio de las mujeres y
la lucha de clases», pertenece a los problemas clásicos suscitados y discutidos
inicialmente en el marco del feminismo socialista a partir de finales del siglo
XVIII y principios del XIX: el papel del feminismo burgués en la reproducción
del capitalismo y el uso de los objetivos feministas como medio para obtener
ganancias. Siempre que el capitalismo está en crisis o necesita «aliados» para
su restauración o para la acumulación del capital posterior, integra a los
«otros» marginados en su forma política liberal legal, sean las mujeres, los
niños, las razas no blancas, o las personas LGBTIQ -quienquiera que esté
disponible o sea potencialmente útil para continuar con la mercantilización:
Uno de
las condiciones fundamentales para la acumulación es la provisión de trabajo
vivo que encaje con sus requerimientos y que el capital pone en movimiento… El
aumento progresivo del capital variable que acompaña la acumulación debe por lo
tanto expresarse en el empleo de una mano de obra cada vez mayor. ¿De dónde
procede esta fuerza de trabajo adicional ?22
Según la
teoría económica de Luxemburgo, el modo capitalista de producción se reproduce
creando plusvalías, la apropiación de las cuales sólo se puede acelerar
mediante la extensión concomitante de la superproducción que genera. Por lo
tanto, es necesario asegurarse que la producción sea reproducida en un volumen
mayor que antes, y esto significa que la expansión del capital es la ley
absoluta que gobierna la supervivencia de cualquier capitalista individual. En La
acumulación del capital Rosa Luxemburgo establece las premisas para
entender el capitalismo como una relación social que permanentemente produce
crisis y que necesariamente ha de hacer frente a los límites objetivos de la
demanda y la autoexpansión. En este sentido, desarrolló una teoría del imperialismo
basada en el análisis del proceso de la producción social y de la acumulación
del capital observada en varias «formaciones no capitalistas»:
No puede
haber ninguna duda de que la explicación de la raíz económica del imperialismo
debe derivarse y ponerse en armonía con [una comprensión correcta de] las leyes
de la acumulación de capital, para el imperialismo en general y de acuerdo con
la observación empírica universal no es otra cosa que un método específico de
acumulación … La esencia del imperialismo consiste precisamente en la expansión
del capital de los antiguos países capitalistas a nuevas regiones y en la lucha
económica y política competitiva entre aquellos por nuevas áreas. 23
A
diferencia de Marx, que resumió la acumulación real por países capitalistas
específicos y sus relaciones a través del comercio exterior, Luxemburgo afirma
que la reproducción ampliada no debería discutirse en el contexto de una
sociedad capitalista de tipo ideal.24 Para facilitar la comprensión de la
reproducción ampliada, Marx abstrae el comercio exterior y examina una nación
aislada, para presentar cómo se realiza la plusvalía en una sociedad
capitalista ideal dominada por la ley del valor que es una ley del mercado
mundial..25 Luxemburgo discrepa con Marx, que analiza las relaciones del valor
en la circulación del capital y de la reproducción sociales desatendiendo las
características específicas del proceso de producción que crea mercancías. Así,
el mercado funciona ‘totalmente’, es decir, en un análisis general del proceso
capitalista de la circulación asumimos que ocurre la venta directamente, ‘sin
la intervención de un comerciante’.
Marx
desea demostrar que una porción substancial del plusvalor es absorbida por el
capital como tal, en vez de por individuos concretos. La pregunta no es el
’quién’ sino ‘qué’ consume las mercancías excedentes. Luxemburgo, por otra
parte, analiza la acumulación del capital a partir del intercambio
internacional de mercancías entre sistemas capitalistas y no capitalistas. A
pesar de las objeciones, Luxemburgo se da cuenta de que el análisis de Marx del
problema del capital variable es la base para establecer el problema de la ley
de la acumulación del capital, que es la clave de su teoría económico-social.
Igualmente, ese argumento permite entender la importante distinción entre
trabajo productivo y no productivo,26 sin la cual sería casi imposible entender
la teoría de la reproducción social como una reacción específica a la economía
neoclásica y su alianza con el feminismo liberal. Precisamente por esta razón
en La acumulación del capital Luxemburgo cita a Marx:
La
población que trabaja puede aumentar, cuando los trabajadores previamente
improductivos se transforman en productivos, o los segmentos de la población
que no trabajaban previamente, por ejemplo las mujeres y los niños, o los
pobres, son introducidos en el proceso de producción.27
Este tipo
de economía y de inclusión liberal de la «población trabajadora» obviamente
tiene poco potencial democrático y carece de aspiración emancipatoria de la
clase oprimida. Los derechos se localizan, muy cautelosamente, en una base
identitaria (por oposición al nivel social material) y exclusivamente según la
fórmula diseñada prioritariamente para salvaguardar la reproducción del modo de
producción capitalista. Las mujeres burguesas desde principios del siglo XIX no
han tenido la abolición del sistema de clases en mente; al contrario, lo
apoyan. Por otra parte, el feminismo burgués defiende el capitalismo y ocupa
una posición de clase y desatiende los derechos de las mujeres de la clase
obrera. Los procesos de acumulación del capital, el estado moderno, las
aspiraciones del liberalismo y luego el movimiento feminista burgués han
recorrido la misma trayectoria:
En un
nivel formal, los derechos políticos de las mujeres se constituyen con notable
armonía con el estado burgués. Los ejemplos de Finlandia, de los estados
americanos, de algunos municipios, todos demuestran que ninguna política de
igualdad de derechos para las mujeres ha tumbado el estado; no disputa la
dominación del capital.28
Luxemburgo
explica que el papel del movimiento sufragista es reaccionario no sólo debido a
la ausencia de apoyo de las mujeres burguesas a la lucha por los derechos de
los trabajadores y trabajadoras y los derechos sociales de las mujeres
proletarias, sino también debido a su participación activa en la defensa de la
opresión de las mujeres que nace de las relaciones sociales basadas en el
trabajo reproductivo femenino dentro de la esfera del hogar. El punto
metodológico central de la teoría de la economía de Luxemburgo reside en el
choque asertivo con la economía política clásica. Por lo tanto, no debe
sorprender que los temas de su crítica también incluyan precisamente esos
fenómenos y procesos sociales que permiten al capitalismo-liberalismo, el papel
de la burguesía en la transición de la monarquía feudal al capitalismo. Los
derechos, las leyes y los contratos sociales de hoy día son las instituciones
que desempeñaron un papel formal histórico clave en la implantación del
capitalismo.29 Pero también el feminismo burgués hace una parte importante en
el mantenimiento de la estructura de clases capitalista. Por una parte, las
demandas de las mujeres de clase burguesa reclaman el derecho político al voto
solamente para las mujeres de la clase dominante y desde un punto de vista
individualista no tienen ningún interés en abordar la posición de las mujeres
en general o las causas de clase de la opresión de las mujeres. En la opinión
de Luxemburgo, el papel de las mujeres burguesas es muy importante y mantiene
una presencia activa en la perpetuación de las relaciones sociales
establecidas:
Aparte de
las pocas que tienen trabajos o profesiones, las mujeres de la burguesía no
participan en la producción social. No son nada más que co-consumidoras del
valor excedente que sus hombres extraen del proletariado.30
Oponiendo
las metas de mujeres burguesas a las metas apoyadas por las mujeres proletarias
Luxemburgo clarifica que el problema aquí no es sólo relativo al género, un
«problema de la mujer», sino también un problema relacionado con la clase.
Hablar de las mujeres en general fingiendo universalidad no es válido, porque
el análisis del género sin el análisis de la clase es reduccionista. Las
mujeres que pertenecen a las clases más altas en su mayoría no participan en la
producción en el marco de procesos de mercado pero consumen el plusvalor, que
ha sido drenado mediante la explotación de la clase obrera; así su papel
en la reproducción de relaciones sociales es de «naturaleza parasitaria»:
Son
parásitos de los parásitos del cuerpo social. Y los co-consumidores al defender
su «derecho» a la vida parásitaria son generalmente aún más rabiosos y crueles
que los agentes directos de la clase dominante y de la explotación.31
Así,
Luxemburgo agrega, el único papel social de las mujeres burguesas es mantener y
reproducir el orden existente; no son aliados en la lucha por la emancipación:
Las
mujeres de las clases propietarias siempre defenderán fanáticamente la
explotación y la esclavitud de la clase trabajadora gracias a la cual ellas
reciben indirectamente los medios para su existencia social inútil.32
Luxemburgo
no está sola en su afilada crítica del feminismo burgués. Clara Zetkin y
Alexandra Kollontai, entre otras, contribuyeron enormemente, en especial si
consideramos su punto de vista hacia las actitudes reaccionarias de las mujeres
liberales en la emancipación de mujeres. Las demandas universales de las
mujeres socialistas se presentaron como el efecto de motivaciones y de causas
materiales sociales, encontrando en última instancia más en común con los
hombres que pertenecían a su misma clase que con las mujeres de una clase más
alta. Esto fue a pesar del hecho de que, históricamente, la aparición de las
mujeres en el mercado laboral se veía con frecuencia como un intento de
introducir una competencia más barata para la fuerza de trabajo masculina, lo
que a su vez influía en la disminución del precio de la mano de obra. En vista
del problema de la mano de obra femenina, las mujeres socialistas señalan que
la carga de trabajo de las mujeres es agravada además por el trabajo
reproductivo dentro de la esfera del hogar. Se podría casi hablar de la
«primera ola» de la teoría de la reproducción social, cuando Zetkin indica:
«Las mujeres están doblemente oprimidas, por el capitalismo y por su
dependencia en la vida familiar».33 Un ejemplo tan brillante proviene
también de la interpretación de Luxemburgo del papel social de la familia.
Refiriendose a Engels, en un discurso de 1912 distinguió entre el trabajo en la
esfera del mercado y el trabajo en la esfera doméstica, asentando de este modo
las bases iniciales de la teoría de la reproducción social:
Este tipo
de trabajo [educar a los niños, o sus tareas domésticas] no es productivo en el
sentido de la economía capitalista actual, sin importar cuán enorme sea el
sacrificio y la energía invertidos, los mil pequeños esfuerzos que suman. Esto
no es más que asunto privado del trabajador, su felicidad y bendición, y por
esta razón no existe para nuestra sociedad actual. Mientras el capitalismo y el
sistema del salario gobiernen, sólo se considerará productivo el tipo de
trabajo que produzca plusvalor, que cree el beneficio del capitalista. Desde
este punto de vista, la bailarina de music-hall cuyas piernas arrastran
ganancias al bolsillo de su empleador es una trabajadora productiva, mientras
que todo el trabajo de las mujeres y madres proletarias en las cuatro paredes
de sus hogares se considera improductivo. Esto suena brutal e insano, pero
corresponde exactamente a la brutalidad y la locura de nuestra economía
capitalista actual. Y ver esta realidad brutal claramente y agudamente es la
primera tarea de la mujer proletaria.34
Luxemburgo
subraya el problema analítico clave que enfrentamos si vamos a atribuir la
desventaja de la posición de las mujeres simplemente a la ideología del
«antagonismo» entre mujeres y hombres, en lugar de al modo de producción
capitalista. Esa advertencia ilustra cuán equivocada y reductiva es, según
Luxemburgo, interpretar la opresión de las mujeres transhistóricamente y en
línea con el feminismo liberal, en lugar de interpretarla como un producto del
antagonismo entre el capital y el trabajo. Esa advertencia ilustra cómo es
incorrecto y reductor, según Luxemburgo, interpretar la opresión de las mujeres
transhistoricamente conforme al feminismo liberal, en vez de interpretarlo como
producto del antagonismo entre el capital y el trabajo:
La reivindicación de igualdad de las mujeres, cuando se acuerda entre
las mujeres burguesas, es pura ideología de grupos débiles sin raíces
materiales, una farsa del antagonismo entre hombre y mujer, una
excentricidad si se quiere. Esta es la naturaleza farsante del
movimiento sufragista. 35
A medida
que el neoliberalismo explota con éxito el género para los intereses de clase
del capital, nos enfrentamos a una importante tarea de diseñar estrategias
anticapitalistas basadas en la resistencia al mercado y su reproducción,
concentrándonos simultáneamente en la esfera doméstica y los procesos
reproductivos dentro del marco del modo de producción capitalista. En un
momento en que los análisis sistemáticos de la relación entre el mercado y el
estado -en el nivel nacional o internacional- son puntos de partida necesarios
para una discusión de cualquier alternativa a corto o a largo plazo al modo del
capitalista de la producción, la crítica de Luxemburgo del feminismo burgués y
su conexión con la teoría social de la reproducción parecen presentar no sólo
una referencia introductoria valiosa, sino también un modelo político bien
adaptado a las alianzas organizativas entre estructuras paralelas y alinear sus
metas progresivas.
18/09/2018
Referencias
Adler,
Georg, Peter Hudis and Annelies Laschitza (eds.) 2011, The Letters of Rosa
Luxemburg, translated by George Shriver, London: Verso.
Arrighi,
Giovanni 2004, ‘Spatial and Other “Fixes” of Historical Capitalism’, Journal of
World-Systems Research, 10, 2: 527–39.
Bellofiore,
Riccardo 2010, ‘Finance and the Realization Problem in Rosa Luxemburg: A
Circuitist Reappraisal’, available at: <https://libcom.org/library/finance-realization-problem-rosa-luxemburg-%E2%80%98circuitist%E2%80%99-reappraisal-riccardo-bellfiore-m>.
Bellofiore,
Riccardo, Ewa Karwowski and Jan Toporowski (eds.) 2014, The Legacy of Rosa
Luxemburg, Oskar Lange and Michał Kalecki: Volume 1 of Essays in Honour of
Tadeusz Kowalik, Basingstoke: Palgrave Macmillan.
Bulajić,
Žarko 1954, ‘Predgovor našem izdanju [An Introduction to the Yugoslav
Edition]’, in Roza Luksemburg, edited by Paul Frelih [Paul Frölich], Belgrade:
Izdavačko preduzeće ‘Rad’.
Cámara
Izquierdo, Sergio 2006, ‘A Value-oriented Distinction between Productive and
Unproductive Labour’, Capital & Class, 30, 3: 37–63.
Cox,
Robert 1983, ‘Gramsci, Hegemony, and International Relations: An Essay in
Method’, Millennium: Journal of International Studies, 12: 49–56.
Day,
Richard B. and Daniel Gaido (eds.) 2012, Discovering Imperialism: Social
Democracy to World War I, Historical Materialism Book Series, Leiden: Brill.
Dunayevskaya,
Raya 1981, Rosa Luxemburg, Women’s Liberation, and Marx’s Philosophy of
Revolution, Atlantic Highlands, NJ.: Humanities Press.
Federici,
Silvia 2004, Caliban and the Witch: Women, the Body and Primitive Accumulation,
New York: Autonomedia.
Gavrić,
Milan 1955, ‘Predgovor [Introduction]’, in Akumulacija kapitala: Prilog
ekonomskom objašnjenju imperijalizma [The Accumulation of Capital: A
Contribution to an Economic Explanation of Imperialism] by Rosa Luxemburg,
Belgrade: Kultura.
Harvey,
David 2001, ‘The Geography of Capitalist Accumulation: A Reconstruction of
Marx’s Theory’, in Spaces of Capital: Towards a Critical Geography, Edinburgh:
Edinburgh University Press.
Harvey,
David 2003, The New Imperialism, Oxford: Oxford University Press.
Harvey,
David 2005, A Brief History of Neoliberalism, Oxford: Oxford University Press.
Harvey,
David 2006, The Limits to Capital, New Edition, London: Verso.
Harvey,
David 2014, Seventeen Contradictions and the End of Capitalism, London: Profile
Books.
Haug,
Frigga 2007, Rosa Luxemburg und die Kunst der Politik, Hamburg:
Argument-Verlag.
Hudis,
Peter 2014, ‘The Dialectic of the Spatial Determination of Capital: Rosa
Luxemburg’s Accumulation of Capital Reconsidered’, Logos Journal, available at:
<http://logosjournal.com/2014/hudis/>.
Hudis,
Peter (ed.) 2013, The Complete Works of Rosa Luxemburg. Volume I: Economic
Writings 1, translated by David Fernbach, Joseph Fracchia and George Shriver,
London: Verso.
Hudis,
Peter and Kevin B. Anderson (eds.) 2004, The Rosa Luxemburg Reader, New York:
Monthly Review Press.
Hudis,
Peter and Paul Le Blanc (eds.) 2015, The Complete Works of Rosa Luxemburg.
Volume II: Economic Writings 2, translated by Nicholas Gray and George Shriver,
London: Verso.
Kowalik,
Tadeusz 2014 [1971/2012], Rosa Luxemburg: Theory of Accumulation and
Imperialism, translated and edited by Jan Toporowski and Hanna Szymborska,
Basingstoke: Palgrave Macmillan.
Krätke,
Michael R. 2006, ‘The Luxemburg Debate: The Beginnings of Marxian
Macro-Economics’, available at: <http://kapacc.blog.rosalux.de/files/2014/03/Luxemburg-debate.pdf>.
Luxemburg,
Rosa 1975 [1925], Uvod u nacionalnu ekonomiju [Introduction to National
Economy], Zagreb: Centar za kulturnu djelatnost omladine.
Luxemburg,
Rosa 1976 [1909], ‘The National Question’, in The National Question: Selected
Writings, edited by Horace B. Davis, New York: Monthly Review Press.
Luxemburg,
Rosa 2003 [1913/51], The Accumulation of Capital, translated by Agnes
Schwarzschild, London: Routledge.
Luxemburg,
Rosa 2004a [1902], ‘A Tactical Question’, in Hudis and Anderson (eds.) 2004.
Luxemburg,
Rosa 2004b [1904], ‘The Proletarian Woman’, in Hudis and Anderson (eds.) 2004.
Luxemburg,
Rosa 2004c [1907], ‘Address to the International Socialist Women’s Conference’,
in Hudis and Anderson (eds.) 2004.
Luxemburg,
Rosa 2004d [1912], ‘Women’s Suffrage and Class Struggle’, in Hudis and Anderson
(eds.) 2004.
Luxemburg,
Rosa 2015a [1913], ‘The Accumulation of Capital: A Contribution to the Economic
Theory of Imperialism’, in Hudis and Le Blanc (eds.) 2015.
Luxemburg,
Rosa 2015b [1921], ‘The Accumulation of Capital, Or, What the Epigones Have
Made Out of Marx’s Theory – An Anti-Critique’, in Hudis and Le Blanc (eds.)
2015.
Marx,
Karl 1982 [1867], Capital: A Critique of Political Economy. Volume One,
translated by Ben Fowkes, Harmondsworth: Penguin.
Marx,
Karl 1991 [1893], Capital: A Critique of Political Economy. Volume Three,
translated by David Fernbach, Harmondsworth: Penguin.
Marx,
Karl 1992 [1885], Capital: A Critique of Political Economy. Volume Two,
translated by David Fernbach, Harmondsworth: Penguin.
Panitch,
Leo and Sam Gindin 2003, ‘Global Capitalism and American Empire’, in Socialist
Register 2004: The New Imperial Challenge, edited by Leo Panitch and Colin
Leys, London: Merlin Press.
Ping, He
2014, ‘Rosa Luxemburg’s Theories on Capitalism’s Crises: A Review of The
Accumulation of Capital’, available at: <http://kapacc.blog.rosalux.de/files/2014/02/RLs-theory-of-crisis-EN-WL1.pdf>.
Quiroga,
Manuel and Daniel Gaido 2013, ‘The Early Reception of Rosa Luxemburg’s Theory
of Imperialism’, Capital & Class, 37, 3: 437–55.
Riddell,
John 2014, ‘Clara Zetkin in the Lion’s Den’, John Riddell: Marxist Essays and
Commentaries, 12 January, available at: <https://johnriddell.wordpress.com/2014/01/12/clara-zetkin-in-the-lions-den/>.
Sassen,
Saskia 2010, ‘A Savage Sorting of Winners and Losers: Contemporary Versions of
Primitive Accumulation’, Globalizations, 7, 1–2: 23–50.
Savran,
Sungur and Ahmet E. Tonak 1999, ‘Productive and Unproductive Labour: An Attempt
at Clarification and Classification’, Capital & Class, 23, 2: 113–52.
Schmidt,
Ingo 2014, ‘Rosa Luxemburg: Economics for a New Socialist Project’, New
Politics, Summer, available at: <http://newpol.org/content/rosa-luxemburg-economics-%E2%80%A8for-new-socialist-project>.
Thomas,
Peter D. 2006, ‘Being Max Weber’, New Left Review, II, 41: 147–58.
Tomidajewicz,
Janusz J. 2014, ‘“The Accumulation of Capital” of Rosa Luxemburg, and Systemic
and Structural Reasons for the Present Crisis’, in Economic Crisis and
Political Economy. Volume 2 of Essays in Honour of Tadeusz Kowalik, edited by
Riccardo Bellofiore, Ewa Karwowski and Jan Toporowski, Basingstoke: Palgrave
Macmillan.
Wood,
Ellen Meiksins 2012, Liberty and Property: A Social History of Western
Political Thought from Renaissance to Enlightenment, London: Verso.
Notas
1
Restringiéndonos a las traducciones disponibles en inglés, se pueden
identificar varios trabajos/discursos del período de 1902 a 1914 en relación
con la «cuestión de la mujer»: ‘A Tactical Question’ (1902), ‘Address to the
International Socialist Women’s Conference’ (1907), ‘Women’s Suffrage and Class
Struggle’ (1912) y ‘The Proletarian Woman’ (1914). Todos ellos incluidos
en Hudis and Anderson (eds.) 2004.
2
Luxemburg 2015a.
3 In
Hudis (ed.) 2013.
4 Hudis
2014.
5 Ibid.
6 Véanse
las críticas de Anton Pannekoek, Gustav Eckstein, Otto Bauer y Karl Kautsky en
Day and Gaido (eds.) 2012. Por otro lado, también hubo respuestas positivas;
véase la reseña de Franz Mehring donde dice: «Si bien algunos rechazan el
trabajo como un completo fracaso, incluso denunciándolo como una compilación
inútil, otros lo consideran el fenómeno más significativo en la literatura
socialista desde que Marx y Engels tomaron la pluma. Este revisor pertenece por
completo al segundo grupo. ‘(Day and Gaido (eds.) 2012, p 746.)
7 Adler,
Hudis and Laschitza (eds.) 2011, p. 324.
8 Quoted
in Day and Gaido (eds.) 2012, p. 677.
9
Ciertamente las excepciones son Kowalik 2014; Hudis 2014; Bellofiore, Karwowski
y Toporowski (eds.) 2014; Ping 2014; y Bellofiore 2010. Además, podemos hablar
de varios tipos de aplicaciones de la dialéctica de la espacialidad de
Luxemburgo a diferentes teorías del «nuevo imperialismo» que definitivamente no
son análisis sistemáticos de la teoría del imperialismo de Luxemburgo (y nos
abstendremos de discutir aquí la calidad de cada una de ellos), comparar:
Harvey 2001, 2003, 2005, 2006, 2014; Federici 2004; Sassen 2010; Arrighi 2004;
Panitch y Gindin 2003; Cox 1983. El tema del imperialismo es una parte integral
de las nuevas teorías críticas y tiene una larga historia, desde Hobson y Lenin
a través de Luxemburgo, Bujarin y Guevara, hasta Fanon.
10
Schmidt 2014.
11 Quoted
in Bulajić 1954, p. VIII.
12 Quoted
in Thomas 2006, p. 154.
13
Dunayevskaya 1981, p. 27.
14 Ibid.
15
Debemos tener en cuenta las contribuciones de Haug 2007 y Dunayevskaya 1981.
16 Adler,
Hudis and Laschitza (eds.) 2011, p. 153.
17
Luxemburg 2004c, p. 237.
18 Cited
in Dunayevskaya 1981, p. 95.
19
Luxemburg 2004d, p. 240.
20
Luxemburg 2004a, p. 235.
21
Luxemburg 1976, p. 111.
22
Luxemburg 2015a, p. 330.
23
Luxemburg 2015b, pp. 449–50.
24
Plantea una pregunta que critica directamente a Marx y sus «esquemas sin
sangre» de las relaciones entre los dos departamentos (c + v + s) del segundo
volumen de El Capital: «¿Cómo entonces uno puede concebir correctamente este
proceso y sus leyes internas de movimiento? mediante el uso de una ficción
teórica incruenta que declara que todo este entorno, y los conflictos e
interacciones dentro de él, son inexistentes? ‘Ver Luxemburgo 2015b, p. 450.
Como lo subraya Krätke 2006, p. 22: «Cualquier esfuerzo por mejorar o ampliar
los esquemas marxistas es inútil. En su opinión, los esquemas de reproducción
marxistas eran fundamentalmente defectuosos y ninguna reformulación podría
salvarlos «.
25 Aunque
Luxemburgo correctamente afirma que Marx no trata en detalle el comercio
exterior, ella ignora el hecho de que Marx colocó inequívocamente a la sociedad
que investigó y analizó en el contexto de la economía global: «La producción
capitalista nunca existe sin el comercio exterior. Si se presupone la
reproducción anual normal en una escala determinada, también se supone junto
con esto que el comercio exterior reemplaza los artículos nacionales únicamente
por los de otro uso o formas naturales, sin afectar … las proporciones de valor
… Llevar el comercio exterior a un análisis del valor del producto reproducido
anualmente puede, por lo tanto, confundir las cosas, sin proporcionar ningún
factor nuevo ni al problema ni a su solución «. Véase Marx 1992, p. 546
26 La
diferencia entre el trabajo productivo y el no productivo se interpreta a
través del concepto de Marx, pero también a través de una elaboración de Savran
y Tonak 1999 y Cámara Izquierdo 2006. Los autores afirman que la diferencia
antes mencionada presenta la base para entender el capitalismo en su conjunto y
particularmente en el análisis de rasgos específicos del capitalismo del siglo
XX. El énfasis está en la dualidad del problema, dependiendo de si nos
referimos al «trabajo productivo en general» o «trabajo productivo para el
capital». Esta distinción se considera muy importante para comprender la
relación entre el trabajo reproductivo (doméstico) y el problema del trabajo no
productivo.
27
Luxemburg 2015b, p. 587.
28
Luxemburg 2004b, p. 244.
29 Para
una elaboración más detallada de un enfoque sociohistórico de la teoría liberal
occidental y el pensamiento político moderno, con énfasis en la «transición»,
compárese Wood 2012.
30
Luxemburg 2004d, p. 240.
31 Ibid.
32 Ibid.
33 Cited
in Riddell 2014.
34
Luxemburg 2004d, p. 241.
35
Luxemburg 2004b, p. 243.
Traducción
de Isabel Benítez para Marxismo
Crítico
Fuente: Historical
Materialism

